InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Agosto 2026

31.08.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Es que somos exactamente así

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que mucho. Y, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro “Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Es que somos exactamente así

“La vida tiene su propio dolor, pero, además, el que le vamos poniendo innecesaria y maliciosamente.” (Beato Lolo, de su libro Cartas con la señal de la cruz)

Es cierto y verdad que, como todos sabemos, por muy bien que nos vayan las cosa en la vida siempre hay algo que se nos hace cuesta arriba. Y es que en cuanto al sufrimiento, difícil es que haya alguna persona que en un momento determinado no tenga que beber su cáliz de amargura y dolor.

De eso sabía mucho el Beato de Linares (Jaén, España) porque durante muchos años de su corta existencia tuvo que soportar los “alfileritos” (como él mismo decía) que se le clavaban en cada parte de su cuerpo y en muchos momentos del día.

Esto lo decimos porque nos dice Manuel Lozano Garrido que “la vida tiene su propio dolor” que es algo parecido a aquello que dijo Cristo de que “cada día tiene su afán". Y decimos lo de cada día porque es posible que, en efecto, cada día tenga su propio dolor aunque el mismo no sea gran cosa.

Entender y comprender que cada día tiene su propio dolor es, en realidad, buena cosa porque nos permite ser conscientes de ante qué nos encontramos. Así es posible poner remedio físico o espiritual que viene a ser aquel al que siempre nos podemos abocar cuando es necesaria la intervención de Dios.

Eso lo hacía muy bien Lolo. Es decir, sabía que el dolor que soportaba y el sufrimiento que eso conllevaba era algo con lo que tenía que convivir y no podemos negar que lo hizo más que bien. Y es que hay que tener un corazón muy fuerte y un alma muy llena de amor y de amor a Dios como para ser capaz de soportar lo que físicamente soportó el linarense universal.

Y, sin embargo, aún hay algo peor. Y es que, al parecer, no tenemos suficiente con el dolor que la vida lleva “de serie” sino que nosotros mismos lo aumentamos.

Esto puede parecer absurdo porque ¿Quién quiere sufrir más de lo necesario?

Al parecer, muchas veces nosotros hacemos todo lo posible para sufrir. Así de sencillo.

Nos dice Manuel que lo hacemos de forma “innecesaria” pero que también lo hacemos “maliciosamente” y eso es mucho peor.

En realidad a nadie se le ocurre sufrir de forma voluntaria. Sin embargo, no son pocas las ocasiones que provocamos nosotros mismos que nos lleva a un sufrimiento que, sin duda, no queremos pero, como diría San Pablo, no podemos evitar aunque sepamos que no debemos… Y es que somos así, muchas veces, de necios.

Y hay otras ocasiones en las que maliciosamente sufrimos por nuestro ser pecador poniéndonos en ocasiones tales que acaban provocando en nuestra vida un dolor, un sufrimiento. Y es que nuestra forma ser, digamos que nuestra naturaleza, es la que es y así nos comportamos algunas veces.

De todas formas, nosotros creemos que el Beato Lolo aquí nos pone eso como aviso general porque, además del dolor que su vida tenía de por sí no creemos él mismo lo buscara ni innecesaria ni maliciosamente. Eso seguro que no.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (178)

“Desde todos los horizontes me sorbes el corazón, Felicidad, como una campana neumática. Tanto que me temo se pueda romper, de tanto desearte.”

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

30.08.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 30 de agosto de 2026

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Mt 16, 21-27

 “21  Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. 22 Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: ‘¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!’ 23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ‘¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!’ 24 Entonces dijo Jesús a sus discípulos: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 25   Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. 26 Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿Qué puede dar el hombre a cambio de su vida? 27 ‘Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno  según su conducta.’”

         
COMENTARIO

La vida que vale la pena vivir

 
Las cosas claras, podemos decir pues, de otra forma, puede llevar a engaño lo que se pueda decir aunque lo diga el mismo Hijo de Dios. 

El caso es que Jesús no le gustaban las medias tintas ni el lenguaje, tan de moda ahora, políticamente correcto. Es más, conocedor de la misión que debía cumplir por habérsela encomendado su Padre, no deja de hacer lo que le corresponde hacer. Nadie, por tanto, va a limitar su cumplimiento. 

Como tantas veces ocurre y así lo vemos en el Nuevo Testamento,
Pedro es un “echao p’alante” o, dicho de otra forma, quien da el paso cuando otros miran para ver qué pasa y eso le atrae la atención del Maestro que sabe que en él puede tener a un muy buen discípulo.

Ahora resulta que Jesús les dice que lo va a pasar mal. ¡Él!, va a morir de una manera terrible!. Pero también les dice que va a resucitar. 

Domingo XXII del Tiempo ordinario: Jesús resuelve las incógnitas de Dios -  OAR • PSNT A Pedro parece que le importa poco lo último: la resurrección, el hecho de volver a estar entre ellos. Y le preocupa menos la resurrección porque, seguramente, no lo acaba de entender. A él lo único que le preocupa, lógicamente, es que al Maestro no le pase nada de lo que dice que le va a pasar. 

Olvida aquel hombre Quién es el Mesías y Quién conoce mucho más que los que entonces escuchan. Sabe, pues, todo lo que va a pasar y no puede negar que pueda pasar porque conoce perfectamente que es la voluntad de Dios y no va a ser Él, Dios hecho hombre, quien la contradiga. 

Pedro, sin embargo, se enfrenta a la voluntad de Dios como lo hace, como lo debe hacer (según vemos a lo largo de nuestra vida) Satanás. No quiere que eso pase pues es posible que sepa lo que eso supone para el Mal: será vencido para siempre jamás. 

Y Jesús, que conoce a Pedro, sabe que, así como otras veces ha sido el Espíritu Santo quien le ha comunicado aquello que debe decir (como cuando lo reconoce como el Hijo de Dios vivo, por ejemplo) ahora ha sido el Príncipe de este mundo quien le ha hecho proferir aquel comportamiento totalmente alejado de la voluntad de Dios. Y entonces, justamente, entonces, hace referencia a lo que supone ser su discípulo. Y no es, precisamente, de lo más agradable… si hablamos en el sentido mundano o carnal. 

Quien quiera seguirlo ha de hacerlo con su propia cruz, la cruz con la que cada cual cargamos y que, a veces, tanto nos pesa. Pues con ella debemos seguir a Jesús pues hay que perder la vida por Cristo y, entonces, la ganaremos para siempre, siempre, siempre que es lo que dice Santa Teresa de Jesús que dura (por decirlo así) la Gloria. 

Eso, lógicamente, es muy difícil de llevar a cabo pero debemos saber que las cosas de este mundo suelen servir para que se pierda, para la vida eterna, quien sigue al mundo siendo lo mejor no seguir tales desmanes sino al Hijo que vino del Padre para traernos el Espíritu Santo. 

Y es más. Jesús avisa acerca de qué es lo que sucederá: vendrá, volverá  venir para juzgar a vivos y a muertos. Y eso, se crea lo que se crea, es una buena forma de decirnos que debemos estar siempre más atentos a las mociones del Espíritu Santo que a las que nos pueda presentar el mundo; menos a lo que nos proponga Satanás y más a lo dicho por  Jesucristo por ser Dios mismo. 

Se
pagará a cada uno “según su conducta”. Por eso , la conducta de cada uno de nosotros ha de ser la que Dios quiere que sea. Así, se nos pagará con una medida bien grande y llena; vamos, con la vida eterna. 
 

PRECES
 
Por todos aquellos que prefieran seguir al mundo que a Cristo. 

Roguemos al Señor.
 
Por todos aquellos que no creen en la vida eterna y actúan como tal. 

Roguemos al Señor.
 
ORACIÓN
 
Padre Dios; ayúdanos a tener siempre presente nuestro Juicio particular y a actuar en consecuencia.
 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

¡Cuánto nos conviene no ser instrumento de Satanás!


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

29.08.26

Reseña: ¡Gol en Las Gaunas! Aconteceres y anécdotas futboleras

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 145

Precio aprox. Tapa blanda (en color): 8,89 €

ISBN Amazon: 979-8193495130

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí



Los recuerdos son un sano instrumento para, en la vida, poder seguir el camino que nos ha tocado o que, al fin y al cabo, hemos elegido.

Sabemos que de ilusiones vive el hombre y que, de ellas, nos valemos para tener una vivencia lo mejor posible para forjar una manera de ser y, en fin, nos ayudan en los momentos difíciles por los que, seguro, acabamos pasando.

El fútbol, para las personas que no somos profesionales de tal deporte, es una diversión, sí, pero también puede ser el eje de una existencia. Y es que lo que nos aporta en la vida es algo más que un simple entretenimiento aunque, es cierto, haya muchas personas que no demuestren el más mínimo interés por el deporte de la pelota al pie y siempre acaben diciendo que, total, son 22 jugadores detrás de una pelota…

El que esto escribe, con los años que tiene (ya más de seis décadas contemplan su vida en el mundo) ha visto mucho de fútbol y ha disfrutado mucho no sin olvidar los malos momentos por los que ha pasado.

Este libro es algo así como un dejar salir todo aquello que, a lo largo de más de cincuenta años, ha conformado un gozo por un deporte que, aún sin practicarlo fuera de lo ordinario, también es algo bueno que me ha pasado. Y quiero dejar constancia de eso antes de que todo pase al olvido…

De todas formas, quisiera dejar constancia de que aquí no van a aparecer, por lo general, datos como fechas o cosas por el estilo de forma exactamente meticulosa pues esto no es más (ni menos) que la manifestación de unos recuerdos, digamos, simples y llanos, de aquellos que han dejado huella en el alma.

Por cierto que el título, a saber ¡Gol en Las Gaunas!, se debe a otro recuerdo porque fue una expresión que, en su día, se convirtió en algo así como un recurso para hablar de algo que pasaba en el fútbol. Y es que fue un grito radiofónico legendario que se convirtió en una metáfora de sorpresas y épica futbolística y que evoca la época dorada del CD Logroñés en Primera División de quien, por cierto, salió un jugador que fue del CD Castellón, a saber, llamado Lotina…

En fin… recuerdos…

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

I. Burriana, Castellón

II. ¡Pam, Pam, Orellut! 

III. ¡Amunt Valéncia! 

Un necesario Epílogo 

Apéndices:

Historia del CD Burriana

Historia del CD Castellón

Historia del Valencia CF

Acerca del Autor 

Nota final

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Ese gran regalo de Dios que es el alma nuestra también se alimenta espiritualmente de este tipo de cosas humanas. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

“Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio“

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

24.08.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Amar como Dios quiere

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo. 

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que mucho. Y, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro “Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Amar como Dios quiere

“Para hincar una semilla no hace falta haber cursado estudios de agronomía, sino que basta con ir depositando la simiente sobre el surco. Ama así, hermano, y toda la sabiduría y la conquista del Universo se te dará por añadidura.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

En la cumbre está Dios mismo y es El Señor quien se dirige a nosotros. Y es que ya podemos imaginar que Quien se dirige a nosotros no es otro que el Creador mismo. Y hoy nos habla de su tema preferido: el amor.

Es cierto y verdad que del amor solemos tener una concepción, a lo mejor, demasiado edulcorada cuando, en realidad, se trata de poner el corazón en lo que es importante que lo pongamos.

Pero ¿Eso, cómo?

El Beato de Linares (Jaén, España) nos echa una mano como tantas veces hace en los temas del alma y del corazón. Y como nos suele suceder… no siempre las cosas son como nosotros pensamos que son pues en temas espirituales a veces el camino es otro…

Aquí echa mano de un ejemplo a modo de parábola pues usa una terminología agraria por ser sencilla pero, a la vez, profunda. Y nos habla de semillas y de campo pues es esencial que para que crezca algo primero hay que plantarlo…

Cuando Dios creó a su semejanza no dijo algo así como “A este hijo mío lo doto con la posibilidad de amar… a este no". No. Ciertamente, a todos y cada uno de nosotros nos infundió su propio amor y, por tanto, todos tenemos la posibilidad de amar. Es decir, que como dice Lolo no hace falta haber cursado ninguno tipo estudios agrarios porque todos, pero todos, somos capaces de amar.

Empezamos dándonos cuenta de que tenemos la posibilidad de amar pero podemos preguntarnos si eso es posible en toda ocasión o, ciertamente, nuestra forma de ser nos impide hacerlo en muchas o, al menos, algunas ocasiones.

Hay toda una serie de ocasiones, toda una de posibilidades en las que se nos puede demandar amar. Es decir, que tenemos muchos surcos donde depositar la semilla del amor, donde sembrar. Y a cualquiera que esté leyendo esto ahora mismo o cuando sea se le ocurrirían muchas porque la vida nos la pone por delante aunque es verdad que nosotros también las podemos buscar.

Creemos que lo que nos quiere decir el linarense universal es que aprovechemos cualquier ocasión para amar y no seamos reacios a esta o a la otra porque nos creamos incapaces de hacerlo. No. Debemos sembrar la semilla del amor y dejar que fructifique pues es esa la santísima Voluntad de nuestro Padre Eterno.

Amar de tal manera es cierto que no es poca cosa y que en muchas ocasiones nos tendremos que hacer violencia espiritual a nosotros mismos porque por nuestra forma de ser (a veces, egoísta) no amamos sino que, al contrario, casi odiamos… Y eso es fácil de apreciar si lo hacemos a lo largo, simplemente, de un día de nuestra vida.

Amar sembrando una semilla tan maravillosa como es la de la caridad es algo más que un concepto porque encierra aquello de “así verán que sois discípulos míos” pues Cristo nos amó hasta el extremo de dar la vida por nosotros y los discípulos no pueden ser más (amar menos) que el Maestro…

El caso no es que no es poca la gracia que nos promete aquí nuestro Creador según lo interpreta en su libro Manuel Lozano Garrido. No. Y es que lo que se nos promete es que “toda la sabiduría y la conquista del Universo se te dará por añadidura. Y no podemos decir que eso sea poca cosa sino mucha y muy mucha.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (177)

“Estas lágrima mías son de nostalgia por ti, Felicidad.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

23.08.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 23 de agosto de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 16, 13-20

 
“13 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: ‘¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?’ 14 Ellos dijeron: ‘Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.’ 15 Díceles él: ‘Y vosotros ¿quién decís que soy yo?’ 16 Simón Pedro contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.’ 17 Replicando Jesús le dijo: ‘Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.’ 20 Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.”

 

   
COMENTARIO
 
El que en otro tiempo era llamado Cefas y vino a ser Pedro
 
Jesús era la mar de curioso. Le gustaba saber lo que pensaban de Él. Se quiere decir que le gustaba escucharlo en boca de otros porque saberlo, por ser Dios, lo sabía aunque pueda creerse que, en cuanto hombre no podía saberlo todo. Sí, claro, en cuanto Dios.

Pero
este texto del evangelio de san Mateo resulta curioso porque es circular. Resulta que empieza y acaba de la misma forma que no es otra que diciendo Jesucristo que era el Enviado de Dios, el Mesías… el Cristo. Al menos tiene tal espíritu.

Así
les pregunta a sus discípulos que qué decía la gente al respecto del Hijo del hombre que es una forma de decir, a tenor del profeta Daniel (7, 14), que sería quien Dios enviaría, en la plenitud de los tiempos, para salvar a la humanidad. Y luego, al final de las palabras recogidas por el que fuera recaudador de impuestos, el mismo Jesús manda a los discípulos que no digan que era, precisamente, el Cristo.

Esto ha de querer decir, en primer lugar, que
Jesús sabía, a la perfección, que era, en efecto, el Enviado de Dios, el Mesías… el Cristo o, lo que es lo mismo, que no fue una invención de sus discípulos que, tras la muerte, quisieran dar importancia al Maestro que habían conocido y que había muerte en la Cruz de infamante muerte o, algo así, como una manipulación interesada para cimentar una nueva fe, una nueva religión.

Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo - VEN Y VE - PAXTV.ORGPero, en segundo lugar, y no es poco importante, el hecho de que tuviera conciencia de su ser divino tenía que querer decir que no podía quedarse su vida entre sus semejantes como la que lo hubiera sido de alguien importante sin más objetivo en la vida que ser, eso, importante entre los suyos y, como mucho, entre los más alejados que pudieran conocerlo. Tenía, por lo tanto, que nombrar a alguien para que fuera, digamos, su representante en la Tierra, su Vicario.

Y
escogió a Pedro. Podía haber escogido a otro de los doce pero decidió escoger a Cefas a pesar de conocer lo que luego pasaría entre los dos en la noche de su Pasión (que si te seguiré a todas partes, que si el gallo que iba a cantar, que si luego pasó eso…). Bueno, seguramente, por eso mismo pues quería mostrar el poder del Amor de Dios perdonando a quien lo iba a traicionar no una vez sino tres, tres, veces.

El Espíritu Santo había soplado en el oído y en el corazón de Pedro para que dijera que Jesús era el “Hijo de Dios vivo” y que, por eso mismo, los demás ignoraban, en realidad, que tenían ante sí a quien Dios había enviado para la salvación de una humanidad desviada del camino que el Creador había trazado para ella desde la eternidad y que había tratado de enderezar suscitando, de entre su pueblo elegido, a muchos que cumpliera la tuvieran el don de profecía y hablasen lo que Dios les sugería al corazón.

¿Para qué escogió, entonces, Jesús a Pedro?

Lo dice Él mismo: 
ser piedra sobre la que edificar su Iglesia. Para ello le da, además, las llaves de la misma.

Sabemos que con unas llaves se abre y se cierra una puerta y que, por eso mismo, quien la tiene podemos decir que tiene el poder de dejar entrar a la casa o invitar a salir a quien esté fuera de la misma o dentro de ella. Pues algo así quiso hacer Jesucristo con la persona misma de Pedro.

Jesús dio el poder a Pedro de mucho: atar y desatar. Pero no sólo lo hizo en el sentido según el cual quedaría atado o desatado en la tierra y que aquí se quedaba. No. Hizo mucho más el Hijo de Dios porque, siendo el Creador hecho hombre, bien podía hacer lo que hizo y que no era otra cosa que vincular el Reino que había venido a fundar con el definitivo de Dios en la vida eterna.

Así, lo que Pedro entendiese que era bueno para la Iglesia, luego llamada católica, sería bueno en el cielo y lo que entendiese que era malo para la Iglesia, sería malo en el cielo y no tenido por bueno. Y el poder de atar y desatar quería decir, y quiere decir, de atar y desatar, sin más preámbulos ni innecesarias explicaciones. Se entiende a la perfección.

Ataba, por lo tanto y, también, desataba pero no por capricho o porque quisiera su conveniencia. Muy al contrario tenía que hacer porque la Iglesia fundada por Cristo no se la entregó a Pedro para que fuera suya en el sentido de propiedad exclusiva sino, en todo caso, para que la transmitiera a su sucesor y éste al suyo y, así, hasta hoy mismo cuando es el Papa Francisco el que ocupa la bien llamada, por eso mismo, silla de Pedro y tenemos, además, a un Papa Emérito, Benedicto XVI.

 
PRECES

Por todos aquellos que no confían en la divinidad de Cristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no tienen por bueno el Magisterio Papal.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener en cuenta que Cristo es Hijo de Dios y que está vivo entre nosotros.


Gracias, Señor, por poder transmitir esto.
 

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

  
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Está más que bien saber Quién es Cristo. 


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.