InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Mayo 2024

27.05.24

Un amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Cómo dar fruto y sanar cuando sea necesario

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Presentación

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.


El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.


Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Cómo dar fruto y sanar cuando sea necesario

A los hombres, como a los árboles, se les mide por lo que dan y la esterilidad hay que pagarla a golpes de hacha.” (Beato Lolo, de su libro Las golondrinas nunca saben la hora)

Por sus frutos los conoceréis”.

Estas pocas palabras pero, en el fondo, con tanta enjundia y conocimiento del ser humano, las dijo el Hijo de Dios en un momento determinado y, como suele ser lo normal, valen para siempre.

También sabemos que Jesucristo hacía uso de ejemplos de la realidad más cotidiana. Así, para predicar hablaba de la sal, de las ovejas, de alguna que otra semilla, etc. Y es que era la forma más cercana a aquellos que le escuchaban y, además, la que mejor podían comprender.

Manuel Lozano Garrido, Lolo, también quiere que comprendamos algo acerca de lo que nos habla. Y hacer uso de la imagen del árbol que tan gráfica es.

Dice Lolo que a los hombres se nos tiene que “medir”. Y dicho así parecería algo raro si no entendemos a qué se refiere. Y es que el Beato de Linares (Jaén, España) quiere darnos a entender que nosotros, los hijos de Dios, no estamos en el mundo para no dar fruto.

En efecto, Dios nos ha puesto en el mundo, en este valle llamado de lágrimas, para que demos fruto de aquello que nos ha dotado: los bienes, los dones, la inteligencia, etc. Y dar fruto no es, digamos, algo que debamos escoger cuando nos conviene y esconderlo en un cajón cuando no. No. En realidad, dar fruto habría de ser la esencia de toda creatura de Dios.

Eso ha de querer decir que se nos ha de medir por aquello que pueda fructificar en nosotros y que el fruto que demos será tenido en cuenta por el Todopoderoso que espera de nosotros, en efecto, que lo pongamos sobre la mesa de nuestra vida como ofrenda a la santísima Voluntad de Dios que quiso ponernos aquí, donde estamos.

Dar fruto, por tanto, deberíamos tenerlo en cuenta en tanto y en cuanto seamos conscientes de los bienes y gracias que nos han sido dados por nuestro Creador. Y es que, no ser conscientes de tal realidad espiritual es cierto que resultaría difícil procurar el fruto.

Sin embargo, también es cierto que muchas veces somos conscientes de lo que suponen para nosotros los dones y las gracias y hacemos como si nada…

Pero… si no damos frutos…

En tal caso, ya se habla en la Biblia de podar aquello que sobra para que viña crezca con más fuerza. Y eso es exactamente lo que nosotros debemos hacer con aquello que nos sobra y que no nos permite dar el esperado fruto.

Sobre esto habla Lolo de “golpes de hacha” y no podemos dejar de reconocer que se trata de una imagen muy impactante. Aunque ya podemos imaginar que se refiere a hacer uso de algún método espiritual fuerte como para quitar aquello que nos sobre y no imaginamos a nuestro amigo haciendo uso de tal instrumento, así, en seco… Y es que estamos seguros que cuando en la Biblia se dice, más o menos, que te arranques el ojo cuando te lleve a la perdición no se ha querer decir eso, de manera estricta, sino que nos quieren aportar la idea de eliminar en nosotros toda aquella tentación que, en este caso, entre por los ojos… Y así por los otros sentidos…

Pues bien, es cierto que se trata de una deuda que creamos con Dios cuando no damos frutos. Por eso habla Lolo de que la esterilidad hay que “pagarla” pues deuda es, sin duda alguna.

Y, ya, por terminar, diremos que Lolo escribió una novela autobiográfica de título “El árbol desnudo”. Sin embargo, a nosotros nos parece que Lolo fue muy humilde al equipararse con un árbol desnudo. Y es que sabemos que las ramas de tal árbol estaban más que pobladas de frutos uno de los cuales somos, por así decirlo, nosotros mismos.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (67)

Si las lágrimas de los hijos nos enternecen, ¿A qué grado de compasión no ha de llegar Dios contemplando nuestras situaciones atribuladas?

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

25.05.24

La Palabra del Domingo - 26 de mayo de 2024

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Como es obvio, hoy no es domingo 27 de mayo de 2024 sino sábado, 26. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario



Mt 28, 16-20



“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”

COMENTARIO

Enviados para cumplir una gran misión

Cuando Jesucristo resucita siente la obligación de acudir a sus amigos, a quienes esperan, con su miedo; a acudir al encuentro de sus discípulos para decirles cuál ha de ser la labor que han de realizar en su más inmediato futuro.

Los discípulos, por su parte, habían creído en la palabra que el Mesías dijo a las dos Marías, a las que salieron a su encuentro después de su retorno al mundo: que les dijeran que Cristo les citaba en Galilea y allí fueron, prestos, raudos, inmediatamente.

Es lógico que cuando los discípulos ven al Hijo de Dios ya no puedan dudar de nada. Esto, conociendo a los que, ni por esas, eran capaces de entender que lo que había sucedido era, todo, cierto. Por eso, a pesar de que lo adoran, es decir, que lo tratan como a Dios, adorándole, quedan algunos de ellos que dudan, en su corazón y por eso, sabe que esta duda requiere la intervención inmediata del Mesías que, resucitado, siente que ha llegado el momento de que su mensaje sea entendido del todo.

Como no puede ser de otra forma, Dios le ha dado todo el poder. Digo que no puede ser de otra forma ya que, al saber que es la misma persona aunque se manifieste en esa función de Mesías, de Enviado, de hermano, el que Jesús pueda hacer y deshacer es lo que es de esperar. Así, el envío que lleva a cabo, decir “id”, fue esencial para que su doctrina se extendiera por la inmediatez territorial y, luego, hasta los confines del entonces Imperio Romano y llegara, más tarde, hasta nuestro mundo actual.

Párroco José Luis: DOMINGO 26. T.O. JESÚS ENVIA A SUS DISCÍPULOS.

Dos misiones les encomienda el Emmanuel : hacer discípulos, es decir, seguidores, conocedores, amadores y enseñar a creer, a practicar, a “guardar” todo lo que Él les había enseñado. Para lo primero, para hacer discípulos, los ya discípulos, habían de llevar a cabo el bautismo, esa limpieza del pecado que nos incorpora al Reino de Dios y en el que podemos perseverar si lo que queremos es amar y amar. Y el bautizo, esa inmersión en ese Reino, se había de hacer de alguna forma, en nombre de alguien para que tuviera verdadero sentido: en el nombre del Padre, que lo envía, del Hijo, que lo comunica, y del Espíritu Santo, que los guía. Esta forma de mencionar la Santísima Trinidad es fundamento de la eficacia del bautismo, mediante el cual aquellos que querían incorporarse a la comunidad de seguidores de Cristo lo hacían de forma plena, con todos sus efectos pero, también, con todas las consecuencias que traía (trae) incorporadas ese SÍ.

En cuanto a lo segundo, es decir, al hecho de que se enseñara y se guardara lo que Jesús había enseñado, no es más que la confirmación de que lo oído y aprendido, lo escuchado y asimilado, se lleva a la práctica. Que donde es sí sea sí y donde es no sea no, como bien dijo; o lo que es lo mismo, que la doctrina que se ha recibido se ha de llevar a la práctica. Ese “guardar” no lo es en el sentido de “esconder”, sino de poner en el corazón para, entonces, y desde ese sitio donde sale lo bueno y lo malo, emerja, en la relación con los demás, lo positivo, todo, lo que había en la Palabra de Dios y en la comunicación verdadera que hace Jesús de ella, y todo lo que hay en la Palabra de Dios y en la comunicación que hacemos de ella.

Por lo tanto, el bautizo hacía, y hace discípulos, pero el hecho de cumplir su Palabra es lo único que conforma y confirma, sobre todo confirma, ese discipulado, esa pertenencia, en principio teórica, a la comunidad de los hijos de Dios, esa filiación divina que extraemos de la luz de Dios, de esa estela que su paso por el mundo deja y con la cual, con nuestra voluntad, hacemos real.

Por si pudiesen pensar que la soledad, al estar sin Él físicamente, podía causarles algún tipo de malestar espiritual, Jesús les comunica una verdad esencial para la supervivencia del espíritu; estará con ellos, con nosotros y con los que vendrán, siempre, “hasta el fin del mundo”, dice. Y esta promesa, sostén de nuestra fe, ese creer sin haber visto que aquí es, otra vez, esencial y básico, otra vez necesario, otra vez fundamental; esta promesa, digo, podemos contemplarla cada día, en cada paso que damos en nuestro camino hacia Dios, en pos de esa luz divina que ilumina nuestro paso, si queremos verla.

PRECES 

Por todos aquellos que no piden a Dios por el regreso pronto de Cristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren evangelizar según la voluntad de Cristo.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a ser evangelizadores en el mundo descreído de hoy.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.


El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

 

Enviados, lo fueron aquellos y lo somos nosotros…

 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

20.05.24

Un amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que se ve desde la fe

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Presentación

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.


El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

 

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

  

Frases que bien valen la pena – Lo que se ve desde la fe

  

“Restriega y lava tus ojos en la fe, para ver siempre al Cristo que vive en el bueno, el mediano y el pecador. (Sí, ¿o es que no lo notas en su Pasión, azotado y sangrante por las injurias?)” (Beato Lolo, de su libro Mesa redonda con Dios)

  

Ciertamente, los católicos tenemos por verdad que el prójimo es, debe ser, muy importante para nosotros. Pero también es cierto que no siempre tenemos en cuenta este Mandamiento que con el de amar a Dios sobre todas las cosas dan forma total a la Ley y a los profetas, como dijera Cristo. 

Nosotros también sabemos que el Hijo de Dios no se fue al Cielo para siempre sino que está entre nosotros y, como templo del Espíritu Santo que somos también está en nosotros… Y eso es algo que muchas veces olvidamos. 

Lolo, en este párrafo, que bien vale la pena , de su libro Mesa redonda con Dios nos dice esto y mucho más porque, como suele suceder con el Beato de Linares (Jaén, España) conoce muy a su prójimo. 

¿Qué debemos hacer, pues, para que una realidad tan tangible como es nuestro prójimo, se incardine en nuestro corazón? Pues Manuel Lozano Garrido lo dice aquí con toda claridad: dos cosas debemos hacer, a saber: restregar los ojos en la fe y lavarnos los mismos en la misma. 

Cuando nos restregamos los ojos en la fe lo que conseguimos es que los mismos se impregnen de la creencia según la cual el prójimo es importante para nosotros y que debemos apreciar, por tanto, que también Cristo vive en él. 

Cuando nos lavamos los ojos en la fe lo que conseguimos es que se limpien de toda horripilante y harapienta suciedad que muchas veces tal sentido imprime a nuestro corazón y que, por ejemplo, no creamos dignos de ser hijos de Dios a los que pecan… 

Quiere, por tanto, Lolo que sus hermanos los hombres hagamos un uso correcto de la fe porque, de otra forma, no hacemos más que mentirnos a nosotros mismos y, lo que es peor, mentir a Dios que nada de eso espera de su descendencia. 

El caso es cuando nos restregamos en la fe y lavamos, también, nuestros ojos en la misma sucede en nosotros algo extraordinario (que debería ser, por otra parte, lo ordinario): vemos en nuestro prójimo a otro hijo de Dios y, por tanto, que estamos ante un hermano nuestro. 

Hace, además, Lolo una referencia a modo de convencimiento de lo que nos dice. Y es acude a una imagen que es más que impactante: la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. 

Ciertamente, conociendo como conocemos aquel momento de la historia de la salvación de la humanidad, es verdad que todo lo demás puede sobarnos y, por lo tanto, es cierto que debemos tener muy en cuenta nuestra fe (lo que la misma dice y defiende) para poder llevar una vida de la que pueda decirse que es, verdaderamente, cristiana. 

Lolo, por su parte, es cierto que muchas debes debió restregarse y lavar sus ojos en la fe porque desde entonces nos ha llegado, hasta aquí, un corazón más que limpio y un alma más que reluciente. 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” 
(En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

 

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (66)

 

“La espiga se da, el agua se ofrece, el hombre se brinda y la Creación entera es como una inmensa mano abierta. Razón: la impresionante generosidad de Dios.”

 

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Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

18.05.24

La Palabra del Domingo - 19 de mayo de 2024

Resultado de imagen de SAnta BibliaComo es obvio, hoy no es domingo 19 de mayo de 2024 sino sábado, 18. Esto lo decimos porque publicamos hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, de domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del día siguiente, domingo.


También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario

 

Jn 20, 19-23


 
“19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21 Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”

 


COMENTARIO

Los poderes de Dios y de Cristo


Para que  todo lo que hizo tuviera sentido
tuvo que aparecerse, Cristo, a sus discípulos que, con miedo, estaban escondidos. Y no es de extrañar que tuvieran miedo pues sabían cómo se las podían gastar los miembros de su mismo pueblo. Estaban acostumbrados a matar a los que anunciaban la voluntad de Dios (muchas veces lo habían hecho a lo largo de su historia) y no pararían ante nada para acabar con los seguidores de Aquel a quien habían colgado en una cruz y le habían hecho morir de muerte infamante porque, para ellos, era la única forma de terminar, para siempre, con aquel dolor de cabeza y de bolsillo que había supuesto el Maestro de Nazaret. 

Pero Jesucristo
sabía que debía dirigirles la palabra, la Palabra.  Y se aparece ante ellos. El texto no dice que abrió la puerta y allí entró sino que se presentó y sí dice que las puertas estaban cerradas. 

El caso es que Jesús había alcanzado el estado de espiritualización del cuerpo resucitado y podía atravesar paredes. Por eso allí se aparece sin problema alguno de puertas cerradas ni nada por el estilo. 

Sólo así comprendieron todos los, para ellos, extraños mensajes  que habían recibido de Él y que, en su tiempo, no entendieron. 

Oración del jueves: “La paz esté con ustedes” - Mi vida en Xto

Y se presentó ante ellos con la paz por delante, como deseándoles lo mejor, la tranquilidad del alma, la mejor forma de manifestarse, la expresión pura y simple de su ser. 

Sin embargo, es posible que no fuera suficiente pues para aquellos que lo habían visto morir todo lo que estaba sucediendo les venía, en exceso, grande. Necesitaban algo más contundente que les hiciera caer de aquel caballo de incredulidad en el que aún andaban subidos. 

Por eso les enseña las heridas de su Pasión. Heridas que a más de uno, otro día, hicieran exclamar aquello de “Señor mío y Dios mío”. 

Pero aún debía dar un paso más que resultó impagable para la vida de la humanidad que debía continuar su camino sin la presencia física del Maestro. Y es que era fundamental que, sobre ellos, exhalara el Espíritu Santo; que, como prometió, fuera conveniente, para ellos que Él se fuera, se marchara al Padre, porque enviaría otro Paráclito, otro Defensor, ese Espíritu que les iba a guiar, dirigir, marcar el camino hacia Dios. 

Y también llevó a cabo el primer envío después de darles a aquel. Una misión: predicar el Evangelio, esa Buena Noticia que debían de llevar a todos,  con el poder de perdonar pecados, y de retener los que creyeran que debían ser retenidos. Todo un poder legítimo, significativo, creador de un nuevo mundo basado en su ejemplo, en su amor, en la Verdad que Él trajo, otros brazos para Dios.

 
PRECES
  
Pidamos a Dios por todos aquellos que no confían en el Espíritu Santo. 

Roguemos al Señor.
  
Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la paz del Señor. 

Roguemos al Señor.
  
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a llevarte a todo el que no te conozca.
 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.
  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Es que, en verdad, había resucitado… con todas las consecuencias. 

Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

13.05.24

Un amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Sobre medallas y cruces

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Presentación

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.


Frases que bien valen la pena – Sobre cruces y medallas

 

“Las medallas humanas se apolillan o cambian de sentido, pero las cruces espirituales dejan una huella que, como las heridas de los soldados, reportan gloria y el fin que ofrecen es el de salvar y redimir.” (Beato Lolo, de su libro Las estrellas se ven de noche)

 

Es muy común que, en asuntos espirituales, andemos algo despistados y dando importancia a lo que, en verdad, no lo tiene.

Esto de arriba lo decimos porque nuestro amigo Lolo, Beato de la Iglesia Católica nacido y vivido en Linares (Provincia de Jaén, España) sabe muy bien qué es lo que tiene importancia y qué es a lo que se la debemos dar. Y, como suele ser habitual, las cosas no son como nosotros pensamos.

No podemos negar que a las personas nos gustan las medallas o, lo que es lo mismo, que se nos reconozca determinada acción o, en fin, un comportamiento correcto y propio de un cristiano a lo largo de nuestra vida. Y eso, así dicho, no es mala cosa porque, en efecto, si se ha de reconocer algo…

Decimos esto porque no es que queramos defender que algún tipo de reconocimiento no vale la pena o no vale para nada. Vale, sí, humanamente, pero…

El “pero” lo pone Manuel Lozano Garrido dando en la diana de lo espiritual que debería ser lo que, al fin y al cabo, nos importara más.

El caso es que, como se dice en un momento determinado en la Biblia, las cosas del mundo se acaban apolillando y, claro, se acaban perdiendo. Y lo mismo pasa, por ser del mundo, con las medallas aquí citadas. Y eso, se quiera o no se quiera, es lo que siempre acaba pasando.

Pero hay otra realidad que es más duradera y, aunque nos cueste llevarlas, el caso es que es lo que vale la pena tener en cuenta. Y nos referimos a lo que Lolo llamada “cruces espirituales”.

¿A quién no le cuesta llevar a cuesta una cruz espiritual? Seguramente, a todo hijo de Dios le cuesta eso.

Sin embargo, como pasa en este tipo de materia que no tiene que ver ni con lo material ni con el mundo y sus mundanidades, aquí las cosas tienen otro sentido que es, seguro, más profundo y duradero.

Lo que pasa con las cruces espirituales que, es seguro, todos cargamos, no se quedan ahí y se pierden o se apolillan sino todo lo contrario: dejan una huella que no se borra nunca y que, además, nos conviene que no se borre nunca.

Lo que pasa con las cruces espirituales es que las mismas, en sí mismas y por sí mismas, tienen una clara función que cumplir en nuestra vida de hijos de Dios. Y no tiene nada que ver con lo mundano sino con lo que está más allá de este mundo, valle de lágrimas como decimos.

Queremos decir que, yendo más allá de esto de aquí nos ayudan en el camino hacia el definitivo Reino de Dios llamado Cielo y, por tanto, no siendo eso poco importante, lo bien cierto es que, “salvan y redimen” que, por decirlo pronto, no es poca cosa sino mucha y muy mucha.

Cualquiera diría que debemos buscar las cruces espirituales porque quien las lleva sobre sí tiene algo más que bueno en el zurrón de su alma. Pero lo bien cierto es que no es seguro que Dios quiera que vayamos por el mundo haciendo eso sino, con el pasar de la vida, las mismas llegarán a nuestra vida porque, para eso Dios es Providente. Sí, también para eso…

Por tanto, cruces o medallas… entre unas y otras debemos escoger y Lolo, a tal respecto, escogió con toda claridad las primeras. Y, claro, el fruto ha sido el que ha sido.


Eleuterio Fernández Guzmán


Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

 

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.


Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (65)

 

“¿Cansancio de los buenos y no de Dios, dándose desde mucho antes del Cromagnón hasta allá de la era planetaria?”

 

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Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.