El Rey de España… ¿Dónde estaba ayer?

Ayer domingo, 30 de junio del año de Nuestro Señor de 2019, el que esto escribe recibió un correo electrónico muy especial.

Se trata, y puede verse en la imagen que aquí ponemos, de la respuesta de la Casa Real (del Rey de España, claro está) al requerimiento a Su Majestad de que fuera su persona la que hiciera la renovación de la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús como hizo el entonces Rey de España, en 1919.

La cosa, contando en mayorías políticas, debía ser de poca importancia porque, al fin y al cabo, sólo firmamos la tal petición 16.813 católicos españoles y eso, claro está y según qué tipo de pensamientos, es poca cosa…

Digamos, en primer lugar, que parece algo de guasa y cachondeo, que la fecha de la firma de la dizque respuesta sea la del 30 de mayo, justamente un mes antes de la citada Consagración había ayer. En fin… hay quien o no da más de sí o es, simplemente, malo de toda maldad…

Pero lo mejor es la respuesta a tal petición: ninguna, no hay. Nadie es capaz de responder no voy a ir o sí voy a ir. No. Lo que dice es, además, verdaderamente insultante. Y es que, a la petición, que es bien concreta y todo ser humano con dos dedos de frente entiende, se responde mirando para otro lado:

“Su Majestad me encarga que, en Su nombre, le agradezca su amable carta y le envíe un cordial saludo, extensivo a todos los firmantes, lo que cumplo con el mayor agrado”.

Pero, vamos a ver: ¡Es posible que se pueda ser tan corto y tener tan poca sesera como para responder de la manera cómo se responde una clara, concisa y sencilla petición.

Pues es fácil. Podía decir, por ejemplo:

-No quiero ir porque tengo algo mejor que hacer,

-No puedo ir porque no sería políticamente correcto,

-No puedo ir porque estoy políticamente secuestrado por un gobierno rojo,

-No puedo ir porque, en casa, eso no gustaría mucho…,

-No puedo ir porque esto es una democracia y ofendería a otros,

-No puedo ir porque, al fin y al cabo, p’a cuatro que habéis hecho semejante petición…

En fin, cualquiera podría decir mucho más pero basten tales ideas por si las quiere utilizar Su Majestad.

En realidad, dónde se encontraba el Rey de España, Felipe VI, ayer domingo, 30 de junio de 2019 nos importa, bien poco. Y es que cada cual puede hacer con su vida lo que bien pueda hacer con ella.

El caso es que su Majestad católica, el Rey de España Felipe VI no estaba donde tenía que estar. Y eso es algo más que un problema… es un síntoma.

Sí, el Rey de España, Felipe VI que, creemos fue bautizado en el seno de la Iglesia católica y creemos, pues lo vimos por la pequeña pantalla nunca mejor llamada “caja tonta”, contrajo católico matrimonio, no estaba donde tenía que estar, ayer domingo, 30 de junio de 2019.

Bueno. ¿Dónde, pues, debía haber estado el Rey de España, su Majestad católica Felipe VI?

Sabemos que ayer domingo, 30 de junio de 2019 se recordó un momento más que importante en la historia de la, aún, llamada España: se recordaba la Consagración de nuestra patria al Sagrado Corazón de Jesús que se llevó a cabo ahora hace 100 años en el centro geográfico de la Península Ibérica.

Y sí, se recordó eso y se renovó, por así decirlo, la tal Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, Nuestro y Único Señor.

Entonces, en 1919, el entonces Rey, Alfonso XIII pudo acudir a la citada consagración a pesar de que los poderes políticos de entonces (liberales y así) no querían, para nada, que eso se llevara a cabo porque ya sabemos cómo eran y son las izquierdas llamadas, luego, rojas.

Pues bien, a pesar de estar casi secuestrado por el poder político no iba a permitir Alfonso XIII no estar presente en la citada Consagración. Y fue él mismo quien, entonces, la leyó. Y sí, España, su patria y la nuestra, quedó consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, repetimos, Nuestro y Único Señor.

Pues, al parecer, el actual Rey de España que, creemos, tiene alguna que otra relación familiar con Alfonso XIII, no tenía tiempo libre para acudir al Cerro de los Ángeles para renovar la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.

Pues bien, su Majestad, le vamos a recordar algo que dice la Constitución (tan mejorable en tantas cosas…) de 1978. Lo dice en el artículo 16.3 de la misma:

Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”.

La cosa, pues, está dicha porque las cosas son como son y, en realidad, de donde no hay… no se puede sacar.

Bien.

En efecto, el Estado no tiene confesión como propia. Y eso, dado como son las cosas políticas y del mundo, está más que bien. Debe haber separación entre una cosa y la otra porque, además, eso conviene mucho a la Iglesia católica.

Pero una cosa es eso y otra, muy distinta, que quien ostenta el máximo escalón de la representación del Estado no tenga tiempo como para, siquiera, acercarse a la celebración de la que hablamos siendo, se supone, Su Majestad, católico y todo eso que, entonces, se podría decir de Felipe VI.

Por otra parte, tampoco ha habido mucha colaboración por parte de las autoridades que, según dice la Constitución aún en vigor (aunque vemos que no se cumple para nada en esto) deben respetar las creencias de los españoles que, en su inmensa mayoría es católica. Al fin y al cabo sus políticas son las mismas y sus pensamientos los mismos anticlericales que en 1919. Nada ha cambiado, nada de nada.

En esto, en la mayoritaria catolicidad de los españoles se ciscan las mayores autoridades que hay en nuestra patria. Y es que ellas están a otra cosa, que nunca son las cosas de la Iglesia católica.

A nosotros nos gustaría preguntar a su Majestad Felipe VI en qué sitio mejor podía estar un Rey bautizado y matrimoniado en el seno de la Iglesia católica que en la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. ¿Tan poco le importa eso? ¿Acaso en esto también va a ser Su Majestad políticamente correcto?

Es triste tener que escribir esto aunque, en realidad, nada de esto, tristemente decimos, nos extraña. Y no nos extraña nada porque a todo acaban diciendo que sí vía Boletín Oficial del Estado: a todo lo que se les presente quien debe firmar según qué cosas. Así, se aprueba, al firmarlo, el aborto, el divorcio o lo que sea.

Y así, se nos dirá que eso no lo ha firmado Su Majestad Felipe VI sino que fue su padre, a la sazón y ahora Rey emérito, Juan Carlos I. Pero debemos recordar aquí que cuando se cumplieron 50 años de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, es decir en 1969, tanto Él como el entonces Jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde, acudieron allí, al Cerro de los Ángeles para recordar tan antiguo pero gozoso momento de la historia del catolicismo en España.

Y es que, en fin, cada cual es como es y, por decirlo así, de tal palo tal astilla.

Nosotros, los españoles que nos sentimos católicos, sólo podemos preguntar que a qué Señor debemos nuestra vida. Y sí,  por gracia podemos decir que sólo debemos nuestra vida a Nuestro Señor Jesucristo y no al otro. Faltaría más.

Por cierto, lo más triste de todo es que todo esto lo escribimos unos cuantos días de que eso pase (con los correspondientes añadidos de última hora). Y es que, en verdad, el percal lo tenemos más que conocido y de qué pie cojea cada uno también lo sabemos. Eso, también lo sabemos.

Otro por cierto. En verdad, y francamente lo decimos, su regia presencia no hacía falta. En realidad, eso es cosa del pueblo católico. ¿Verdad, Majestad?

¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!

¡Viva Cristo Rey!

¡Viva España!

Y sí, seguro que esto se le atraganta a más de uno. ¡Respeto humano… ninguno! ¡Ser políticamente correctos… nunca!

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Cuando no se hace lo que se debe hacer es fácil que se dude de ciertas representaciones.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15 comentarios

  
Rd
El rey Juan Carlos I Rey de España estuvo presente aunque no se dejó ver. ¿ O cree usted que renunció a la vida publica pasado el 30 de mayo, fecha real del centenario, por tontería.. ¿
Con sus faltas o sin ellas , el Rey sabe donde debe estar.
Dios todo lo vė, todo lo conoce y todo lo sabe juzgar.


30/06/19 11:41 PM
  
Guillermo PF
Usted mismo ha sido capaz, entre toda su sarta de explicaciones, unas más razonables, otras más encolerizadas, de citar la explicación constitucional que por sí sola justifica la ausencia real.
Los países aconfesionales, precisamente por eso, no se consagran a una religión y a las demás no. Por mucho que el monarca, particularmente, se case o bautice a sus hijas en la confesión que se tiene por costumbre hacerlo.
Yo le voy a añadir otra explicación como mero telespectador de la ceremonia. El rey no ha asistido porque también a muchos católicos no nos parece bien que asista.
01/07/19 1:21 AM
  
pacomio
Es lisa y llana apostasía del Coronado y de su pueblo.
Si fueron sólo 12.000 personas...
Este el frutovde la destrucción del postconcilio.
Falta de Fe, falta de honra, falta de dignidad, del Coronado, de los mitrados y del pueblo envilecido.
01/07/19 1:44 AM
  
Jordi
Felipe VI y Juan Carlos I debían de haber estado de forma oficial, dado que la presencia del rey se corresponde a la tradición, pues estuvo Alfonso XII.

Además, se les vio salir de una catedral, cuando hubo aquel escándalo entre las niñas, la abuela y la madre. Por lo tanto, estuvieron en un acto y recinto religioso, debían de haber estado en la Consagración.
01/07/19 1:59 AM
  
José Luis (OFS)
Hay comentarios injustos, la naturaleza de Espala no es ser aconfesional, sino religiosa, cristiana y católica. La presencia de los monarcas debería ser visible a toda España, pero si no están en gracia de Dios, por eso, del asunto que se firma a favor del aborto; que es la destrucción y el desgarramientos de los no nacidos.

Un rey si se considera católico, debe estar en primera línea en la Iglesia en los momentos solemnes más importantes, eso cuando está en gracia de Dios, que no participa con las obras del diablo, legalizando pecados.


Lo que ha escrito Don Eleuterio es lo correcto. Pues él se informa antes. Gracias a Dios.
01/07/19 6:34 AM
  
blaloma
La sociedad española de 1919 es totalmente diferente de la de 2019. Lo de que es mayoritariamente católica me parece un disparate. Desgraciadamente, no es así. Y el primero que es muy poquito católico es el rey. Y no digamos la constitución, que lo dice muy claro en ese párrafo que usted cita. El rey no puede señalarse de esa manera, ni aunque hubiera querido, que seguramente tampoco quería.
Con respecto a la respuesta, me parece un prodigio de diplomacia. Hay que felicitar al director de comunicación de la Casa Real, cuya función no es ser sincero sino evitar meter la pata.

01/07/19 6:35 AM
  
nadie
Sr Eleuterio, cuando escribe usted: "En efecto, el Estado no tiene confesión como propia. Y eso, dado como son las cosas políticas y del mundo, está más que bien. Debe haber separación entre una cosa y la otra porque, además, eso conviene mucho a la Iglesia católica." ¿ Lo escribe como ironía? Es que si no, no me convence . Ya me explicará. Gracias

EFG

No, no lo digo con ironía. Lo que quiero decir es que, si bien, la separación entre la Iglesia y el Estado está declarada cuando dice Cristo "Dad al César lo que del César y a Dios lo que es de Dios" eso no quiere decir, por ejemplo, que si el Rey de España se presenta en la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús y preside el acto como representante del Estado, la cosa vaya a cambiar. Y es que por mucho que se diga que el Estado es aconfesional... vamos, que una cosa es una cosa y otra, es otra. Además, el Rey puede ir de viaje oficial, por ejemplo, a cualquier nación musulmana (Por ejemplo, a Arabia Saudí con todo lo que supone y es tal nación...) y todo está más que bien pero si acude, en España, a un acto de su, se supone, propia religión, la cosa está más que mal y supone esto y lo otro. Y que ser políticamente correcto tiene tales cosas y hace que decaiga mucho la fe que se dice tener... Pero, en fin, por desgracia, las cosas están como están y seguro que no van a mejorar mucho si siguen en el poder partidos políticos surgidos de la Revolución Francesa, a saber, socialistas, comunistas, centristas, de derechas acomplejados, etc. Y sí, nos referimos a la ideología surgida de aquella maldita y malhadada revolución.
01/07/19 7:56 AM
  
amalia
Como receptora de tan "cordiales saludos", le agradezco el terrible esfuerzo, pero puede guardárselos donde suela. Eso si, que Dios se lo demande.

¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!

¡Viva Cristo Rey!

¡Viva España!
01/07/19 8:49 AM
  
templario
Pero es lo que hay. Si quien dirige la Iglesia apostató con sus herejías, ¿porque no va a apostatar quien dirige una nación supuestamente católica, donde el 70% son bautizados por la Iglesia y el 10% son practicantes.
Es otro síntoma de que nos encontramos en los "Ultimos Tiempos", previos a la Parusía. Y cuando vuelva Nuestro Rey, ¿encontrará Fé en España?
01/07/19 10:18 AM
  
Juan Marienr
El rey de España estaba donde tenía que estar. Ni falta que hacía nadie de la familia real en un acto así, mejor se quedaron refrescándose en su casa con el aire acondicionado y la piscina privada.

Lo peor que le puede pasar a un católico es que le domestiquen los poderosos, debemos ir por libre de una vez y desarrollar nuestra espiritualidad al máximo sin interferencias de ningún signo.

¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús!

¡Viva Cristo Rey!

¡Viva España Católica!
01/07/19 12:28 PM
  
Eva
Recuerde este grupo de chiflados que existen muchos credos y que España respeta eso. Qué recuerden su efeméride callados y recogidos en paz sin molestar al resto.

EFG

Muchas gracias por los insultos. Es un honor recibirlos por ser discípulos de Cristo. Y sí, en España existen algunos credos pero eso no nos va hacer callar a los católicos porque haya quien quiera que estemos así y no digamos nada contra el aborto, contra el divorcio, contra la ridícula ideología de género, etc. Quien quiera estar calladito que esté calladito. Y si hablamos de molestar, ahí tenemos a los mártires católicos que fueron algo más que molestados por personas que llaman chiflados a los hijos de Dios.
01/07/19 12:57 PM
  
Benjamín Gálvez
Son razonables las ideas que expone el articulista.
Agora bien, aunque no estuviese presente la mayor autoridad del Estado, creo que muchos deberíamos reflexionar sobre: ¿hubo una amplia representación de la Conferencia Episcopal...? ¿O es que era un acto no cristiano, ni evangelizador?
01/07/19 2:52 PM
  
gringo
Hay cierto (nacional)catolicismo español, que todavía no se acostumbra a que las instituciones ya no les apoyan.
Si todos los españoles somos iguales ante la ley, el rey puede ser en su vida privada lo que quiera, como si en dos generaciones tenemos en la Zarzuela un rey protestante o una reina lesbiana con su consorte bollera.
El rey ya no es modelo de vida a imitar para los plebeyos, él hace un trabajo y luego tiene sus costumbres y creencias.
La época del cuius regio eius religio ya pasó. Ni el pueblo debe tener la religión del príncipe ni viceversa.
01/07/19 4:54 PM
  
Francesc
No se equivoque, Fernando VI nada tiene de "Majestad católica"
01/07/19 4:59 PM
  
Juan Mariner
Eva: estoy de acuerdo con usted, chiflado por el Sagrado Corazón de Jesús. Sólo tengo un Rey: Cristo; el de mentira ya se lo regalo todo.
01/07/19 6:31 PM

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