6.01.22

De cuando rezo el Rosario (X) / Imitadores de Cristo

Mucho antes de que la conferencia episcopal de mi país prohibiera la misa según la forma extraordinaria venía diciéndome que el final de mis días estaba cerca pero, que va!, vivo y sigo viviendo y nada que parece llegar el final. 

Un poco de esa espera ha salido el día tras día postergar escribir en el blog pero, dado que sigo esperando, o sea, viviendo, tal vez mejor sigo escribiendo.

Para empezar, recordarles que a partir de la cirugía de marzo pasado he quedado rara.

Ahora mis cavilaciones suenan un poco disparatadas, quizá un poco más que antes tal como, por ejemplo: el otro día me figuraba que, como en Dios no hay tiempo ni espacio que -entonces- la oración, vivida en gracia, viene a ser como una conexión con la eternidad de Dios; tal como nos explica Sacrosanctum concilium la teología de la liturgia.

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5.11.21

Como ver abrirse el cielo!

 
 
Lo católicos somos personas de hacer cosas y es por eso que la Iglesia continúa existiendo y, no solo porque hacemos cosas por hacerlas sino porque las hacemos según Dios. No es que las hagamos por merito propio sino por total y absoluta gracia de Dios de tal manera que por eso la Iglesia prevalece.
 
Y hacemos las cosas porque nos reconocemos hijos muy amados de Dios y hay un impulso de la gracia que nos mueve a actuar y a querer hacerlo.
 
Actuando según ese impulso de la gracia vamos reconociendo que cualquier pequeña cosa que hacemos sirve para dar Gloria a Dios y a la vez su amor nos santifica.
 
Cuando se entra en esa dinámica ya no se quiere salir de ahí y aunque exista tribulación y adversidad y dolor y sufrimiento se anda feliz; eso lo hemos comprobado en tantísimos Santos a los que celebramos hace poco.

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30.09.21

Jóvenes y adultos de Costa Rica que han asistido a misa tridentina durante tanto tiempo

Escribo con el corazon en la mano y espero que sirva también para jóvenes y adultos en otros países que, al igual que nosotros, se puedan ver privados de la misa de antes.

Les adelanto que aquí leerán algo de sensiblería pero también un poco de lo que debe ser dicho.

-O-

Parte I

Sepan que comprendo que para ustedes es como haber estado en el cielo y que los regresen a la tierra; pero por eso mismo están mejor capacitados que muchos para moverse por el mundo como portadores de esa luz que conocieron.

Miren a esa luz que es el mismo Cristo y la verán en otras celebraciones litúrgicas pero principalmente dentro de sus almas en estado de gracia.

Ya saben, el cielo que aparentemente perdieron está en sus almas.

No estén tristes.

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9.08.21

Riquezas que aparecen y desaparecen.

El otro día, el apreciado Alonso Gracián me mandó el libro de visiones de la beata Ana Catalina Emmerich sobre La Pasión del Señor.

La cuarta meditación trata sobre el cáliz que utilizó nuestro Señor en la última cena. 

Observé que el cáliz existe desde tiempo inmemorial y, aunque pasó por muchas manos, el Señor siempre contó con custodios de la tradición para hacerlo llegar a manos de Jesús esa noche memorable.

“Porque Dios así lo quiso", dice la beata, “se encontró este cáliz Santo".

Aquella visión me pareció muy aleccionadora en relación a cómo aparece y desaparece la forma extraordinaria de la santa misa en nuestro país.

“Porque Dios así lo quiso", desapareció sin dejar rastro después del concilio Vaticano II, apareció de nuevo para estar presente entre nosotros durante ocho años y, desaparece de nuevo, sin aparente buena razón.

El caso es que el Señor es el único que sabe cuándo aparecer el cáliz y esconderlo para cuando ha cumplido con su deber; lo mismo sucede entre nosotros con la santa misa de antes.

Y, como falta mucho para la Parusía, es probable que volveremos a ver la forma extraordinaria entre nosotros.

Estaremos a la espera!

Sea a Dios toda la gloria!
Deo omnis gloria!

24.07.21