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13.06.26

Reseña: Beato Manuel Lozano Garrido. Sí y gracias

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo: Sí y gracias

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas86

Precio aprox.: 4,32

ISBN Amazon979-8180017918

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Cuando se llega al conocimiento de la vida y milagros de Manuel Lozano Garrido es cierto y verdad que es más que fácil llevarse las manos a la cabeza. Y es que, por decirlo pronto, su misma existencia física es un verdadero prodigio de fuerza (aunque parezca imposible) pero, sobre todo, de voluntad ayudada por Dios.

No es posible negar que aquel niño que nacería un 9 de agosto de 1920 en un pueblo de la Provincia de Jaén llamado Linares, tenía un futuro por delante como lo tiene cualquier persona. Sin embargo, su vida particular le llevó por el camino, sí, del martirio pues fue testigo, siempre dando gracias a Dios por su mismo ser y, entonces, fue semilla de nuevos cristianos o, al menos, un ejemplo más que bueno a seguir.

¿Seríamos capaces, nosotros, de tener una actitud de vida como la que tuvo Lolo?

A esto, de todas formas, debe responder cada uno de nosotros.

Pero, frente a sus circunstancias, el Beato de Linares respondió de una forma que, en tres palabras (en sustancia, dos) dijo todo lo que puede decir alguien que sabe lo que dice. Y es que dijo, dentro de su corazón y, luego, en su vida toda: sí y gracias.

En realidad, es cierto que se trata de dos palabras. Es decir, no tuvo que pronunciar ningún largo discurso ni hacer extensas elucubraciones para sostener qué entendía él de su vida y cómo la aceptaba: sólo “sí” y “gracias”.

Sí y gracias, si bien miramos tales palabras, vienen a decir muchas más cosas de las que, en principio, pudiéramos esperar. Y, es más, mucho significan si son dichas por nuestro amigo que llegó a los altares a base de muchos síes y muchas gracias a Dios.

Cuando se dice sí a una proposición es que se está de acuerdo con ella. Y si es Dios quien hace tal proposición… no podemos negar que decir sí supone mucho más que una simple contestación, digamos, sin consecuencias.

Por eso, cuando Lolo dijo sí a todo lo que Dios le proponía para su vida es cierto y verdad que debía saber que la cosa no sería, por decirlo así, demasiado fácil. Y es que desde el mismo momento en el que le dicen que está, digámoslo ya, desahuciado por su enfermedad y lo hacen al principio de los años 40 del siglo pasado, no sería pocas las veces que diría sí a lo que su Padre del Cielo le presentaba ante y en su corazón.

Dijo sí, Lolo, muchas veces, como es lógico por el padecer físico que tuvo que sufrir en aquellos casi 30 años (1941-1971 más o menos) Y lo dijo con el conocimiento perfecto y claro de qué suponía decirlo. Y no quiso, ni una vez podemos suponer, desdecirse de aquella, en el fondo, su promesa hecha a Dios de cumplir con su santa Voluntad y hacerlo, especialmente, en sus condiciones.

Pero Lolo dijo también, y suponemos que muchas veces, “gracias”.

En principio, a todos nos puede espantar un espíritu como el de Manuel Lozano Garrido: ¿además de cómo lo está pasando es capaz de dar las gracias a Dios?

Como diría Cristo en una ocasión, eso, humanamente, es imposible para el hombre pero no lo es para Dios. Y, a este respecto, Lolo podía resistir todo lo que resistió porque se creyó al Todopoderoso y le fue fiel a pesar de todo o, mejor, por eso mismo que era aquel todo físico por el que iba pasando a lo largo de los años y que iba a peor, a peor y, como final de aquella mascletá de padecimientos, ceguera incluida.

Lolo supo lo que decía: supo lo que suponía decir “sí”, así, afirmativamente hablando, pensando y haciendo. Pero también supo muy bien que debía dar las gracias, sí, por todo aquello que le había pasado y le pasaría hasta el final de su doliente pero gozosa vida.

Verdaderamente, Lolo es ejemplo de muchas cosas pero lo es, más que nada, de mantener su palabra de decir “sí” y de sostener aquellas “gracias” . Y eso fue lo que, precisamente y no por casualidad, le hizo ser Santo, así, con mayúsculas.

Les dejo aquí el Índice:

Presentación

1. Sí de Lolo

Lolo dice sí con su vida de fe

Lolo dice sí en la oración

Lo que acepta Lolo

2. Gracias de Lolo

Lolo da las gracias con su modo de ser

Lolo da las gracias siendo discípulo aplicado de Cristo

3. En resumidas cuentas: la santidad de Lolo

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y siguiendo el valioso principioque dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.06.26

Reseña: Desde el suelo. Poemas al Cielo

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 79

Precio aprox. Tapa blanda: 4,32 

ISBN Amazon979-8199557429

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Es verdad que la poesía tiene múltiples posibilidades de expresión. Es decir, no hay ningún aspecto de la vida que nos ha tocado vivir al que no podamos aplicar la técnica del verso, de la rima y la sílaba.

Por supuesto que a lo largo de la historia han sido muchos los poetas (religiosos o laicos) que han dirigido su esfuerzo poético a expresar su relación con Dios o, en general, con todo lo que tenga que ver con lo espiritual.

Cierto es que esto es algo que cualquiera sabe y, como cualquiera sabe también, cada cual puede tener, y tiene, una relación propia y personal con todo lo que tiene que ver con lo espiritual, con la fe y, en fin, con Dios mismo. Y aquí se trata, precisamente, de prestar atención a aspectos tan importantes para la vida de un creyente como son, por ejemplo, lo que tenga en su corazón y que pueda lastrar su vida espiritual, aquello que suponga lo que tiene relación con la vida eterna que es, para todo creyente católico, un anhelo más que fundamental. Pero también es muy importante darse cuenta de que el Creador, en su inmensa bondad, nos ha agraciado con dones que no siempre sabemos utilizar o, incluso, que no queremos utilizar muchas veces por miedo.

Poéticamente nos movemos en ese mundo del alma donde todo lo que nos sucede es importante porque nos sucede a nosotros y nosotros, que somos hijos de Dios, queremos que nos suceda lo mejor para nuestra vida espiritual. Y es cierto que, aunque eso no siempre pase nosotros sí queremos que pase y hacemos lo posible para que pase. Al fin y al cabo, somos barro y ya sabe que más de una vez nos rompemos e, incluso, nos derretimos.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Cargas y pesadumbres

            Lo que podemos ser

            Cargas del corazón

            Quicios rotos

            A pesar de los pesares

            Nubes ciertas

            Y nos vemos como somos

Ansia por la Vida

            Sueños de vida eterna

            Un anhelo de siempre

            Sílaba a sílaba

            Soñada luz           

        Entrever estancias

            Aquí y allí

Dones y gracias

            Ser como don

            Dádivas divinas

            Misteriosa gracia

            Fructificador bien

            Deo gratias

           Gratis et amore

Sonetos del camino

       Al paso vamos

         Tener un faro, el fin

Motu proprio

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y, ya de paso, les ponemos uno de los poemas que corresponde al apartado “Un necesario Epílogo”:

Un necesario Epílogo

Desde el suelo,

aquí donde todo puede ser tiniebla,

donde el quicio se puede romper,

donde el corazón se esconde.

Desde el suelo,

aquí donde las esperanzas

se pierden en vacíos,

donde mañana es palabra ausente,

donde sólo importa el hoy.

Desde el suelo,

aquí donde la brisa no siempre es suave,

donde vientos de huracán corroen el alma,

donde el espíritu se encoge

y su raíz sucumbe.

Desde el suelo,

aquí donde mirar y creer

es lo mismo,

donde somos barro, aquí,

donde el corazón puede ser piedra,

donde hay un camino, un destino, un fin.

Por cierto, el apartado “Motu proprio” requiere explicación. Y es que me gustaría favorecer en los posibles lectores su vertiente de poetas. Por eso he dejado más de una decena de páginas en blanco para que, quien quiera, pueda escribir sus propios poemas. En fin… es una idea que ya he repetido en el otro libro de títuloEstancias poéticas. Escabel-Puerta-Cielo” y que, el que esto escribe, piensa aprovechar. 

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

27.05.26

Reseña: Simple, y sencillamente, María

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 135

Precio aprox. Tapa blanda: 8,32  

ISBN Amazon: 979-8198291508

Año edición: 2026

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Reproducimos el capítulo de título “Dulzura” como una de las virtudes de la Virgen María.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve

¡Oh, clemente, Oh, piadosa, Oh dulce Virgen María!”

Salve Regina

Esta parte de La Salve nos dice mucho acerca de esta virtud porque, con certeza lo decimos, la Virgen María es dulzura nuestra porque su corazón es dulce más que el de nadie salvo el de su Hijo y Dios mismo.

La dulzura de María no es, precisamente, una virtud que la debilite como si dijéramos que es algo así como una “ñoñería” poco útil sino que, al contrario, la convierte a ella en amor puro y paciente que consuela y, ya de paso, nos sirve de estímulo, faro y guía.

Santos como, por ejemplo, San Bernardo de Clavaral (1090-1153), en sus Homilías sobre la Virgen Madre hace hincapié en esta virtud cuando dice que en María “Nada es severo, nada terrible; todo es dulzura”. Y es dulzura, toda ella lo es, porque tiene como misión importante traer misericordia a través de si Hijo porque se ha hecho toda para todos.

Podemos decir que la Madre de Dios manifiesta siempre piedad hacia quienes buscan enmendar su vida y eso lo hace con la mayor dulzura del mundo con la que nos acoge a todos sus hijos.

Pero, además, la dulzura de María viene a ser la bondad que se aplica a todas las relaciones humanas caracterizándose pro ser amable al trato, en las palabras y el comportamiento de cada día. Y ahí es donde la dulzura de la esposa de José se manifiesta en todo su esplendor.

También podemos decir que la dulzura de María se manifiesta cuando nos acompaña en aquellos momentos en los que nuestra vida muestra su cara más amarga. Y con su dulzura calma nuestro corazón y lo eleva por encima de los tropiezos o los embates de nuestra vida.

El caso es que a lo largo de la vida de aquella joven que dijo sí a Dios en el momento más oportuno de la historia de la salvación mostró su dulzura. Así, por ejemplo, desde la misma anunciación, pasando por la visitación a su prima Isabel o el viaje a Belén y el mismo nacimiento de su Hijo.

Bien Podemos decir, por tanto, que dulce fue su porte dulce fue su mirada y dulce fue su comportamiento en esos momentos tan importantes de la vida de la Madre de Dios. Dulzura que mostró sin tener en cuenta ningún tipo de reparo o respeto humano.

Podemos decir que la Virgen María manifiesta dulzura hasta en su nombre. Por eso celebramos el 12 de septiembre su Dulce Nombre (fiesta que fue extendida a toda la Iglesia por el Papa Inocencio XI en 1683 aunque tal celebración ya existía en España desde 1513) porque hasta eso, que es lo más básico que tiene una persona, determina cómo sería aquella niña nacida del amor de Joaquín y Ana. Y eso porque, lo mismo que se considera el nombre de Jesús, en de María nos trae consuelo y es, además, un bálsamo en los momentos de agonía y, en general, en las dificultades.

María, pues, tiene una dulzura que bien podemos llamar angelical que es propia de su Inmaculado Corazón porque es difícil que nos podamos imaginar a la Virgen María haciendo algo así como gritar o perder la paz del alma y del corazón o, en fin, de hacer mal a alguien.

A esto respondemos que No. No cabe en nuestro pensar que una cosa así pudiera pasar cuando sus santos pies pisaron el santo suelo de Israel. Y es que, incluso en los momentos más difíciles de su vida (como, por ejemplo, el de la Pasión de su Hijo) nada pudo perturbar su dulzura y expresar, con ella, todo el amor que tenía por Aquel que la había elegido por Madre.

María, con su dulzura, se muestra, se nos muestra, como una presencia que, discretamente, nos alienta y nos consuela, que nos sostiene cuando nos flaquea el alma o el corazón se nos viene abajo por cualquier circunstancia por la que estemos pasando.

Sin embargo, tal dulzura no nos empuja ni nos vence algo así como imponiéndose sino que viene a ser como un susurro.

Por otra parte, es cierto y verdad que la dulzura de la Virgen María nos ayuda más que mucho a cambiar nuestro corazón.

Vemos, por tanto, que la Inmaculada, con el proceder a lo largo de su vida y con su estancia en el Cielo junto a Dios y a su Hijo, nos ayuda a transformar el quehacer diario por uno que sea agradable al Creador.

La dulzura de María tiene, por tanto, un valor más que elevado porque nos sirve de claro ejemplo de proceder y en ella podemos encontrar lo que, a veces, nos falta para ser buenos hijos de Dios. Y es en ella en quien encontramos la exacta medida de la dulzura que la viste desde el corazón hasta el alma, blanca de toda blancura.

Oremos de una forma más que relacionada con la dulzura de María diciendo

¡Oh, Clementísima Reina y Auxiliadora de los cristianos! Con las más ardientes súplicas vengo a pedirte la gracia que necesito… y me concedas además la santa dulzura, que es el ropaje de la humildad y la virtud predilecta del Sacratísimo Corazón de Jesús. Débil y orgulloso como soy, jamás llegaría a revestir mi alma de este encantador ropaje sin tu misericordia. Ayúdame a ser cortés en el trato, dulce en el sentir y en el hablar, bueno con todos y especialmente con quien se me manifieste frío y maligno, a fin de procurarte una complacencia a Ti y a tu dulcísimo Jesús.

Amén.”

Y es que la Virgen María, de dulce alma, siempre está dispuesta a acogernos en su dulce corazón, fuente de eterna dulzura.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

I María, Madre de Dios

1. Dios así lo quería

2. María dijo sí

3. María y Cristo

II María, Madre nuestra

4. María nos acoge en su corazón

5. María nos quiere junto a sí

6. María nos llama hijos

III Virtudes de María

7. Obediencia

8. Humildad

9. Dulzura

10. Oración

11. Fe

12. Pureza divina

13. Paciencia heroica

14. Sabiduría celestial

IV. María, Intercesora y Mediadora

Letanías de la Virgen María

(De Manuel Lozano Garrido, Lolo)

Un necesario Epilogo

Acerca del autor

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios nos dio una Madre como María. Y todas las gracias a dar son pocas. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

11.05.26

Reseña: Poemas para un tiempo de fe - 2003

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 414

Precio aprox. Tapa blanda: 18,53 

ISBN Amazon tapa9798196198434

Año edición: 2026

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Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Como es bien sabido, un año tiene muchos días y bastantes meses si lo miramos así, tan sólo hablando de números. Sin embargo, si tenemos en cuenta las vivencias que en los mismos pueden acaecer es cierto y verdad que muchas con y en mucho pueden llenar nuestro corazón.

La fe también tiene su tiempo que es, exactamente, todo. Es decir, no es nada conveniente encajonar la creencia que decimos tener en el sentido de circunscribirla a determinados momento o hacer de ella algo así como moneda de cambio o de trueque por cualquier conveniencia.

El caso es que este libro es, ciertamente muy extenso. Y lo es porque abarca todo un año desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre. Y a cada uno de ellos (menos a algún día que se ha agrupado con otro) le corresponde un poema que tiene relación, toda, con la fe quien esto escribe.

Los poemas que a continuación les presentamos son, por lo general, de verso libre como libre es el corazón que acepta a Dios y, de hacerlo, es consecuente con lo que ha aceptado. Y nada mejor que hacer todo lo posible para que los muchos y diversos aspectos que conforman las poliédricas perspectivas de nuestra fe se hagan realidad. Y eso es lo que aquí se ha pretendido hacer.

De todas formas, también es cierto y verdad que habrá quien no crea para nada oportuno hacer esto con la fe que uno tiene pero, se diga lo que se diga, Dios nos ha dado libertad para aprovecharla todo lo que podamos siempre que, claro, esto se haga para bien y por mejor ser hijos suyos.

Terminemos esta pequeña presentación diciendo, por ejemplo, que

Hacemos de cada palabra un escalón

para subir al Padre,

de cada sílaba que la conforma

una esperanza cierta y franca.

Hacemos de cada verso

un escabel desde donde mejor ver

nuestro corazón en el de Dios,

así, simplemente y de verdad.

Por cierto, que lleve el subtítulo “2003” tiene una clara y sencilla razón: este poemario fue escrito en aquel año y, a excepción de los días 1 al 29 de enero que no fueron escritos, seguramente porque la idea se me vino a la mente el 30 de enero de aquel año, todos los demás corresponden, eso, al Año del Rosario que fue aquel mismo 2003.

Les dejo aquí el 

 

ÍNDICE

Presentación

Advertencia

Poemas

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

Un necesario Epílogo

Acerca del Auto

Y, ya de paso, les ponemos el penúltimo apartado “Un necesario Epílogo":

“Podemos decir que escribir durante un año de lo que sea no resulta tarea sencilla pues es necesaria una constancia que no siempre somos capaces de tener. Sin embargo, cuando se trata de un tema como es el de la fe es como que todo resulta más llevadero. Y eso es lo que hemos tratado de hacer en el libro recopilatorio de casi 365 poemas correspondientes al año 2003 que es cuando se escribieron estos.

Cada día tiene su afán. Es lo que podemos deducir de lo que Cristo cuando acercó al corazón de los que le escuchaban muchos aspectos de su vida y de su fe que deberían ser importantes para ellos y, en concreto, cuando en Mt 6, 34 dice el Hijo de Dios “Así que no es preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal” aunque, es verdad, evitamos pensar en eso del “mal” para decir, simplemente, que cada día es como es y resulta suficiente con vivirlo, con el afán que tenga cada uno de ellos.

Pues bien, a lo largo de los días que conformaron aquel año (aunque eso podría aplicarse a cualquier otro) hemos acercado el corazón al ser de cada momento para, desde el mismo, tratar de dar alguna luz sobre el estado del alma. Es cierto que, a veces, los poemas son oraciones y, en otras, las oraciones son poemas pero, en fin, es lo que hay en cada momento y es lo que aquí se ha tratado de reflejar.

La cita que recoge el poema dedicado al día 27 de marzo y que es la de San Lucas en su Evangelio (11, 23) y que es “El que no recoge conmigo, desparrama” nos viene muy bien para tratar de centrar lo que supone recoger un poemario tan extenso. Se trata de no desparramar nada como nos dice ahí Jesucristo y como, poco antes también dice “El que no está conmigo, está contra mí”. Y lo más lejos posible nos encontramos de no estar con Cristo acercándonos todo lo que eso sea posible.

Y nada mejor que finalizar con el último poema que, lógicamente, está dedicado al 31 de diciembre que dice esto que sigue:

Principio y fin.

Palabra y La Palabra.

Al principio, el mundo estaba en el corazón de

Dios,

que sucumbió a María Madre, santa entre las

benditas,

mujer entre las mujeres, seno de David, cuerpo

místico.

Principio y fin.

Palabra y La Palabra.

Al principio, dijo Juan, el amado, la Palabra

acampó entre nosotros.

Y no le hicimos caso, antepasados incrédulos,

traídos por Dios

para traicionarlo, acabados de surgir para dar fin

al Enviado.

Principio y fin.

Palabra y La Palabra.

Bendice, Dios Padre Misericordioso, el caminar

de nuestros pasos,

para que no te abandonemos nunca, para que,

contigo,

nuestro devenir sea más franco, más eterno,

más esperanzado.

Amen.

 

Pues eso… que Amén, o sea así sea y así es.”

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected] pues este libro tiene, por razones obvias de número de páginas, un precio muy (demasiado) elevado.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

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9.05.26

Reseña: La última Cena – Obra con un Prólogo, tres actos y un Epílogo

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 82

Precio aprox. Tapa blanda5,72€

ISBN Amazon979-8195028671

Año edición: 2026

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La cena judía, en plena Pascua, era algo más que un momento para reunir a la familia y celebrar la salida de Egipto. Para el pueblo judío aquella cena era una verdadera rememoración. Por eso se seguía a la perfección lo que se decía en el Éxodo (12, 1-11):

Yahvé dijo a Moisés y Aaron en tierra de Egipto este mes será para vosotros el comienzo del año, el mes primero del año. Hablad a toda la asamblea de Israel y decidles: el día diez de este mes tome cada uno, según las casas paternas, una res menor por cada casa. Si la casa fuere menor de lo necesario para comer la res, tome a su vecino, al de la casa cercana, según el número de personas, computándolo para la res, según lo que cada cual puede comer. La res será sin defecto, macho, primal, cordero o cabrito. Lo reservareis hasta el día catorce de este mes y todo Israel lo inmolara entre dos luces. Tomarán de su sangre y untarán los postes y el dintel de la casa donde se coma. Comerán la carne esa misma noche, la comerán asada al fuego, con panes ácimos y lechugas silvestres. No comerán nada de él crudo ni cocido al agua, todo asado al fuego, cabeza, patas y entrañas. No dejareis nada para el día siguiente, si algo quedare, lo quemareis. Habéis de comerlo así ceñidos los lomos, calzados los pies y el báculo en la mano, y comiendo de prisa, pues es el paso de Yahvé”.

Por eso aquel Maestro que tanto había procurado que conocieran sus discípulos acerca de la voluntad de Dios y, sobre todo, del cumplimiento de su Ley, no quiere más que cumplir con lo establecido.

Aquella cena, que sería la Última que comería con sus discípulos en el sentido de ser humano antes de su resurrección, era el momento perfecto para que muchas cosas cambiaran. Y cambiaron porque era la mejor forma de decir, para siempre, lo que debía ser el recordatorio de lo que el Hijo de Dios iba a hacer por la humanidad que lo aceptara, precisamente, como Mesías.

Por otra parte, no resulta esencial preocuparnos por el día exacto de la Última cena. Es decir, de si fue en la noche del mares al miércoles o el jueves como es tradicionalmente reconocido.

Queremos decir que lo que debe importarnos es el mismo hecho de la celebración de aquella comida, verdaderamente, primera de la nueva concepción de la entrega del hombre-Dios por sus hermanos los hombres. Por eso, contemplemos el ancho y gozoso universo de luz que, para el alma, suponen tales históricos momentos.

Y todo esto, hemos tratado de reflejarlo en esta obra de teatro.

Por cierto, este libro es reproducción del publicado en Lulu.com pero al que se le han añadido los relatos bíblicos de la celebración de la Última Cena. Justo es decirlo. Sin embargo, como nadie compró ningún ejemplar de la primera edición es como si esta fuera nueva aunque, de todas formas, tampoco hace falta y por eso indico al final de esta reseña la forma de obtenerlo, como diría Solchaga, “gratis total"…

Les dejo aquí el Índice:

Situación

Dramatis personae

Prólogo

Acto I

Cuadro 1º. Preparación de la mesa

Cuadro 2º. Lavatorio de los pies

Cuadro 3º. Judas

Cuadro 4º. Camino, Verdad y Vida

Acto II

Cuadro 1º. Cristo, la vid verdadera

Cuadro 2º. Institución de la Eucaristía

Acto III

Cuadro 1º. Lo que hará el mundo

Cuadro 2º. Cristo ha de volver

Cuadro 3º. La oración de Jesús

Epílogo

Relatos bíblicos de la Última Cena

Acerca del autor

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Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.