InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Defender la fe

6.01.21

Santa y gozosa Epifanía: algo así debió ser

P. Fornos: Epifanía es buscar quien nos conduce a la vida - Vatican News

Es cierto que Dios pudo haber hecho las cosas de otra forma pero, visto lo visto cómo fue la cosa, estuvo más que bien que las cosas pasaran como pasaron y, bueno, no de otra forma. Además, es lo que hay y no lo vamos a cambiar por mucho que pretendan tergiversar las cosas quien quiera hacer eso.

Nosotros, en todo caso, lo que sí podemos hacer es, sabiendo que pasó lo que pasó, sacarle la mayor punta espiritual al episodio aquel de los Magos venidos de lejos y de todo lo que pasó alrededor del Niño, Dios hecho hombre, Emmanuel a más señas.

Allí tenemos a la Sagrada Familia, en aquel habitáculo propio para pastores que van de paso y quieren dejar sus bestias en algún sitio, a resguardo, al menos, de la lluvia y del frío. Y sí, seguramente podría haber sido más grandilocuente la cosa y haber ido a nacer el Hijo de Dios, al menos, en alguna posada, casa particular o, en fin, en cualquier sitio que tuviera un techo construido por el hombre. Sin embargo, tuvo que venir al mundo el Mesías en un lugar hecho por Dios… en una cueva, portal o cómo queramos llamar al sitio aquel.

De todas formas, quería el Padre del Cielo (que para eso es Todopoderoso) que su Hijo viniera al mundo, de padres pobres, en lugar pobre para no ser más que ellos y es que, aunque en verdad lo fuera, se les iba a someter como bien dice la Escritura Santa después de aquello del Templo y de la pérdida del zagal durante tres, ¡tres!, días. Y así sería, desde entonces hasta que, por obediencia, se dejó matar en una Cruz perdonando.

El significativo papel de los pastores en el Portal de Belén durante la  Adoración al Niño Jesús - Religión - COPE

Para eso, de todas formas, aún quedaba mucho. Ahora podemos imaginar la escena: en primer plano, Jesús, María y José; detrás, las bestias que allí andaban ocupando aquel lugar o, al menos, el buey porque podemos pensar que la mula ya la llevaban ellos desde Nazaret; en frente, aquellos que fueron privilegiados por Dios con un aviso más que oportuno o, lo que es lo mismo, los pastores que dejaron a buen recaudo al ganado para ir donde el Ángel les había dicho… no fuera a pensar Dios que no hacían caso a un enviado Suyo. Allí estaban, seguro que llevando algún presente como, por ejemplo, leche para el recién nacido, algún que otro ropaje hecho de lana para proteger de frío a la criatura que, según había oído, era más que importante. En fin… dando lo mejor que tenían y, seguro, hasta entonando alguna que otra cancioncilla que viniera bien al acontecimiento y que bien podríamos tener como los primeros villancicos de la historia pues de todo, por muy bueno que sea ahora, siempre ha tenido su principio… para ser ha debido ser antes, podríamos decir.

Ciertamente, allí estaba aquel Niño, que era Dios mismo. Y se presentaba al mundo como iba a estar en el mundo y que no era de otra forma que pobremente, ante los pobres.

Pero, entonces, aunque no sabemos si fue de forma simultánea o poco después (por tradición creemos que sí), llegan allí unos señores montados en cabalgaduras propias de aquella y de otras más lejanas. Vienen ataviados con ricas ropas y portan presentes, digamos regalos. El caso es que, a pesar de aparentar ser poderosos se postran ante el Niño no sin el asombro de los pastores y de todos los allí presentes y dejan ante sus pequeños pies, como ofrenda, oro, incienso y mirra y entonces ya nadie de los allí presentes duda acerca de su poder en el mundo.

La Virgen María, San José y el Niño Jesús. | Christmas poems, Holy family,  Jesus

Ante aquellos Magos, y Reyes, a saber, se presenta el mundo el Hijo de Dios que es lo mismo que hacerlo ante los poderosos del orbe. Y lo hace, podemos imaginar, con las muchas sonrisas propias de alguien que acaba de venir al mundo.

Cuando Jesucristo se presenta, y recordamos que hoy es un día así, como para presentarse otra vez Cristo a nosotros y a nuestro corazón, lo hace porque quiere estar presente en el mismo y porque nos ama tanto que no quiere alejarse nunca de sus hermanos los hombres que Dios le entregó para que fueran suyos y no perdió, como luego diría a ninguno salvo al hijo de la perdición, de cuyo nombre no queremos acordarnos porque afearía mucho el momento.

Dios se presenta al mundo y, sí, es un Niño indefenso, como cualquiera lo es al nacer. Sin embargo, la semilla del poder del Todopoderoso y Creador también se presentó al mundo entonces. Y eso lo mostraría luego, más tarde, cuando llegó el momento pero ahora, en aquel ahora de entonces, los allí presentes no vieron a un niño que, por pudor (como se dice de la vida de algunos santos con ánimo, en exceso, laudatorio) no quería mamar para vivir sino que tendría hambre como cualquiera la tiene cuando sale del seno materno. Lo que pasa es que el alimento que le dio su Madre estaba lleno de gracia, como ella, y por eso salió el Niño como salió: así, como Dios manda, por decirlo pronto.

Eleuterio Fernández Guzmán

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Debía presentarse al mundo y se presentó en toda su majestad y humildad.

…………………………….

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.   

24.12.20

Ha nacido, nace y nacerá

Día de Navidad | 25 de diciembre - Calendarr

Ciertamente, a lo largo del año espiritual católico (y nos atrevemos a decir que, así dicho, cristiano, en general) hay días que son especiales y que destacan en nuestro Calendario Litúrgico por encima de otros. Y eso pasa con el de hoy, 24 de diciembre y su continuación, el 25.

Es cierto y verdad que es, hasta posible, que las cosas hayan quedado establecidas de tal forma que coincidan las fechas del 25 de marzo, la Anunciación que es el momento en el que una joven de Nazaret recibe la visita del Ángel Gabriel, el del Señor, y queda, así dicho y para que se entienda, embarazada en aquel momento, y la del 24-25 de diciembre. Y es que pasa el tiempo necesario para que un ser humano se desarrolle en el seno materno y venga al mundo (si le dejan venir, como podemos imaginar…) Es decir, que las cosas son como parece que son porque, en realidad, fueron, son y serán.

Es posible que alguien pueda deducir de esto que la Iglesia ha manipulado, digamos así, las fechas para que todo salga bien. Y miren ustedes, eso carece de importancia y nada tiene que ver con el meollo de la cosa, por decirlo así. Es decir, que lo que pasó es que… pasó y tenía que pasar. Y ya.

Este artículo lo hemos titulado, por eso mismo, “Ha nacido, nace y nacerá” porque, en realidad, aquí no se trata de que todo lo digamos para que la cosa vaya bien a nuestros intereses, siquiera espirituales. No. De lo que se trata es de algo mucho más importante y (nunca mejor dicho) crucial: es Voluntad de Dios.

Es evidente que el nacimiento del Hijo de Dios (¡recalquemos lo de “Hijo de Dios”) se verificó hace muchos años, siglos ya, hasta dos miles de años que, en la historia de la humanidad quizá sea poco tiempo pero que para el devenir de generaciones y generaciones de personas es algo más que un soplo porque lo es todo al haber dado comienzo, entonces, un nuevo Pacto de Dios con el hombre, criatura que es imagen y semejanza suya.

Nació un niño, indefenso, como todos y necesitado de todo, como todos. Es decir, no nació como podría haber nacido alguien que tiene tanto poder que lo manifiesta en el mismo momento de su venir al mundo algo así como se dice en algunas hagiografías de santos que, por virtud, no mamaban de pequeños… No. Aquel niño, al que llamarían Jesús porque era como debía llamarse según dijo Gabriel a María, nació siendo poca cosa, físicamente hablando y, por eso Herodes quería matarlo… porque hubiera podido, como hizo con otros inocentes. Y bien que lo intentó pero, como se dice en algunos pasajes del Nuevo Testamento refiriéndose a la anticipada muerte de Jesucristo, “aún no era su hora” porque, en efecto, Dios quería que aún no fuera su hora.

El caso es que este Niño tiene algo de especial porque consiguió, con dejarse prender, injuriar, escupir, maltratar y matar y, luego, resucitar, que cada año recordemos un momento como el que hoy empezamos a celebrar. Por eso decimos que esta noche es Nochebuena, así, calificando un espacio de tiempo como es el anochecer como un momento “Bueno” pues no es poca cosa traer al hoy mismo (como ha sido a lo largo de los siglos) el instante en el que Dios dijo “sea” y fue.

Digamos, a este respecto, que por mucho que se pretenda hacer ver que lo que importa, en este año 2020 en el que nos encontramos, de la celebración de la Navidad es que nos podamos reunir más o menos personas entorno a una mesa o que las tiendas estén más o menos abiertas y a qué horas se puede ir a comprar por esto del virus que nos invade, lo bien cierto es que eso es lo que menos importa de este tiempo tan especial. Y es que los creyentes (que creemos, quiere decir eso, en el fondo) tenemos muy a bien recordar y celebrar que nace el Hijo de Dios y que esta Noche es Nochebuena y, como dice el villancico, mañana es Navidad que es algo así como decir que quiso Dios venir al mundo, que pudo hacerlo y que vino y por eso lo del Emmanuel que un tal Isaías, de profesión Profeta, ya dejó dicho hace muchos siglos porque el Espíritu Santo le sopló, con algún gemido inefable, a su corazón y quiso escucharlo el buen hombre, no dejó escondida aquella Luz debajo de ningún celemín y fue y lo puso por escrito, para que a nadie se le olvidara.

Y, por último, decimos que nacerá porque, en efecto, por mucho que se intente (desde los poderes del mundo y, a veces, desde los que no son del mismo) esconder esto bajo el manto de la mercancía y la mercadería, tiene prometido Jesucristo que ha de volver (en lo que llamamos Parusía) para juzgar a vivos y a muertos y, mientras llega tal momento (que llegará, sin duda llegará) tiene a bien, tendrá, venir al mundo cada Nochebuena con su Navidad incluida (que es cuando nace, en verdad, cuando nació y cuando nacerá) porque, ¡vean ustedes qué cosa!, es tan especial este Niño que es capaz de llevar viniendo al mundo algunos años más de unos miles de años y quiere hacer eso cada uno de los que a este 2020 sigan por mucho que haya agoreros que promulguen su muerte civil y espiritual. Y es que, ¡qué le vamos a hacer!, es que Dios es como es…

¿Lo ven, ustedes? Cristo nació cuando Dios quiso que naciera, nace cada año cuando llega el momento de que nazca y volverá a nacer cada año hasta que, en toda su Gloria, tenga a bien volver a venir al mundo a terminar de salvarlo, por si entonces hay alguien con fe o por si quiere ser, si no lo hay, tan misericordioso como es su corazón.

Y como diría Cervantes para acabar El Quijote: Vale.

Eleuterio Fernández Guzmán

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dos días para cambiar el rumbo de la humanidad perdida.

…………………………….

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.   

8.12.20

Inmaculada: ¿pudo ser de otra forma?

 

La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen | Arte y demás historias  por Bárbara Rosillo. Doctora en Historia del Arte.

Es bien cierto que se podría decir que el tema de la Inmaculada es uno que es tratado muy a menudo y, sobre todo, que lo es cuando llega esta fecha, el 8 de diciembre, que es cuando recordamos una circunstancia así.

Ciertamente, esto es así porque merece la pena que no se olvide la fecha a la que nos referimos, hoy mismo, pero que, sobre todo, no se olvide lo que significa la misma, a quién nos referimos y el sentido que tiene todo eso porque, sin duda alguna, lo tiene.

Hay quien se rasga las vestiduras cuando se habla de la Virgen María como Inmaculada o, lo que es lo mismo, que no cayó sobre ella el pecado original como cae sobre todo ser humano que viene al mundo, reconozca o no reconozca una verdad como ésa. Diera la impresión de que eso no puede ser posible, simplemente, porque no entra tal idea en determinados esquemas mentales.

Es cierto que todo católico puede decir que se trata de un dogma… ¡y ya está!, que cree en eso porque lo dice la Santa Madre Iglesia. Y, podría decir alguien, así se queda tan ancho sin ir más allá…

Sin embargo, la cosa no es así de simple. Bueno, quizá sí…

Resulta curioso que esto es, sí, muy simple y está al alcance de los más sencillos en la fe que es lo que, en una ocasión dijo el Hijo de Dios dirigiéndose a su Padre del Cielo en el sentido de que, en efecto, había reservado determinadas verdades para los más sencillos y no se las había revelado a los que la sociedad (y ellos mismos) se consideraban sabios (dígase fariseos, escribas, doctores de la ley de Dios, etc.)

¿Es que Dios les tenía una especie de manía a tales personas?

No. Sin duda que el Todopoderoso no les tenía manía ni nada por el estilo sino que ellos mismos se habían manifestado como ciegos voluntarios ante lo que su Hijo decía y hacía. Y así, lo más difícil de entender pasaba a ser comprendido, eso, por los más sencillos que, a su vez, eran los que tenían el corazón más preparado. ¡Cosas de Dios y de su Voluntad!

Esto lo decimos porque el tema de que aquella joven llamada María que iba a ser la Madre del Hijo de Dios y, pues, de Dios mismo hecho hombre, no recibiera el pecado original, es lo más sencillo del mundo. Y, sobre esto, ni siquiera vamos a recurrir al “Dios podía hacerlo, Dios quería hacerlo y Dios lo hizo” que fue el argumento con el que se acabaron convenciendo muchos que no andaban, precisamente, por la labor de aceptar que María era Inmaculada.

Leer más... »

4.11.20

Noviembre de Santos y Difuntos - ¿Cuántas almas son?

Los Santos nos enseñan a orar por las Almas del Purgatorio – Misioneras de  la Divina Revelación

En su libro “¿Se salvan todos”? (de recomendable lectura), el dominico Antonio Royo Marín O.P. plantea, eso, si toda alma se salva o se salvará. Y es que ya se sabe que, en cuanto a eso, con ser tan misterioso, hay opiniones de todos los gustos, colores y demás posibilidades.

No tratamos hoy, precisamente, el tema de si todos vamos a ser salvados o todos nos vamos a salvar porque, la salvación supone la Bienaventuranza y la Visión Beatífica o, por decirlo pronto, estar en el Cielo, definitivo Reino de Dios. No. Hoy no tratamos de eso aunque no podemos dejar de reconocer que salvar, lo que se dice salvarnos, a todos nos gustaría, pero…

El caso es que queremos referirnos a cuántas almas hay en el Purgatorio-Purificatorio pues es a lo que nos debemos en esta pequeña serie de artículos dedicados a ese estado intermedio entre la existencia en el mundo y el Cielo, anhelo de todo aquel que sepa lo que le conviene.

Sin embargo, la cosa no tiene que ver el número de almas que pueda haber en aquel lugar donde limpiamos lo que no hayamos podido limpiar en nuestra vida terrena. Es decir, no queremos decir que haya tantos y tantos millones de almas allí. No. Más bien queremos referirnos a cuáles son las circunstancias por las cuales pueda haber allí almas con necesidad de blanquear más que la nieve para poder presentarse ante Dios como un alma debe presentarse ante Quien lo ha creado.

A tal respecto, nosotros somos como somos. Es decir, primero y antes que nada pecadores (nacemos empecatados y ya lo dice el Salmo 51,7:”Pecador me concibió mi madre”) Luego, al ser bautizados, se nos perdona tal pecado (y más si es que no se nos bautiza en la mucha infancia sino más tarde y hemos tenido tiempo de caer en tentaciones…) pero, como decimos que somos como somos, tenemos un tendencia (que casi podría calificarse de enfermiza) a pecar de nuevo otra y otra y otra vez.

Leer más... »

12.10.20

Hispanidad y Virgen del Pilar

Orgullosos de la Hispanidad

 

Cuando llega esta fecha,

en el calendario señalada,

en el décimo mes del año,

12 es Ella nombrada

y recordamos a la América

llamada por eso Hispana.

 

Seguros estamos, seguros,

que de las bocas de los rojos

y de traidores taimados

saldrá la palabra facha,

carca, ya pasado.

 

Nosotros, sin embargo,

sin vergüenza alguna

y por decir alago,

cumplir con la verdad

y no venirnos abajo,

creemos que este día,

desde entonces señalado,

América entera se alegra

por la cuenta que le trajo,

terminar con sacrificios,

sí, los humanos,

al llegar los españoles…

¡Aquel sí que fue buen año!

 

Luego dirán que si guerras,

que matanzas, e incluso sanguinarios,

nos llamarán por molestarnos

cuando hoy mismo en los medios,

estos y los más lejanos,

miles de indios descendientes

de aquellos que no mataron

los taimados españoles,

que ayuntar… sí se ayuntaron

y esto lo entienden muy

las mulatas y mulatos

suponemos que contentos

de haberlos sabido ayuntados.

Nuestra Señora del Pilar. Patrona de la Hispanidad

Virgen del Pilar, llamada

en las Españas,

Pilar de la nuestra fe

y allá más que aceptada,

Madre del Salvador

que a la misma Hispania salvara,

en tiempos donde el martirio

era moneda pagada

por todo aquel que dijera así serlo,

cristiano, de fe entregada.

 

Hispania, llamada España,

América, la deseada,

anhelo de una nación,

orgullo de toda una raza

que no lamenta su historia

sino que en volandas bien la alza,

Hispania, llamada también España,

aunque hay quien la boca

debiera limpiarse para nombrarla.

 

Hispania y Virgen Santa,

todo en un mismo día,

y luego dirán algunos

que somos viejos y carcas,

teniendo sólo la envidia

saliendo de sus gargantas.

 

Virgen del Pilar, ruega e intercede por América y por España.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Hay días especiales donde importa creer y tener fe.

…………………………….

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.