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5.07.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 5 de julio de 2026

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Mt 11, 25-30

 “25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque  has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. 26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie  sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.  29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; = y hallaréis descanso para vuestras almas. = 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera’”.

 
COMENTARIO

Humildad y mansedumbre según Cristo

En el evangelio de San Lucas recoge parte del evangelio de San Mateo. Y dice esto que sigue (Lc 10, 21-22): 

“En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. ’Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.’”

Así, mientras que San Lucas recoge estas palabras de Cristo cuando han regresado los 72 discípulos que envió a predicar (Lc 10, 1) el evangelio
de San Mateo que corresponde para el día de hoy no establece tal relación, digamos, temporal, sino que trátase de un texto a modo de “en otra ocasión dijo”. 

Bueno.
El caso es que las palabras de Jesús tienen importancia en un doble sentido: la revelación de Dios al hombre y, por otro lado, el comportamiento que pide el Hijo del Creador a todo discípulo suyo. Y todo, además, tiene una relación directa. 

Tenemos por bueno y verdad que Jesús había venido al mundo a tener muy en cuenta, de parte de Dios, a los que peor andaban por el mundo. Nos referimos a los pobres, a los desfavorecidos, a los enfermos o, en fin, a todo aquel que sintiese una gran carga sobre su vida y existencia diarias. 

También tenemos por bueno y verdad que Jesús había “desenmascarado” a los que se consideraban sabios y entendidos en la Ley de Dios pero que, ciertamente, habían tergiversado el sentido preciso de la norma divina. A ellos el Creador no podía referirles nada al respecto de su voluntad en tal expresión de la misma pues creían saberlo todo. 

Sin embargo,
había muchas personas, no por casualidad las menos consideradas socialmente (los enfermos, pobres, etc. citados arriba) que tenían el corazón abierto y preparado para aceptar a Cristo como el Enviado de Dios y a aceptar, con franqueza, aquello que les quería decir de parte de su Padre, el Padre. 

A tales personas se dirigía, muy especialmente,  Jesús. No es que a los “sabios” no se dirigiese sino que era más que seguro (como, de hecho, pasaba) que pusieran en entredicho todo lo que decía y hacía. Tenía, pues, unos destinatarios bien definidos de su predicación y de la entrega de la Palabra de Dios. 

Pues bien, 
aquellas personas agobiadas por sus propias circunstancias personales (socialmente marginadas o poco tenidas en cuenta) debían seguir el ejemplo de Cristo. Es más, debían tomar el propio yugo del Hijo de Dios y cargar con él. 

El caso es que eso pudiera parecer mucha cosa para tales personas. Sin embargo, sabe Jesús, como bien recoge este evangelio, que su carga es ligera. Lo es porque Él la lleva y acompaña y auxilia, a todo aquel que se avenga a cargar con ella. 

Y todo eso había que hacerlo con la concurrencia de dos virtudes no siempre habituales: la mansedumbre y la humildad. La primera de ellas para testimonias que se está a la voluntad de Dios aunque la vida sea dura o, precisamente, por eso mismo; la segunda reconociendo que no se es nada ante Dios y que somos como el “humus”, como la tierra de la que el Creador tomó (algo ya existente) para crear al ser llamado hombre y a la especie llamada humana. 

Ser humilde y manso. Eso es lo que propone Jesús a quien quiera seguirlo. Pero no lo hace dejando a su suerte a quien eso acepte y haga sino que le promete acompañamiento y consuelo, unión de manos y de almas.

  
PRECES

Por todos aquellos que no quieren aceptar el yugo de Cristo.

Roguemos al Señor.

 
Por todos aquellos que no se quieren dejar acompañar por el Hijo de Dios.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a aceptar el yugo de Cristo y a llevarlo, siempre, con nosotros.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Ser humildes y mansos es lo que nos pide Cristo. Eso…


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

4.07.26

Reseña: De confesiones y retratos. 1983-1984

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas80

Precio aprox.5,67 

ISBN Amazon979-8183733983

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Es cierto y verdad que el tiempo no pasa en balde. Sin embargo, la verdad es que acaba pasando si es que es la voluntad de Dios así lo quiere. Y esto lo decimos porque los poemas que a continuación van a ser puestos están escritos hace ya unas decenas de años.

Reconozco que esto ha sido el hallazgo de un tesoro y ha respondido, precisamente, a lo que supone eso, el tesoro: algo que se encuentra y no se esperaba encontrar. Y es lo que ha pasado con un cuaderno que, dados los cambios que ha habido en mi biblioteca particular, apareció porque estaba a saber dónde…

Al abrir el cuaderno me di cuenta de que lo que allí estaba escrito lo fue en los primeros años 80 del siglo pasado. Es decir, que entre los años 1983 y 1984 el que esto escribe plasmó por escrito lo que su corazón sentía. Y me he hecho recordar que la poesía ha sido siempre un campo bueno para sembrar por mi parte.

De todo eso salen, por lo menos, 3 libros que pueden escribirse. Este primero lo es en castellano y se titulaDe confesiones y Retratos”. El otro está escrito en valenciano y se titula Necessària lluita” que traducido quiere decir, como fácilmente se adivina, “Necesaria lucha”. Y el otro… el otro es casi seguro que nunca verá la luz porque sería remover mucho en el corazón y casi es mejor dejarlo ahí, que duerma el sueño del pasado…

Esperamos que los versos que a continuación van a desfilar ante sus ojos sean del agrado de los posibles (¡!) lectores. Y si no hay ninguno… al menos siempre tendré como lector a Dios que todo lo ve.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Poemas:

Preludio

Sin título posible

Ecos semejantes

I

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

Inciso 1

Tiempo de nostalgia

De rincones melancólicos

Inciso 2

Simiente y cadenas

Inciso 3

Fueron otros quienes habitaron

Noches de exilio

Retorno de despedida

Motu proprio

Acerca del autor

Y como muestra les dejamos el poema de título “Tiempo de nostalgia”

Tiempo de nostalgia

Amo la Navidad

y tu tiempo de reencuentro

y la tregua de la intolerancia y la incomprensión,

la verdad que deja de ocultarse envuelve

tímidamente los propósitos de un ayer

que pasó inadvertido entre todas las sombras,

entre las almas que renuevan su forma

malgastada en la lujuria de un vivir

sin un sentido preciso. No quisiera ignorar

la pérdida porque la misteriosa duda

quedó ungiendo las noches de melancolía,

ni olvidar lo que este tiempo de nostalgia

nos ofrece, lo que nos da con el pretexto de ser

recibido entre la amistad y la desconfianza,

entre la creencia y la realidad,

ni las pequeñas cosas nunca compartidos,

ni el amanecer solitario

de un recuerdo sostenido con fragilidad en la memoria,

encerrado y deseoso de ser punto de partida.

Y es en este tiempo de la palabra que se fuga,

y los sonidos aparecen con un cierto sabor a alegría

cuando desisto de no dejar caer unas lágrimas

por lo no alcanzado,

la inmensa sensación de desamparo lo llena

y yo no puedo evitarlo.

De todas nubes que se desvanecieron caen ahora las tardes, los tristes momentos de una vuelta posible,

los ecos de un adiós repetido y repetido,

los instantes de soledad prolongada,

la paz conseguida,

la paz que perfeccionó su arte, el arte

que perfeccionó su paz,

y caen también las acciones, en este tiempo

de nostalgia,

caen también las acciones y su rutina

y la defensa frente a todo,

y la lucha…, cae la lucha hecha y deshecha,

lograda y repartida en su soporte,

y los sueños, caen los sueños venideros y pasados

y coinciden día a día, y día a día se unifican,

parte y sucumben, se agigantan y mueren

sacudidos por su propia fuerza

de amor que vivifica, de vida con fundamento

de amor credo, de respuesta evidente

y verdadera.

Y en esta pérdida de una idea precisa

no pregunto qué hay de nuevo en esta Navidad,

qué tiene de especial que la hace distinta a otras,

o diferente a todas,

y porqué se agolpan en la mente, y porqué acosa

el pasado, y porqué me agrada tanto

que esta Navidad sea especial,

porque vienen a mi mundo y ansia,

y qué pasará cuando pase de largo

y porqué vienen a mí todas las ocasiones

en las que callé,

todas las ocasiones perdidas y añoradas,

todo lo que no sucedió,

pero sigo amando las luces que me han dirigido

y que ahora están aquí,

los rostros que amé

y las caricias que no se produjeron,

los proyectos de sentimientos,

los sentimientos que fueron

sólo proyectos,

por eso entregaría la rosa y la espina por ver

reunidos lo que fue y lo que vivo,

por sentir cerca

lo que la distancia quiere llevarse

y aniquilar

en su seno,

por besar las manos

que no besé…

Y ahora que sólo queda elevación y sufrimiento,

frases y alianzas, quisiera tener derecho a reclamar

el perdón que me permita vaciar de vaciedad

las estancias,

quisiera poder descerrajar las cadenas que impiden

que este sea un verdadero tiempo de reencuentro.

05.12.83

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:


A veces el pasado vuelve para quedarse. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.