28.08.08

Fernando Vallejo: escritor ordinario y falso

Dios no existe y si existe no sirve para un carajo
(Fernando Vallejo • Escritor)

El otro día me llegó a la vista el título de un libro que me sorprendió por lo ordinario del mismo: “La Puta de Babilonia”.

El autor, Fernando Vallejo, es colombiano, a más señas.

El texto venía contenido en una entrevista publicada en el diario “Público y consistía en preguntarle sobre su libro “La Puta de Babilonia”. Aunque la entrevista no sé yo si es propia de “Público", su publicación, no obstante, dice bastante del sentido anticatólico de tal panfleto diario.

La citada entrevista da muestras de lo que, en realidad, es quien responde las preguntas del entrevistador: una persona amargada que tiene algo en contra de la Iglesia católica que bien podemos considerar como enfermizo (en beneficio suyo, claro, y por caridad cristiana digo esto)

Ya sé que la denominación “Ramera de Babilonia” es como se dio en llamar, en tiempos, según interpretación bíblica, a la Roma antigua. Pero, seguramente, y según el contenido de la entrevista, el autor del libro que pone el mismo título que tal atribución malsonante, tiene unas intenciones no tan relacionadas con los textos sagrados.

Vamos, que lo que quiere es zaherir e insultar.

Y con esto, Fernando Vallejo es un escritor ordinario (en el sentido de bajo, basto y vulgar).

Les dejo, pues, la entrevista para que, cada cual, saque sus conclusiones sobre tal individuo porque lo que viene ahora es mucho peor.

Sin embargo, buscando información sobre Fernando Vallejo, me llegó, también, a la vista, un artículo publicado en la revista “Numero titulado “Los difíciles caminos de la esperanza” donde muestra su verdadero ser.

Quien quiera sufrir un rato puede leerla en su integridad. Pero, para las personas que no tengan una capacidad de aguante muy grande y no quieran que se les suba la tensión espiritual, les voy a entresacar algunos párrafos para que vean hasta dónde puede llegar un enemigo de la Iglesia católica y, además, de la humanidad en cuanto a especie animal racional (a la que él, sólo por apariencia, pertenece).

Leer más... »

27.08.08

Comunismo, China y represión son la misma cosa

Mañana, 28 de agosto, celebramos el día de San Agustín, el africano que supo entender la Palabra de Dios e hizo, de su rebeldía personal, un buen ejemplo de que con lucha interior y contra el mundo se puede alcanzar el Reino de Dios e, incluso, en este mundo por el que peregrinamos, disfrutar de él.

Nos has hecho para ti, Señor, y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en ti” dijo, en frase más que conocida que, además, supone una meta a alcanzar y una manifestación de voluntad de parte de los que nos consideramos hijos de Dios y sabemos lo que eso quiere decir.

Sin embargo, hay una nación, grande, cuyos dirigentes se obcecan en no respetar a las personas que no piensan como ellos y en lo que es les posible (que es, en realidad, todo) no se privan de reprimir la libertad religiosa porque, como comunistas que son, Dios les trae sin cuidado y hacen de su podrida ideología, un cuenco donde beberse la sangre de sus enemigos. Son, en suma, antropófagos religiosos.

Leer más... »

Alberto Moncada y la Iglesia católica española

Como dije ayer, hoy iba a dedicar el artículo a otro publicado por Alberto Moncada en el que atribuye una calificación de franquista a la Iglesia católica y en la que hace de su capa de descrédito hacia la misma un sayo bastante sucio con el que, muy bien, podría taparse las vergüenzas religiosas que aparenta tener.

Y esto lo hago a pesar de que, evidentemente, pueda cansar, ya, que la misma persona sea traída aquí de nuevo. Sin embargo, creo que no podemos dejar pasar como si nada lo dicho por Moncada porque es, digamos, bastante grave pero, a la vez, aleccionador sobre su persona y, también, sobre otras muchas que piensan como él.

La revista internáutica “Fusión” publicó, el pasado día 4 de agosto, un artículo de Alberto Moncada titulado, nada más y nada menos, que “Restos del franquismo eclesiástico”.

Pero como hay que dar a cada cual lo que le corresponde, lo que es suyo (que es una vieja definición del término “derecho"), tengo que decir que el texto ya lo publicó www.redescristianas.net el pasado 8 de julio y eso, como mérito (o, más bien todo lo contrario) no puede olvidarse.

Siento, pues, tener que invertir el aforismo jurídico “Prius in tempore, potior in iure” (es decir, el primero en el tiempo es el primero en el derecho) porque creo que es más importante que se recuerde lo último antes que lo primero. Más que nada, para que la tontería sea evidente y más reciente.

Leer más... »

26.08.08

Alberto Moncada dice que en la Iglesia católica hay sectas

En principio, tenía la idea de escribir hoy de un artículo publicado en Religión Digital por Alberto Moncada que se refería a la religión y al patriotismo.

Por si alguien no conoce a Alberto Moncada, unas escasas notas bibliográficas dicen que es “Doctor en derecho por la Universidad de Madrid. Estudios de Sociología y Educación en la Universidad de Londres. Becario del British Council y de la Comisión Fullbright. Profesor en las Universidades de Madrid, Stanford, Lima, Internacional de la Florida y Alcalá. Consultor de la OEA, la Unesco y el Consejo de Europa. Ha publicado veinticinco libros y numerosos trabajos y artículos en colectivos y revistas especializadas” (una de las páginas que recogen sus artículos es, por ejemplo, www.redescristianas.net por lo que, a grandes rasgos, ya pueden imaginar los derroteros por los que camina el, además, presidente de Sociólogos sin fronteras)

Todos estos cargos, por así decirlo, se resumen en uno: planteador de imaginativas ideas sobre la religión católica y todo lo que tenga que ver con ella. Vamos, que va, sobre todo, a la contra.

Pues bien, en tal artículo se hace un desprecio descomunal por alguna de las Bienaventuranzas salidas de Cristo para confortar al mundo.

Por ejemplo, se dice que “A los pobres se les aseguraba que en la otra vida iban a tener mejor suerte que los ricos, que éstos iban a tener más difícil que ellos el ir al cielo y que, por consiguiente, había que afrontar las calamidades, las frustraciones terrenales con la esperanza de la otra vida

Leer más... »

25.08.08

La Alianza Evangélica Española y los funerales de Estado: querer y no poder

Hay momentos en los que el Amor ha de verse reflejado en las acciones que hacemos y hay momentos, los mismos, en los que lo que hacemos ha de verse reflejado en el Amor que, es de suponer, tenemos por los que sufren.

Sabemos, más que de sobra, lo que sucedió en el aeropuerto de Barajas el pasado día 20. El resultado ha sido demasiado tráfico: 154 personas han fallecido a resultas del accidente que se produjo cuando una nave de la compañía Spanair se precipitó al suelo.

Como resultado de tal hecho que, en sí mismo, es muestra de un terrible acaecimiento, se planteó la posibilidad de que se llevaran a cabo funerales de Estado por las personas fallecidas porque, es de entender, que las que iban en el avión y murieron merecen un recuerdo religioso de parte de la nación, del Estado, español.

Pero siempre, como sucede tantas veces, hay personas que no están de acuerdo con lo que se hace. Ni siquiera en momentos de dolor y sufrimiento como el que ahora se está pasando, deja de haber personas que no dejan pasar el momento para hacerse notar.

Leer más... »

23.08.08

El Domingo de la Palabra - 24 de agosto de 2008

biblia


Mt 16:13-20

13 Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?".

14 Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".

15 “Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".

16 Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".

17 Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.

18 Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. 19 Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".

20 Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

Leer más... »

Juan Pablo II Magno - Eucaristía

Magp

La Eucaristía, don de Dios al hombre para tenerlo siempre presente, es, en la vida de Juan Pablo II Magno, y como no podía esperarse de otra forma, un tema que tiene una importancia lógica y admirable.

Dice, por ejemplo, en la Carta a los sacerdotes correspondiente al Jueves Santo del año 2000 que “La acción eucarística celebrada por los sacerdotes hará presente en toda generación cristiana, en cada rincón de la tierra, la obra realizada por Cristo”.

Por tanto, la función, por así decirlo, que cumple la Eucaristía es, sobre todo, traer a nuestro presente (y a todos los presentes pasados que han sido) la vida de nuestro Maestro, el sacrificio que hizo para la salvación del mundo y, así, agradecer su entrega.

De aquí que “toda la vida sacramental de la Iglesia y de cada cristiano alcanza su vértice y su plenitud precisamente en la Eucaristía. En efecto, en este sacramento se renueva continuamente, por voluntad de Cristo, el misterio del sacrificio, que Él hizo de sí mismo al Padre sobre el altar de la Cruz” (Encíclica Redemptoris hominis, RH, 20)

En la misma Carta a los sacerdotes citada arriba menciona, expresamente, Juan Pablo II Magno, la importancia que, en verdad, tiene la Eucaristía, ya que “La presencia más sublime de Cristo es la de la Eucaristía: no un simple recuerdo, sino memorial que se actualiza; no vuelta simbólica al pasado, sino presencia viva del Señor en medio de los suyos”.

Por eso, la Eucaristía “es el sacramento en que se expresa más cabalmente nuestro nuevo ser” porque nosotros, en Cristo, renovamos la naturaleza humana y hacemos, de ella, algo más perfecto porque el hijo de Dios vino para certificar la voluntad de su padre en tal sentido. Así, en tal sacramento “Cristo mismo, incesantemente y siempre de una manera nueva, certifica en el Espíritu Santo a nuestro espíritu que cada uno de nosotros, como partícipe del misterio de la Redención, tiene acceso a los frutos de la filial reconciliación con Dios que Él mismo hacía realizado, y siempre realiza, entre nosotros mediante el misterio de la Iglesia” (RH 20)

Leer más... »

22.08.08

¿Qué relaciones entre el Estado y la Iglesia?

Dad al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios” (Mt 22:21)

Esto, dicho por Jesucristo cuando le mostraron una moneda para ver si lo cogían en un renuncio o expresaba alguna reticencia a pagar los impuestos a Roma, indica, muy bien, el sentido que la separación que ha de existir entre la Iglesia y el Estado ha de tener.

Quizá pueda parecer mentira para algunas personas pero, desde que Jesús dijera aquello de “Dad al César… ” ya sabía la Iglesia que entre ella misma y lo que era el poder civil establecido había una línea de separación que no era conveniente cruzar para invadir el terreno de la otra parte.

Cierto es, también, que a lo largo de la historia de la Iglesia y del Estado, muchas veces, no se ha producido tal separación pero es que, mirándolo bien, las circunstancias históricas eran, verdaderamente, muy otras. Sin embargo, el principio fue bien establecido por Jesucristo y, claro, otra cosa es lo que el hombre haya hecho con él.

El Cardenal Rouco Varela, en la disertación que llevó a cabo en la ceremonia de ingreso en la Real Academia de Doctores, el 25 de junio pasado, dijo, al respecto de la expresión de Cristo recogida en Evangelio de Mateo, que “Desde ese momento se iniciaba, con la Iglesia por Él fundada, la historia de una fórmula de vida religiosa y social en la que se rechaza y supera simultáneamente el modelo del monismo antropológico, cultural y jurídico en el que lo “religioso” es absorbido por lo “político” y/o viceversa, monismo vigente en todas las culturas y constelaciones jurídico-políticas conocidas hasta entonces, sin excluir la del pueblo de Israel, pueblo portador de una experiencia religiosa singular, expresada en el reconocimiento de un solo Dios verdadero, Creador y Señor del universo y el único Santo

Leer más... »

'El Mundo' y la Iglesia: sobre arenas políticas y luchas partidistas

El diario El Mundo lleva unos cuantos días publicando una serie de encuestas relacionadas con los 30 años de democracia que los españoles nos hemos dado. Se llama, la serie, “Chequeo a 30 años de democracia”.

Tal trabajo es loable porque se trata de conocer lo que los españoles piensan de la situación de España en los últimos 30 años.

Pero, claro, cuando le toca al tema de la Iglesia, tienen los problemas de siempre.

Ayer mismo, 21 de agosto, le correspondía, por decirlo así, el turno a la Iglesia católica, como he dicho arriba, porque era importante conocer qué pensaban los españoles sobre el papel jugado por la Esposa de Cristo en los años primeros de la democratización de España.

El texto venía contenido en un artículo publicado en el diario citado y, aunque en la versión de internet no se encuentra completo, sí sirve para tener una idea del asunto.

Sin embargo, al parecer (y como era de temer) el resultado final, la conclusión a la que llega la persona que le corresponde, en tal diario de tirada nacional, lleva la sección de Religión, José Manuel Vidal (recordemos, también, su labor en Religión Digital, RD) es la siguiente:

Parece claro, según los resultados de la encuesta, que los españoles quieren una Iglesia que no baje a la arena política ni se mezcle en las luchas partidistas

A tal conclusión se quería llegar, sin olvidar que, seguramente, era el mismo principio de todo el trabajo; vamos, lo buscado.

Leer más... »

21.08.08

San Josemaría: ser santos, hoy día, desde un santo de hoy

San Josemaría

Si hay un santo, digamos, de lo ordinario, no es otro que San Josemaría, fundador del Opus Dei. Muy bien nos puede servir de ejemplo para contemplar la santidad hoy día, en el presente en el que estamos, en (como dirían antaño) el siglo y tratar de saber si es que es posible llegar a santificar nuestras vidas y ser, en efecto, y para beneficio de la humanidad, santos en ejercicio presente.

Dice San Josemaría (en Surco, 314) lo siguiente que puede mover a una pequeña reflexión sobre el tema que aquí tratamos y que no es otro que la, digamos, santidad alcanzable por cada uno de nosotros: “¿Quién ha dicho que, para llegar a la santidad, sea necesario refugiarse en una celda o en la soledad de una montaña?”, se preguntaba, asombrado, un buen padre de familia, que añadía: “entonces serían santas, no las personas, sino la celda o la montaña. Parece que se han olvidado de que el Señor nos ha dicho expresamente a todos y cada uno: sed santos, como mi Padre celestial es santo”.

—Solamente le comenté: “además de querer el Señor que seamos santos, a cada uno le concede las gracias oportunas”.

Leer más... »