InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Marzo 2026

30.03.26

Amigo de Lolo – De Linares al Cielo

Monseñor Angelo Amato incensa la urna con los restos del beato Lolo

Corría el año de Nuestro Señor de 2010. Y fue en Linares, Jaén (España). Y llovía; llovía más que bien que, para ser casi verano es decir mucho en aquella tierra de Andalucía. Pero llovía y eso quedó como imagen de un día más que especial.

Digamos que Manuel Lozano Garrido, pues así era considerado, digamos, con su nombre ordinario, antes de lo que entonces pasó, se había ganado a pulso espiritual lo que iba a pasar de un momento a otro.

Manuel había estado luchando muchos años contra una enfermedad que, sin esperarla (a veces sí se esperan las enfermedades por según cómo actuamos en la vida) lo mantuvo sentado en un sillón de ruedas y, cuando eso correspondía, tumbado o, mejor, incorporado, en su cama.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Manuel Lozano Garrido fue, a lo largo de su vida, un verdadero gigante espiritual pero no podemos decir menos de su situación física. Y es que, como es sabido, su salud (que era verdaderamente de hierro…) fue empeorando desde un simple dolor de huesos hasta quedarse ciego. Avanzó poco a poco disminuyendo sus capacidades físicas.

Eso, sin embargo, no hizo que se viniera abajo sino que conforme su enfermedad lo iba diezmando se adaptaba a la situación haciendo lo posible. Así, cuando no pudo escribir con una mano, lo hizo con la otra; cuando casi no podía con ninguna, se ataba un lápiz a una mano; luego, cuando eso no fue posible, hizo uso de un magnetófono al que le dictaba (el que esto escribe tiene una grabación que hizo sobre un cuento suyo titulado “La espera” que es algo así como estar cerca de un santo en la distancia…) Y así estuvo hasta que se quedó ciego (y lo estuvo los últimos años de su vida en la tierra)

¿Acaso la ceguera pudo con él? No, ciertamente que no.

Cuando se quedó ciego es evidente que tuvo ayuda de muchas personas empezando por su hermana Lucy que ya llevaba muchos años siendo sus manos y muchos más de sus sentidos. Pero no cejó y, es más, casi todos sus libros están publicados en aquellos años que no veía… En fin, que eso dice más que mucho de Manuel Lozano Garrido, vecino de Linares (Jaén, España) y protagonista de aquella jornada del 12 de junio de 2010.

Aquel día, como decimos, llovía en Linares. Pero eso tampoco hizo que la ceremonia fuera menos lucida pues se trataba de dar oficialidad a lo que todos ya sabían desde hacía muchos años: la fama de santidad que a Lolo lo señalaba como lo que era se iba a confirmar aquel mismo día, 12 de junio, casi llegado el verano en España.

Sí, la ceremonia fue como toda ceremonia en la que se le da un empujón espiritual a un hijo de Dios y se le aúpa a los altares. Y es que en eso la Iglesia Católica tiene la buena costumbre de tener una para cada ocasión y eso se cumple a rajatabla pues las formas nunca dejan de ser las formas y en este tipo de cosas son más necesarias que nunca.

Y Manuel Lozano Garrido devino Beato, el Beato Lolo. Sí, y desde entonces los que nos consideramos amigos de Lolo, y los que iban a serlo a partir de tal momento, gozamos sabiendo que Dios, cuando escoge a sus preferidos, sabe muy bien lo que hace y que con Lolo no se equivocó para nada. Y por eso subió de Linares al Cielo donde mora su alma y donde nos espera para abrazarlo ya para siempre, siempre, siempre, como diría Santa Teresa de Jesús.

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, ruega por nosotros.

Amén.

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor”(157)

Soles grandes, cálidos y luminosos, no acusamos más que uno, pero dentro de cada hombre irradia un astro de maravillosas y eternas energías.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

29.03.26

La Palabra del Domingo - Domingo, 29 de marzo de 2026

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Mt 27, 11-54
 

“11 Jesús compareció ante el procurador, y el procurador le preguntó: ‘¿Eres tú el Rey de los judíos?’ Respondió Jesús: ‘Sí, tú lo dices.’ 12 Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondió nada. 13 Entonces le dice Pilato: ‘¿No oyes de cuántas cosas te acusan?’ 14 Pero él a nada respondió, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido. 15 Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran. 16 Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás. 17 Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: ‘¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?’, 18 pues sabía que le habían entregado por envidia. 19 Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: ‘No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.’ 20 Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21 Y cuando el procurador les dijo: ‘¿A cuál de los dos queréis que os suelte?’, respondieron: ‘¡A Barrabás!’ 22 Díceles Pilato: ‘Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?’ Y todos a una: ‘¡Sea crucificado!’ - 23  ‘Pero ¿qué mal ha hecho?’, preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: ‘¡Sea crucificado!’ 24 Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos  delante de la gente diciendo: ‘Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.’ 25Y todo el pueblo respondió: ‘¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!’ 26 Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado. 27 Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la  cohorte.28 Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; 29 y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ‘¡Salve, Rey de los judíos!’; 30 y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.31 Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle. 32 Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz. 33 Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, ‘Calvario’, 34 le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo. 35 Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes. 36 Y se quedaron sentados allí para custodiarle. 37   Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: ‘Este es Jesús, el Rey de los judíos.’ 38Y al mismo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 39 Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: 40 ‘Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!’ 41   Igualmente los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: 42 ‘A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. 43 Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: “Soy Hijo de Dios."‘ 44 De la misma manera le injuriaban también los salteadores crucificados con él. 45 Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. 46 Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: = ‘¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?’, = esto es: = ‘¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?’ = 47 Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: ‘A Elías llama éste.’ 48 Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. 49 Pero los otros dijeron: ‘Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.’ 50Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu. 51En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron. 52 Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53 Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. 54 Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: ‘Verdaderamente éste era Hijo de Dios.’”



COMENTARIO

Pasión; Su Pasión

 
Todo estaba escrito. 

Desde hacía muchos siglos, los profetas y otras personas que se encargaron, mediando la inspiración del Espíritu Santo y, así, de Dios mismo, de escribir acerca de las tribulaciones del pueblo escogido por el Creador, habían dejado dicho, de muchas formas, lo que tenía que pasar. 

Y, en efecto, estaba pasando. 

Sobre este momento de la vida del Hijo de  Dios se ha dicho y escrito mucho porque muy importantes fueron aquellos acontecimientos para la vida de la humanidad. 


Cristo es apresado de forma indigna. Indignamente fue entregado por un apóstol indigno que entregó su alma al Diablo por unas monedas y  por no ver en Jesús al Mesías liberador-guerrero que estaban esperando muchos que, con ánimo vengativo esperaban la liberación política y social del pueblo judío.

Pero Jesús no había venido a este mundo a traer un Reino de muerte sino de paz y no de venganza sino de amor y misericordia. Y por eso estaba pasando lo que estaba pasando. 

Aquellos que lo entregan a las autoridades romanas saben que no pueden matar, por las buenas, a nadie. Y el procurador, aquel personaje dubitativo y cobarde que no quiere enfrentarse al poder de los sacerdotes judíos, es la persona ideal para conseguir el fin buscado que no es otro que acabar con la vida física de Aquel que enseñaba como ellos no sabían enseñar: con autoridad.

Barrabás o Jesús ¿A quien escoges?Todo aquel proceso judicial, como sabemos, estaba plagado de irregularidades. No importaba, eso, a quien buscaba la desaparición de Jesús y, menos aún, para los que las normas romanas no les importaban absolutamente nada. El caso era acusar a Jesús de tal forma que no pudiera sentenciarse otra cosa que no fuera su muerte… y muerte de cruz, además, infamante para el reo. 

Pero todo, como decimos, estaba escrito y se tenía que cumplir.

Jesús sabe que nada de lo que diga podrá hacer cambiar de idea a los que le persiguen. Había predicado, muchas veces, en las calles de Jerusalén, en el Templo de la Ciudad Santa. Sabían, pues, lo que pensaba porque escucharon, los que debían escuchar sabiendo lo que decía, y lo que escucharon no les gustó nada. Iba contra mucho de lo establecido porque lo establecido por el hombre no era lo establecido por Dios Creador, su Padre. 

Lo que pasó luego, tras aquel impresentable proceso, tiene mucho que ver con Dios, con Jesucristo y con la salvación de la humanidad caída. 

Aquel hombre romano, aquel soldado que se dio cuenta de que el hombre que colgaba en la cruz era el Hijo de Dios hizo un gran favor al ser humano: supo apreciar la verdad en medio de aquel caos de sangre  muerte. Aquel soldado, por eso mismo, quedó justificado y nosotros, si somos capaces de darnos cuenta de eso y lo que eso significa para nosotros, también lo seremos. 
 

PRECES
 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no ven en la muerte de Jesús la redención de la humanidad. 

Roguemos al Señor.

 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no creen que la sangre de Cristo pueda salvar al mundo. 

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

 
Padre Dios; ayúdanos a agradecer la muerte de tu Hijo porque por su sangre redimiste al mundo.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Su Pasión y, con ella, nuestra salvación eterna.


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

28.03.26

Reseña: De la pantalla al corazón- 20 emociones imprevistas

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 56

Precio aprox. Papel: 4,37 € - Descargable: 0,89 €

ISBN Amazon979-8253766095

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon.

Otros libros del autor. Y más libros, aquí.

Presentación

Desde que, allá por los años finales del siglo XIX, alguien tuvo la brillante idea de inventar el cinematógrafo (al parecer, el 28 de diciembre de 1895 los hermanos Luis y Auguste Lumière fueron los que realizaron la primera proyección, digamos, comercial) y lo plasmó proyectando, en el Salón Indio del Gran café, La salida de los obreros de la Fábrica Lumière – todo quedaba en casa-, ya podemos imaginar que mucho ha evolucionado este.

El caso es que, como también es más que sabido, el cine se manifiesta, desde el primer día, de muchas formas. Es decir, hay que lo es sólo pura diversión o, algo así, como para pasar el rato y lo hay muy sesudo que procura la filosofía más profunda sin que, por ello, deje de ser cine.

Pues bien, el que esto escribe, ha sido siempre un gran aficionado a este noble arte y, como pueden ustedes imaginar, se cuentan por cientos las películas que he llevado a la vista y, así, al mismísimo corazón donde muchas de ellas han dejado cierto poso y huella.

Es verdad que la huella que han dejado en el corazón muchas veces ha durado mucho y otras ha sido efímera pero, en todo caso, no es poco cierto que muchas películas y, ahora mismo, muchas series (tan de moda) han producido emociones que han ido más allá de la simple, visión, de la película. Es decir, que me han procurado, lo digo así, sensación de bondad o maldad, que han hecho surgir palabras que han formado versos y los versos estrofas y las estrofas, al fin, poemas.

El título de este corto poemario, a saber De la pantalla al corazón es, eso, precisamente: al corazón han llegado las imágenes y, por un proceso interior e interiorizante, ha acabado surgiendo esas emociones poemarias.

Es cierto que este libro es muy personal como, al fin y al cabo, lo es toda poesía que nace del alma de quien escribe. Sin embargo, a lo mejor puede llegar al corazón de quien se deja llevar por la musa que, partiendo de una pantalla (de las muchas que, por cierto, hay hoy día ya bien entrado en siglo XXI) ha hecho nido en el corazón. De todas formas, ahí quedan estos veinte poemas que, es seguro, tendrán continuación porque el cine continúa y sigue, gracias a Dios.

Y, ya, para terminar, me gustaría hacer una advertencia. Y es que, en el improbable caso de que alguien (distinto de Dios) lea este libro se dará cuenta de que hay una serie de poemas (aquí encuadrados en la Primera parte) que son los mismos que se publicaron en el libro 20 poemas imprevistos y una canción esperanzada. Y esta advertencia es que para que nadie crea que se ha hecho por, simplemente, copiar sino porque por seguir un sistema lógico y al tratarse de poemas que surgieron después de ver alguna que otra película he considerado más que oportuno reunirlos en este nuevo poemario de, también, 20 poemas que será, si Dios quiere, el segundo de un tercero (siendo así, una poética trilogía) también con tal número de poemas. Pero eso, claro, Dios dirá…

También es posible que alguien quiera aplicar aquí el dicho que sostiene eso de excusatio no petita, accusatio manifesta. En fin…

Les pongo aquí el Índice:

Presentación

Emociones:

Primera etapa

Siempre vuelve

La culpa

Decir adiós y no querer

El amor más sencillo y profundo

Siempre hay una luz en la tiniebla

Trilogía de las almas

Hay almas

Almas blancas

Almas perdidas

Segunda etapa

Fuerza y nostalgia

Amargo destino

Cuando vence el amor

Gracias de Dios

Corazones de carne

Sobre Amor y prejuicios

Al menos queda la esperanza

Rayo de luz o la fuerza del amor

Perseverancia y don

Todos con ninguno

Perseverancia

Sobrevivir

A modo de Epílogo

Acerca del autor

Por otra parte, les dejo con uno de los poemas de los que componen esto que les estoy presentando que es, precisamente, el A modo de Epílogo, cuyo título es

De la pantalla al corazón

 

Desde el fondo de una pantalla,

allá donde muchos sueños

se hacen realidad.

Desde el fondo, allí tan cerca

y, a la vez, tan lejos

como la imaginación pueda,

allá de donde surgen

palabras y donde las imágenes

son la vida para siempre.

Desde el fondo de una pantalla

al corazón llegan los hilos

que unen sutiles

los mundos anhelados,

que son luz,

que son creación,

que emoción son.

Desde el fondo de la pantalla

al corazón llegan, y hacen poso

y dejan huella

y para siempre quedan,

y vertebran una vida

de emociones hecha.

Por cierto, en el apartado Sobre el autor se encuentran los libros escritos y publicados (casi todos en autoedición…) del que esto escribe.

 

Y, como se ha dicho en la Presentación, es idea del que esto escribe hacer lo propio con un tercer libro en formato de 20 poemas. Pues bien, el título que avanzo es “Manuel Lozano Garrido, Lolo. 20 poemas desde el corazón“. Y escrita ya está la Presentación. Ahí queda dicho. 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La poesía es un arma cargada de sorpresas y descubrimientos; otro don de Dios. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (nº 219)

El ideal es como un alegre verano, repleto de golondrinas.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

23.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Dios siempre escucha

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Dios siempre escucha

Nunca será Dios el primero en pestañear cuando dos ojos le interroguen con hambre de verdad.” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, n.º 17)

Es muy normal que los hijos de Dios, dado como somos a la curiosidad y a querer conocer lo que desconocemos, tratemos de que sea el Todopoderoso quien, en su misma esencia, nos acerque la verdad de las cosas.

Es cierto y verdad que muchas veces lo que queremos conocer es más que posible que, primero, esté lejos de nuestra necesidad y, luego, en realidad no nos interese por mucho que nosotros creamos que sí.

De todas formas, se trate de algo que nos convenga o de algo que esté más allá de esa conveniencia, el caso es que si hay alguien que siempre está dispuesto a escuchar es Aquel que nos ha creado y mantiene en el mundo. En efecto, según nos dice Manuel Lozano Garrido, Dios ni siquiera pestañea cuando le inquirimos.

Pero, en realidad, ¿qué quiere decir eso para nosotros?

Se quiera o no se quiera el pestañeo supone, aunque sea por un breve espacio de tiempo, una mirada que no ve. Es decir, que durante unas décimas de segundo perdemos la realidad visual… Y, sin embargo, a Dios no le pasa eso según nos dice el Beato Lolo.

Que Dios nos nos pierda de vista ni siquiera el escaso tiempo que pasa en un pestañeo ha de querer decir mucho para nosotros.

Quiere decir, por ejemplo, que siempre estamos en el corazón de Quien nos creó,

quiere decir, por ejemplo, que cualquier petición nuestra será siempre escuchada y vista por Dios,

quiere decir, por ejemplo, que el Todopoderoso, con serlo, no deja de ser cercano para sus criaturas a las que creó a su imagen y semejanza,

quiere decir, por ejemplo, que Dios siempre está ahí.

Por otra parte, es también verdad que solemos ser nosotros los que, al pestañear perdemos de vista al Creador. Y ya podemos darnos con un canto en los dientes si sólo lo perdemos de vista un instante tan escaso porque la mayoría de las veces es mucho tiempo más el que miramos para otro lado en vez de mirar a Dios.

Manuel Lozano Garrido, con la típica agudeza espiritual que lo caracteriza, vuelve a dar en el clavo y a advertirnos de algo que es muy importante: al menos deberíamos hacer lo que Dios hace con nosotros y que no es otra cosa que no pestañear cuando le preguntamos ansiosos por conocer la verdad. Y es que el Beato de Linares (Jaén, España) sabe que es cierto que queremos conocer y que por eso tenemos “hambre de verdad”. Y tal hambre no se puede saciar si cuando vamos a ser mirados por Dios nosotros hacemos como si la cosa no fuera con nuestro corazón y con nuestra alma.

Por tanto, a nosotros nos conviene y nos conviene más y mucho adoptar una actitud que sea proclive a mantener toda nuestra atención cuando, por voluntad propia además, queremos mantener una relación fluida con nuestro Padre del Cielo. Y Lolo supo hacer eso muy bien y estamos seguros que ni pestañeaba cuando lo hacía. Y es que nada es mejor que seguir el ejemplo de los santos.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (156)

El corazón es como uno de esos rojos globitos de los niños, que si se llena de hidrógeno -amor- sube y sube, hasta perderse alegremente en el cielo.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

22.03.26

La Palabra del Domingo  - Domingo, 22 de marzo de 2026

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 Jn 11,3-7.17.20-27.33-45

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro le mandaron recado a Jesús diciendo: “Señor, el que tú amas está enfermo». Jesús, al oírlo, dijo: “Esta enfermedad no es para la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella".

 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba. Solo entonces dijo a sus discípulos: “Vamos otra vez a Judea". Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá." Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección en el último día”Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?”Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".

Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó:

“¿Dónde lo habéis enterrado?”Le contestaron: “Señor, ven a verlo».

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: ¡Cómo lo quería!".

Pero algunos dijeron: “Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?".

Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús:

“Quitad la losa".

Marta, la hermana del muerto, le dijo: “Señor, ya huele mal porque lleva cuatro días".

Jesús le replicó: “¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?”

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado".

Y dicho esto, gritó con voz potente: “Lázaro, sal afuera".

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:

“Desatadlo y dejadlo andar".

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

 COMENTARIO

Las seguridades de Cristo

No podemos negar que el episodio de la resurrección de Lázaro es uno de los más impactantes que recoge la Sagrada Escritura. Y no sólo por eso, que ya sería bastante, sino por lo que el Hijo de Dios dice en aquella conversación con la hermana del resucitado.

Ya podemos imaginar que Marta y María estaban más que apenadas porque su hermano Lázaro había muerto. Pero es hasta posible que aún lo estuvieran más porque Jesús, su amigo de siempre y con un poder que todos conocían, no hubiera acudido a salvarlo.

Sin embargo, y como sabemos que los caminos de Dios son inescrutables, aquella muerte iba a ser, como bien dice Cristo, “para gloria de Dios”. Y bien que lo fue. Y además para que fuera glorificado Él.

LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

Cuando acuden a decir a Jesús que su amigo Lázaro ha muerto pudiera dar la impresión de que no le importaba. Sin embargo, nada más lejos de la realidad porque era, justamente, lo contrario: aquella muerte había sido puesta para que Dios luciese y reluciese su poder a través de Su amado Hijo.

Cristo muestra aquí muchas de sus seguridades o, vamos, de que había muchas cosas, que las tenía más que claras.

Todo aquello iba a ser ejemplo del poder de Dios. Es decir, a través de su dirigirse a Su Padre del Cielo y pedirle una merced como la resurrección de alguien que llevaba cuatro días muerto, va a demostrar que lo que hace Él lo hace porque Dios está con El. Es más porque es Dios hecho hombre.

Ciertamente, muchos se dan cuenta de que Jesús quería mucho a Lázaro porque derramó lágrimas por su amigo. Y lo que luego pasa, el salir de la tumba en la que llevaba ya bastantes días, sólo certificó que Aquel que habían visto hacer eso no podía ser un rabino cualquiera ni un hombre cualquiera.

Jesús sabe muy bien, y así lo dice: que es la resurrección y la vida y que quien crea en El no morirá. Y entendemos más que bien que no se refiere a que no morirá en su paso por el mundo (como ha pasado a cualquiera desde que, tras el pecado de Adán y Eva la muerte entró en este valle de lágrimas) sino que su alma no morirá para siempre y que le tiene reservada la vida eterna.

La resurrección de Lázaro, como lo fue la de la hija de Jairo o la del hijo de la viuda de Naín, son exactos ejemplos de que Cristo sabía muy bien hasta dónde llegaba su poder que era, exactamente, ha cualquiera parte o circunstancia. Y de que sus palabras mostraban una seguridad propia, ni más ni menos, que de Dios mismo.

Y muchos creyeron el Él. ¡Cómo no!

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no confían en el poder de Dios.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que no se abandonan a la santísima Providencia del Todopoderoso.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Dios Creador y Todopoderoso, cuida de tus hijos como Cristo cuidó de sus hermanos.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

  

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

El poder de Dios es el poder del Todopoderoso.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.