Reseña: Desde el corazón de la fe

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 229

Precio aprox. Tapa blanda: 7,33

ISBN Amazon: 979-8192503409

Año edición: 2026

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Desde el corazón de la fe surge todo aquello que, luego, habla la boca o escribe la mano. Y es que Dios nos ha otorgado la posibilidad de ser capaces de transmitir al prójimo aquello que nos sale de “dentro”, como solemos decir.

En realidad, los temas de tal jaez son incontables y, además, inacabables porque, como es sabido, aquello que a nuestra fe le sucede es que le sucede desde muchos aspectos de la existencia y no hay ninguno de ellos que no la concierna. Y por eso aquí vamos a escribir tanto de lo que se refiere a temas puramente espirituales como pueden ser, por ejemplo, el Corazón de Jesús, la Virgen Inmaculada, todo lo referido al Hijo de Dios, el Santo Rosario, los fieles difuntos o, en fin, lo que tiene que ver con las ovejas que somos del Buen Pastor.

Sin embargo, no acaba aquí la cosa pues, como decimos arriba, todo afecta a la fe, a nuestra fe católica. Y por eso aquí también se va a traer, por ejemplo, lo relacionado la mal llamada “muerte dulce” o eutanasia, el laicado, la disposición que, equivocadamente, algunos tienen sobre la vida ajena o, en fin, el tan triste y terrible tema del aborto.

Como podemos ver, no hay cuestión que, en realidad, no tenga que ver con lo que creemos, con lo que estamos de acuerdo y profesamos. Por eso el abanico de temas es tan amplio (aquí, casi sesenta) y hemos procurado abarcar todo lo posible lo que supone que eso tenga que ver con nuestra fe.

De todas formas, hay que hacer una advertencia. Y es que la relación de artículos que dan forma a este libro fue publicada en Análisis Digital en el año 2012. Por tanto, ya se comprende que la situación de las personas que pueden aparecer en los mismos ha podido cambiar mucho como, por ejemplo, la del emérito Benedicto XVI que, por entonces, se contaba entre los vivos, por así decirlo.

Lo que con esto queremos decir es que no se ha corregido nada de lo que se pudiera corregir para, digamos, “actualizar” el contenido de los artículos. Y es que eso, permítasenos pensar así, sería algo así como falsear las cosas.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Artículos:

Corazón, Sagrado, de Jesús

Cuerpo de Cristo

Esperamos a Quien viene

Viva Cristo Rey

Pasión de Nuestro Señor

Casi ya llega Cristo

Cristo asciende a los cielos

Cuando se manifiesta Cristo

Domingo de Ramos

Vacaciones con Dios

Estar con Dios y en el mundo

Dios nos ve debajo de cualquier higuera

En el mes de María

María, Pilar de la fe

Inmaculada, María

Con María en el Corazón

Encarnación

Fátima

En Cuaresma

Frutos de una avanzada Cuaresma

Camino de Pentecostés

Pentecostés

En mitad del Adviento

San Pedro Poveda y la defensa de la fe

Fieles difuntos

Rosario Santo

Sobre el Año de la Fe

Creer, hoy día

Cumplir con nuestra

obligación económica

El gran consuelo de nuestra vida

Eutanasia, no gracias

El aborto siempre es el aborto

Muchos tipos de necesidades

Orar por la unión

Pasión por el Evangelio

Sobre el Bautismo

Diócesis para Dios y para el hombre

Periodismo y editoriales católicas

Hay quien cree puede disponer

de la vida

Laicos

Otro Domingo Mundial

Sobre la familia hoy mismo

Fe y Obras

Hispanoamérica 2012

¿Leer la Biblia también en verano?

Qué presente tenemos

El alma, ciertamente corrompida

de más de uno

Nuevo año, esperanza cierta

Acerca del autor

Y como aún estamos en plenas vacaciones de verano (al menos en España) les dejo un artículo, seguramente, apropiado de título

Vacaciones con Dios

“Vacaciones con Dios” podía ser una buena frase que condujese a los creyentes en el Todopoderoso a preguntarse qué es lo que, al respecto de su relación con el Creador, llevan en su corazón. Si bien tenemos por cierto que Quien todo lo creó y mantiene nunca se olvida de nosotros, ¿podríamos decir lo mismo nosotros pero al contrario?

Así, una persona que lleve una vida ordinaria y, cuando llegue el tiempo estival (al menos en Europa así es ahora mismo) tenga por normal acudir a algún lugar a pasar el tiempo que, merecidamente, tiene, es más que posible que en su equipaje ponga, por ejemplo, el bañador, las gafas de sol o si donde va a pasar el tiempo de descanso es a la montaña el equipaje que corresponda a tal fin. Eso es lo que es de esperar.

Sin embargo, entra dentro de lo probable que la misma persona sea creyente y, además, sea católica. Entonces, incluso en tiempo de vacaciones y de descanso, la relación que mantiene con Dios no debería pasar por un, digamos, altibajo que es, más bien, bajo.

En determinadas ocasiones solemos tener la tendencia de ser creyentes según nos conviene. Así, podemos olvidar que lo somos si lo políticamente correcto entra en juego y si el respeto humano hace demasiada mella en nosotros y nos preocupa más el qué dirán de nosotros si expresamos, allí donde estemos y donde vayamos, que somos creyentes y que Dios es importante para nosotros. Y esto, en tiempo de vacaciones, es altamente probable que pase.

Es una creencia común que el tiempo de vacaciones está establecido para el descanso y el olvido de aquello que, durante el resto del año nos preocupa. Incluso aquello que creemos llevamos con más dificultad lo queremos olvidar aunque sea por un tiempo. Entonces entra en juego nuestra fe y si, en realidad, la tenemos.

Tener fe no es, como es bien sabido en teoría, decir que se pertenece (porque se goza) a una determinada religión que, en nuestro caso es la católica ni hacer como si fuera sí pero siendo no que es, exactamente, lo contrario que tenía por bueno y benéfico nuestro Maestro Jesucristo. Tener fe, al contrario, ha de suponer, por eso mismo, tenerla y no prescindir de ella como si se tratase de un abrigo que dejamos colgado en la percha cuando volvemos a casa.

Por eso no cabe, en nuestro caso, tener unas especie de vacaciones espirituales según las cuales olvidamos que somos hijos de Dios y, en fin, hacemos lo que nos place sin tener en cuenta la Ley de Dios que, se supone, tanto nos importa y tenemos por lo mejor que nos ha pasado. No deberíamos, por lo tanto, creer que el tiempo de vacaciones (sea el del verano o el que sea) es lo que no debe ser que vaya más allá del descanso físico pues no debería haber descanso espiritual alguno.

Seguramente, esta oración, “Plegaria para unas vacaciones cristianas”, nos puede venir más que bien:

Señor Jesús, tú dijiste a tus discípulos

“venid conmigo a un lugar apartado y descansad un poco",

te pedimos por nuestras vacaciones.

El afán de cada día multiplica nuestra vida

de quehaceres, urgencias, agobios, prisas e impaciencias.

Necesitamos el reposo y sosiego.

Necesitamos la paz y el diálogo.

Necesitamos el encuentro y la ternura.

Necesitamos la oxigenación del cuerpo y del alma.

Necesitamos descansar. Necesitamos las vacaciones.

Bendice, Señor, nuestras vacaciones.

Haz que sean tiempo fecundo para la vida de familia,

para el encuentro con nosotros mismos y con los demás,

para la brisa suave de la amistad y del diálogo,

para el ejercicio físico que siempre rejuvenece,

para la lectura que siempre enriquece

para las visitas culturales que siempre abren horizontes,

para la fiesta auténtica que llena el corazón del hombre.

Haz que nuestras vacaciones de verano sean tiempo santo

para nuestra búsqueda constante de Ti,

para el reencuentro con nuestras raíces cristianas,

para los espacios de oración y reflexión,

para compartir la fe y el testimonio,

para la práctica de tu Ley y la de tu Iglesia,

para la escucha de tu Palabra,

para participar en la mesa de tu eucaristía.

Tú vienes siempre a nosotros.

Tú siempre te haces el encontradizo.

Tus caminos buscan siempre los nuestros.

Haz que en las vacaciones de verano,

sepamos remar mar adentro y te encontremos a Ti,

el Pescador, el Pastor, el Salvador, el Hermano, el Amigo,

y encontremos a nuestros hermanos.

Juntos realizaremos la gran travesía de nuestras vidas.

En tu nombre, Señor,

también en vacaciones,

quiero estar dispuesto a remar mar adentro.

Ayúdame. Te necesito, también en vacaciones.

Amén.

Y es que no debería olvidársenos nunca que Dios nos mira y aprecia nuestras muestras de Amor hacia Él. Y eso, olvidándolo, será difícil que pueda producirse.

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Ese gran regalo de Dios que es el alma nuestra.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

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