22.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – El Amor de Dios en la Creación

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – El Amor de Dios en la Creación

“Mi fórmula no tiene otra complicación que la de abrir los ojos desmesuradamente y luego cerrarlos para que germine la grandeza y la maravilla que Dios ha desperdigado por los valles y los picachos. (Beato Lolo, de su libro Dios habla todos los días)

El artículo de hoy va a tener un comentario bien fácil. Como lo que el Beato de Linares (Jaén, España) nos dice es que debe germinar en nuestro corazón la maravilla de Dios en su Creación, eso es lo que vamos a hacer: alabar a Dios por cada uno de los días en los creó todo de la nada.

Alabanzas por la Creación

Alabanza por el primer día

Alabado sea Dios por el cielo

y la tierra.

Alababa sea la voluntad del Padre

que quiso un lugar

para su perfecta creación, el hombre.

Alabado sea Dios

por el cielo donde pondría las estrellas

y a las aves más tarde

allí mismo crearía.

Alabado por la tierra

que creó en bien de su criatura,

semejanza e imagen suya

que crearía en el día sexto

y en su beneficio hizo esto.

Alabado sea Dios por lo primero

que hizo salido de sus manos

aunque nosotros, tan pobres,

ni siquiera entendamos.

Alabado sea el Creador

que quiso para nosotros

que cielo y tierra estuvieran

al alcance de nuestros ojos.

Alabanza por el segundo día

Alabado sea Dios

por haber creado y separado

lo de arriba de lo de lo abajo.

Alabada sea la santa Voluntad

que permitió la existencia

de las nubes

y de los mares,

cada cual en su espacio.

Alabado sea el Creador

que estableció en las nubes

las leyes que de regir habían

en los tiempos venideros

cuando el hombre rigiera

el universo entero.

Alabado sea Dios

y su corazón amoroso

que quiso perfeccionar

que cayese del cielo el agua

y que en el mar permaneciese

dando vida sin parar

a toda criatura viviente.

Alabado sea el Creador

que para nuestro solo bien

creó el cielo y sus nubes

y el mar sin ningún desdén.

Alabanza por el tercer día

Alabado sea Dios que para alimento

del hombre

y para sustento de su ser

quiso que las semillas

hicieran su propio bien.

Creó hierbas y frutales,

árboles de todo provecho

y quiso que de ellos nacieran

frutos todos bien hechos.

Alabado sea el Creador

que para que su semejanza

gustara y de la tierra gozara

puso en ella especies de toda clase

para que de ellas se aprovechara.

Alabado sea Dios

que sobre la tierra plantó

e hizo que sus semillas

dieran resultados abundantes

y los frutos, así, todos ellos

multiplicase.

Alabado sea el Padre

que quiso para nosotros

tierra buena y fruto grande,

porque de su corazón el amor

ni se limita y se expande.

Alabanza por el cuarto día

Alabado sea Dios

que hizo aparecer el Sol

para que el día rigiese

y la luna por la noche

para que alumbrase a su especie.

Alabado sea el Creador,

conocedor de la ciencia

y de todo lo que se sostiene

porque entendió bueno y mejor

que así el Sol saliese

y se escondiera por la noche

y que la luna rigiese.

Alabado sea el Padre

que tanto amó a su criatura

que de día le puso el Sol

y por noche la luna.

Alabado sea Dios

que gracias al Sol todo crece

y gracias a la luna, anochece

y sobre la faz de la Tierra

todo ser se lo agradece.

Alabanza por el quinto día

Alabado sea Dios

que quiso cielo y mar

y entendió bueno y mejor

que los podía habitar

de muchos seres y especies

para enriquecer el lugar.

Alabado sea el Creador

que en el cielo puso aves

de todo tamaño y color,

las dotó de vida exacta

y su perfecto vuelo enseñó.

Alabado sea Dios

que en el mar puso criaturas

para que no quedara vacío

aquello que Él creó.

Alabado sea el Padre

que con gran e inmenso amor

quiso que el hombre gozara

con aquella singular creación

por eso cuando allí mira

sabe lo que hizo el buen Dios.

Alabanza por el sexto día

Alabado sea Dios

que quiso que la tierra fuera habitada

por animales los más diversos

y creó uno a uno,

de sus manos y corazón,

los que aun hoy admiramos

aunque haya habido evolución.

Alabado sea el Creador

que quiso hacer semejanza

e imagen suya creó,

y cogiendo lo que había

su Espíritu le insufló.

Alabado sea Dios,

Padre nuestro que amó

de tal manera al ser humano

que le dio su corazón.

Alabado sea el Padre

que por terminar su Creación

quiso hacer, de todo aquello,

seguramente lo mejor

y creó así al hombre

y todo aquello le entregó.

Alabanza por el séptimo día

Alabado sea Dios que creó

y descansó; descansó, pero no olvidó

a su santa Creación.

Alabado sea Dios por estar

siempre presente

entre sus criaturas creadas.

Alabado sea por querer

que sus hijos conozcan

su Amor inabarcable.

Alabado sea el descanso

del Padre

merecido y bien ganado

por todo haberlo creado.

Alabado sea aquel día,

séptimo de su proeza

en el que el Padre

quiso manifestar

toda su gran grandeza.

Alabado sea Dios que creó

y descansó; descansó y no olvidó,

no olvidó ni olvida

a cada criatura y cosa

que de sus manos salió.

Alabado sea Dios,

que creó y descansó.

Amén.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (169)

Con el amor pasa como con las flores, que sólo valen las que son de verdad.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

21.06.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 21 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Mt 10, 26-33

26 ‘No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. 27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. 28 ‘Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29 ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro  Padre. 30  En cuanto  a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. 32 ‘Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; 33  pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.”
  

COMENTARIO

Miedo, sí, a perder el alma 

Este texto del Evangelio de San Mateo es uno en el que Jesucristo trata de que no seamos pesimistas, que no nos dejemos engañar por el Mal que quiere, muchas veces, hundirnos en la fosa del desamor y la desesperanza. 

Dice el Hijo de Dios que no les debemos tener miedo. Y no debemos tener miedo a los que quieren perjudicar nuestra alma. Y, por eso, nos pide confianza en el Todopoderoso que todo lo ve y todo lo sabe. 

Aquellos que, creyendo que al matar el cuerpo se mata el alma hacen lo primero con voluntad de lo segundo, deberían saber que eso no es posible porque el alma es patrimonio de Dios y Dios tiene a todas las almas de sus hijos (de aquellos que lo aceptan como Creador y Todopoderoso y de los que, no sabiéndolo, actúan según su Ley) en su corazón. Por eso no debemos tener miedo a tales personas sino a los que, en verdad, quieren hacernos caer en tentaciones graves y peligrosas para nuestra vida espiritual.

Jesucristo, en aquella época de predicación, quería que se supiese que el Reino de Dios había llegado al mundo. Por eso recomienda, a quien le escucha, que no esconda debajo de ningún celemín la luz que haya recibido. No. Lo que se debe hacer es todo lo contrario: proclamar que Dios ha enviado a su Hijo al mundo para que el mundo se salve. Y sólo así muchos se salvarán y otros muchos sabrán que pueden salvarse de aceptar tal realidad espiritual. 

Enseñanza 9 Enero 2026 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo

Todo, pues, se ha de descubrir. Sí, ¿pero… cuándo? 

Seguramente, Jesucristo se refiere al tiempo en el que vuelva en su Parusía y se juzgue a vivos y a muertos. Entonces, todo lo que cada cual haya llevado a cabo, todo lo bueno y todo lo malo, se pondrá sobre la mesa y se verá con perfecta claridad. Por eso, todo lo que esté oculto se sabrá y todo aflorará a la superficie. 

Eso dicho así por Jesucristo supone un claro aviso a los que vivan entonces pero, también, a los que han vivido a lo largo de los siglos desde que vino al mundo y murió por todos para que muchos se salven. Por eso no debemos tener tales palabras como dichas en un determinado tiempo como si no sirviesen para ahora mismo. Sirven, sí, y mucho, porque trazan el camino a seguir con la misma perfección que cuando dijo aquello que recogió el evangelista Mateo en su Evangelio. 

Hay algo, de todas formas, que debía tranquilizar el alma de los que escuchaban a Jesús: Dios todo lo ve y todo lo sabe. Por tanto, debían abandonarse a su santa Providencia y no preocuparse de lo que no debían preocuparse. 

Sin embargo, sí que contiene este texto un mandato claro que nunca deberíamos olvidar

A este respecto, debemos decir que, ante Jesucristo, podemos optar por una de estas dos disposiciones de nuestra alma: negar al Hijo de Dios y confesarlo como Mesías y Enviado del Todopoderoso. 

No podemos decir que sea igual una cosa que la otra. Y es que no es lo mismo mantenerse alejado del Hijo de Dios que querer tenerlo muy cerca. Y eso tiene consecuencias. Lo dice el mismo Jesucristo: afirmar, confesar, que Jesucristo es el Hijo de Dios supondrá la defensa del mismo ante el Todopoderoso de quien eso haga; al contrario: no confesarlo y negarlo ante los hombres supone, justamente, todo lo contrario. 

Y no digamos que el aviso no es claro y que no tiene consecuencias porque, en efecto, las tiene.

PRECES

Por todos aquellos que esconden lo bueno de Dios por miedo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren declarar, ante los hombres, a favor de Jesucristo.

Roguemos al Señor.

  
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a ser hijos buenos que no niegan a su Padre.
 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

¡Cuánto miedo deberíamos tener a perder el alma!


Para leer 
Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

20.06.26

Reseña: Benedicto XVI. Servus fidei. En homenaje

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas282

Precio aprox. : 13,05

ISBN Amazon tapa979-8181418547

Año edición: 2026

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Reproducimos el apartado de título “Un Epílogo agradecido”

“Se suele decir que un Papa es, en cuanto al tiempo en el que se sentó en la silla de Pedro, el que más aprecian los creyentes. Y esto porque haya podido influir más o menos (pensamos que más, claro está) en el pensamiento y vida ordinaria de quien eso tenga por verdad.

Queremos decir con esto que es fácil que alguien diga, por ejemplo, algo así como “Pablo VI fue el Papa de mi vida” o que lo diga de San Juan Pablo II o, en fin, de con quien le haya tocado convivir en el seno de la Esposa de Cristo.

Suponemos que una tal forma de pensar atribuye notables beneficios espirituales recibidos de un Papa así. Y eso es lo que nos pasa cuando hablamos de Benedicto XVI, ahora emérito Papa de la Iglesia católica.

Sabemos que, cuando fue elegido para sustituir a San Juan Pablo II muchos lo miraron con recelo. Y no es poca la razón, pueden argumentar, que ocupara el cargo de Precepto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Y eso por haber ocupado, por así decirlo, tal Congregación, el lugar que dejó libre el antiguo Santo Oficio, más conocido como Inquisición.

Esto, como es de suponer, sólo puede deberse a un prejuicio en contra del entonces Cardenal Ratzinger. Y el mismo, como hemos podido ver aquí mismo, se vio claramente reflejado, no ya como prejuicio sino como errado juicio, a lo largo de todo su pontificado. Y qué decir, como es de imaginar, si hablamos de la misma Inquisición sobre la que tanto barro se ha lanzado por sectores, seguramente, desconocedores de su total realidad jurídica y espiritual.

Sin embargo, para un gran número de creyentes (tenemos por esperado que fuera la inmensa mayoría de estos) el papel desempañado, por quien se dio en llamar Benedicto XVI, a lo largo de los años en los que dirigió a la Esposa de Cristo (Desde el 19 de abril de 2005 hasta el 28 de febrero de 2013, momento en el que renunció al solio y asumió el título de Papa emérito) fue más que positivo. Y, precisamente, no poca importancia tuvo (en defensa de la fe) quien durante años estuviera al frente de la Congregación que tiene por objeto, no por casualidad, la citada defensa de la fe católica.

El caso es que debemos agradecer mucho a Benedicto XVI. Y tenemos mucho que agradecer porque, desde la función desempeñada de Vicario de Cristo, supo llevar la barca de Pedro por un mundo que no es dado, precisamente, a tener en cuenta a Dios en sus vidas. Y eso suponía, por sí sola, una razón más que suficiente para que, como cimiento, su pontificado no fuera demasiado exitoso.

Pero lo fue y, en beneficio nuestro, lo ha sido, lo es y lo será siempre y para siempre.

Lo primero que debemos agradecer es que Benedicto XVI mostrara, de forma palpable y práctica, que tenía un conocimiento lo suficientemente adecuado y completo de la fe católica (siendo un gran teólogo) como para saber a qué atenerse. Y esto era más que importante porque era la única forma de que la totalidad de la doctrina propia de nuestra verdadera Iglesia no resultara perjudicada al ser atacada por sectores, incluso, intraeclesiales. Y qué no decir de los que se encuentran en el mundo, fuera de la Iglesia católica donde toda asechanza parece ser poca, pequeña y un simple comienzo para una acometida mayor y más profunda…

La labor llevada a cabo por Benedicto XVI hay creyentes más que preparados para analizarla. Es decir, a nosotros nos compete, en exclusiva, poner blanco sobre negro para que se vea con claridad que nos hemos sentido representados en la verdad por el Papa Alemán y que, lejos de grandes y profundos pensamientos espirituales, lo amamos como sucesor de Pedro. Por eso, a los sencillos en la fe nos ha confortado que quien es, también, nuestro Papa, haya sabido hacer una cosa que no siempre es fácil: hablar y escribir de lo alto y profundo de una manera que pudiera ser entendida por aquellos que no contamos con estudios ni conocimientos elevados y profundos de lo que lo es. Y en eso, bien podemos estar seguros de que Benedicto XVI ha sido un Papa ejemplo y que, de ser su labor continuada por sus sucesores, seguramente el nivel de conocimiento de las grandes masas católicas (piedras vivas, en todo caso, de la Esposa de Cristo) de su fe podrá llegar a ser, digamos, medio o, lo que es lo mismo, algo así como entrever lo que es profundo con el corazón de un menudo en la fe.

Benedicto XVI ha sabido ser un buen Padre espiritual. Y lo ha sabido ser porque ha atendido con solicitud a los hijos que Dios le ha dado para que los cuidara. Y no ha racaneado esfuerzos ni nada por estilo sino que, al contrario, ha puesto toda su fuerza de corazón en ser cercano y permanecer cerca de las ovejas que, como pastor, ha tenido que conducir al definitivo Reino de Dios.

Pero podemos decir, sin temor a equivocarnos, que aquel Papa que viniera del mismo lugar donde hace unos cuantos siglos se difundiera el error y la herejía, ha sabido atenerse a la labor que debía llevar a cabo y, así, corregir (en cierta manera) todo lo que, de malo y peor, surgió en el siglo XVI en la tierra que le vio nacer. Y por eso, y por todo lo que mucho que aquí no hemos sabido decir, agradecemos a Benedicto XVI que aceptara ser Papa cuando le propusieron llevar tan pesada carga. A nosotros, no podemos negarlo, nos vino la mar de bien que eso hiciera y no se arrepintiera nunca de haber dado su sí, su particular fiat, y para la Iglesia católica supuso, y ha supuesto, una gracia que, habiendo sido dada por Dios, no iba a ser desperdiciada. Y vaya si no lo fue”

Les dejó aquí el Índice:

Sobre Benedicto XVI

De motu proprio

La mujer para (y en) la Iglesia Católica

La libertad según Benedicto XVI

El desarrollo humano según Benedicto XVI

¿Debe Benedicto XVI reformar la Iglesia católica?

Benedicto XVI y la Teología de la liberación

El Papa mira a Cristo - Jesús de Nazaret

I

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

Algo de su obra

Europa, política y religión

Sobre la atención pastoral a los homosexuales

Las catorce Encíclicas del Santo Padre Juan Pablo II

Religión, verdad y salvación

Imposibilidad de conciliar Fe cristiana y Masonería

En defensa de la fe católica

-Libertatis nuntius.

-Congregación para la Doctrina de la Fe.

NOTIFICACIÓN sobre algunos escritos

del RVDO. P. Marciano Vidal, C.Ss.R.

-Congregación para la Doctrina de la Fe

NOTIFICACIÓN sobre los escritos del Padre

Anthony de Mello, S.J.

-Congregación para la Doctrina de la Fe

Respuestas a las preguntas presentadas sobre el

“aislamiento uterino” y otras cuestiones.

-Relativismo teológico: un nuevo reto para la fe.

Adversus Benedictus XVI

Objetivo: Benedicto XVI

Ahora exigen que Benedicto XVI pida perdón

Enmienda a la totalidad a Benedicto XVI

Quousque tandem, Tamayo,

abutere patientiam nostram?

¿Y si dejaran en paz a Benedicto XVI?

Un Epílogo agradecido

Anexo

V Encuentro Mundial Familias Valencia 2006

Acerca del autor

ADVERTENCIA

Este libro fue proyectado para ser publicado en el año 2020. Sin embargo, es ahora (2026) cuando se da a la luz pública. Lo que queremos decir es que se debe comprender que los textos están escritos para entonces y es posible que haya alguna discrepancia temporal al respecto del hoy. Sin embargo, se ha preferido respetar lo escrito en aras del respeto hacia las cosas que pasan en su tiempo.

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita pues el precio resulta demasiado elevado según el que esto escribe aunque no sea culpa suya sino del sistema… En todo caso, sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Es cierto y verdad que Dios suscita entre sus hijos a los mejores.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La libertad del amor según Lolo

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Presentación


Ya son algunos años
los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.


El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.


Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La libertad del amor según Lolo

Ningún cariño se crea por decreto. Amamos porque nos apetece u odiamos porque la naturaleza individual nos lo dicta. De aquí la libertad del amor.” (Beato Lolo, de su libro Cartas con la señal de la Cruz)

Cuando Dios, en su inmensa bondad y gracia, quiso que el hombre, su criatura mejor de las creadas, fuera libre le otorgó, precisamente, la libertad. Y eso suponía, por ejemplo, que se hiciera uso de ella para rechazarlo…

Es verdad que una aberración (por desviación) como es es bastante grave además de suponer una clara falta de agradecimiento a Quien se ha dado la vida, ¡sobre todo!, te mantiene en el mundo pero es cierto y verdad que el Todopoderoso se arriesgó mucho haciendo eso que hizo cuando quiso hacerlo. Pero como es su Voluntad… nada podemos decir o, sobre todo, hacer sino aceptarla.

Entre aquello que podemos hacer con la libertad hay algo que es tan importante que es la primera Ley de las de Dios: el amor porque, como dijo Cristo, debemos amar como Él nos había amado (Jn 13, 34) Y por eso, el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, nos habla en el texto que hemos traído de su libro Cartas con la señal de la Cruz. Y es que el el mandamiento nuevo que nos daba el Maestro no era amar (que ya se comprende que tal mandamiento ya estaba ahí puesto por Dios) sino amar “como yo os he amado” que era lo mismo que decir que hasta dar la vida por los amigos…

Es cierto y verdad que nosotros, como hijos de Dios que somos, podemos hacer con la libertad, al respecto del amor, aquello, digámoslo pronto, que nos de la santa gana. Y podemos, claro, hacer lo mejor o hacer lo peor…

Nos plantea Lolo dos situaciones como, por cierto, hace muchas veces cuando escribe. Y aquí el amor lo es todo, por decirlo así.

Está claro que Lolo está de acuerdo con la doctrina espiritual católica que nos dice que sí, que Dios nos da libertad. Por eso ni el amor “se crea por decreto” o, lo que es lo mismo, no se nos impone sino que somos nosotros mismos los que optamos por una cosa o por la otra.

Eso está bien pero ¿Cuáles son las opciones que el amor puede tomar?

En primer lugar, el amor simple. Es decir, amar a quien queremos amar o en las situaciones que creemos son oportunas para amar. Y eso lo hacerlo, ¡qué bien lo dice Manuel!, “porque nos apetece” que es lo mismo que decir porque queremos y ejerciendo esa libertad de la que aquí hablamos.

Pero, claro, está lo otro. Y lo otro es la vertiente negativa del amor que es el odio. Odiar no es, precisamente, nada que pueda expresar una caridad excesiva hacia el otro sino todo lo contrario. Odiar, podríamos decir, saca lo peor que hay dentro de nosotros y expresa, así, que la libertad también puede ser utilizada para lo malo.

Odiamos, por tanto, también porque queremos pues lo mismo es una cosa que la otra, es decir, que si amamos porque aceptamos hacerlo también odiamos porque aceptamos hacerlo y es que, aquí tampoco, se nos puede obligar a odiar aunque no podemos dejar de reconocer que puede haber situaciones ajenas a nosotros que nos pueden inducir a tener odio. Pero, al fin y al cabo, depende de nuestra voluntad odiar o no odiar.

A todo eso llama el Beato de Linares (Jaén, España) la “libertad del amor” que es, sin duda, una expresión que indica la mar de bien que ahí también, en amar, Dios ha querido que lo hagamos según queramos. Y si odiamos… en fin… eso es también cosa nuestra pero no es culpa del Creador.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (168)

¡Qué fuente la del amor: sacamos, sacamos y nunca se acaba! Dios ¿se agota, amándonos? Ese es el secreto.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

14.06.26

La Palabra para el Domingo – Domingo, 14 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 9, 36-38, 10, 8


“Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha". Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: “No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.”


COMENTARIO

La gratuidad de la fe y las consecuencias de eso

Es imaginable que cuando al Hijo de Dios le llegó el momento de tener que transmitir la Buena Noticia del Reino del Todopoderoso supo de inmediato que debía escoger un grupo de personas que hicieran tal labor porque bien sabía que su vida en el mundo no iba a ser eterna…

Escoger a los que fueron sus discípulos más allegados tuvo que ir precedida de la preceptiva oración dirigida a Su Padre del Cielo. Y es que Jesucristo hizo eso, según podemos leer en las Sagradas Escrituras, muchas veces. Y es más que cierto que siempre le fue bien tal actitud…

Pues bien, escoge a los 12 Apóstoles porque quiso escogerlos a ellos y porque sabía que, aunque mucho les faltara todavía, iban a estar preparados para cumplir su labor. Y sus nombres y acciones han pasado a la historia de la salvación como deben pasar los nombres de los que han cumplido con su misión y se ha entregado a la misma.

Podemos decir, al respecto del envío al mundo que aquí hace Jesucristo, que no los envía así, sin más o, lo que es lo mismo, que no hace que vayan a predicar sin ayuda alguna. Eso no es imaginable en alguien como el hijo de María, la Virgen Inmaculada. Y, claro, eso no fue lo que pasó.

La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al  dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos.” – Arquidiócesis de  Tijuana

En primer lugar las instrucciones del envío son claras: no ir a personas paganas e, incluso, a samaritanas. No. Deben ir a las ovejas perdidas de Israel porque es cierto y verdad que eran las que mejor podían entender su mensaje. Por eso las envía, en primer lugar, a tales ovejas porque podían volver más fácilmente al redil del que se habían acabado escapando a fuerza de leyes y normas impuestas por el hombre.

Pero no sólo eso porque también había una instrucción bien precisa: debían proclamar el Reino de los Cielo o, en fin, la Buena Noticia de que ya había llegado al mundo tal Reino y que debía ser descubierto y gozado.

Pero, además, no lo deja solos en el sentido de poco habilitados sino que les dona y otorga la posibilidad de curar a los enfermos y, lo que es más, hasta resucitar a los muertos que, digamos, no es cosa que pueda hacer cualquiera pero que ellos, aquellos 12, iban a poder llevar a cabo.

Además, podrían expulsar a los demonios que estaban poseyendo a una persona…

¿Y todo eso?

Todo eso por la sencilla razón de que lo habían recibido gratis de parte de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Y, claro, debían darlo gratis.

Y eso debería ser una buena lección para todos nosotros… Y ahí lo dejamos. 


PRECES

Pidamos por aquellos que no piden a Dios pastores.

Roguemos al Señor.

Pidamos por todos aquellos que no dan gratis lo que han recibido gratis.


Roguemos al Señor.


ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a recibir con gozo la semilla profunda de la fe.


Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 
Panecillo de hoy:

Pidamos a Dios por los obreros que su mies necesita. 

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

13.06.26

Reseña: Beato Manuel Lozano Garrido. Sí y gracias

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo: Sí y gracias

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas86

Precio aprox.: 4,32

ISBN Amazon979-8180017918

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Cuando se llega al conocimiento de la vida y milagros de Manuel Lozano Garrido es cierto y verdad que es más que fácil llevarse las manos a la cabeza. Y es que, por decirlo pronto, su misma existencia física es un verdadero prodigio de fuerza (aunque parezca imposible) pero, sobre todo, de voluntad ayudada por Dios.

No es posible negar que aquel niño que nacería un 9 de agosto de 1920 en un pueblo de la Provincia de Jaén llamado Linares, tenía un futuro por delante como lo tiene cualquier persona. Sin embargo, su vida particular le llevó por el camino, sí, del martirio pues fue testigo, siempre dando gracias a Dios por su mismo ser y, entonces, fue semilla de nuevos cristianos o, al menos, un ejemplo más que bueno a seguir.

¿Seríamos capaces, nosotros, de tener una actitud de vida como la que tuvo Lolo?

A esto, de todas formas, debe responder cada uno de nosotros.

Pero, frente a sus circunstancias, el Beato de Linares respondió de una forma que, en tres palabras (en sustancia, dos) dijo todo lo que puede decir alguien que sabe lo que dice. Y es que dijo, dentro de su corazón y, luego, en su vida toda: sí y gracias.

En realidad, es cierto que se trata de dos palabras. Es decir, no tuvo que pronunciar ningún largo discurso ni hacer extensas elucubraciones para sostener qué entendía él de su vida y cómo la aceptaba: sólo “sí” y “gracias”.

Sí y gracias, si bien miramos tales palabras, vienen a decir muchas más cosas de las que, en principio, pudiéramos esperar. Y, es más, mucho significan si son dichas por nuestro amigo que llegó a los altares a base de muchos síes y muchas gracias a Dios.

Cuando se dice sí a una proposición es que se está de acuerdo con ella. Y si es Dios quien hace tal proposición… no podemos negar que decir sí supone mucho más que una simple contestación, digamos, sin consecuencias.

Por eso, cuando Lolo dijo sí a todo lo que Dios le proponía para su vida es cierto y verdad que debía saber que la cosa no sería, por decirlo así, demasiado fácil. Y es que desde el mismo momento en el que le dicen que está, digámoslo ya, desahuciado por su enfermedad y lo hacen al principio de los años 40 del siglo pasado, no sería pocas las veces que diría sí a lo que su Padre del Cielo le presentaba ante y en su corazón.

Dijo sí, Lolo, muchas veces, como es lógico por el padecer físico que tuvo que sufrir en aquellos casi 30 años (1941-1971 más o menos) Y lo dijo con el conocimiento perfecto y claro de qué suponía decirlo. Y no quiso, ni una vez podemos suponer, desdecirse de aquella, en el fondo, su promesa hecha a Dios de cumplir con su santa Voluntad y hacerlo, especialmente, en sus condiciones.

Pero Lolo dijo también, y suponemos que muchas veces, “gracias”.

En principio, a todos nos puede espantar un espíritu como el de Manuel Lozano Garrido: ¿además de cómo lo está pasando es capaz de dar las gracias a Dios?

Como diría Cristo en una ocasión, eso, humanamente, es imposible para el hombre pero no lo es para Dios. Y, a este respecto, Lolo podía resistir todo lo que resistió porque se creyó al Todopoderoso y le fue fiel a pesar de todo o, mejor, por eso mismo que era aquel todo físico por el que iba pasando a lo largo de los años y que iba a peor, a peor y, como final de aquella mascletá de padecimientos, ceguera incluida.

Lolo supo lo que decía: supo lo que suponía decir “sí”, así, afirmativamente hablando, pensando y haciendo. Pero también supo muy bien que debía dar las gracias, sí, por todo aquello que le había pasado y le pasaría hasta el final de su doliente pero gozosa vida.

Verdaderamente, Lolo es ejemplo de muchas cosas pero lo es, más que nada, de mantener su palabra de decir “sí” y de sostener aquellas “gracias” . Y eso fue lo que, precisamente y no por casualidad, le hizo ser Santo, así, con mayúsculas.

Les dejo aquí el Índice:

Presentación

1. Sí de Lolo

Lolo dice sí con su vida de fe

Lolo dice sí en la oración

Lo que acepta Lolo

2. Gracias de Lolo

Lolo da las gracias con su modo de ser

Lolo da las gracias siendo discípulo aplicado de Cristo

3. En resumidas cuentas: la santidad de Lolo

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y siguiendo el valioso principioque dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

8.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – El misterium iniquitatis

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – El misterium iniquitatis

Al pecado nos lleva una apetencia consciente de brutalidad, como una sed de fango y una codicia de instintos animales.” (Beato Lolo, de su libro El sillón de ruedas)

San Pablo, en su Epístola a los Romanos y, en concreto en los versículos 19 a 23 del capítulo 7 de esta nos dice esto que sigue:

“”19 puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero. 20 Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí. 21 Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta. 22 Pues me complazco en la ley de Dios según el hombre interior, 23 pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros.”

Es decir que, muchas veces, por mucho que queramos… acabamos pecando.

Pues bien, sobre el pecado tiene Lolo muy claro cuál es el origen del mismo y aquí nos lo dice. Y eso nos quiere decir que al pecado no es que se llegue, digamos, sin saber porqué sino que hay unas causas que son bien claras y determinadas en las que solemos caer como algo hecho por costumbre…

Da la impresión de que el Beato de Linares (Jaén, España) reduce el pecado a lo que nosotros queremos hacer o, en fin, en cómo queremos ser. Y es que aquí nos habla, digamos, de un origen triple del misterium iniquitatis porque, verdaderamente y según nos dice el Apóstol de los gentiles es algo a lo que bien se le puede llamar misterioso por su origen y también por vencer nuestra voluntad con demasiada facilidad.

Eso del origen triple del que hablamos arriba es por esto que sigue.

En primer lugar, da la impresión de que a nosotros nos gusta más de la cuenta actuar con cierta brutalidad. Es más, es que casi lo hacemos inconscientemente porque tenemos arraigado en nuestro corazón hacer así las cosas que es, precisamente, a lo que se refiere San Pablo cuando dice que “ advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros.”.

De todas formas no es bueno escudarse en tal situación o circunstancia y valernos de una tal excusa para pecar algo así como si fuera imposible no hacerlo.

En segundo lugar, también da la impresión que en nuestra naturaleza humana (que, por cierto, es íntimamente pecadora desde el mismo principio del nacimiento), de que a ella le agrada más de la cuenta lo malo o peor que pueda haber en el mundo. Es decir, el “fango” del que habla Lolo. Por eso nos dice nuestro amigo que es algo así como si tuviéramos “sed de fango” y eso, como puede imaginarse, no es nada bueno para nuestra alma ni para tener una vida, digamos, apegada a la fe.

En tercer lugar, resulta bastante terrible que después de que hayan pasado algunos milenios desde que el ser humano lo es y desde, por tanto, ha dejado de formar parte del mundo “animal irracional” aún tengamos en nuestro ADN, en nuestra misma forma de ser, eso que el linarense universal llama “instintos animales”. Y es que los mismos no tienen nada que ver con el raciocinio ni con la capacidad de decidir lo que hacemos teniendo en cuenta las consecuencias de lo que podemos hacer. Es decir, que muchas veces actuamos como los animales irracionales que se dejan llevar por sus instintos. Y ya podemos imaginar las consecuencias que eso puede tener si hablamos del pecado: es más posible que llevados por ellos incurramos en diversos y múltiples pecados.

Todo eso es a lo que nos lleva el pecado. Ahora bien, como supongo que haría Lolo a lo largo de su vida, también tenemos la posibilidad de oponer resistencia a la brutalidad, al fango y a los instintos animales aunque para eso haya que tener la fuerza espiritual que tenía el Beato de Linares porque si no es así… en fin… pues eso, que ya sabemos lo que pasa y lo que, justamente, no le pasó a él.

Eleuterio Fernández Guzmán


Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (167)

“Cada criatura tiene el amor dentro, afanándole el Reino de que es carne de nostalgia.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

7.06.26

La Palabra para el Domingo - 7 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Jn 6, 51-58

 
“’51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.’ 52 Discutían entre sí los judíos y decían: ‘¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?’ 53 Jesús les dijo: ‘En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre,   no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. 55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí,  y yo en él. 57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. 58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.’”         
 

COMENTARIO
 
Verdadero Pan para la verdadera Vida

 
Continuó Jesús con su promesa escatológica pues tal era la misión que había venido a llevar a cabo entre los hijos de Dios. Muchas veces vemos que el Mesías insiste en determinadas cosas para que fuesen comprendidas por aquellos que le escuchaban y que, tantas veces, eran de duro corazón; muchas veces el Enviado ilumina la vida de sus contemporáneos diciendo lo mismo repetidamente porque sabía y conocía la dificultad que tenían de comprender su doctrina y el mensaje que traía de parte de Dios. 

Esto viene, por eso, a concretar lo dicho sobre el pan vivo en un momento inmediatamente anterior. 

Se refiere, Jesús, a su cuerpo, que lo va a entregar para la salvación de todos. Por eso dice el pan que yo le voy a dar; y ese pan, que será transubstanciado a partir, y en, la Eucaristía, es la causa necesaria de nuestra fe. 

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo (Jn 6,41-51)

Sin embargo, muchos de los que escuchaban no entendían y, llevados por el concepto del mundo que tenían, se dejaban llevar por su mundanidad y sentían, seguramente, repugnancia por aquello de comer su carne. Aún, para ellos, no había llegado el momento de la comprensión. Como para muchos, hoy día. 

La vida, la verdadera, la que Él trae, requiere, para tenerla, requiere, digo, la aceptación de eso que dice Jesús, aún sin entenderlo (hay que reconocer que eso es difícil) y así, “si coméis”, o sea, si queréis creer en lo que digo, entonces, comiendo su Cuerpo y bebiendo su Sangre (entendamos esto como hay que entenderlo, claro)  pues entonces no es que vayamos, en un futuro, a tener la vida eterna, que también, sino que ya, ahora, desde este momento, ya la tenemos pues si queremos voluntariamente y así lo manifestamos optamos por creer que ya vivimos la vida eterna en este lado del Reino de Dios en el que peregrinamos hacia el definitivo Reino del Padre. Esto no es, si lo pensamos bien, cosa baladí. 

Para afirmar esto, para confirmarlo y dar razón, si es que fuera necesario, Jesús les dice que ese comer y ese beber contribuirá a una permanencia mutua. Jesús permanecerá en el que lo hace y, a su vez, el que lo hace permanecerá en Jesús. Y esto es de vital importancia para cimentar un sentido de pertenencia de cada cual con Dios. 

La resurrección queda garantizada por este comer y este beber y no por otra cosa ni otra realidad espiritual. Bien dice Jesús que el que le coma y le beba vivirá por Él, pues si su Padre vive en Él, y su vida es, ya, eterna, para siempre, de tiempo infinito, también el permanecer en Cristo, ese vivir, se hará eterno pues eterna es la vida del Hijo de Dios.

Vemos, pues, que este texto de Juan, tan cercano a nosotros y tan profundo, como todo lo de este evangelista que es, a la vez, tan dulce y tan nuestro, dice muchas cosas: que Jesús va a dar su vida, que su vida la da por el mundo, para que se salve; que, por eso, y para esa salvación, y por esa entrega que hace de sí, se hace, para quien anhele la vida eterna, manifiesta esa voluntad comiendo su cuerpo y bebiendo su sangre en la Eucaristía (que, ciertamente, aún no ha tenido lugar en su primera vez) Así no se dará el caso de aquellos antepasados de sus contemporáneos que, como ya dijo en otro momento, comieron el pan del cielo y murieron. Ahora, con Él, que es la Vida misma, este caso no se dará. 

Todo lo que sucedió, y sucede, entonces, y cada día, certifica esta Verdad. 

Ahora bien, como hace siempre Jesús, Él propone determinada posibilidad y está de nuestra parte llevarla a cabo, aceptarla, o no. Esto es, siempre, cosa nuestra y, claro, las consecuencias de nuestra decisión, a tal respecto, también son nuestras.

  
PRECES

 
Por todos aquellos que no aceptan a Jesús como Salvador de la humanidad.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren que Cristo viva en ellos.

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN

 
Padre Dios; ayúdanos a mantener siempre tu vivencia en nuestro corazón a través del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo.
 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.
  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.
 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Pan de Vida, Pan de la Vida Eterna, así es Cristo.


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.06.26

Reseña: Desde el suelo. Poemas al Cielo

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 79

Precio aprox. Tapa blanda: 4,32 

ISBN Amazon979-8199557429

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Es verdad que la poesía tiene múltiples posibilidades de expresión. Es decir, no hay ningún aspecto de la vida que nos ha tocado vivir al que no podamos aplicar la técnica del verso, de la rima y la sílaba.

Por supuesto que a lo largo de la historia han sido muchos los poetas (religiosos o laicos) que han dirigido su esfuerzo poético a expresar su relación con Dios o, en general, con todo lo que tenga que ver con lo espiritual.

Cierto es que esto es algo que cualquiera sabe y, como cualquiera sabe también, cada cual puede tener, y tiene, una relación propia y personal con todo lo que tiene que ver con lo espiritual, con la fe y, en fin, con Dios mismo. Y aquí se trata, precisamente, de prestar atención a aspectos tan importantes para la vida de un creyente como son, por ejemplo, lo que tenga en su corazón y que pueda lastrar su vida espiritual, aquello que suponga lo que tiene relación con la vida eterna que es, para todo creyente católico, un anhelo más que fundamental. Pero también es muy importante darse cuenta de que el Creador, en su inmensa bondad, nos ha agraciado con dones que no siempre sabemos utilizar o, incluso, que no queremos utilizar muchas veces por miedo.

Poéticamente nos movemos en ese mundo del alma donde todo lo que nos sucede es importante porque nos sucede a nosotros y nosotros, que somos hijos de Dios, queremos que nos suceda lo mejor para nuestra vida espiritual. Y es cierto que, aunque eso no siempre pase nosotros sí queremos que pase y hacemos lo posible para que pase. Al fin y al cabo, somos barro y ya sabe que más de una vez nos rompemos e, incluso, nos derretimos.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Cargas y pesadumbres

            Lo que podemos ser

            Cargas del corazón

            Quicios rotos

            A pesar de los pesares

            Nubes ciertas

            Y nos vemos como somos

Ansia por la Vida

            Sueños de vida eterna

            Un anhelo de siempre

            Sílaba a sílaba

            Soñada luz           

        Entrever estancias

            Aquí y allí

Dones y gracias

            Ser como don

            Dádivas divinas

            Misteriosa gracia

            Fructificador bien

            Deo gratias

           Gratis et amore

Sonetos del camino

       Al paso vamos

         Tener un faro, el fin

Motu proprio

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y, ya de paso, les ponemos uno de los poemas que corresponde al apartado “Un necesario Epílogo”:

Un necesario Epílogo

Desde el suelo,

aquí donde todo puede ser tiniebla,

donde el quicio se puede romper,

donde el corazón se esconde.

Desde el suelo,

aquí donde las esperanzas

se pierden en vacíos,

donde mañana es palabra ausente,

donde sólo importa el hoy.

Desde el suelo,

aquí donde la brisa no siempre es suave,

donde vientos de huracán corroen el alma,

donde el espíritu se encoge

y su raíz sucumbe.

Desde el suelo,

aquí donde mirar y creer

es lo mismo,

donde somos barro, aquí,

donde el corazón puede ser piedra,

donde hay un camino, un destino, un fin.

Por cierto, el apartado “Motu proprio” requiere explicación. Y es que me gustaría favorecer en los posibles lectores su vertiente de poetas. Por eso he dejado más de una decena de páginas en blanco para que, quien quiera, pueda escribir sus propios poemas. En fin… es una idea que ya he repetido en el otro libro de títuloEstancias poéticas. Escabel-Puerta-Cielo” y que, el que esto escribe, piensa aprovechar. 

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

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1.06.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Quizá Lolo sufrió mucho por esto

Manuel Lozano Garrido, Lolo: La buena persona que contó la mejor noticia -  Diócesis de Jaén

No vamos a descubrir nada ni decir nada nuevo si sostenemos que Manuel Lozano Garrido, más conocido por Lolo y, con el paso del tiempo, Beato de la Iglesia Católicatuvo una vida de sufrimiento físico bastante notable. Es decir, que no lo pasó nada bien como atestiguan todos los que le conocieron y como él mismo dejó escrito en sus libros.

De todas formas, a lo mejor ayuda a comprender algo lo que le pasó a lo largo de su vida tener cierta idea de cómo surgió todo o, al menos, como podemos intuir que todo surgió.

La imagen que hemos entendido venía bien al caso es la que aquí hemos puesto. Y es que podemos ver a Lolo empuñando lo que podría parecer un fusil cuando, en realidad, es algo así como una Cruz empuñada por su mano de creyente. Y es que, en verdad, su participación en la Guerra Civil no pasó de ser, por decirlo así, algo simbólica aunque, como vamos a ver, con resultados verdaderamente escalofriantes para él.

Sabemos que su hermano Agustín resultó muerto por efecto directo de aquella guerra fratricida. Y Lolo, como es bien cierto, también ocupó su lugar allí donde le correspondía estar, según sus propias circunstancias.

Ya hemos dicho otras veces que Lolo pasó tres meses en la cárcel por hacer de “Tarsicio” y llevar la comunión a los que se encontraban entre rejas y eran creyentes católicos. También que aprovechó su tiempo en prisión rezando el rosario haciendo uno con los pelos de escobas anudados e, incluso, que ni aquellas circunstancias le hicieron perder el sentido del humor que, eso sí, perduró en su corazón y en su vida siempre.

Pues bien, una vez la guerra pasó por su puerta, el bueno de Lolo fue destinado al frente de Motril (Granada). Y entre las labores que le correspondió llevar a cabo, le tocó atender el funcionamiento de una centralita telefónica.

Cualquiera diría que eso no era nada peligroso. No, en principio. Sin embargo, la cosa se complicó cuando la tal centralita no se encontraba en un lugar, digamos, ordinario (un cuartel o una casa) sino que la misma estaba en especie de cueva que, para más desgracia para Lolo, tenía un grado de humedad más que elevado y que, para más inri, estaba situada a bastante profundidad. Y allí estaba nuestro amigo la mayor parte de los días de la semana cumpliendo con aquel deber que le había sido encomendado.

A consecuencia de eso, Lolo empieza a notar que algo no va bien en su cuerpo. Y es que bien podría haber sido la estancia en aquella cueva la que pudiera haber agravado una posible enfermedad reumática que tuviera quizá sin saber o, simplemente, que al haber sometido su cuerpo a una alta humedad acabó, en efecto, por contraer la dicha enfermedad que habría sido, por así decirlo, originada por aquella misión que le hicieron cumplir. Pero influir todo aquello… seguro que influyó.

Poco a poco se sintió peor de aquello y, cómo sería la cosa, que sus jefes acabaron enviándolo al hospital-base que se encontraba, no por casualidad, en su Linares natal. Y allí le pilló al final de la guerra que había tenido unas consecuencias físicas para Lolo que irían, como sabemos, a peor.

Eso sí, todo aquello, por muy malo que fuera, no le impidió seguir llevando una vida plena y, verdaderamente, entregada.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (166)

El fuego es la razón de todo, cuando ese fuego posee el maravilloso nombre de Amor.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.