InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Apostolado laico -La Palabra para el Domingo

19.07.26

La Palabra para el domingo – Domingo, 19 de julio de 2026

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Mt 13, 24-43

Otra parábola les propuso, diciendo: ‘El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: ‘Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?’ Él les contestó: ‘Algún enemigo ha hecho esto.’ Dícenle los siervos: ‘¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?’ Díceles: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.’ ‘Otra parábola les propuso: ‘El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.’

Les dijo otra parábola: ‘El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.’ Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: ‘Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. ‘Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: ‘Explícanos la parábola de la cizaña del campo.’ El respondió: ‘El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.”

 

COMENTARIO

Cómo es el Reino de Dios

Jesús habla en parábolas porque es la mejor forma de que le entiendan aquellos que le escuchan. Además, sirve para hacerles ver qué era, exactamente, lo que quiere que entiendan.

Es cierto que Dios planta, siempre, buena semilla en el corazón de sus hijos. Sin embargo, en muchas ocasiones hay personas que se encargan de emponzoñar el mismo con ideas que se alejan de la voluntad de Dios. Plantan, así, la cizaña que, en caso de fructificar, puede dañar, mucho, la cosecha del Creador.

Resulta importante, por tanto, desdeñar aquello que pueda ser cizaña y quedarnos con lo bueno que Dios entiende benéfico para nosotros. Lo demás, como bien se dice en el texto de San Mateo, será quemado cuando Dios quiera.

Es, por eso mismo, este texto en parábolas uno que lo es escatológico. Jesús les dice qué pasará cuando vengan sus ángeles a separar lo bueno de lo malo. Sirve, por eso mismo, para prevenir y saber a qué carta quedarnos en asuntos espirituales y no caer, así, en lo que no debemos caer. Los justos brillarán y los injustos irán, ya sabemos, al infierno.

El Reino de los cielos se parece al grano de mostaza que es la más pequeña  de las semillas" - Bolivia MisioneraPero el Reino de Dios, Dios mismo, es como una semilla muy pequeña y como una pequeña cantidad de levadura. Ambas realidades, en principio, pueden valer poca cosa pero, con el uso adecuado y con el tiempo, llegan, en un caso, a ser un arbusto de grandes dimensiones o, en el caso de la levadura, a dar consistencia a la masa, pongamos, de pan.

Jesús viene a decirnos que Dios, en el corazón del hombre, puede ser poca cosa si el hijo del Creador no lo tiene en cuenta. Sin embargo, si hay aceptación, por parte del creyente, de la voluntad de Dios y sigue sus mandatos, su presencia irá creciendo hasta hacer que su semejanza lo tenga como el más importante de su vida y Quien le guía. Así es el Amor de Dios que, poco a poco, va transformando a su descendencia si es que la misma se deja transformar.

A todo esto, los discípulos de Cristo querían saber, querían conocer, exactamente, lo que les había dicho el Maestro. No actuaron de forma pasiva sino que, al contrario, tuvieron interés en conocer y, así, en formarse en la doctrina de Jesucristo.

PRECES

Por todos aquellos que no quieren escuchar a Cristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no tienen esperanza en el más allá de este mundo y en la vida eterna.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener nuestro corazón siempre dispuesto a que crezca tu Amor y, así, conducir nuestra vida. 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

Nos resultará más que conveniente no ser nunca cizaña.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.



5.07.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 5 de julio de 2026

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Mt 11, 25-30

 “25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque  has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. 26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie  sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.  29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; = y hallaréis descanso para vuestras almas. = 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera’”.

 
COMENTARIO

Humildad y mansedumbre según Cristo

En el evangelio de San Lucas recoge parte del evangelio de San Mateo. Y dice esto que sigue (Lc 10, 21-22): 

“En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. ’Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.’”

Así, mientras que San Lucas recoge estas palabras de Cristo cuando han regresado los 72 discípulos que envió a predicar (Lc 10, 1) el evangelio
de San Mateo que corresponde para el día de hoy no establece tal relación, digamos, temporal, sino que trátase de un texto a modo de “en otra ocasión dijo”. 

Bueno.
El caso es que las palabras de Jesús tienen importancia en un doble sentido: la revelación de Dios al hombre y, por otro lado, el comportamiento que pide el Hijo del Creador a todo discípulo suyo. Y todo, además, tiene una relación directa. 

Tenemos por bueno y verdad que Jesús había venido al mundo a tener muy en cuenta, de parte de Dios, a los que peor andaban por el mundo. Nos referimos a los pobres, a los desfavorecidos, a los enfermos o, en fin, a todo aquel que sintiese una gran carga sobre su vida y existencia diarias. 

También tenemos por bueno y verdad que Jesús había “desenmascarado” a los que se consideraban sabios y entendidos en la Ley de Dios pero que, ciertamente, habían tergiversado el sentido preciso de la norma divina. A ellos el Creador no podía referirles nada al respecto de su voluntad en tal expresión de la misma pues creían saberlo todo. 

Sin embargo,
había muchas personas, no por casualidad las menos consideradas socialmente (los enfermos, pobres, etc. citados arriba) que tenían el corazón abierto y preparado para aceptar a Cristo como el Enviado de Dios y a aceptar, con franqueza, aquello que les quería decir de parte de su Padre, el Padre. 

A tales personas se dirigía, muy especialmente,  Jesús. No es que a los “sabios” no se dirigiese sino que era más que seguro (como, de hecho, pasaba) que pusieran en entredicho todo lo que decía y hacía. Tenía, pues, unos destinatarios bien definidos de su predicación y de la entrega de la Palabra de Dios. 

Pues bien, 
aquellas personas agobiadas por sus propias circunstancias personales (socialmente marginadas o poco tenidas en cuenta) debían seguir el ejemplo de Cristo. Es más, debían tomar el propio yugo del Hijo de Dios y cargar con él. 

El caso es que eso pudiera parecer mucha cosa para tales personas. Sin embargo, sabe Jesús, como bien recoge este evangelio, que su carga es ligera. Lo es porque Él la lleva y acompaña y auxilia, a todo aquel que se avenga a cargar con ella. 

Y todo eso había que hacerlo con la concurrencia de dos virtudes no siempre habituales: la mansedumbre y la humildad. La primera de ellas para testimonias que se está a la voluntad de Dios aunque la vida sea dura o, precisamente, por eso mismo; la segunda reconociendo que no se es nada ante Dios y que somos como el “humus”, como la tierra de la que el Creador tomó (algo ya existente) para crear al ser llamado hombre y a la especie llamada humana. 

Ser humilde y manso. Eso es lo que propone Jesús a quien quiera seguirlo. Pero no lo hace dejando a su suerte a quien eso acepte y haga sino que le promete acompañamiento y consuelo, unión de manos y de almas.

  
PRECES

Por todos aquellos que no quieren aceptar el yugo de Cristo.

Roguemos al Señor.

 
Por todos aquellos que no se quieren dejar acompañar por el Hijo de Dios.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a aceptar el yugo de Cristo y a llevarlo, siempre, con nosotros.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Ser humildes y mansos es lo que nos pide Cristo. Eso…


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

28.06.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 28 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 10, 37-42

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a  mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40 ‘Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. 41 ‘Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. 42 ‘Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa.’”


  
COMENTARIO

Las cosas claras para que nadie se lleve a engaño


Con franqueza decimos que este texto del Evangelio de San Mateo parece la reunión de sentencias espirituales dichas por el Hijo de Dios. Eso no le quita valor al mismo sino, seguramente, se lo porque, por decirlo pronto, es un claro mensaje dado por Jesucristo a sus discípulos. 

Digamos, para empezar, que lo que dice Jesucristo aquí es más que duro. Al menos, las primeras palabras podrían llevar a más de uno a dejar de seguirlo o a no empezar a seguirlo. Y es que decir que debemos dejar de amar a nuestra madre o nuestro padre de la forma cómo lo dice el Hijo de Dios… 

Lo que pasa es que las palabras del Mesías no debemos entenderlas a lo humano sino a lo divino. Y queremos decir, con esto, que cuando dice eso quiere decirnos que, como a Dios se le debe amor, lo mismo se le debe a su Hijo. Por eso, debemos aplicar aquel “Amarás a Dios sobre todas las cosas” al Hijo de Dios que es, como sabemos, Dios hecho hombre.  Y eso es lo que quiere decir Jesucristo cuando, al parecer, podríamos pensar que es muy egoísta cuando, en todo caso, demanda el amor que merece que es, sencillamente, el más alto que seamos capaces de dar. 

Pero hay más. 

Muchas veces dijeron muchos que querían seguir al Maestro que enseñaba con autoridad. Pues bien, el mismo no dice que se le siga de cualquiera manera sino que, tomando cada uno su cruz se vaya pos de Él. Y eso lo dice porque sabe que es la única manera de salvarse y porque siempre iba a acompañarlos en su camino hacia el definitivo Reino de Dios. 

Aquí establece Jesucristo una relación directa entre lo que hacemos y las consecuencias de lo que hacemos. Y nos explicamos. 

Evangelio de Hoy – Ministerio Orando por Nuestros Hijos Cierto es que nosotros sabemos que Jesús es Dios hecho hombre. Es hombre, sí pero también es Dios. Y en tal sentido, las palabras que dice alcanzan lo que debe ser el comportamiento de un discípulo suyo o, al menos, el de quien, no siéndolo, respeta a quien lo sea. 

Recibir a los enviados de Jesucristo es hacer lo propio con el Hijo de Dios. Por eso, en tal sentido, dijo Jesús a Pablo, en su camino de Damasco, que era Él a quien está persiguiendo el de Tarso. En realidad, perseguía  a sus discípulos pero, en el sentido en el que habla Jesucristo, perseguirlo a los que le siguen es hacer lo mismo con Él. 

Y todo, aquí, tiene relación con la vida eterna. Y es que queremos decir que lo que hacemos tiene recompensa… o no la tiene. Si la tiene es porque hemos actuado de acuerdo a la voluntad de Dios; si no la tiene o la tiene en todo negativo, como condena, es que nos hemos alejado mucho del Todopoderoso y Creador nuestro. 

Es más, como dice Jesucristo, no se ha de perder la recompensa de quien la merezca. Y es que Dios tiene buena memoria para todo: para lo bueno y para lo malo. 
 

PRECES

Por todos aquellos que no quieren tomar su cruz y seguir a Jesucristo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no comprendan la voluntad del Hijo de Dios.

Roguemos al Señor.

  
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a cargar con nuestra cruz y seguirte.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Escuchar el mensaje de Cristo y seguirlo: ahí está nuestra salvación. 

Para leer 
Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

21.06.26

La Palabra  para el Domingo - Domingo, 21 de junio de 2026

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Mt 10, 26-33

26 ‘No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. 27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. 28 ‘Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29 ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro  Padre. 30  En cuanto  a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. 32 ‘Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; 33  pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.”
  

COMENTARIO

Miedo, sí, a perder el alma 

Este texto del Evangelio de San Mateo es uno en el que Jesucristo trata de que no seamos pesimistas, que no nos dejemos engañar por el Mal que quiere, muchas veces, hundirnos en la fosa del desamor y la desesperanza. 

Dice el Hijo de Dios que no les debemos tener miedo. Y no debemos tener miedo a los que quieren perjudicar nuestra alma. Y, por eso, nos pide confianza en el Todopoderoso que todo lo ve y todo lo sabe. 

Aquellos que, creyendo que al matar el cuerpo se mata el alma hacen lo primero con voluntad de lo segundo, deberían saber que eso no es posible porque el alma es patrimonio de Dios y Dios tiene a todas las almas de sus hijos (de aquellos que lo aceptan como Creador y Todopoderoso y de los que, no sabiéndolo, actúan según su Ley) en su corazón. Por eso no debemos tener miedo a tales personas sino a los que, en verdad, quieren hacernos caer en tentaciones graves y peligrosas para nuestra vida espiritual.

Jesucristo, en aquella época de predicación, quería que se supiese que el Reino de Dios había llegado al mundo. Por eso recomienda, a quien le escucha, que no esconda debajo de ningún celemín la luz que haya recibido. No. Lo que se debe hacer es todo lo contrario: proclamar que Dios ha enviado a su Hijo al mundo para que el mundo se salve. Y sólo así muchos se salvarán y otros muchos sabrán que pueden salvarse de aceptar tal realidad espiritual. 

Enseñanza 9 Enero 2026 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo

Todo, pues, se ha de descubrir. Sí, ¿pero… cuándo? 

Seguramente, Jesucristo se refiere al tiempo en el que vuelva en su Parusía y se juzgue a vivos y a muertos. Entonces, todo lo que cada cual haya llevado a cabo, todo lo bueno y todo lo malo, se pondrá sobre la mesa y se verá con perfecta claridad. Por eso, todo lo que esté oculto se sabrá y todo aflorará a la superficie. 

Eso dicho así por Jesucristo supone un claro aviso a los que vivan entonces pero, también, a los que han vivido a lo largo de los siglos desde que vino al mundo y murió por todos para que muchos se salven. Por eso no debemos tener tales palabras como dichas en un determinado tiempo como si no sirviesen para ahora mismo. Sirven, sí, y mucho, porque trazan el camino a seguir con la misma perfección que cuando dijo aquello que recogió el evangelista Mateo en su Evangelio. 

Hay algo, de todas formas, que debía tranquilizar el alma de los que escuchaban a Jesús: Dios todo lo ve y todo lo sabe. Por tanto, debían abandonarse a su santa Providencia y no preocuparse de lo que no debían preocuparse. 

Sin embargo, sí que contiene este texto un mandato claro que nunca deberíamos olvidar

A este respecto, debemos decir que, ante Jesucristo, podemos optar por una de estas dos disposiciones de nuestra alma: negar al Hijo de Dios y confesarlo como Mesías y Enviado del Todopoderoso. 

No podemos decir que sea igual una cosa que la otra. Y es que no es lo mismo mantenerse alejado del Hijo de Dios que querer tenerlo muy cerca. Y eso tiene consecuencias. Lo dice el mismo Jesucristo: afirmar, confesar, que Jesucristo es el Hijo de Dios supondrá la defensa del mismo ante el Todopoderoso de quien eso haga; al contrario: no confesarlo y negarlo ante los hombres supone, justamente, todo lo contrario. 

Y no digamos que el aviso no es claro y que no tiene consecuencias porque, en efecto, las tiene.

PRECES

Por todos aquellos que esconden lo bueno de Dios por miedo.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren declarar, ante los hombres, a favor de Jesucristo.

Roguemos al Señor.

  
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a ser hijos buenos que no niegan a su Padre.
 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

¡Cuánto miedo deberíamos tener a perder el alma!


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Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

14.06.26

La Palabra para el Domingo – Domingo, 14 de junio de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 9, 36-38, 10, 8


“Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha". Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: “No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.”


COMENTARIO

La gratuidad de la fe y las consecuencias de eso

Es imaginable que cuando al Hijo de Dios le llegó el momento de tener que transmitir la Buena Noticia del Reino del Todopoderoso supo de inmediato que debía escoger un grupo de personas que hicieran tal labor porque bien sabía que su vida en el mundo no iba a ser eterna…

Escoger a los que fueron sus discípulos más allegados tuvo que ir precedida de la preceptiva oración dirigida a Su Padre del Cielo. Y es que Jesucristo hizo eso, según podemos leer en las Sagradas Escrituras, muchas veces. Y es más que cierto que siempre le fue bien tal actitud…

Pues bien, escoge a los 12 Apóstoles porque quiso escogerlos a ellos y porque sabía que, aunque mucho les faltara todavía, iban a estar preparados para cumplir su labor. Y sus nombres y acciones han pasado a la historia de la salvación como deben pasar los nombres de los que han cumplido con su misión y se ha entregado a la misma.

Podemos decir, al respecto del envío al mundo que aquí hace Jesucristo, que no los envía así, sin más o, lo que es lo mismo, que no hace que vayan a predicar sin ayuda alguna. Eso no es imaginable en alguien como el hijo de María, la Virgen Inmaculada. Y, claro, eso no fue lo que pasó.

La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al  dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos.” – Arquidiócesis de  Tijuana

En primer lugar las instrucciones del envío son claras: no ir a personas paganas e, incluso, a samaritanas. No. Deben ir a las ovejas perdidas de Israel porque es cierto y verdad que eran las que mejor podían entender su mensaje. Por eso las envía, en primer lugar, a tales ovejas porque podían volver más fácilmente al redil del que se habían acabado escapando a fuerza de leyes y normas impuestas por el hombre.

Pero no sólo eso porque también había una instrucción bien precisa: debían proclamar el Reino de los Cielo o, en fin, la Buena Noticia de que ya había llegado al mundo tal Reino y que debía ser descubierto y gozado.

Pero, además, no lo deja solos en el sentido de poco habilitados sino que les dona y otorga la posibilidad de curar a los enfermos y, lo que es más, hasta resucitar a los muertos que, digamos, no es cosa que pueda hacer cualquiera pero que ellos, aquellos 12, iban a poder llevar a cabo.

Además, podrían expulsar a los demonios que estaban poseyendo a una persona…

¿Y todo eso?

Todo eso por la sencilla razón de que lo habían recibido gratis de parte de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Y, claro, debían darlo gratis.

Y eso debería ser una buena lección para todos nosotros… Y ahí lo dejamos. 


PRECES

Pidamos por aquellos que no piden a Dios pastores.

Roguemos al Señor.

Pidamos por todos aquellos que no dan gratis lo que han recibido gratis.


Roguemos al Señor.


ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a recibir con gozo la semilla profunda de la fe.


Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 
Panecillo de hoy:

Pidamos a Dios por los obreros que su mies necesita. 

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.