3.08.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La exacta voluntad de Dios

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La exacta voluntad de Dios

Sólo ocurre lo que Dios ha escrito con sus propios dedos y Dios nunca moja su pluma en ponzoña, ni su mano escribe con trazos de analfabeto.” (Beato lo, de su libro Cartas con la señal de la Cruz)

Los creyentes católicos tenemos por verdad suprema todo lo referido a la omnipotencia de Dios Creador. Y es que nos resulta imposible entender lo que fue y lo que hay sin reconocer que el Todopoderoso… ¡es que es Todopoderoso!

Como podemos apreciar con sencillez, en esta frase de Manuel Lozano Garrido no andamos equivocados ni errados si creemos en eso con todo nuestro corazón, con toda nuestra fuerza y con toda nuestra alma.

Es cierto y verdad que muchas veces nos puede resultar increíble que Dios pueda hacerlo todo. Lo que pasa es que no manifestamos, con tal pensamiento, una fe muy arraigada en el corazón. Y es que lo que nos sucede es que nos sobrepasada la idea de que sea posible que el Creador lo pueda conocer todo cuando en realidad Quien todo lo hizo es lógico, normal y esperable que todo lo conozca y si, por ejemplo, quiere que su Madre sea Inmaculada pues hace lo posible para que lo sea y ya está…

El Beato de Linares (Jaén, España) nos dice que no es que ocurran las cosas porque sí o que lo que pase lo haga sin tener alguna relación con Dios. No. Lo que nos dice Lolo es que “Sólo” (de “Solamente” o de cuando se ponía acento en la palabra solo para diferenciarlo de solo sin acento o de que alguien estaba sin compañía…) pasa lo que el Todopoderoso quiere que pase, lo que ha establecido que pase y, en definitiva pasa.

“Con sus propios dedos". Es decir, Dios no necesita a nadie ni a nada para establecer lo que ha de ser y sea. Y aunque no seamos capaces de comprender como sucede eso… la verdad es que, por fe, debemos creer que eso es lo que pasa pues, de otra forma, poca es nuestra fe…

Luego viene el cómo Dios hace que todo ocurra.

Dos cosas: la intención de Dios y el conocimiento y sabiduría del Padre Eterno.

La primera de las dos realidades (porque es así) nos debería dejar el corazón más que tranquilo. Y es que Dios no tiene nunca malas intenciones ni mala fe al respecto de su descendencia. Es decir, no es un Dios que nos quiera jugar malas pasadas cuando nos sucede lo que nos sucede. Lo que pasa es que muchas veces lo que nos pasa no concuerda con nuestra voluntad ni con nuestras intenciones. Y aquí es donde estriba la dificultad que tantas veces no causa la falta de entendimiento del devenir de nuestra vida.

Es decir, el proceder de Dios no es ponzoñoso sino todo lo contrario: bueno y mejor que bueno.

La segunda de las dos realidades (porque también es cierta) nos muestra a la perfección que Quien todo lo creó y mantiene procede de una forma que, en cuanto se refiere a su forma de hacerlo, tiene toda la perfección que puede tener cuando Quien hace que las cosas sean y pasen sea el más inteligente y más capaz de todos los seres. Y aunque esto pudiera parecer (a quien se lo parezca) que no es más que simple adulación… la verdad es que algo que sale del alma y del corazón sale.

En fin… que según nos dice Lolo Dios sabe muy bien lo que hace y no escribe con renglones torcidos. Otra cosa es que nosotros queramos torcer su voluntad y hacer la nuestra…

Eleuterio Fernández Guzmán


Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (173)

Tener sed es ya una esperanza.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.08.26

La Palabra del Domingo – Domingo, 2 de agosto de 2026

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Mt 14, 13-21



13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades. 14 Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.15 Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: ‘El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.’ 16 Mas Jesús les dijo: ‘No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.’ 17 Dícenle ellos: ‘No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.’ 18 Él dijo: ‘Traédmelos acá.’ 19 Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. 20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. 21 Y los que habían comido eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y niños”.



COMENTARIO

Los panes y los peces

Aquellas miles de personas que seguían a Jesús, al parecer, no estaban preocupadas por qué iban a comer. Jesús, sin embargo, sí lo estaba y, además, quería poner a prueba a sus Apóstoles.

Había muchos, seguramente de los más humildes y sencillos, que creían en aquel Maestro que enseñaba con verdadera autoridad y no como otros de los considerados sabios. Por eso lo dejaban todo y, yendo a pie o como mejor podían, iban allí donde sabían que estaba.

Y en aquella ocasión se reunieron muchos.

Digamos que la forma de escribir este texto denota el sentido exacto que se tenía, entonces, de la familia y de la relación entre sus miembros. Por eso dice que eran unos 5.000 “hombres” pero, en efecto, no cuentan a mujeres y niños pues siempre se tenía más en consideración a los cabezas de familia que eran los hombres. Pero Jesús los tiene en cuenta a todos y no hace acepción de personas ni por sexo ni por edad y circunstancia. Es más, seguramente sentía un aprecio profundo por los considerados menos.

Podemos imaginar el cuadro histórico: miles de personas (de las cuales Jesús ya había curado a unas cuantas de diversos males) sentadas escuchando a Jesús. Pero ha llegado la hora de comer. ¿Qué hacer?

Lectio Divina: “Multiplicación de los panes”Y Jesús, como para poner a prueba a sus Apóstoles y, de paso, para gastarles una buena broma, les dice que sean ellos los que les den de comer.

La cara de los más cercanos a Jesús debió ser un poema. ¿Cómo iban ellos a reunir tanto dinero como hacía falta para alimentar a aquel ejército de seguidores de Jesús?

Ellos pensaban como hombres y no como Dios piensa y quiere hacer. No habían, por eso, tenido en cuenta con quién se les estaban jugando.

Había por allí un joven que había sido previsor. Llevaba la nada despreciable suma de cinco panes y dos peces. ¡Asunto arreglado!

Para cualquier otra persona, el panorama que se les presentaba era peliagudo. ¿Repartir eso entre tantos? Humanamente imposible… pero, para Dios, como sabemos, lo que no hay es, precisamente, nada imposible.

Jesús no dice, por ejemplo, “¡hala, a comer!” Él se dirige al Padre Dios y le pide, en oración, que eche una mano a los que le siguen, que también son hijos suyos y necesitan a Quien les anime el estómago pues confían en el Hijo de Dios. Es más, tan es así que le siguen sin tener, en mente, preocupación alguna por la comida. Y eso merece la expresión del Amor del Padre.

¡Y vaya si la obtiene Jesús!

El reparto de aquellos pocos panes y menos peces debió sorprender a todos: en primer lugar a los apóstoles que veían como, otra vez más, Jesús les había dado una lección difícil de olvidar; en segundo lugar, a los miles de personas que comprobaron, otra vez, que en Jesús nunca los iba a abandonar y que los había sacado de aquel grave aprieto.

Confiaron y ganaron, ganaron porque obtuvieron la ayuda de Quien nunca falla.

Y, por cierto, para aquellos que escriben y dicen que aquello de la multiplicación de los panes y de los peces es una analogía, una alegoría o algo que no tenga que ver con la realidad, deberían darse cuenta que, en primer lugar, eso lo repitió, que sepamos, otra vez y, en segundo lugar, que no hay escrito alguno que desmienta lo que entonces pasó y, de creer que sus detractores (¡que los tenía y poderosos!) habrían dicho que eso era una invención de sus discípulos. Exactamente igual que trataron de hacer, luego, en su resurrección diciendo (previo pago) que los discípulos de Jesús se habían llevado el cuerpo. Pero aquí, nada de nada…

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no confían en Dios y en su poder.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que no creen en el hecho milagroso de la multiplicación de los panes y de los peces.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a pedirte lo que necesitamos si es que, de verdad, lo necesitamos.


Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.



Eleuterio Fernández Guzmán



Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.





20.07.26

Amigo de Lolo – Saber superarse

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Sería un error pensar, como muchas veces se hace hoy día, con criterios actuales para juzgar tiempos pasados. Y en el caso de Manuel Lozano Garrido podríamos caer en el mismo y decir, por ejemplo, que su circunstancia, sí, fue difícil pero que tampoco fue para tanto…

En realidad, debemos ver las cosas por cómo eran, en este caso particular, en el tiempo real en el que vivió Lolo y, entonces, seguramente, no haremos juicios que, sin duda, no han de estar sometidos al análisis de la realidad concreta, cuando pasó.

Pues bien, objetivamente, que el Beato de Linares pudiera sobrellevar todos sus males físicos sólo podemos atribuirlo a la expresa Voluntad de Dios. Y sí, claro que intervino la medicina de la época pero no podemos negar que un tanto milagroso fue su caso…

Bien es sabido el papel que desempeñaban allá por los años cincuenta y sesenta del siglo pasado las personas llamadas inválidas que eran las que, por una causa o por otra bien estaban postradas en la cama bien pasaban la mayoría de su vida en un sillón de ruedas, caso muy particular como fue el de Lolo. Y sí, el papel era, digámoslo pronto, nada de nada y eran tenidos, por decirlo así, como alguien a quien hay que soportar pero al que no se le da importancia alguna. Y casi se equiparaban las palabras “inválido” e “inútil” cuando, en realidad, y aquí tenemos un claro caso de que eso no podía ser, no tenía que ser así…

Bien podemos decir que Lolo se superó a sí mismo más de una y más de muchas más veces. Es decir, muy a pesar de cómo andaba su físico, fue capaz siempre de sobreponerse a sus especiales circunstancias y dar de sí mucho más de lo que podría esperarse, de forma objetiva, de alguien que, primero, no puede escribir con una mano, luego no puede con ninguna, a la vez se va quedando paralítico y por último, es la ceguera la que visita su vida para quedarse. En fin… que cada cual, ahora mismo, se ponga un momento (sólo un momento y no unos cuantos años…) en tales circunstancias y verá que fácil, lo que se dice fácil no debió ser…

El arte de la superación fue una asignatura que puso la vida a Lolo y, podemos decir, aprobó con una nota más que alta pues, de otra forma, sin perseverancia y sin tesón en lo que hacía, hubiera sido difícil (más bien, imposible de toda imposibilidad) trajinar todo lo que trajinó alguien que, sin moverse de su casa y, aún de un sillón de ruedas o una cama, fue capaz de mostrar al mundo eso que se dice (pero que, tantas veces no se cree de verdad) de que “quien quiere, puede”. Y poder, bien que pudo nuestro amigo Lolo pues, sin duda alguna, tenía un ansia de superación personal que ríase cualquier de ustedes de los cursos que hoy día predican acerca de la autoayuda.

Lo que pasa es que Lolo, para eso, no estuvo solo sino que contó con Dios, con la Virgen María, con su hermano Jesucristo además de las ayudas ya puramente humanas como, por ejemplo, su hermana Lucy y muchos más que, seguramente, le echaron una mano o las dos y a las que supo agradecer todo siendo como era. Y era más que suficiente.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (172)

Grande será el Universo, pero no hay nada tan infinito como la sed de amar de un hombre.”

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

19.07.26

La Palabra para el domingo – Domingo, 19 de julio de 2026

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Mt 13, 24-43

Otra parábola les propuso, diciendo: ‘El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: ‘Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?’ Él les contestó: ‘Algún enemigo ha hecho esto.’ Dícenle los siervos: ‘¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?’ Díceles: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.’ ‘Otra parábola les propuso: ‘El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.’

Les dijo otra parábola: ‘El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.’ Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: ‘Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. ‘Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: ‘Explícanos la parábola de la cizaña del campo.’ El respondió: ‘El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.”

 

COMENTARIO

Cómo es el Reino de Dios

Jesús habla en parábolas porque es la mejor forma de que le entiendan aquellos que le escuchan. Además, sirve para hacerles ver qué era, exactamente, lo que quiere que entiendan.

Es cierto que Dios planta, siempre, buena semilla en el corazón de sus hijos. Sin embargo, en muchas ocasiones hay personas que se encargan de emponzoñar el mismo con ideas que se alejan de la voluntad de Dios. Plantan, así, la cizaña que, en caso de fructificar, puede dañar, mucho, la cosecha del Creador.

Resulta importante, por tanto, desdeñar aquello que pueda ser cizaña y quedarnos con lo bueno que Dios entiende benéfico para nosotros. Lo demás, como bien se dice en el texto de San Mateo, será quemado cuando Dios quiera.

Es, por eso mismo, este texto en parábolas uno que lo es escatológico. Jesús les dice qué pasará cuando vengan sus ángeles a separar lo bueno de lo malo. Sirve, por eso mismo, para prevenir y saber a qué carta quedarnos en asuntos espirituales y no caer, así, en lo que no debemos caer. Los justos brillarán y los injustos irán, ya sabemos, al infierno.

El Reino de los cielos se parece al grano de mostaza que es la más pequeña  de las semillas" - Bolivia MisioneraPero el Reino de Dios, Dios mismo, es como una semilla muy pequeña y como una pequeña cantidad de levadura. Ambas realidades, en principio, pueden valer poca cosa pero, con el uso adecuado y con el tiempo, llegan, en un caso, a ser un arbusto de grandes dimensiones o, en el caso de la levadura, a dar consistencia a la masa, pongamos, de pan.

Jesús viene a decirnos que Dios, en el corazón del hombre, puede ser poca cosa si el hijo del Creador no lo tiene en cuenta. Sin embargo, si hay aceptación, por parte del creyente, de la voluntad de Dios y sigue sus mandatos, su presencia irá creciendo hasta hacer que su semejanza lo tenga como el más importante de su vida y Quien le guía. Así es el Amor de Dios que, poco a poco, va transformando a su descendencia si es que la misma se deja transformar.

A todo esto, los discípulos de Cristo querían saber, querían conocer, exactamente, lo que les había dicho el Maestro. No actuaron de forma pasiva sino que, al contrario, tuvieron interés en conocer y, así, en formarse en la doctrina de Jesucristo.

PRECES

Por todos aquellos que no quieren escuchar a Cristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no tienen esperanza en el más allá de este mundo y en la vida eterna.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener nuestro corazón siempre dispuesto a que crezca tu Amor y, así, conducir nuestra vida. 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

Nos resultará más que conveniente no ser nunca cizaña.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.



18.07.26

Reseña: Acentos sobre el alma

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 80

Precio aprox.: 4, 32

ISBN Amazon: 979-8180983565

Año edición: 2026

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Siempre nos expresamos, al referirnos al alma, como de una realidad espiritual que para nosotros es muy importante. Y es que Dios, en su inmensa sabiduría, nos la infunde para que forme con nuestro cuerpo una unidad temporalmente indisoluble.

Es cierto y verdad que el alma se separa del cuerpo en el mismo momento de la muerte y que luego tiene su destino donde el Juicio particular de la persona en la que moraba haya determinado el tribunal de Dios y su justa justicia.

Sin embargo, o precisamente por eso, el alma tiene aún más importancia porque esperará el tiempo que sea necesario para que, en el Último día pueda reunirse con el cuerpo al que dejó en el mundo cuando se terminó la vida militante.

El alma, por tanto, es vital para nuestra vida y por eso mismo todos los acentos que puedan recaer sobre la misma apuntan exactamente hacia lo que es para nosotros más importante: el Amor de Dios y el que el Padre entregó a nuestros corazones cuando somos creados según su santísima Voluntad.

El poemario que, Dios mediante, continúa tras esta presentación nos gustaría que estuviese dedicado especialmente al alma. Y lo hacemos así porque, en primer lugar, queremos prestar atención a la parte espiritual de nuestra propia vida y, luego, porque creemos muy necesario requerir a nuestro corazón la sustancia mejor que pueda servirnos para ser capaces de vislumbrar, siquiera, la importancia que tiene el alma. Así de sencillo.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Poemas:

Umbral del alma

Preprólogo

El alma es regalo de Dios a sus hijos



A modo de Prólogo

Como un río que pasa

Reprólogo

A fuerza de luces

Generales de la ley poética

1 Nunca se sabe

2 Al margen

3 Repentinamente

Vivir sobre el recuerdo

4 Alientos que fueron

5 La vida pasa como los ríos

6 Allí quedó

Acentos sobre el alma

7 El alma recuerda

8 El alma espera

9 El alma agradece

10 ¿Acaso el alma duda?

11 El alma busca

12 El alma cae y se levanta

13 El alma ama

14 El alma anhela el Cielo

15 El alma contempla

16 El alma perdona

17 El alma canta

18 El alma sufre

19 El alma reza

20 El alma, semilla de eternidad

Un necesario Epílogo

Motu proprio

Acerca del autor

Y como muestra les dejamos el poema de título “Un necesario Epílogo”

Un necesario Epílogo

Es la luz primera que ilumina

nuestra vida,

regalo dado por Dios

a su criatura querida,

regalo que llama al ser

desde lo lejos del tiempo

y nos trae del Padre que Es

lo mejor de su sueño.

Es aquella instancia nueva

que renueva nuestra vida,

inspiración del Creador

            inmortal y sin medida.

Es lugar de buen reposo,

espacio para lo bueno,

limpia y siempre reluciente

es lo que más conviene.

Los acentos que ponemos

sobre el alma si queremos

son la fuerza de esa luz,

es el poder que tenemos.

Alma nuestra, alma santa,

Dios quiere que te muestres

alba de amanecer, amanecer de alba.

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Ese gran regalo de Dios que es el alma nuestra.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

6.07.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Salvados gracias a Cristo

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Salvados gracias a Cristo

“Cada uno de nosotros tiene una herida, incluso una cita en su cuerpo, pero el escalofrío de la muerte no cuenta en la señal positiva que Cristo hizo con dos travesaños.” (Beato Lolo, de su libro Las estrellas se ven de noche)

No podemos negar que en este texto de su libro Las estrellas se ven de noche el Beato de Linares (Jaén, España) nos está retratando a todos empezando, precisamente, por él mismo.

Nadie puede negar que tiene una herida. Es decir, que más o menos la misma será, eso, más o menos grande pero no es de creer que haya nadie que no soporte cierto sufrimiento, cierto dolor físico o espiritual. Y es que la naturaleza humana es como es y hay ciertas circunstancias que no podemos obviar aunque tratemos de disimular a tal respecto.

Lo que más produce asombro es cómo Lolo habla de la muerte. Es decir, que para él es una “cita” o, lo que es lo mismo, algo de lo que no podemos huir aunque no sepamos, claro está, el momento exacto que seremos llamados por Dios. Y es que es el Creador quien nos llama para, luego, administrarnos su justa justicia, valga casi la redundancia.

Tenemos, pues, una cita con la muerte. Y a ella nos conviene llegar con el alma lo más limpia posible pues de lo contrario ya sabemos (de tener unos mínimos conocimientos cristianos y, así, católicos) lo que nos puede esperar: como mínimo un tiempo más o menos largo en el Purgatorio-Purificatorio (en expresión del P. Iraburu) y, como máximo, un interminable tiempo allí abajo donde todo es fuego, dolor y alejamiento de Dios (sobre todo eso) cuando, además, tal alejamiento no tiene fin…

Está bien… tenemos una cita con la muerte. Eso lo tiene claro todo hijo de Dios. Sin embargo, como suele ser habitual en lo que escribe Manuel Lozano Garrido, siempre hay algo así como una contraprestación a eso que, en sí mismo es malo (la muerte, objetivamente, no es buena pero la tenemos “gracias” al pecado de Adán y Eva…) y que nos da más que mucha esperanza. Es más, que nos ayuda a caminar hacia el definitivo Reino de Dios con más aplomo espiritual del que podríamos presumir de no estar esto que dice Lolo.

¿Y qué dice Lolo?

Pues, como suele suceder, nos echa una mano, una buena mano, aportando esta idea que es tan real como la existencia misma de Dios, de su Hijo y del Espíritu Santo.

Lolo nos dice que tenemos una señal que es positiva o, lo que es lo mismo, que nos viene la mar de bien para oponer a la muerte aún sabiendo que es, digamos, obligatoria para nosotros por lo dicho arriba del pecado original. Y no es otra cosa que la Cruz o, mejor, lo que supuso la misma no sólo para Cristo sino, por extensión, para cada uno de nosotros.

Aquellos dos travesaños dejaron de ser dos maderas allí puestas por los romanos para ejecutar a quienes ellos creían que eran merecedores de tan infamante castillo. Y aunque nosotros sabemos (como también sabía el buen ladrón) que el Hijo de Dios no tenía culpa alguna, lo bien cierto es que entre aquellos dos travesaños entregó su espíritu Aquel que, antes, perdonó a los que le estaban matando y pidió para ellos el perdón de su Padre del Cielo.

Decimos que dejaron de ser maderas, aún siéndolo, porque quedaron bendecidas por la sangre de Aquel que fue colgado en ellas y, así, ejecutado según el modo de aquellos tiempos bastante bárbaros.

La señal que hizo Cristo con aquellos travesaños fue la que nos consiguió la salvación eterna. Es decir, su santísima sangre (¡Alabada sea por siempre!) nos acercó al Cielo porque tal era la Voluntad de Dios: no que muriese así su Hijo sino que “así” muriese que no es exactamente lo mismo. Y por eso quedó vencida la muerte no sólo para Cristo sino, por extensión, para todos nosotros pues no queriendo decir eso que no vayamos a morir, lo bien cierto es que lo que viene “luego” es lo que apunta a que sí, que Jesucristo dio aquella señal que a todos nos ha beneficiado.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (171)

No hay desgracia semejante a la del que no quiere amar.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

5.07.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 5 de julio de 2026

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Mt 11, 25-30

 “25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque  has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. 26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie  sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.  29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; = y hallaréis descanso para vuestras almas. = 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera’”.

 
COMENTARIO

Humildad y mansedumbre según Cristo

En el evangelio de San Lucas recoge parte del evangelio de San Mateo. Y dice esto que sigue (Lc 10, 21-22): 

“En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. ’Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.’”

Así, mientras que San Lucas recoge estas palabras de Cristo cuando han regresado los 72 discípulos que envió a predicar (Lc 10, 1) el evangelio
de San Mateo que corresponde para el día de hoy no establece tal relación, digamos, temporal, sino que trátase de un texto a modo de “en otra ocasión dijo”. 

Bueno.
El caso es que las palabras de Jesús tienen importancia en un doble sentido: la revelación de Dios al hombre y, por otro lado, el comportamiento que pide el Hijo del Creador a todo discípulo suyo. Y todo, además, tiene una relación directa. 

Tenemos por bueno y verdad que Jesús había venido al mundo a tener muy en cuenta, de parte de Dios, a los que peor andaban por el mundo. Nos referimos a los pobres, a los desfavorecidos, a los enfermos o, en fin, a todo aquel que sintiese una gran carga sobre su vida y existencia diarias. 

También tenemos por bueno y verdad que Jesús había “desenmascarado” a los que se consideraban sabios y entendidos en la Ley de Dios pero que, ciertamente, habían tergiversado el sentido preciso de la norma divina. A ellos el Creador no podía referirles nada al respecto de su voluntad en tal expresión de la misma pues creían saberlo todo. 

Sin embargo,
había muchas personas, no por casualidad las menos consideradas socialmente (los enfermos, pobres, etc. citados arriba) que tenían el corazón abierto y preparado para aceptar a Cristo como el Enviado de Dios y a aceptar, con franqueza, aquello que les quería decir de parte de su Padre, el Padre. 

A tales personas se dirigía, muy especialmente,  Jesús. No es que a los “sabios” no se dirigiese sino que era más que seguro (como, de hecho, pasaba) que pusieran en entredicho todo lo que decía y hacía. Tenía, pues, unos destinatarios bien definidos de su predicación y de la entrega de la Palabra de Dios. 

Pues bien, 
aquellas personas agobiadas por sus propias circunstancias personales (socialmente marginadas o poco tenidas en cuenta) debían seguir el ejemplo de Cristo. Es más, debían tomar el propio yugo del Hijo de Dios y cargar con él. 

El caso es que eso pudiera parecer mucha cosa para tales personas. Sin embargo, sabe Jesús, como bien recoge este evangelio, que su carga es ligera. Lo es porque Él la lleva y acompaña y auxilia, a todo aquel que se avenga a cargar con ella. 

Y todo eso había que hacerlo con la concurrencia de dos virtudes no siempre habituales: la mansedumbre y la humildad. La primera de ellas para testimonias que se está a la voluntad de Dios aunque la vida sea dura o, precisamente, por eso mismo; la segunda reconociendo que no se es nada ante Dios y que somos como el “humus”, como la tierra de la que el Creador tomó (algo ya existente) para crear al ser llamado hombre y a la especie llamada humana. 

Ser humilde y manso. Eso es lo que propone Jesús a quien quiera seguirlo. Pero no lo hace dejando a su suerte a quien eso acepte y haga sino que le promete acompañamiento y consuelo, unión de manos y de almas.

  
PRECES

Por todos aquellos que no quieren aceptar el yugo de Cristo.

Roguemos al Señor.

 
Por todos aquellos que no se quieren dejar acompañar por el Hijo de Dios.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a aceptar el yugo de Cristo y a llevarlo, siempre, con nosotros.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Ser humildes y mansos es lo que nos pide Cristo. Eso…


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

4.07.26

Reseña: De confesiones y retratos. 1983-1984

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas80

Precio aprox.5,67 

ISBN Amazon979-8183733983

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Es cierto y verdad que el tiempo no pasa en balde. Sin embargo, la verdad es que acaba pasando si es que es la voluntad de Dios así lo quiere. Y esto lo decimos porque los poemas que a continuación van a ser puestos están escritos hace ya unas decenas de años.

Reconozco que esto ha sido el hallazgo de un tesoro y ha respondido, precisamente, a lo que supone eso, el tesoro: algo que se encuentra y no se esperaba encontrar. Y es lo que ha pasado con un cuaderno que, dados los cambios que ha habido en mi biblioteca particular, apareció porque estaba a saber dónde…

Al abrir el cuaderno me di cuenta de que lo que allí estaba escrito lo fue en los primeros años 80 del siglo pasado. Es decir, que entre los años 1983 y 1984 el que esto escribe plasmó por escrito lo que su corazón sentía. Y me he hecho recordar que la poesía ha sido siempre un campo bueno para sembrar por mi parte.

De todo eso salen, por lo menos, 3 libros que pueden escribirse. Este primero lo es en castellano y se titulaDe confesiones y Retratos”. El otro está escrito en valenciano y se titula Necessària lluita” que traducido quiere decir, como fácilmente se adivina, “Necesaria lucha”. Y el otro… el otro es casi seguro que nunca verá la luz porque sería remover mucho en el corazón y casi es mejor dejarlo ahí, que duerma el sueño del pasado…

Esperamos que los versos que a continuación van a desfilar ante sus ojos sean del agrado de los posibles (¡!) lectores. Y si no hay ninguno… al menos siempre tendré como lector a Dios que todo lo ve.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Poemas:

Preludio

Sin título posible

Ecos semejantes

I

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

Inciso 1

Tiempo de nostalgia

De rincones melancólicos

Inciso 2

Simiente y cadenas

Inciso 3

Fueron otros quienes habitaron

Noches de exilio

Retorno de despedida

Motu proprio

Acerca del autor

Y como muestra les dejamos el poema de título “Tiempo de nostalgia”

Tiempo de nostalgia

Amo la Navidad

y tu tiempo de reencuentro

y la tregua de la intolerancia y la incomprensión,

la verdad que deja de ocultarse envuelve

tímidamente los propósitos de un ayer

que pasó inadvertido entre todas las sombras,

entre las almas que renuevan su forma

malgastada en la lujuria de un vivir

sin un sentido preciso. No quisiera ignorar

la pérdida porque la misteriosa duda

quedó ungiendo las noches de melancolía,

ni olvidar lo que este tiempo de nostalgia

nos ofrece, lo que nos da con el pretexto de ser

recibido entre la amistad y la desconfianza,

entre la creencia y la realidad,

ni las pequeñas cosas nunca compartidos,

ni el amanecer solitario

de un recuerdo sostenido con fragilidad en la memoria,

encerrado y deseoso de ser punto de partida.

Y es en este tiempo de la palabra que se fuga,

y los sonidos aparecen con un cierto sabor a alegría

cuando desisto de no dejar caer unas lágrimas

por lo no alcanzado,

la inmensa sensación de desamparo lo llena

y yo no puedo evitarlo.

De todas nubes que se desvanecieron caen ahora las tardes, los tristes momentos de una vuelta posible,

los ecos de un adiós repetido y repetido,

los instantes de soledad prolongada,

la paz conseguida,

la paz que perfeccionó su arte, el arte

que perfeccionó su paz,

y caen también las acciones, en este tiempo

de nostalgia,

caen también las acciones y su rutina

y la defensa frente a todo,

y la lucha…, cae la lucha hecha y deshecha,

lograda y repartida en su soporte,

y los sueños, caen los sueños venideros y pasados

y coinciden día a día, y día a día se unifican,

parte y sucumben, se agigantan y mueren

sacudidos por su propia fuerza

de amor que vivifica, de vida con fundamento

de amor credo, de respuesta evidente

y verdadera.

Y en esta pérdida de una idea precisa

no pregunto qué hay de nuevo en esta Navidad,

qué tiene de especial que la hace distinta a otras,

o diferente a todas,

y porqué se agolpan en la mente, y porqué acosa

el pasado, y porqué me agrada tanto

que esta Navidad sea especial,

porque vienen a mi mundo y ansia,

y qué pasará cuando pase de largo

y porqué vienen a mí todas las ocasiones

en las que callé,

todas las ocasiones perdidas y añoradas,

todo lo que no sucedió,

pero sigo amando las luces que me han dirigido

y que ahora están aquí,

los rostros que amé

y las caricias que no se produjeron,

los proyectos de sentimientos,

los sentimientos que fueron

sólo proyectos,

por eso entregaría la rosa y la espina por ver

reunidos lo que fue y lo que vivo,

por sentir cerca

lo que la distancia quiere llevarse

y aniquilar

en su seno,

por besar las manos

que no besé…

Y ahora que sólo queda elevación y sufrimiento,

frases y alianzas, quisiera tener derecho a reclamar

el perdón que me permita vaciar de vaciedad

las estancias,

quisiera poder descerrajar las cadenas que impiden

que este sea un verdadero tiempo de reencuentro.

05.12.83

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:


A veces el pasado vuelve para quedarse. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

29.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que Dios quiere de nosotros

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Lo que Dios quiere de nosotros

“Ya veis si es importante la vida que recibís, con el grandioso marco que la encuadra, pero mi voluntad no es que palpitéis modosamente ochenta o noventa años, sino que os robustezcáis con toda la gracia que Yo quiero escanciaras, para saborear la vida en la plenitud con que lo ha concebido en mi propósito.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

Como hemos dicho otras muchas veces (pero repetimos por si hay algún lector que no está sobre el asunto) el libro del Beato Lolo titulado “Reportajes desde la cumbre” viene a ser como si Dios estableciese comunicación con sus hijos. Por eso siempre habla en primera persona y, como aquí vemos, se dirige a nosotros con palabras que siempre estimulan a ser mejores y a comprender mejor nuestra fe.

En esta ocasión, el texto de Manuel Lozano Garrido nos toca muy directamente porque nos habla de nuestra vida, sí, la que Dios nos ha dado por su Gracia y Voluntad.

Ya sabemos, o debemos saber, que recibimos la vida cuando el Creador nos crea y eso, para empezar, no está nada mal. Recibimos la vida y, luego, somos lo que somos desde el mismo momento de nuestra concepción.

Pues bien, con ser eso importante (que lo es) a Dios le parece que hay algo que también es muy importante y que deberíamos tener mucho en cuenta.

Lo que pasa es Dios, en su Misericordia infinita, tiene una Voluntad al respecto de nosotros que, a lo mejor, no es lo que nosotros creemos. Es decir, que siempre solemos pensar que Dios quiere lo mejor para nosotros, que sí, pero en realidad a nuestro Padre Eterno le gusta que, además de vivir todos los años que debamos/podamos vivir, eso lo hagamos con cierta constancia en un espíritu más que cierto: saber eso qué supone.

Hay en estas palabras un detalle que podría parecer nimio pero que no lo es. Y es que nos dice que es posible que vivamos ochenta o noventa años pero que lo hagamos “modosamente". Y eso quiere decir, ni más ni menos, que no podemos pasar por la vida rozando sólo la verdad de nuestra fe por actuar con exceso recato o no entendiendo, en el fondo, lo que eso significa. Sin arriesgarse a experimentarla de verdad, sin vivir las cosas de la fe como deben ser vividas y con todas sus consecuencias.

Es decir, que es voluntad de Dios que seamos, como diría otro santo, ahora San Josemaría, hombres de criterio (entiéndase esto en la categoría humana que engloba al sexo masculino y al femenino y, francamente, me repatea tener que referirme a algo que es tan obvio…) cuando en el punto 33 de su libro “Camino” dice (y copiamos literalmente para no hablar de memoria):

“Nunca quieres ‘agotar la verdad’.-Unas veces, por corrección. Otras -las más-, por no darte un mal rato. Algunas, no por no darlo. Y, siempre, por cobardía.

Así, con ese miedo a ahondar, jamás serás hombre de criterio.”

Pues eso es lo que creemos refiere Dios (a través de Lolo) al respecto de lo que no debemos hacer.

Al fin y al cabo, lo que Dios quiere de nosotros, lo que es su “propósito” es que seamos capaces de hacer pleno uso de la gracia que nos da, que nos “escanciar” o, lo que es lo mismo, que nos transmite y derrama la gracia divina, el amor, la sabiduría o el mismo Espíritu Santo. Y lo que ansía nuestro Padre del Cielo es que no la tengamos como no escanciada en nuestro corazón sino que hagamos, justo, todo lo contrario: hacer pleno uso de la misma.

Decimos esto porque la voluntad de Dios es que la vida, esa que nos ha regalado por su infinita Voluntad, debe ser vivida de la mejor forma posible que no es otra que la acepte al Padre y todo lo que eso supone: su gracia, sus dones… que todo está puesto en beneficio nuestro como buen Padre y Pastor que es.

Y, para esto, para ser capaces de darnos cuenta de lo que todo esto supone tenemos como ejemplo al Beato de Linares (Jaén, España) del que, por cierto, ansiamos que más pronto que tarde ascienda otro escalón hacia la definitiva eternidad y sea nombrado santo. Y es que él no vivió, precisamente, modosamente la vida.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (170)

Cuando el amor nace, ya nunca muere. Si el destino lo obstaculiza, tarde o temprano, en el lugar que sea del mundo, ha de volver a oírse su alegre y vivo manantial.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

28.06.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 28 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 10, 37-42

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a  mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40 ‘Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. 41 ‘Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. 42 ‘Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa.’”


  
COMENTARIO

Las cosas claras para que nadie se lleve a engaño


Con franqueza decimos que este texto del Evangelio de San Mateo parece la reunión de sentencias espirituales dichas por el Hijo de Dios. Eso no le quita valor al mismo sino, seguramente, se lo porque, por decirlo pronto, es un claro mensaje dado por Jesucristo a sus discípulos. 

Digamos, para empezar, que lo que dice Jesucristo aquí es más que duro. Al menos, las primeras palabras podrían llevar a más de uno a dejar de seguirlo o a no empezar a seguirlo. Y es que decir que debemos dejar de amar a nuestra madre o nuestro padre de la forma cómo lo dice el Hijo de Dios… 

Lo que pasa es que las palabras del Mesías no debemos entenderlas a lo humano sino a lo divino. Y queremos decir, con esto, que cuando dice eso quiere decirnos que, como a Dios se le debe amor, lo mismo se le debe a su Hijo. Por eso, debemos aplicar aquel “Amarás a Dios sobre todas las cosas” al Hijo de Dios que es, como sabemos, Dios hecho hombre.  Y eso es lo que quiere decir Jesucristo cuando, al parecer, podríamos pensar que es muy egoísta cuando, en todo caso, demanda el amor que merece que es, sencillamente, el más alto que seamos capaces de dar. 

Pero hay más. 

Muchas veces dijeron muchos que querían seguir al Maestro que enseñaba con autoridad. Pues bien, el mismo no dice que se le siga de cualquiera manera sino que, tomando cada uno su cruz se vaya pos de Él. Y eso lo dice porque sabe que es la única manera de salvarse y porque siempre iba a acompañarlos en su camino hacia el definitivo Reino de Dios. 

Aquí establece Jesucristo una relación directa entre lo que hacemos y las consecuencias de lo que hacemos. Y nos explicamos. 

Evangelio de Hoy – Ministerio Orando por Nuestros Hijos Cierto es que nosotros sabemos que Jesús es Dios hecho hombre. Es hombre, sí pero también es Dios. Y en tal sentido, las palabras que dice alcanzan lo que debe ser el comportamiento de un discípulo suyo o, al menos, el de quien, no siéndolo, respeta a quien lo sea. 

Recibir a los enviados de Jesucristo es hacer lo propio con el Hijo de Dios. Por eso, en tal sentido, dijo Jesús a Pablo, en su camino de Damasco, que era Él a quien está persiguiendo el de Tarso. En realidad, perseguía  a sus discípulos pero, en el sentido en el que habla Jesucristo, perseguirlo a los que le siguen es hacer lo mismo con Él. 

Y todo, aquí, tiene relación con la vida eterna. Y es que queremos decir que lo que hacemos tiene recompensa… o no la tiene. Si la tiene es porque hemos actuado de acuerdo a la voluntad de Dios; si no la tiene o la tiene en todo negativo, como condena, es que nos hemos alejado mucho del Todopoderoso y Creador nuestro. 

Es más, como dice Jesucristo, no se ha de perder la recompensa de quien la merezca. Y es que Dios tiene buena memoria para todo: para lo bueno y para lo malo. 
 

PRECES

Por todos aquellos que no quieren tomar su cruz y seguir a Jesucristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no comprendan la voluntad del Hijo de Dios.

Roguemos al Señor.

  
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a cargar con nuestra cruz y seguirte.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Escuchar el mensaje de Cristo y seguirlo: ahí está nuestra salvación. 

Para leer 
Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.