La extraña conciencia de José Bono
Han sido demasiadas veces las que el presidente del Congreso de los Diputados y católico según y cómo, José Bono, se ha tenido que manifestar acerca del aborto.
Han sido demasiadas porque siempre concluye lo mismo: es muy católico pero vota a favor del aborto.
Ahora ha redondeado su pensamiento con la publicación de un artículo en su periódico de cabecera, “El País” en el que, por fin, aclara las pocas dudas que pudiéramos tener sobre lo que, en verdad, le importa la vida del nasciturus: nada de nada. Al fin al cabo es, Bono, un lobo con piel de cordero.
Ha escrito, para empezar, lo siguiente:
“Cuando me enfrento a la regulación legal de la interrupción del embarazo, no puedo hacerlo como si de una ley sobre seguros agrarios se tratara. Al votar una ley sobre el aborto mi conciencia me interpela”.
Pues da la impresión de que el resultado de su votación es, exactamente, el mismo: a favor tanto de la ley de seguros agrarios como del aborto. La conciencia la debe tener dormida.

















