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29.07.20

Recensión: : Beato Manuel Lozano Garrido: Sobre Lolo 1920-2020 - Cien años de eternidad

Presentación

Beato Manuel Lozano Garrido, beato Lolo sonriendo

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Beato Manuel Lozano Garrido: Sobre Lolo 1920-2020 - Cien años de eternidad, de Eleuterio Fernández Guzmán

 

Título: Beato Manuel Lozano Garrido: Sobre Lolo 1920-2020 - Cien años de eternidad

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán.

Editorial: Create Space (Amazon)

Páginas: 432

Precio aprox.:  10,03 € en papel – 1 € formato electrónico.

ISBN: 979-8640981841

Año edición: 2020

 

Los puedes adquirir en Amazon .

 

“Beato Manuel Lozano Garrido: Sobre Lolo 1920-2020 - Cien años de eternidad” - de Eleuterio Fernández Guzmán

Sin duda alguna, hay fechas determinadas que, en la vida de una persona, son de las que se llaman “redondas”. Así, cuando uno cumple 10 años, 20, 30 o, en fin, 90. Y lo mismo pasa con el caso del libro que hoy traemos aquí.

Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica, cumple este año 2020, en concreto el próximo 9 de agosto, 100 años. Bueno, en realidad, los cumpliría de no haber sido llamado a su Casa por Dios un 3 de noviembre de 1971, como vemos, hace ya unas cuantas décadas. De todas formas, estamos seguros de que en el Cielo habrá gran fiesta cuando llegue ese día y Lolo, ya liberado de dolores y sufrimientos físicos, se dedicará a hacer lo que mejor supo hacer siempre: estar alegre y ser un hombre, ahora alma inmortal, valiente como él solo.

Pues bien, el que esto escribe conoció a Lolo hace ya unos años. No son muchos porque, lo ideal hubiera sido conocerlo en vida pero no siempre las cosas son como queremos que sean. Por eso hay conformación en esto, en la circunstancia de haberlo conocido a través de sus escritos (libros, artículos en prensa, etc.) pero, sobre todo, a través de su vida espiritual que era, y es, de las grandes y más.

A lo largo de estos años, he ido escribiendo algunas cosas sobre el Beato de Linares (Jaén, España) Las mismas se han ido transformando en libros publicados acerca de este gran espíritu y gran alma.

Pues bien, el libro que presento hoy es el fruto de todo eso. Es decir, se trata de una recopilación de casi todo lo escrito para Lolo y por Lolo, que de todo hay.

Alguien podría decir que esto no es más que un refrito y ya está. Y no lo puedo negar pero… a falta de producción nueva que poder ofrecer a posibles y presuntos lectores, quien quiera conocer algo a Lolo o, al menos, lo que nuestro Beato ha podido influenciar espiritual en quien esto escribe tendrá que atenerse a lo que aquí se presenta hoy.

Como abajo se puede ver, en el Índice, hay un poco de todo: obras de las llamadas de piedad popular (trecena, vía crucis), otras para acercarse a lo que escribió Lolo, un repaso anual, día a día, con su santoral, con citas de nuestro amigo Manuel o, en fin, un ensayo acerca de algo que tan intrínsecamente unido está a Lolo: el sufrimiento. Incluso alguna oración que bien merece estar aquí puesta.

Puedo decir, sin temor a equivocarme, que este pequeño homenaje que hago, personalmente, a Lolo, es poca cosa y que si lo pusiéramos en una balanza en la que, en la otra parte de la misma, dejamos caer un solo pensamiento de Lolo… en fin, la parte de esta balanza con lo que Lolo podría decir pesaría infinitamente más que todo lo que el que esto escribe haya podido decir acerca de un amigo como Lolo. Y no es, esto, falsa humildad sino simple reconocimiento de las cosas.

De todas formas, esto lo ofrezco, el esfuerzo de todos estos años y lo que tenga que venir, lo ofrezco, digo, por todos aquellos que aún no conocen a Lolo. Dios quiera remediar esto, es lo que pido.

Y como todo esto se trata de lo que se trata, nada mejor que terminar con una oración. Está en el libro y, sin duda, vale la pena:

 

ACCIÓN DE GRACIAS POR MANUEL LOZANO GARRIDO, LOLO

“Padre, te damos gracias por encontrarnos con tu Amor extremo a través de la vida de ‘Lolo’.

Te damos gracias porque por tu Espíritu imprimiste en él la imagen de tu Hijo Jesús.

Te damos gracias por su fe firme, por su amor a la Eucaristía, por su celo apostólico, por la valentía en sus escritos, por su paciencia y testimonio en la enfermedad, por su alegría permanente.

Te pedimos que, imitando sus pasos de cristiano, te hagamos presente en nuestros ambientes y que, con él, nunca dudemos que contamos siempre con la mano suave y firme de nuestra Madre la Virgen María.

 

Fundación “Lolo”

Y yo, después de esto nada más tengo que decir que sea mejor. 

Bueno,  algo sí les digo más. Y es que Les pongo el Índice del libro: 

Presentación                                                                                                

Linares, agosto de 1920                     

 

Piedad popular                                              

 

       Via Crucis                                                     

 

       Trecena                                                        

 

Acercarse a Lolo – 1

                                              

Acercarse a Lolo – 2                                              

 

Día a Día con Lolo                                   

 

Obra y gracia de la evangelización              

desde el sufrimiento

 

Acción de gracias por el                                   

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

 

Acerca del autor

NOTA: como aquí de lo que se trata es de lo que se trata, quien quiera tener el libro, aunque sea en formato pdf, sólo tiene que decírmelo y, muy gustosamente, se lo envío. Que nadie se avergüence de pedirlo, por favor porque conocer un poco mejor a Lolo vale esa vergüenza que, en este caso, sobra y más que sobra. Y es que ya dijo Jesucristo que es mejor atesorar para el Cielo que para la tierra… y lo otro sobre dar gratis lo que hemos recibido gratis…     

  

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

20.07.20

Netflix ofende o hasta delinque, sí, sí, presuntamente, pero...

Netflix: Amazon.es: Appstore para Android

 

Seguro que la Venerable Marta Robin sabrá perdonarme que hoy día le coja su día de publicación para un tema como el que hoy traemos aquí pero estamos más que seguros que ella también se habrá sentido ofendida desde el Cielo.

Todos sabemos que las expresiones que pueden considerarse populares o que se pretenden que lo sean, las carga el Diablo. Es más, en algunos casos, como este, Satanás ha debido ser el asesor del guionista o guionistas.

Y nos explicamos, no sin antes manifestar nuestro más elevado asco por lo que aquí vamos a traer, por lo injusto y, sobre todo, por lo innecesario.

Resulta que anteayer domingo, el que esto escribe estaba viendo el segundo capítulo de una serie titulada “La monja guerrera” que, como se decía antiguamente, echan en la plataforma Netflix.

Alguien, ahora mismo, podrá decir que cualquier cosa de mal gusto puede verse ahí y, ciertamente, no pocas veces es eso cierto; también que puede ser ofensivo contra las creencias cristianas, aquí católicas (más católicas que, así, en general, cristianas).

Pues bien, ya en el primer capítulo de la susodicha serie se dice algo así como que

“Los católicos son muy suyos sobre quien debe resucitar (-29:46’), a menos que ellos lo controlen”.

Como comprenderán esto es, además de una manifestación de ignorancia supina al respecto de la resurrección una falta de sesera puesta al servicio del idiotismo general. Y es que diera la impresión de que el catolicismo dice si este o aquel ha resucitado… En fin…

Pero lo sucedido, como he dicho arriba, en el segundo capítulo pasa de castaño a oscuro y es lo que nos ha hecho titular este artículo de una forma tal que indica que aquí no sólo se ofende, de forma gratuita e innecesaria sino que es posible que se esté cometiendo un delito de injurias como una catedral de grande.

Resulta que, cuando faltan 23’49” para que se termine el tal episodio pasa lo siguiente y se dice lo que sigue:

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26.06.20

Hoy es San Josemaría, fundador y alma del Opus Dei

Santoral Católico ®: San Josemaría Escrivá de Balaguer

Estoy seguro de que el bueno y católico J.R.R. Tolkien está encantado de que el día de hoy, desde hace más de año y medio dedicado a su persona y obra, lo dediquemos al recuerdo de otro católico, también bueno, llamado Josemaría, a la sazón santo de la Iglesia católica y fundador, como saben muchos de los que esto lean, del Opus Dei.

Tengo que reconocer que me gusta el día de hoy porque sé, francamente lo sé, que habrá quien se le revuelva la bilis estomacal cuando lea el hombre que encabeza el artículo de hoy. Y es que tengo comprobado que este un tema, el de San Josemaría y el Opus Dei, que a muchos no les gusta porque corren a la par su rabia y odio y su ignorancia, permítanme que diga esto. Y es que, jurídicamente hablando, la ignorancia no es más, ni menos, que el desconocimiento total de determinada realidad y, por eso mismo, todos somos ignorantes en muchas cosas…

De todas formas, quien no quiera seguir leyendo a partir de aquí… ¡hala!, a otra cosa, mariposa.

El caso es que no podemos, ni debemos, olvidar que hoy, 26 de junio se celebre a un santo más que especial. Seguros estamos de que él no pretendía serlo cuando dio causa a su idea sobre la Obra de Dios allá por 1928. Al fin y al cabo, fue una inspiración del Espíritu Santo y siempre está bien que alguien, al menos alguien, escuche los gemidos inefables de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.

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22.06.20

El frenesí de los matarifes en el aborto

Estamos más que seguros que la Venerable Marta Robin, francesa hermana nuestra en la fe católica, no se molestará en el Cielo porque utilicemos hoy su tiempo y día para publicar algo que tiene que ver lo que ahora decimos. Por eso estamos seguros de que rogará a Dios por las almas de las que ahora hablamos.

Nadie puede asegurar que la cosa no sea un montaje porque, como sabemos, de todo hay en la viña del Señor, incluso, sarmientos podridos.

Nos referimos a la imagen que ilustra estas letras.

Como es más que conocido, el ser humano es capaz de lo bueno, de lo mejor y de lo que va más allá de lo mejor. Así, por ejemplo, desde el ordinario auxilio a quien necesita que le echen una mano (por una mala racha económica o por haberse tropezado en la calle y haber dado con su cuerpo en el suelo) hasta el caso de dar su vida por otro y, también, por su fe, no podemos negar que sí, que abunda y más que abunda el buen comportamiento de los hijos de Dios.

Dios, nuestro Creador, queremos creer que, partiendo de un santo Corazón como el suyo y con Amor que fue tan grande como para crear todo de la nada e, incluso, mantenerlo hoy día, nada malo puede hacer porque sería actuar en contra de su propio ser y eso, espiritualmente o el “mente” que sea ni es posible, ni es esperable ni se va a dar nunca.

Eso lo tenemos claro. Y es que es algo que podemos apreciar cada día que respiramos en el mundo y no se trata de la manifestación de hijos que quieren a su Padre sin pensar nada más ni en nada más.

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1.05.20

José, fiel trabajador de Dios

Señor, ¡enséñanos a orar!: Domingos dedicados a san José (A)

Cuando llega esta fecha, el primer día del mes de mayo, se celebran, se suelen celebrar, muchos homenajes a los trabajadores que en el mundo son. Y es que, no obstante, el día del trabajo es, digamos, muy propio para eso. Y es lo que se hace, por decirlo así, con la aprobación general.

Los creyentes católicos, además de hacer eso, tenemos un recuerdo muy especial para alguien que, en la historia de la salvación, tuvo y tiene más importancia que la que él mismo mostró quisiera ser mostrada. Es decir, que nada hizo para que su labor, su tan especial labor, fuera puesta blanco sobre negro. Y eso es buen síntoma de discreción, fidelidad y de estar, en suma, a lo suyo.

Nos referimos, como suponemos habrá sido adivinado por todos, por el día en el que estamos, a José, a San José.

Se suele decir que, a nivel espiritual, al menos católico, a San José se le tiene por el patrón del trabajo y a él nos acogemos, no sólo ahora sino siempre, pero ahora, hoy mismo, más si cabe, al menos, los fieles discípulos de Cristo que formamos parte de la única Iglesia verdadera, la fundada por Dios, la Católica.

Sí. San José es patrón del trabajo, digamos, ordinario, del común, el que da de comer pero, sobre todo, también lo es, demostró que lo es, patrón del trabajo espiritual. Y podemos decir que cumplió con su labor más que bien.

El trabajo de San José, a tal nivel, el espiritual, también da de comer, produce el sustento. Pero lo hace de una forma que tiene que ver, claro, no con el cuerpo (aunque, si bien lo miramos y vemos, también) sino con el alma. Es decir, la labor de este fiel hombre de Dios tiene sus consecuencias alimenticias de nuestro espíritu, de nuestro corazón.

Esto lo decimos no por ser originales sino, al contrario, por ser reales y nada imaginativos. Y es que, por ejemplo, San José, por ser como fue y por cumplir con la voluntad de Dios hasta, casi, desaparecer de la misma realidad en la que estaba y llevar a cabo su trabajo de la forma más anónima posible, nos alimenta

-Con la buena palabra del silencio aunque eso pueda parecer una incongruencia cuando es, al contrario, la expresión más sonora de lo que hay que hacer la mayoría de las veces.

-Con la buena labor de la comprensión de la voluntad de Dios sean cuales sean las circunstancias en la que se encuentre quien la reciba y con el ejercicio práctico de la misma.

-Con el buen hacer de su trabajo de educador del Hijo de Dios enseñándole virtudes, por ejemplo, como la humildad.

-Con la práctica del buen discernimiento según se le había sido anunciado por el Ángel en aquel sueño que lo liberó de una carga casi insalvable.

-Con ser un ser sencillo que cumple con su deber sin buscarle tres pies al gato.

-Con ser justo como Dios quería que lo fuera.

Seguramente, cualquiera podría añadir a esta pequeña relación, muchas más realidades espirituales que San José tuvo a lo largo de su vida o, al menos, a lo largo de la que conocemos como tal junto a María y a Jesús, conformado la Sagrada Familia. Sin embargo, es bien cierto que las aquí traídas nos bastan y nos sobran para mostrar y demostrar que nuestro Santo, del que celebramos no su onomástica sino su labor como trabajador de Dios en el mundo, era todo un hombre de Dios, por así decirlo, un fiel cumplidor de lo que su Creador quería para aquel especial hijo a quien tuvo que decir que las cosas, con relación a María, no eran como parecían sino que tenían todo que ver con el Espíritu Santo.

 

San José, fiel obrero del Reino de Dios, ruega por nosotros.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

San José es digno ejemplo de hijo fiel.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.