16.11.19

Varios sacerdotes denuncian ante Roma un probable sacrilegio en Argentina

Semanas atrás, se viralizó en diversas redes sociales la supuesta “Mesa y Misa” que un sacerdote argentino realizó en una casa de familia (con Coca Cola y papas fritas incluidas).

Cansados quizás de tanto destrato y caos litúrgico, y fundándose seriamente en el derecho canónico, un gran número de sacerdotes argentinos, de diversas diócesis y comunidades, han preparado denuncias penales canónicas ante la Congregación para la Doctrina de la Fe y la Congregación para el Culto Divino, como también ante el obispo de los clérigos implicados.

Hemos accedido a una de ellas, quizás la mejor fundamentada, y se la ofrecemos a nuestros lectores, incluso, como antecedente de cómo proceder ante casos semejantes, que –de hecho- podrían aparejar la pena de excomunión, en el peor de los casos.

Esperemos que la misma prospere y se ponga coto a estos dolorosos abusos pues uno no puede hacer lo que se le ocurra en la liturgia, sino lo que la Iglesia manda.

Como lo hace incluso el actual pontífice.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

 


Sr. Promotor de Justicia de la
Congregación para la Doctrina de la Fe

R.P. Robert Joseph Geisinger, S.I.

Palazzo della Congregazione
per la Dottrina della Fede
,

Piazza del Santo Uffizio 11,
00193  Roma

OBJETO

 

Los presbíteros (EDITADOS LOS NOMBRES DE VARIOS SACERDOTES FIRMANTES), en ejercicio del derecho que les asiste (Codex Iuris Canonici c. 1417 § 1), se presentan ante el Sr. Promotor de Justicia para denunciar la probable comisión de sacrilegio contra las sagradas especies eucarísticas (CIC, c. 1367), delito en el que habrían incurrido, en una o múltiples oportunidades, el presbítero Claudio Antonio Pulli y el diácono Juan José Lloveras, ambos de la diócesis de San Justo (Argentina).

Leer más... »

15.11.19

Leído para Ud.: "Ante corazones rotos". P. Jorge María Randle. ¿Cómo acompañar pastoralmente ante el síndrome post-aborto? Prólogo de Mons. Munilla

Alguna vez nos habremos divertido viendo a un niño que se tapa la cara pensando que es invisible y cuando vuelve a “aparecer” nos invade con su sonrisa alegre y pura. Su inocencia entra en nuestro mundo adulto como una bocanada de aire fresco.

Este fenómeno, que para los niños es un juego, también nos ocurre a los adultos. Pero, lo que en los niños es inocencia, pureza e ingenuidad en los adultos no lo es tanto. A veces es inconsciente, pero seguramente no del todo ingenuo. Otras veces es más consciente y por ende, no del todo inocente. Es lo que hacemos cuando no queremos ver ciertas realidades, cuando nos imaginamos que al no ver, esas cosas no existen o pierden su capacidad de influir, transformar e inquietar la aparente tranquilidad de nuestras vidas.

El conjunto de secuelas provocadas por el aborto es una de esas realidades. A veces pretendemos hacerlas desaparecer tapándonos los ojos, ignorando o usando miles de artimañas para anular o disminuir su impacto. Pero la realidad permanece. Después de un aborto hay mucho dolor, un sufrimiento muy profundo y persistente que cuanto más se lo intenta sofocar con mayor fuerza se manifiesta. Ocurre también que cuando se descubre el drama post-aborto para hacerle frente nos encontramos desprovistos de las herramientas que en estos casos serían útiles.  

“Ante corazones rotos” es un libro publicado recientemente en Argentina (Katejon) que pretende, si no colmar el vacío existente en este campo, al menos contribuir con algunas ideas a la sanación interior de tantas personas heridas por el aborto.

Con un prólogo de Mons. José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián (http://www.enticonfio.org), el libro está estructurado en cuatro partes. Una primera parte (más densa en razón de su contenido) en donde se presenta, de manera muy sucinta, qué es el aborto, cuáles sus efectos y el enfoque que podemos darle al trato con las personas post-aborto.

Leer más... »

13.11.19

Celibato y continencia. Por el P. Dr. Christian Ferraro. La recepción de la disciplina apostólica de la continencia en los primeros seis siglos de la Iglesia (3-4)

Seguimos publicando el excelente texto del P. Dr. Christian Ferraro, escrito para nuestro sitio.

Vale completamente la pena no sólo por lo que dice sino por haberse tomado el trabajo de cotejar y traducir las citas que aquí nos trae para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

3. La recepción de la disciplina apostólica de la continencia en los primeros seis siglos de la Iglesia

 

        Presentaremos ahora una serie de textos, seleccionados entre tantos posibles, a partir de los cuales consta con evidencia palmaria cómo la disciplina de la continencia consagrada, más allá de eventuales transgresiones ocasionadas por la humana fragilidad, es cosa prevista y procurada, promovida y defendida, amada con sencillez por los fieles y asimilada responsablemente por los pastores con serena naturalidad.

        A partir de estos textos emerge también con claridad que la conexión que se estableciera en los primeros siglos entre la instauración de la disciplina celibataria y la obligación a la continencia perpetua de los casados una sola vez es directa, y prácticamente obvia: no tenía sentido alguno que se casasen aquellos que desearan acceder al ministerio, si luego hubieren debido estar de todos modos obligados a la continencia perpetua, justamente en razón del ministerio. Es así también desde esa obligación a la continencia que se impone, con lógica inapelable, la clara normativa de la prohibición de acceder al matrimonio para aquellos que ya hubieran sido ordenados. Este punto es clarísimo y no aferrarlo significa, lisa y llanamente, no haber entendido nada de nada.

Leer más... »

11.11.19

Celibato y continencia. Por el P. Dr. Christian Ferraro (2-4)

     

   § 3. Estamos ahora en condiciones de considerar más detalladamente los textos paulinos a partir de los cuales se plantea el problema:

 

        Texto 1 – 1Tim 3,2-4 [los obispos]

2Es, pues, necesario (δεῖ) que el obispo sea irreprensible (ἀνεπίλημπτον), varón de una sola mujer(μιᾶς γυναικὸς ἄνδρα), sobrio, sensato, educado, hospitalario, apto para enseñar, 3ni bebedor ni violento, sino moderado, enemigo de pendencias, desprendido del dinero, 4que gobierne bien su propia casa y mantenga sumisos a sus hijos con toda dignidad [con todo decoro].

        Texto 2 – 1Tim 3,8-10.12 [los diáconos]

8También los diáconos deben ser dignos, sin doblez (μὴ διλόγους – nos encanta esta expresión, vaya a saber porqué), no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios; 9que guarden el misterio de la fe con una conciencia pura (ἐν καθαρᾷ συνειδήσει). 10Primero se les someterá a prueba y después, si fuesen irreprochables(ἀνέγκλητοι), serán diáconos. […] 12Los diáconos sean varones de una sola mujer (ἔστωσαν μιᾶς γυναικὸς ἄνδρες) y gobiernen bien a sus hijos y su propia casa.

        Texto 3 – Tit 1,5-8 [los presbíteros]

5El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené. 6Si [hay] alguno, sea irreprochable (ἀνέγκλητος), varón de una sola mujer (μιᾶς γυναικὸς ἀνήρ), cuyos hijos sean creyentes, no tachados de libertinaje  ni de rebeldía. 7En efecto, es necesario (δεῖ) que el obispo, como administrador de Dios, sea irreprochable (ἀνέγκλητον); no arrogante, no colérico, no bebedor, no violento, no dado a negocios sucios, 8sino hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, piadoso (ὅσιον), dueño de sí (ἐγκρατῆ).

        No pertenece a los objetivos del presente estudio entrar en el problema de la diferenciación interna del sacramento del orden en la Iglesia de los orígenes. Ciertamente resulta incuestionable la diferenciación entre el diaconado y el episcopado-presbiterado,

Leer más... »

10.11.19

Más "misas paralelas" y diálogos con mis monaguillos

Hace exactamente un año, publicábamos aquí un post titulado “Misas paralelas” y concelebración. Diálogos con monaguillos.

Se trataba de un texto donde reproducíamos una anécdota de nuestra capilla, donde celebramos, con permiso episcopal y diariamente, la Santa Misa según la forma extraordinaria del rito romano.

La cantidad de fieles que este modo de celebrar la eucaristía ha venido atrayendo, hizo que este año ampliásemos con esfuerzo el templo.

Ya casi terminada la reforma, nos decidimos celebrar la solemnidad de los fieles, el pasado 2 de noviembre, en el altar principal y en los laterales.

Dejamos aquí algunas fotos y la reproducción de aquel post que dio que hablar en su momento.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi,SE

 


«Misas paralelas» o concelebración. Diálogos con monaguillos

Dicen que dijo Enrique IV: “París bien vale una Misa”.

Pero la pregunta no es cuánto vale París, sino: “¿Cuánto vale una Misa?”.

El pasado 2 de noviembre, conmemoración de los fieles difuntos, como muchos sacerdotes del mundo, realicé mis tres misas en sufragio de las almas del Purgatorio.

Todas según el rito tridentino, “gregoriano”, “forma extraordinaria”, “tradicional” o como quieran llamarlo.

Leer más... »