1.06.21

Un amigo de Lolo – Cristo Médico – 3

Presentación

Beato Manuel Lozano Garrido, beato Lolo sonriendo

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

  

Con la ayuda de Dios estamos dando cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al Beato Manuel Lozano Garrido, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo que refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”.

 Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver.

  

Cristo Médico – 3

 

“¿Sabes, mi Cristo? Desde que has sufrido y mueres en un Viernes Santo, vuelves a estar en Cruz cada hora en todos los que hiere el impacto del sufrimiento. Eres el ser que espera en mi antesala, el que se tumba en la mesa de operaciones y el que charla conmigo en la visita domiciliaria.” (Mesa de redonda con Dios, p. 77)

 

 Cuando se escribe algo y se hace con intención de que cale en el corazón de quienes lo vayan a leer, es muy importante tener en cuenta el tiempo verbal que se utiliza. Y es que la cosa puede quedar, digamos, como algo muy del pasado o, al contrario, tener el futuro como eje y porvenir. 

Pues bien, tenemos por sabido que cuando se hace uso del tiempo “presente” o, lo que es lo mismo, cuando se dice que algo pasa “ahora” es que queremos que se entienda que pasa “ahora” y no en otro momento. Y eso es lo que aquí hace Lolo.

 Alguien, cuando piensa y “recuerda” lo que fue la Pasión de Nuestro Señor, sabe que eso sucedió, físicamente, hace muchos siglos. Y si, entonces, lo deja ahí, en el pasado, como algo que no le afecta… vamos, que espiritualmente poco ha influenciado en su vida. 

El Beato de Linares (Jaén, España) hace algo que muestra más que a las claras que para él la Pasión del Hijo de Dios no es nada pasado sino que, al contrario, es muy de ahora mismo. Y es que utiliza el tiempo presente. Y eso dice mucho. 

En efecto, dice Lolo que Cristo, cuando muere y sufre en un Viernes Santo… pero no dice cuando moriste y sufriste. Y eso ha de querer decir que hace presente la muerte de Jesucristo al ahora mismo. Y eso lo prueba que luego haga, digamos, una relación de circunstancias en las que la Cruz se hace, otra vez, con Cristo y, en fin, lo vuelve a hacer sufrir… aunque ya sepamos que luego, en el fondo y al final, resultaría vencedor de la muerte y por eso, precisamente por eso, se hace presente en todo lo que nos dice Lolo. Es decir, murió Cristo pero resucitó y vive, también presente, ahora y siempre. 

No es poco decir que Cristo vuelve a estar en la Cruz, en aquella terrible Cruz en la que sangró, cuando alguien sufre. Y es que son muchas las personas que sufren en el mundo. Y entonces… Cristo sufre con ellas, por así decirlo, asume sus sufrimientos como así hizo entonces, en el Gólgota. 

El caso es que Lolo pone algunos ejemplos del sufrimiento y de que en ellos está Cristo, como que no quiere dejar de acompañar a quien, como Él (entiéndase esto y según en qué circunstancias sea la cosa) sufre. Vamos, no es que esté en el sufrimiento sino al lado de quien lo padece… 

Por tanto, quien espera a ser curado o quien, en el momento determinado, va a ser curado tiene a Cristo a su lado. Incluso quien sólo platica con aquel que lo puede curar o pretende curarlo. Ahí también está el Hijo de Dios, acompañando, compadeciéndose en el más puro estilo de la palabra y de su total significado. 

Hubo, por tanto, un momento bien determinado en el que Jesucristo entregó su Espíritu en manos del Padre: el Viernes Santo. Pero hay otros muchos en los que el mismo Jesucristo acompaña a quien padece y se hace presente como sufridor que fue y como aceptante que es del sufrimiento del prójimo

Y en eso, no lo podemos negar, Lolo tiene mucho que decir.

 

     

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

31.05.21

Serie tradición y conservadurismo – Leyes intrínsecamente perversas anti tradición

Resultado de imagen de Tradición y conservadurismo

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

A lo largo de los siglos el ser humano ha venido desarrollando una labor tendente a regular la convivencia entre iguales. Así, mientras que en las sociedades más primitivas el orden establecido se limitaba, sencillamente, al ejercicio del poder por quien lo ostentaba sustentándose el mismo más en la fuerza que en la misma razón, con el paso de los siglos la civilización se ha ido civilizando. Incluso, podemos recordar, que en los tiempos del Paraíso en los que Adán y Eva caminaban desnudos antes de querer ser como Dios, existía una norma de aplicación general que era la Voluntad de Todopoderoso expresada en una ley, la Ley del Reino de Dios, donde había cosas que se podían hacer y otra, por ejemplo y que conocemos más que bien, que estaba prohibida. Por tanto, no podemos decir que la cosa venga de muy recientes tiempos sino, al contrario, del mismo Principio…

De todas formas, históricamente, se puede decir algo al respecto de la necesidad de normas que colaboren en evadir el estado de salvajismo que impera cuando no las hay. Así, por ejemplo, tenemos entendido que con la Ley de las XII Tablas (mediados del siglo V a. C.) se limitó el especial caso de la venganza privada y se impuso el tan conocido “Ojo por ojo, diente por diente” (Ley del Talión) que, aunque pueda ser considerado como una exageración era, más que nada, un hacer que viniese a menos la toma de la justicia “por su mano” en exceso a aquello que se hubiera soportado como delictivo y, en fin, era algo que, en sí mismo, mejoraba el desfase entre lo que se recibía en contra y lo que era la respuesta que se daba a tal soportar el delito en cuerpo o hacienda propias.

La sociedad había alcanzado, con aquel simple cambio, un modo de ser que podríamos considerar correcto aunque, claro, muy lejos de lo que hoy día se considera “civilizado”.

De todas formas, no siempre el ser humano ha actuado, en materia legislativa o, en general, normativa, como se diría religiosamente, “como Dios manda” (porque sí, Dios manda hacer las cosas de determinada forma) porque, primero, no ha tenido la más mínima intención de aplicar tan general y benéfico principio y, luego, se ha dejado llevar por una ideología que tiene mucho de perversa por lo que ahora veremos.

Es cierto que se suele decir que siempre, en materia de tradición judeocristiana, se suele poner el mismo ejemplo y es que es uno que lo es paradigma de muchas cosas, de muchos comportamientos errados y de todo lo que no se debe hacer. Y nos referimos al aborto no sin saber que en otro tipo de realidades podríamos decir exactamente lo mismo.

Esto lo decimos porque el ser humano, cierto ser humano, ha conseguido lo que era casi imposible: volver a aquella etapa en la que matar al hijo era un derecho del padre aunque, ahora, llevado por el feminismo radical, lo es de la madre y, además, considerado un “avance” de la humanidad lo cual indica perfectamente hacia dónde va una humanidad así.

Leer más... »

29.05.21

La Palabra para el Domingo - 30 de mayo de 2021

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Como es obvio, hoy no es domingo 30 sino sábado, 29 de mayo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien pìense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario. 

 

Mt 28, 16-20

 

“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19      Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”

  

COMENTARIO

 

Enviados para cumplir una gran misión 

 

Cuando Jesús resucita siente la obligación de acudir a sus amigos, a quienes esperan, con su miedo; a acudir al encuentro de sus discípulos para decirles cuál ha de ser la labor que han de realizar en su más inmediato futuro. 

Los discípulos, por su parte, habían creído en la palabra que Jesús dijo a las dos Marías, a las que salieron a su encuentro después de su retorno al mundo: que les dijeran que Jesús les citaba en Galilea y allí fueron, prestos, raudos, inmediatamente.

Es lógico que cuando los discípulos ven a Jesús ya no puedan dudar de nada. Esto, conociendo a los que, ni por esas, eran capaces de entender que lo que había sucedido era, todo, cierto. Por eso, a pesar de que lo adoran, es decir, que lo tratan como a Dios, adorándole, quedan algunos de ellos que dudan, en su corazón y por eso, sabe que esta duda requiere la intervención inmediata del Mesías que, resucitado, siente que ha llegado el momento de que su mensaje sea entendido del todo. 

Como no puede ser de otra forma, Dios le ha dado todo el poder. Digo que no puede ser de otra forma ya que, al saber que es la misma persona aunque se manifieste en esa función de Mesías, de Enviado, de hermano, el que Jesús pueda hacer y deshacer es lo que es de esperar. Así, el envío que lleva a cabo, decir “id”, fue esencial para que su doctrina se extendiera por la inmediatez territorial y, luego, hasta los confines del entonces Imperio Romano y llegara, más tarde, hasta nuestro mundo actual. 

Dos misiones les encomienda Jesús: hacer discípulos, es decir, seguidores, conocedores, amadores y enseñar a creer, a practicar, a “guardar” todo lo que Él les había enseñado. Para lo primero, para hacer discípulos, los ya discípulos, habían de llevar a cabo el bautismo, esa limpieza del pecado que nos incorpora al Reino de Dios y en el que podemos perseverar si lo que queremos es amar y amar. Y el bautizo, esa inmersión en ese Reino, se había de hacer de alguna forma, en nombre de alguien para que tuviera verdadero sentido: en el nombre del Padre, que lo envía, del Hijo, que lo comunica, y del Espíritu Santo, que los guía. Esta forma de hacer mención de la Santísima Trinidad es fundamento de la eficacia del bautismo, mediante el cual aquellos que querían incorporarse a la comunidad de seguidores de Cristo lo hacían de forma plena, con todos sus efectos pero, también, con todas las consecuencias que traía (trae) incorporadas ese SÍ. 

En cuanto a lo segundo, es decir, al hecho de que se enseñara y se guardara lo que Jesús había enseñado, no es más que la confirmación de que lo oído y aprendido, lo escuchado y asimilado, se lleva a la práctica. Que donde es sí sea sí y donde es no sea no, como bien dijo; o lo que es lo mismo, que la doctrina que se ha recibido se ha de llevar a la práctica. Ese “guardar” no lo es en el sentido de “esconder”, sino de poner en el corazón para, entonces, y desde ese sitio donde sale lo bueno y lo malo, emerja, en la relación con los demás, lo positivo, todo, lo que había en la Palabra de Dios y en la comunicación verdadera que hace Jesús de ella, y todo lo que hay en la Palabra de Dios y en la comunicación que hacemos de ella. 

Por lo tanto, el bautizo hacía, y hace discípulos, pero el hecho de cumplir su Palabra es lo único que conforma y confirma, sobre todo confirma, ese discipulado, esa pertenencia, en principio teórica, a la comunidad de los hijos de Dios, esa filiación divina que extraemos de la luz de Dios, de esa estela que su paso por el mundo deja y con la cual, con nuestra voluntad, hacemos real. 

Por si pudiesen pensar que la soledad, al estar sin Él físicamente, podía causarles algún tipo de malestar espiritual, Jesús les comunica una verdad esencial para la supervivencia del espíritu; estará con ellos, con nosotros y con los que vendrán, siempre, “hasta el fin del mundo”, dice. Y esta promesa, sostén de nuestra fe, ese creer sin haber visto que aquí es, otra vez, esencial y básico, otra vez necesario, otra vez fundamental; esta promesa, digo, podemos contemplarla cada día, en cada paso que damos en nuestro camino hacia Dios, en pos de esa luz divina que ilumina nuestro paso, si queremos verla. 

 

PRECES  

Por todos aquellos que no piden a Dios por el regreso pronto de Cristo. 

Roguemos al Señor.

 

Por todos aquellos que no quieren evangelizar según la voluntad de Cristo. 

Roguemos al Señor.

ORACIÓN 

Padre Dios; ayúdanos a ser evangelizadores en el mundo descreído de hoy.

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

   

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

27.05.21

Una ventana a la Tierra Media – El todo de Tolkien: 3. El Señor de los Anillos

Resultado de imagen de JRR TOLKIEN

No podemos negar que enfrentarse, así, sin anestesia, a la obra cumbre de J.R.R. Tolkien no es poca cosa. Si, además, quien esto hace no es más que un simple lector del profesor de Oxford… en fin, como que la cosa no es nada fácil. Si, además, es más que sabido que hay personas infinitamente más preparadas para hacer eso que el que esto escribe… aún se complica más el asunto. 

Sin embargo, aunque sea a nivel puramente personal y pedestre creemos que algo podemos decir aunque mucho ya hayamos dicho, de hecho y verdad… 

El Señor de los Anillos ha pasado de ser una obra de literatura llamada fantástica (en todos los sentidos que comprende este adjetivo) a ser una obra casi, sin casi, de culto de todos aquellos lectores que ansían lo mejor a la hora de enfrascarse en determinadas aventuras. 

Es cierto y verdad que hace algunos decenios que ha traspasado el umbral de las páginas que contienen las aventuras y desventuras de la Compañía del Anillo. Y es que, al devenir obra esencial en este tipo de escritos, ha servido de base para muchas y variadas realidades. 

A nosotros, sin embargo, nos gusta El Señor de los Anillos en lo que es o, lo que es lo mismo, en sus miles de palabras y lo que suponen las mismas. 

Seguramente es cierto y verdad que todo lo que ha originado esta obra literaria, a saber, la música, los juegos, lo que se ha dibujado acerca de ellas y de sus personas o, en fin, todo lo que aquí no podemos poner por ignorar que exista (pero que seguro existe) está la mar de bien y muestra hasta dónde han llegado las aventuras de Frodo, sus amigos y sus enemigos, también. 

Esto lo decimos porque la trascendencia de ESDLA, que es también como, de forma abreviada se la cita, es más que mucha. 

Al respecto de esto, de las siglas ESDLA tenemos que decir que no son de nuestro gusto. Es decir, está bien resumir así el título pero no me digan ustedes que no es mejor decir, al completo, el mismo. Veamos esto: 

El Señor 

de los Anillos 

Leer más... »

25.05.21

Un amigo de Lolo – Cristo Médico – 2

Presentación

Beato Manuel Lozano Garrido, beato Lolo sonriendo

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

 

Cristo Médico – 2

  

Con la ayuda de Dios  estamos dando cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al Beato Manuel Lozano Garrido, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo que refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”.

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver.

  

“Porque fuiste el mejor médico de hace veinte siglos, yo vivo el alto honor de colaborar con tu ciencia, el privilegio de esas las veinticuatro horas del día en la salud y en la consolación de los hombres” (Mesa redonda con Dios, p. 77)

 

¿Cómo se siente Lolo y a Quién se acerca Lolo para llevar a cabo la misión de la que habla en este artículo y, en concreto, en este párrafo? 

Aquí aparecen una serie de palabras que muestran el sentido de todo esto y que, en el fondo, encuadran al Beato de Linares (Jaén,España) dentro de una situación espiritual más que especial:

Ciencia

Privilegio

Consolación 

En efecto, son sólo tres de las, digamos, bastantes que componen este apartado de su visión del Médico. Sin embargo, son tan cruciales e importantes que vale la pena detenerse en cada una de ellas para comprender lo que Manuel Lozano Garrido entiende de esa profesión médica tan especial de Cristo. 

En cuanto a la “Ciencia” de la que habla Lolo, es cierto y verdad que el Hijo de Dios hacía de su medicina una verdadera “ciencia” en cuanto a lo que la misma significa. Es decir, el saber humano que encierra la ciencia y a través del cual se manifiesta su ser y su hacer estaba al alcance de Jesucristo pues era Dios hecho hombre. Y Lolo quiere “colaborar” con tal ciencia. 

Es claro que el linarense universal sabe más que bien que nunca podrá ser más que su Maestro (esto mismo lo dice Cristo en un momento determinado del Evangelio) Pero, al menos, en su leal saber y entender quiere hacer lo posible para colaborar con esa ciencia del amor, del perdón y de la curación del alma de la que es Maestro el Maestro. 

En cuanto al “privilegio” que supone para Lolo hacer las veces de ayudante del Médico que es Cristo, es cierto y verdad que para nuestro amigo se siente privilegiado por poder hacer la parte que le corresponde en el devenir de su prójimo. 

Leer más... »

24.05.21

Serie tradición y conservadurismo – La tergiversada libertad

Resultado de imagen de Tradición y conservadurismo

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

“El que ha superado sus miedos será verdaderamente libre.”

Aristóteles

 

La libertad es un don de Dios y, por tanto, es un derecho que bien podemos llamar divino sin temor a equivocarnos ni exagerar lo más mínimo.

Decir esto es tan importante que no es fácil comprender cómo es violentado tantas veces este don por muchos de los poderes establecidos.

¿Qué supone que la libertad sea un don de Dios? ¿Acaso no tiene importancia el mismo? ¿Puede ser olvidado ese esencial y básico principio? ¿Corresponde a alguien, legítimamente, limitarlo y tergiversarlo?

Estas preguntas tienen su intríngulis y, seguramente, no serían fáciles de contestar por parte de alguien que tenga a la libertad como una realidad que a veces vale la pena limitar por según qué beneficios mundanos o humanos, políticos o económicos.

Debemos partir de algo que, por su contundencia, nos muestra hasta qué punto el Creador se toma en serio nuestra libertad. Y lo hace, primero, para no contradecirse a sí mismo en cuanto al significado de la misma y, luego, para que, en efecto, pueda ser la libertad puesta en práctica.

Pues bien, decimos que si hay algo que es totalmente claro y diáfano es que Dios nos da la libertad, nos la entrega, como don con la posibilidad, aceptada por el Señor, de que la usemos para olvidar a Quien nos ha creado. Y no sólo para eso sino para que actuemos en su contra y contra sus hijos.

Este dato debería ser suficiente como para dejar claro que la libertad no es algo baladí o una bonita palabra que se utiliza cuando hay represión sobre su ejercicio por parte de quien quiere la libertad en el sentido más egoísta que pueda existir: en aplicación de la ley del embudo que dicta que la parte más ancha del mismo es para mí y la más estrecha para ti, siendo yo el poderoso y tú quien soporta mi poder.

En realidad, ¿para qué necesitamos la libertad?

Alguien diría que, primero, para ser libres. Sin embargo decir eso es no darse cuenta del mundo en el que nos ha tocado vivir aunque sepamos que es el que nos tocado y debamos seguir adelante. Ahora bien, decir eso, que la libertad la tenemos para ser libres supone que puede haber alguien que entienda eso de otra forma y, so capa del malversado “bien público”, la límite con la anuencia, además, de grupos más que numerosos de la sociedad siempre dispuestos a ser encadenados con gozo de sus corazones si son los suyos quienes tienen las llaves de los candados.

Leer más... »

20.05.21

Ventana a la Tierra Media - El todo de Tolkien: El Hobbit

Resultado de imagen de JRR TOLKIEN

Bien podemos decir sin temor a equivocarnos que habrá habido pocos personajes en la historia de la literatura que como éste, que salió de no se sabe dónde y vivía en un agujero en el suelo, hayan dado tanto juego literario y fantástico.

Y sí, nos referimos al ser mediano llamado también Hobbit quien, sin quererlo y de forma imprevista, fuese por el mundo Terramediano a correr inesperadas aventuras.

A lo mejor el Hobbit resulta insufrible para según qué tipo de razas (pensemos en los Trolls o los Orcos, por ejemplo) y, por extensión, para todo aquel que idolatra al Mal y a su lado camina, pero para nosotros, la raza de los hombres, una vez descubierta su existencia, los medianos nos resultan, además de familiares (por razón de nuestro ser), agradables y muy dados a la celebración festiva. Y eso, se diga lo que se diga, no debería amargar la existencia de nadie sino, justo, al contrario. Y es que, como dice el dicho con mucha razón, “Ser amigo de un Hobbit el bien comer asegura” y no vamos a ser nosotros los que vayamos contra eso, faltaría más…

Doblando Páginas: Reseña: El Hobbit

Todo ser viviente de la Tierra Media (y se me apuran de las Tierras Imperecederas. Sí esos también, por muy bien que allí estén) debería conocer, al menos una vez en su vida, a un Hobbit. Es más, el que esto escribe llegó a conocer a tal simpar raza en medio de una trifulca que en seguida les cuento. Y ya verán qué amigos tan buenos tenemos los hombres en los medianos…

Eso se dice y se cuenta en la hora en la que los cuentos son los protagonistas de la noche. Pero, en realidad, que J.R.R. Tolkien diera a la luz del mundo a una raza tan especial como la mediana sólo pudo ser porque él mismo se consideraba un Hobbit. Por eso dijo en una ocasión algo como esto:

“De hecho, soy un Hobbit (en todo menos en tamaño). Me gustan los jardines, los árboles y las tierras de cultivo no mecanizadas; Fumo una pipa, y me gusta la buena comida simple (sin refrigerar), pero detesto la cocina francesa; Me gustan, y hasta me atrevo a ponerme en estos días aburridos, chalecos ornamentales. Soy aficionado a las setas (fuera de un campo); tener un sentido del humor muy simple (que incluso mis críticos encuentran aburrido); Me acuesto tarde y me levanto tarde (cuando es posible). No viajo mucho.”

Podemos decir, por tanto, que el profesor de Oxford tenía cierta predilección por los personajes que pertenecían a la raza mediana. Y por eso, los Hobbits más conocidos (Bilbo, Frodo, Sam, Merry y Pippin) son tan especiales y son tratados de una forma tan hermosa y tierna.

Leer más... »

18.05.21

Un amigo de Lolo - "Lolo, libro a libro" - Cristo Médico - 1

Presentación

Beato Manuel Lozano Garrido, beato Lolo sonriendo

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

 

Cristo Médico – 1

 

“Vengo hasta Ti porque tengo prisa en decirte que es maravilloso que vinieras al mundo y encajaras también en el esfuerzo de la Redención la noble tarea de sanar a los cuerpos” (Mesa redonda con Dios, p. 77) 

 

Tiene prisa. Lolo tiene prisa en dirigirse a Jesucristo, hermano suyo en la verdad y en el sufrimiento. Y la tiene porque sabe que el papel jugado por el Hijo de Dios en la vida del mundo y en la suya es de tal importancia que está impaciente por decir lo que tiene que decir. 

La prisa, muchas veces, peca de imprudencia porque puede acarrear malos resultados en eso que se hace o se quiere hacer. Precipitación que, muchas veces, es mala cosa.  

Lolo, sin embargo, no es imprudente porque seguramente le ha dado muchas vueltas a lo que aquí dice y nada es, pues, producto, de la prisa mal entendida. Su prisa es por agradecer, por ser buen hermano, buen hijo de Dios. 

A este respecto, muchas veces se habla de Cristo como Médico del “alma”. Y, sin embargo, ¡cuántas veces sanó el cuerpo!

Lo que dice Manuel es que quiere manifestar que la parece maravilloso que el Hijo de Dios viniera al mundo, también, a curar el cuerpo.

Leer más... »

17.05.21

Serie tradición y conservadurismo – La rupturista Nueva Era

Resultado de imagen de Tradición y conservadurismo

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

El fenómeno denominado “Nueva Era” está formado por aquellos movimientos, personas o instituciones que, desde el punto de vista de aquella, tratan de cercenar la civilización cristiana que tanto gozo ha dado y da a los seres humanos que, a lo largo de los siglos, han podido disfrutar de ella sin queja (al menos grandilocuente) sobre la eficacia espiritual que tiene la misma y, sobre todo, sin poder decir nada en contra de ella que, de alguna manera o de otra, pudiese destruirla lo cual, por otra parte, no deja de ser algo ilusorio al haber sido creada por Dios en su santísima y sabia Voluntad.

Tal forma de ver las cosas toca, por así decirlo, toda clase de temas pues es consciente de que su intento manipulador de la verdad y la realidad no ha de dejar nada escapar porque, de lo contrario, todo se le escaparía. 

Dios y el hombre

Si hay algo que la Nueva Era tiene en cuenta para tergiversar la realidad es establecer, digamos, una relación con Dios algo sui generis; es decir, como les viene bien y les conviene para alcanzar sus torcidos intereses.

Dentro de las propuestas para lo que quieren que sea “un mundo diferente”, que es la forma que tienen en Nueva Era de manifestar sus grandes ansias de que todo cambie para mal, la que se refiere a la relación del hombre con Dios es, sin duda, de las más destacadas porque supone, en realidad, el eje a través del cual se ha de conducir todo lo demás.

Como era de esperar, en este concreto apartado el ataque a la religión es claro y evidencia lo que sería un cambio de rumbo de la que denominan Era Cristiana y que vendría a ser sustituida por la Era de Acuario (tantas veces repetido esto y en tantos y tantos lugares y publicidades…)

Para que no se crea que, en realidad, esto que decimos sea algo de poca importancia y que, al fin y al cabo, se trata de cosas de personas que estamos alejadas de la realidad y que vemos tales cosas con malos ojos, así, sin más. Unos ejemplos tendrían que ser suficientes para deshacer tales impresiones:

1.-“Las religiones han sido el epicentro de todo. No ha existido gobernante que no estuviera vinculado o aconsejado por algún sector religioso o espiritual, del signo que fuese, y siempre con evidentes intereses de acumulación de poder, de ocupar lugares de privilegio”.

Leer más... »

15.05.21

La Palabra para el Domingo - 16 de mayo de 2021

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Como es obvio, hoy no es domingo 16 sino sábado, 15 de mayo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

 

 

 

Mc 16, 15-20

 

“15 Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16  El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. 17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.’ 19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales  que la acompañaban.”

 

COMENTARIO

Ascensión y confirmación de la Palabra

 

Antes de acudir, hasta su próxima venida en la Parusía, al Padre, deja un mensaje el Hijo de Dios. También deja una voluntad a aquellos que en ese momento lo ven y escuchan. Tanto una cosa como otra será fundamental para la transmisión de la Palabra de Jesús. 

El mensaje que debían de difundir es la Buena Nueva que Cristo trajo a la humanidad, la voluntad es, entiendo yo, el envío que hace a los transmisores. 

Este texto de Marcos está dividido, claramente, en tres partes, enlazada la primera con la tercera y siendo, la segunda, un, a modo, de enlace. Creemos que lo más importante en el envío que hace Cristo es el objeto del mismo: transmitir la Buena Nueva. Esa noticia que ha de salvar no es otra que el saber que el Reino de Dios ya ha llegado y que, sabiéndolo, puede resultar más fácil conocerlo y, conociéndolo, gozarlo y disfrutarlo. 

El mismo hecho de mandar, dirigir, enviar, a unas personas es ya importante en sí mismo pues significa que Jesús confía en esas personas que, tras la resurrección, han acabado de creer en todo lo que les dijo con anterioridad; además, que con su visión tras su sanguinolento suceder saben, ya, que han sido testigos del acontecimiento más importante que, desde la Creación, ha podido suceder. Es por esto que el Mesías, a pesar de saber de las dificultades con las que se encontrarían (ya les dijo que, no sólo los expulsarían de la sinagoga sino que, demás, cuando acabaran con sus vidas los que lo hicieran pensarían que lo hacían en nombre de Dios…) no duda en darles es último empujón, esa última ayuda que los confirmará en la labor que debían de llevar a cabo. 

Para que su trabajo no pudiera resultar vano sino que se apoyara en la gracia de Dios, les entrega una serie de signos, indicándoles que, a los que crean, no podrá afectarles el veneno de la serpiente (pensemos en el sentido de esto, en la picadura del mal, del pecado, que se verían libres, en cuanto creyentes), etc. Con esto lo que hacía era apoyar su designio en la forma en que la sociedad de su tiempo entendía la realidad: señales (que muchas veces le pidieron para que demostrara, así, que era quien decía que era) sobre las que apoyar sus creencias pues pareciera que con la sola predicación del Enviado parece que no había sido suficiente para convertir a muchos. 

Leer más... »