J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Estamos de aniversario triste y alegre a la vez

Resultado de imagen de Tolkien y la Tierra Media

 

Hoy es un día triste y alegre, a la vez.

 

En realidad, aunque hoy sea 6 de septiembre, y sea el día viernes, lo bien cierto es que nos referimos al día 2 de septiembre y no de este año sino de 1973. Era, además, domingo.

Nadie que sepa algo de nuestro autor, el profesor J.R.R. Tolkien desconoce que fue en aquel día cuando dejó este mundo aquel que había creado uno tan especial que hay quien no se quiere ir ni marchar nunca del mismo.

En este día, en 1973, J.R.R. Tolkien, autor de las novelas de fantasía El Hobbit y El Señor de los Anillos de los Anillos. Muere a la edad de 81 años en Bournemouth, Inglaterra.”

Eso se puede leer o, en todo caso, algo parecido, se puede leer, decimos, en muchos lugares donde quien quiera informarse sobre la vida y milagros del profesor de Oxford y más que conocido autor, pueda dirigirse. Y sí, es cierto, un domingo (era domingo aquel día) John Ronald Reuel Tolkien, más conocido como J.R.R. Tolkien o, simplemente, Tolkien, pasó, sin duda alguna, a mejor vida.

Alguien dirá que sostener, eso, que pasó a mejor vida, habría que verlo. Pero, como nosotros sabemos que nuestro autor era creyente católico de fe más que probada (también en su obra) estamos más que seguros que tenía más que claro que, al morir, iba a pasar a mejor vida. Y no sólo porque a lo largo de su existencia en el mundo pasó por muy malos momentos sino porque, es más que cierto, que la otra vida (no siendo el Infierno el lugar destinado a ir tras la muerte y no creemos sea el caso de John R.) es mucho mejor que esta.

Esto lo decimos porque, sin duda alguna, hoy día o, mejor, el pasado 2 del presente mes de septiembre, es o era un día triste y alegre a la vez.

Que nadie crea que esto es algo así como algo lioso o que se nos pueda tildar de esquizofrénicos. No. El caso es que en el caso, valga la redundancia, tan especial (y, seguramente, en cualquier otro caso, por decirlo así, ordinario) como en el de la muerte de un ser humano, hay de una cosa y de otra hay.

Sin duda, es muy triste que muera un ser humano y si el mismo ser humano está muy cercano a nuestro corazón… a más a más podemos decir que es más que triste.

Eso pasa, claro, con J.R.R. Tolkien. Y es que este hombre, que en su vida mostró y demostró que la perseverancia en algo que se tiene por bueno y mejor es más que importante para conseguirlo, ha llegado, nos ha llegado, muy lejos en el corazón. No se trata, por tanto, de un escritor como pueda ser otro sino que su obra ha hecho mucho, incluso, por sus lectores.

Todo esto, a lo mejor, pueda parecer sensiblería pero no se trata de eso sino, justamente, de reconocer que a Tolkien (padre) hay que agradecerle mucho si es que queremos ser justos con el efecto que deja leerlo en la vida de quien se lleva sus muchas letras a los ojos o, en algún caso (que seguramente habrá de esto) se las lleve a los oídos.

J.R.R. Tolkien, sí, murió como cualquier otro ser humano. Y eso lo hizo (según podemos leer en su obra epistolar), como podríamos decir, con las botas puestas porque no es que, por la edad que entonces tenía hubiese dejado de ser un autor que deja de serlo sino que seguía teniendo proyectos para llevar a cabo y en sus últimas cartas lo muestra con toda corrección (NOTA).

Es triste, pues, saber que murió J.R.R. Tolkien. Pero, para un creyente, también es un momento de luz y de gozo.

Resultado de imagen de JRR T

Sí. Estamos seguros de que quien no sea creyente es posible que deje de leer lo que sigue. Sin embargo, sería hacer un flaco favor a la memoria de nuestro autor hacer eso.

La muerte, para un creyente católico, es algo más que dejar de vivir. Y sí, en efecto, se deja de vivir. Pero se deja de vivir en el mundo, en esta tierra que tantas veces es valle de lágrimas (y seguro que no sólo para los creyentes católicos) y no así en el otro, en el que ha de venir, precisamente, cuando se muere y el cuerpo deja de funcionar (pues es una máquina perfectamente hecha por Dios)

J.R.R. Tolkien, como fiel católico que era, estamos más que seguros que tenía por bueno y verdad que tras su muerte iba a “sufrir” un juicio que le enviaría, de raíz, al Cielo, al Infierno o al Purgatorio-Purificatorio.

Nosotros, claro está, no sabemos dónde ha ido a parar su alma. Y si fuera por muchos de los que esto leen, habría ido directamente al Cielo. Claro que nosotros no sabemos nada de su vida interior y no podemos poner sobre la mesa y, ni siquiera, poner la mano en el fuego, por la misma. Sin embargo sí confiamos en Dios y en su justicia y misericordia. Y estamos, en eso sí que estamos, seguros que el Todopoderoso (Ilúvatar para los Elfos o, Eru para muchos) habrá tenido, tuvo, a bien tener muy en cuenta el ser de John Ronald Reuel Tolkien y habrá sabido entender las posibles caídas que tuviera el buen hombre. Al fin y al cabo, era él subcreador y, seguros estamos de esto, se supo someter al Juicio al que su Creador lo llevó tras su muerte. Y también estamos más que seguros que supo aceptar la sentencia, fuera la que fuera.

Nosotros, de todas formas, sin duda queremos que esté en el Cielo donde no hay fatigas ni sufrimientos y donde tampoco hay editores que le hagan la vida imposible a uno. ¿Verdad, Ronald?

  

NOTAno podemos poner nada de sus cartas porque aún no hemos sido autorizados por la Editorial que tiene derechos, entre otras muchas obras, sobre su obra llamada, precisamente, “Cartas”.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos.

………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

Eleuterio Fernández GuzmánErkenbrand de Edhellond  

………………………….. 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy: 

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos. 

…………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2 comentarios

  
Hechos
¡Chapeau, sombrerazo por el artículo, D. Eleuterio!

El Director espiritual y fundador de mi grupo de católicos, que a buen seguro ya goza del privilegio de interceder por todos nosotros desde el Cielo, me enseñó; nos enseñó que es complematemente lícito y humano sentir pena y tristeza por la muerte de un ser querido, pero con la Esperanza cristiana de que el fallecido, su alma, alcanza la mejor de las Vidas tras el correspondiente Juicio y Purificación, si fuera menester, lo cual es motivo de inmensa alegría, consuelo y regocijo.

Un apreciado compañero de trabajo, Miguel; cristiano de parroquia; me dijo tras comunicsrle la muerte de mi padre: Demos gracias a Dios por una vida cumplida.

Y yo hago mía esa jaculatoria de consuelo y escribo:
¡Demos gracias a Dios por la vida plena cumplida del profesor Tolkien y que el Creador permita que nuestro querido profesor interceda pot todos nosotros!

Saludos cordiales y buen y próspero fin de semana.

Jesús.

EFG

Amén. Y gracias por un tan alentador y espiritual comentario.
06/09/19 9:26 AM
  
Tulkas
Podemos tener certeza moral de la salvación de Tolkien que iba a misa diaria, no comulgaba sin confesarse y murió con los Sacramentos.

Puede que en su juventud no fuera tan piadoso, pero sí en su vejez. Me viene a la cabeza lo que decía san Efrén: los pecados de la juventud son más aparatosos (probablemente porque en la juventud uno peca acompañado), pero los de la vejez son más negros.

Hay en facebook un grupo que persigue su beatificación.

EFG

Creo que tiene usted razón en su comentario. Por cierto, sí que hay un grupo que anda en lo de la beatificación algo así como la de Chesterton.
06/09/19 11:49 AM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.