InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Apostolado laico -La Palabra para el Domingo

25.05.24

La Palabra del Domingo - 26 de mayo de 2024

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Como es obvio, hoy no es domingo 27 de mayo de 2024 sino sábado, 26. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario



Mt 28, 16-20



“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”

COMENTARIO

Enviados para cumplir una gran misión

Cuando Jesucristo resucita siente la obligación de acudir a sus amigos, a quienes esperan, con su miedo; a acudir al encuentro de sus discípulos para decirles cuál ha de ser la labor que han de realizar en su más inmediato futuro.

Los discípulos, por su parte, habían creído en la palabra que el Mesías dijo a las dos Marías, a las que salieron a su encuentro después de su retorno al mundo: que les dijeran que Cristo les citaba en Galilea y allí fueron, prestos, raudos, inmediatamente.

Es lógico que cuando los discípulos ven al Hijo de Dios ya no puedan dudar de nada. Esto, conociendo a los que, ni por esas, eran capaces de entender que lo que había sucedido era, todo, cierto. Por eso, a pesar de que lo adoran, es decir, que lo tratan como a Dios, adorándole, quedan algunos de ellos que dudan, en su corazón y por eso, sabe que esta duda requiere la intervención inmediata del Mesías que, resucitado, siente que ha llegado el momento de que su mensaje sea entendido del todo.

Como no puede ser de otra forma, Dios le ha dado todo el poder. Digo que no puede ser de otra forma ya que, al saber que es la misma persona aunque se manifieste en esa función de Mesías, de Enviado, de hermano, el que Jesús pueda hacer y deshacer es lo que es de esperar. Así, el envío que lleva a cabo, decir “id”, fue esencial para que su doctrina se extendiera por la inmediatez territorial y, luego, hasta los confines del entonces Imperio Romano y llegara, más tarde, hasta nuestro mundo actual.

Párroco José Luis: DOMINGO 26. T.O. JESÚS ENVIA A SUS DISCÍPULOS.

Dos misiones les encomienda el Emmanuel : hacer discípulos, es decir, seguidores, conocedores, amadores y enseñar a creer, a practicar, a “guardar” todo lo que Él les había enseñado. Para lo primero, para hacer discípulos, los ya discípulos, habían de llevar a cabo el bautismo, esa limpieza del pecado que nos incorpora al Reino de Dios y en el que podemos perseverar si lo que queremos es amar y amar. Y el bautizo, esa inmersión en ese Reino, se había de hacer de alguna forma, en nombre de alguien para que tuviera verdadero sentido: en el nombre del Padre, que lo envía, del Hijo, que lo comunica, y del Espíritu Santo, que los guía. Esta forma de mencionar la Santísima Trinidad es fundamento de la eficacia del bautismo, mediante el cual aquellos que querían incorporarse a la comunidad de seguidores de Cristo lo hacían de forma plena, con todos sus efectos pero, también, con todas las consecuencias que traía (trae) incorporadas ese SÍ.

En cuanto a lo segundo, es decir, al hecho de que se enseñara y se guardara lo que Jesús había enseñado, no es más que la confirmación de que lo oído y aprendido, lo escuchado y asimilado, se lleva a la práctica. Que donde es sí sea sí y donde es no sea no, como bien dijo; o lo que es lo mismo, que la doctrina que se ha recibido se ha de llevar a la práctica. Ese “guardar” no lo es en el sentido de “esconder”, sino de poner en el corazón para, entonces, y desde ese sitio donde sale lo bueno y lo malo, emerja, en la relación con los demás, lo positivo, todo, lo que había en la Palabra de Dios y en la comunicación verdadera que hace Jesús de ella, y todo lo que hay en la Palabra de Dios y en la comunicación que hacemos de ella.

Por lo tanto, el bautizo hacía, y hace discípulos, pero el hecho de cumplir su Palabra es lo único que conforma y confirma, sobre todo confirma, ese discipulado, esa pertenencia, en principio teórica, a la comunidad de los hijos de Dios, esa filiación divina que extraemos de la luz de Dios, de esa estela que su paso por el mundo deja y con la cual, con nuestra voluntad, hacemos real.

Por si pudiesen pensar que la soledad, al estar sin Él físicamente, podía causarles algún tipo de malestar espiritual, Jesús les comunica una verdad esencial para la supervivencia del espíritu; estará con ellos, con nosotros y con los que vendrán, siempre, “hasta el fin del mundo”, dice. Y esta promesa, sostén de nuestra fe, ese creer sin haber visto que aquí es, otra vez, esencial y básico, otra vez necesario, otra vez fundamental; esta promesa, digo, podemos contemplarla cada día, en cada paso que damos en nuestro camino hacia Dios, en pos de esa luz divina que ilumina nuestro paso, si queremos verla.

PRECES 

Por todos aquellos que no piden a Dios por el regreso pronto de Cristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren evangelizar según la voluntad de Cristo.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a ser evangelizadores en el mundo descreído de hoy.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.


El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

 

Enviados, lo fueron aquellos y lo somos nosotros…

 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

11.05.24

La Palabra del Domingo - 12 de mayo de 2024

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Como es obvio, hoy no es domingo 12 de mayo de 2024 sino sábado, 11. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.

 Mc 16, 15-20


“15 Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16    El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. 17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.’ 19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.”

COMENTARIO 

Ascensión y confirmación de la Palabra
 

Antes de acudir, hasta su próxima venida en la Parusía, al Padre, deja un mensaje el Hijo de Dios. También deja una voluntad a aquellos que en ese momento lo ven y escuchan. Tanto una cosa como otra será fundamental para la transmisión de la Palabra de Jesús. 

El mensaje que debían de difundir es la Buena Nueva que Cristo trajo a la humanidad, la voluntad es, entiendo yo, el envío que hace a los transmisores. 

Este texto de Marcos está dividido, claramente, en tres partes, enlazada la primera con la tercera y siendo, la segunda, un, a modo, de enlace. Creemos que lo más importante en el envío que hace Cristo es el objeto de este: transmitir la Buena Nueva. Esa noticia que ha de salvar no es otra que el saber que el Reino de Dios ya ha llegado y que, sabiéndolo, puede resultar más fácil conocerlo y, conociéndolo, gustarlo y disfrutarlo. 

El mismo hecho de mandar, dirigir, enviar, a unas personas es ya importante en sí mismo pues significa que Jesús confía en esas personas que, tras la resurrección, han acabado de creer en todo lo que les dijo con anterioridad; además, que con su visión tras su sanguinolento suceder saben, ya, que han sido testigos del acontecimiento más importante que, desde la Creación, ha podido suceder. Es por esto por lo que el Mesías, a pesar de saber de las dificultades con las que se encontrarían (ya les dijo que, no sólo los expulsarían de la sinagoga sino que, demás, cuando acabaran con sus vidas los que lo hicieran pensarían que lo hacían en nombre de Dios…) no duda en darles es último empujón, esa última ayuda que los confirmará en la labor que debían de llevar a cabo. 

Para que su trabajo no pudiera resultar vano sino que se apoyara en la gracia de Dios, les entrega una serie de signos, indicándoles que, a los que crean, no podrá afectarles el veneno de la serpiente (pensemos en el sentido de esto, en la picadura del mal, del pecado, que se verían libres, en cuanto creyentes), etc. Con esto lo que hacía era apoyar su designio en la forma en que la sociedad de su tiempo entendía la realidad: señales (que muchas veces le pidieron para que demostrara, así, que era quien decía que era) sobre las que apoyar sus creencias pues pareciera que con la sola predicación del Enviado parece que no había sido suficiente para convertir a muchos. 

El Periódico de México | Noticias de México | Columnas-VoxDei | Fue elevado  al cielo y se sentó a la diestra de Dios

Y lanza un mensaje que encierra el objetivo a desarrollar. El proceso es el siguiente: creer, bautizarse, salvarse. No es esto nada baladí ni carente de importancia. En primer lugar se hacía, y hace, necesario, en personas adultas o ya con suficiente uso de razón, el creer, a los que están alejados de Dios por la causa que sea. Luego, confirma esa aceptación de su voluntad con el bautismo para conseguir salvarse en tanto en cuanto se practique la voluntad de quien envió a Jesús. La salvación, pues, es trasunto de un hacer y no gratuidad sólo. A la gratuidad, que sólo tiene Dios, cabe añadir un comportarse, un hacer, un ser. 

Dado este último mensaje, a Jesús sólo le quedaba subir al Padre, ascender para confirmar todo lo dicho enviando al Defensor, al segundo Defensor, al Espíritu Santo. Así quedaría, claramente, demostrado que quien decía ser que era lo era y que ya no cabía duda alguna. “Conviene que yo me vaya”, “os conviene” diría. Sólo así el cumplimiento será total. 

En esa Ascensión interpretamos o podemos ver la perfección del contrato de Dios con el hombre: entregado el Hijo a la muerte humana (no confundamos al pensar que el Padre quería que muriese sino que eso era lo que tenía que pasar) su subida al Padre, a encontrar consigo mismo, tras su periplo de hombre, era lo único que podía suceder. 

Y tras esto, a los discípulos sólo les queda una cosa por hacer: salir a predicar, a extender, por el mundo, lo visto y oído, a comunicar a “todo el mundo” que las señales que hacían tan sólo lo eran para confirmar la Palabra, como Cristo, ya Cristo, les había dicho, superada la vida humana de Jesús. 

Haríamos, ahora mismo, y con relación a esto último escrito (lo de la superación de la humanidad de Jesús) esta pregunta: ¿cuántos de los que leen esto creen a Jesús, pero no en Cristo? Que cada cual se responda a sí mismo.

  
PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que esperan el regreso de Cristo. 

Roguemos al Señor.

 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren transmitir la Buena Noticia. 

Roguemos al Señor. 
 

ORACIÓN

 
Padre Dios; ayúdanos a ser transmisores fieles de la Buena Noticia.
 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto. 

 

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

 

El “id” de Cristo no ha pasado ni de moda ni de tiempo a aplicar…

 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna. 

 

4.05.24

La Palabra del Domingo - 5 de mayo de 2024

Resultado de imagen de SAnta BibliaComo es obvio, hoy no es domingo 5 de mayo de 2024 sino sábado, 4. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario


Jn 15, 9-17


“9 ‘Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos   permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. 12 este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros   como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. 16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. 17 Lo que os mando es   que os améis los unos a los otros.’”

COMENTARIO

Amar como Cristo nos amó

Quizá Jesús fue enviado del Padre sólo para una cosa, sólo para que comprendiésemos el principal mandato de Dios, el mandato del amor. Y digo mandato aunque esto pueda parecer excesivo. Esta palabra pudiera ser en exceso dura para quien no respeta a quien le dirige una orden pero que, si bien pensamos, y, sobre todo, en este caso, lo mandado y ordenado va, siempre en bien de sus receptores.

Esto, por otra parte, traza un camino a seguir, una senda por la que debemos pasar si, verdaderamente, queremos y ansiamos, el conocimiento de esa voluntad intrínseca de Dios que Jesús trata de que esté al alcance de nuestro corazón. Tal es así que el Mesías nos ama como su Padre lo amó, darle ese mismo amor, sin escatimar nada, como quiere que hagamos nosotros.

Pero, por eso, hemos de cumplir los mandamientos (¡otra vez aparece el mandato se puede pensar!), aquello que recibió Moisés y que Jesús perfecciona con su vida y con su predicación como, por ejemplo, sucede con las Bienaventuranzas. Es decir, ha de haber una correspondencia entre lo que decimos que hacemos, seguir a Jesús, y lo que, en realidad hacemos. Porque Jesús quiere que estemos, como él, en el seno del Padre, para que permanezcamos en su amor.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor" - InfoVaticana

Y para eso, nada mejor que el ejemplo: predicar y dar trigo, podríamos decir. Jesús dice, en este texto que “nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” ya que conocedor de su futuro, sabía que, para empezar, ellos eran sus amigos, no sus siervos, y, por eso, iba a dar su vida para que todos fueran, fuéramos, salvados.

Pero, para eso, para que su amistad tuviera un sentido recepticio, fuera recibida por nosotros y, en consecuencia, fuera correspondida, hay que hacer, y nunca será bastante repetido esto, lo que él mandó.

Cabe decir, con relación a la permanencia en Cristo que, aunque podamos pensar que nosotros, dotados de la libertad dada por Dios, somos los que, libremente, por tanto, escogemos a Dios para que forme parte de nuestra vida esto, esta apreciación, no es adecuada. Sabedores, y creyentes en eso, de que hemos sido creados por Dios, es fácil colegir de ello que es Él el que nos escoge a nosotros y no nosotros los que somos tan “bondadosos” que optamos por formar parte del grupo de los que se consideran hijos de Dios. Cometería un gran error quien pensara, seriamente, otra cosa. Así, y sólo así, daremos fruto; y así, sólo así, ese fruto será considerado por el Padre como digno reflejo del amor de Cristo, de Jesús, de su Hijo.

Así, de esa forma, de ese modo, aquello que demandamos a Dios nos será concedido, aunque sea difícil conseguir esa correspondencia a la que antes he hecho referencia.

El amor con amor se paga, como dice el dicho. Y Jesús nos dio amor, graciosamente, nada mejor que corresponderle, de cara a él y a los demás, con ese amor que vino a sembrar al mundo. 


PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren guardar los mandamientos de Dios.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren responder a la elección de Dios.

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener siempre presente que eres Tú quien nos eliges a nosotros. Y, entonces, a responderte con un sí.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.
 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

 

Permanecer en el amor de Cristo es algo más que una voluntad que queramos cumplir. 

 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

27.04.24

La Palabra del Domingo - 28 de abril de 2024

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Como es obvio, hoy no es domingo 28 de abril de 2024 sino sábado, 27. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario.  



Jn 15, 1-8


“1 ‘Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. 3 Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado.4 Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid;  vosotros los sarmientos.  El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. 6 Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento,  y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. 7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,  pedid lo que queráis y lo conseguiréis. 8 La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.’”

COMENTARIO

Vid y sarmientos; Cristo y discípulos

Quizá lo que propone Jesús, en esta parte del Evangelio de Juan, sea una de las imágenes más clarificadoras de las que mostró a lo largo de su corta, pero profunda, predicación: la vid y el viñador, los sarmientos y el fuego que los quema, el seguimiento a la vid y el fruto que podemos obtener y dar de ese seguir al Enviado.

Como en tantas otras ocasiones, el Mesías ofrece un ejemplo cercano, una forma, simple a primera vista, y en el fondo, honda, de hacerse comprender. Todo lo relacionado con la tierra, con sus frutos, su cultura y el resultado de ese proceso, identifica, perfectamente, lo que Cristo pretendía que entendieran, entonces, los que le seguían y, ahora, los que detrás de aquella estela y luminaria, optamos, y optan, por mirar sus huellas por el mundo dejadas y reconocemos, en ellas, el único camino bueno que seguir, ávidos de una vida eterna que, con Él, ya podemos disfrutar en este momento, en este ahora que es nuestra vida.

¿Qué es una viña sino un arraigar en la tierra para, desde ella, tomar el alimento que da forma y fondo al fruto que nos endulza la vida? Pues bien, si nos ponemos a dilucidar si esto tiene relación con nuestra vida y a tratar de entrever el resultado de esa imagen, vemos hasta dónde somos fruto, desde dónde tomamos el alimento.

YO SOY LA VID 2

Y Dios, según nos dice Cristo, limpia de pecado a quien sigue a su Hijo, a quien guarda su Palabra.  Su Palabra. Sólo así podemos dar, ser fruto, para el Padre. Al hacer lo que en su predicación, dice Jesús, somos sarmientos sanos y no hay necesidad de ser cortados. Pero si, por mor de esas circunstancias en las que nuestro existir como hombre, caemos en el pecado, cosa propia de nuestra naturaleza, podemos “ser podados”, eliminados esos pecados, así, y tras el correspondiente resarcimiento y ejercicio de penitencia, poder continuar siendo renuevos, imágenes del Hijo, sus discípulos.

Cabe, pues, permanecer en Jesús. Y permanecer en Él supone seguir su doctrina, como tantas veces he dejado escrito en estos comentarios o meditaciones. A veces, hay que reconocerlo, esto resulta difícil, casi imposible. Pienso que cuanto mayor ser la dificultad, tanto mayor ha de ser el esfuerzo, pues el objetivo, esa permanencia en Cristo, es aquello que hemos de ansiar, seguir, de que la vida eterna es un destino al cual estamos destinados.

De otra forma, “separados de mi”, de Él, dice el texto, en palabras de Jesús, no podemos hacer nada; nada bueno, se entiende, nada que pueda agradar a Dios, pues en su Enviado, Él mismo, tiene puesta su esperanza, en su sacrificio, ese fruto.

Podemos escoger entre ser rama seca que se corta y se quema (¡imagen terrible, si lo pensamos!) o ser, por otra parte, ese fruto que, tras enriquecerse con la savia de la Palabra, glorifica a Dios, conformando, por así decirlo, el cuerpo de Cristo; siendo, por eso, verdaderos hijos suyos.
 
PRECES 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aman la vid del Señor.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren ser sarmientos de la vid del Señor.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a saber ser sarmientos de Cristo.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto. 

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.


Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

 

Ser parte de Cristo o no serlo; así de sencillo

 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

20.04.24

La Palabra del Domingo - 21 de abril de 2024

Resultado de imagen de SAnta BibliaComo es obvio, hoy no es domingo 21 de abril de 2024 sino sábado, 20. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario.  


Jn 10, 11-18

 
“1 Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. 12 Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo,  abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, 13 porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. 14       Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, 15 como me conoce el Padre  y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas,  que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir  y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño,  un solo pastor.17 Por eso me ama el Padre,  porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. 18 Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla  y poder para recobrarla de nuevo;  esa es la orden que he recibido de mi Padre.’”

  
COMENTARIO 

El Buen Pastor 

La imagen de Jesús como Buen Pastor es una de las más queridas por nosotros, sus discípulos. Representa mucho porque simboliza tanto como el cuidado de las ovejas, el mirar por su bien y, en fin, el quererlas por encima de todo sin querer que una sola de ellas se pierda porque tal es una parte muy importante de la misión encomendada por Dios  a su Hijo. 

Y es que siendo el hebreo, esencialmente, pueblo de pastores Jesús utiliza esta imagen para dar a conocer su persona ya que, de esa forma, iba a ser entendido por aquellos que le escuchaban. Paralelamente traza una relación entre él y el Padre identificándose de tal forma, que no cabe duda alguna de que el amor que Dios tiene por su persona es justificado: siendo Él mismo, está en su Hijo en su totalidad. Jesús insiste en que Él es el buen pastor, contraponiendo, para demostrar esto, su figura a la de aquel que, siendo pastor, por apacentar ovejas (creyentes), huye ante el embate del maligno, dejando de lado a aquellos que debían ser sus custodiados, hecho que aprovecha, el maligno, para dispersarlos, dividiendo al pueblo de Dios entre aquellos que le siguen y aquellos que han huido. Y esto porque “el asalariado”, aquel que trabaja en cumplimiento, por una parte, de la Ley en sentido estricto y, por otra, para otra persona, no tiene en cuenta lo que debería ser su verdadera labor. Atento, exclusivamente, al apacentamiento pasivo, no inquiere sobre la verdadera Verdad, ni da el sentido adecuado a lo que la Ley dice sino que, vendido a la costumbre y a la tradición, en este caso equivocada como demuestra Jesús, no va más allá.

Celebremos el Día del Buen Pastor! – Colegio San Mateo

El Mesías, sin embargo, no huye ante las asechanzas del mal, de su mal, ni se abandona a la molicie y a la desidia: da su vida por sus ovejas. Esto está claro lo que quiere decir: por lo que tuvo que pasar en su Pasión. Por esto, sobre todo por esto (no por el mero hecho de sufrir, sino por comprender el valor de su dolor y de sus padecimientos) es por lo que el Padre le ama. Por eso Dios lo resucitará y Jesús así lo dice: para recobrarla de nuevo, la vida, se entiende. No pierde su vida porque la da para que los demás tengamos perdonados los pecados, por eso Dios no le quita la vida (lo cual sería impropio de un Padre amoroso y misericordioso) sino que la da por su voluntad, porque sabe el significado que tiene esa sangre que va a derramar, que bautizará al mundo en una nueva creación, para remediar las faltas de toda la humanidad y nacer, así, limpia, pura, digna.

Pero la misión de Cristo no acaba con ese, digámoslo así, trabajo de Pastor, de Buen Pastor, sino que esa misma labor tiene una finalidad, un fin, una comprensión teleológica: unir, en su persona (cuando muera atraeré a todos hacia mí, diría luego) a toda persona, pero, sobre todo, a aquellos que están separados, que pertenecen a otro redil, a aquellas personas que pueden o no tener conocimiento de su persona o que habiéndolo conocido, lo han abandonado, no han creído en su mensaje. Aquí radica, arraiga, su labor de conductor, de quien conduce a Dios. Con su persona, con su labor, con su vida misma, ha de juntar, con el ejercicio de esa función específica, y atribuida por su Padre, de pastor, recogiendo, bajo su manto, a todos, para que así, sea uno solo el rebaño, las ovejas que sigan a ese buen pastor que, cumpliendo la voluntad de Dios, puede optar por dar su vida o no darla: yo la doy voluntariamente, dice.

He aquí lo esencial de la fe del católico: voluntad, cumplimiento, entrega. Nada más, y nada menos, que eso. 

PRECES
 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren a Jesús como Pastor.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que se comportan como simples asalariados en el Reino de Dios presente.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a seguir a Cristo, Buen Pastor nuestro enviado por Ti al mundo para que el mundo no pereciera.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.
  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

¡Que Buen Pastor es Cristo! ¡Qué bueno es Cristo como Pastor!

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.