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11.10.26

La Palabra para el Domingo - Domingo, 11 de octubre de 2026

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Mt 22, 1-14
 
“
1 Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:

2 ‘El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.3     Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.4 Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: ‘Mirad, mi banquete está preparado, se han  matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."’ 5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; 6 y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. 7 Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.8       Entonces dice a sus siervos: ‘La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. 9 Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda. 10 Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. 11 ‘Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, 12     le dice: ’Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?’ El se quedó callado. 13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: ‘Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el  llanto y el rechinar de dientes.’14 Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.’”   

 

COMENTARIO

Dios nos llama para que acudamos

Es bien sabido que el Creador, que mantiene su Creación, quiere que estemos junto a Él. Nos llama, por tanto, cuando quiere llamarnos porque otra no puede ser la voluntad del Padre Eterno. 

También Jesús utiliza la parábola para referirse a Dios, a su definitivo Reino. Y nos habla de un banquete como expresión de la vida en el Cielo, como lo mejor que puede ser y suceder donde reina, en su definitivo Reino, el Todopoderoso. 

El banquete por excelencia es al que querríamos asistir en el Cielo. Allí, donde no hay dolor ni padecimiento alguno y donde la tristeza desaparece para siempre jamás, Dios está sentado a la mesa y espera nuestra llegada. Nos invita. Poco a poco va llamando a los que quiere que estén a su lado. Y envía a quien tiene por oportuno para llamarnos. 

El Creador no hace acepción de personas porque nos quiere a todos y a todos nos llama. Por eso, a lo largo de nuestra vida podemos optar por seguirlo o no seguirlo. Dios nos da libertad para hacer eso, incluso arriesgándose a que lo olvidemos y no queramos saber nada de Quien nos creó. 

Formación Pastoral para Laicos: Parábola del banquete nupcial Todo está preparado en el Cielo. Es más, está preparado siempre y para siempre porque a todos nos llega la hora de acudir ante el Padre y, de ser aceptados por nuestra limpieza de alma, pasar a su definitivo Reino. O, alternativamente, ir al Purgatorio hasta que estemos tan limpios de alma como Dios merece. 

Pero, el caso es que no siempre estamos dispuestos a seguir la voluntad de Dios y oscurecemos nuestro corazón sin querer, por eso, prepararnos para entrar en el banquete que el Creador nos tiene preparado. 

El caso es que, incluso queriendo acudir es posible que no estemos convenientemente preparados por haber incurrido en actos pecaminosos o pensamientos del mismo jaez. Entonces Dios nos advierte para que sepamos a qué atenernos: tal forma de proceder no nos conviene nada de nada porque puede tener funestas consecuencias para nuestra vida eterna… o muerte eterna. 

A tal respecto, Jesús nos dice algo que es muy importante: Dios nos llama a todos, en efecto pero no todos acuden a la llamada. A los que sí acuden y responden positivamente a lo largo de una vida lo más cercana a lo que Dios quiere de nosotros, se les prepara un sitio en el banquete; a los que no responde positivamente sino todo lo contrario… a tales personas (a sus almas y, luego, tras la resurrección, a sus cuerpos y a sus almas) no les espera nada bueno. 

Habla Jesús del llanto y del rechinar de dientes. Y sólo puede deberse al Infierno y al destino que tienen aquellos que se empecinan en desoír la llamada de Dios a acudir a su banquete. ¿Dios nos llama y respondemos que no queremos acudir? 

Tal forma de ser y de actuar es gran ceguera que, además, no es nada conveniente para nosotros. 

Y, a pesar de eso, hay tanto ciego en el mundo…

 
PRECES

Por todos aquellos que no escuchan la Palabra de Dios.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que miran para otro lado cuando Dios los llama.

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a estar atentos siempre a tu llamada y a seguirla.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

Ser llamados por Dios y no escuchar… en realidad es un mal negocio espiritual.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

5.10.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que ve Dios en Lolo y en nosotros

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que mucho. Y, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro “Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Lo que ve Dios de Lolo y de nosotros

“Sólo es hombre el que sonríe al Cielo en su Cruz, aceptada de antemano, con fe y espíritu de acercamiento a Dios.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

¿Quién está en la cumbre?

A esta pregunta, el Beato Lolo responde que Dios. Y por eso, en su libro “Reportajes desde la cumbre” es el Todopoderoso, digamos, quien hace de periodista y hace, eso, reportajes desde la cumbre desde donde todo se debe ver la mar de bien. Por eso, en el último capítulo de este libro (de título “Carta final en propia mano”) dice esto:

“Queridísimo hijo:

Dime con toda franqueza: ¿qué sensación has tenido al leer en el remite de esta carta la palabra ‘Dios’?

Y termina así:

“Adiós hijo. Las últimas palabras no las escribo sobre el papel, sino que las he de grabar en tu alma en el ardor de un mensaje: ‘Tu Padre te espera y, cuando llegues, tuyo será su corazón.

Y ya, firmo,

DIOS’”

Como en muchos artículos sobre textos de Lolo traídos a estas páginas de InfoCatólica hemos hecho referencia a este libro tan especial del Beato de Linares (Jaén, España), a saber, Reportajes desde la cumbre, abundemos un poco en este.

Esta larga carta del Creador a su hijo, Lolo, nos viene la mar de bien porque nosotros también somos receptores de la misma a través de este libro y, por tanto, nos sentimos concernidos por lo que nos dice en las líneas y párrafos que forman esta maravillosa forma de expresión de Su Voluntad.

Estos “Reportajes” abarcan todo el acontecer del ser humano y se refieren a lo malo y a lo bueno que sucede a los hijos de Dios, a sus esperanzas y desvelos, a sus momentos de falta de fe y a los que queremos subir a la cumbre para echar un parrafillo con Quien nos escribe estas más de cuatro letras pero aún no ha llegado el momento ni hemos sido llamados a tal plática.

En este libro, Lolo nos transmite paz. Pero no es la paz del mundo sino, al contrario, la de Dios que es la única que es verdadera y la única que tiene sentido para nosotros, sus hijos.

Según nos dice el Padre en estas páginas, todo está puesto para nosotros, que somos su descendencia y, pues, divina. Y es que quiere el Creador que tengamos el corazón limpio, como en de un niño: “La semejanza en que os insisto del parecido con los niños, es, precisamente, la de su limpia disposición al conocimiento, la transparencia con que lo buscan y la fe con que lo aceptan”. Y eso son palabras más que claras que pone Lolo en boca de su Padre del cielo.

En “Reportajes desde la cumbre”, nuestro Padre quiere enviarnos un mensaje que debemos entender con toda claridad y que Lolo entendió a la perfección y aquí nos lo deja, entre las páginas de este libro: demos pasos hacia Dios en la seguridad de que Él, en su definitivo Reino llamado Cielo, nos está esperando con los brazos y el corazón abiertos. Y por eso, desde la cumbre donde se encuentra desde antes de todos los tiempos, nos mira con Amor y nos envía esta letrilla tan llena de su vida eterna que Lolo ha sabido transmitir tan bien y de forma tan certera.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (183)

“Ni la alegría ni la felicidad valen con cuentagotas.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

4.10.26

La Palabra para el domingo - 4 de octubre de 2026

Resultado de imagen de SAnta BibliaMt 21, 33-43

 
“33 ‘Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. 34 Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. 36  De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ 38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.’ 39 Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?’ 41 Dícenle: ‘A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los  frutos a su tiempo.’ 42   Y Jesús les dice: ‘¿No habéis leído nunca en las Escrituras: = La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido;  fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? = 43 Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos.’”

        
COMENTARIO
 
Y Dios envío a su Hijo a la viña y ya sabemos lo que pasó
 

Jesús, como es más que conocido y verdad, hablaba de forma que aquellos que le escuchaban entendieran lo que quería que conociesen. De no haberlo hecho así y llegar al mundo con algún estímulo sobrenatural estricto sensu seguramente nadie habría entendido nada de lo que dijera y tal no era la misión que debía cumplir. 


Hacía uso, por eso mismo, de la parábola que, por decirlo pronto, no era invento suyo sino que ya se utilizaba en su tiempo en cosas de enseñanza espiritual. Y se servía de ella pues haciendo lo propio con ejemplos de la vida ordinaria eran muchos más los que acababan por entender lo que quería decir. 

Y tal es el caso de la que recoge, en el día de hoy, el evangelio de San Mateo. 
Y es muy dura para los oídos de los que la estaban escuchando no muy habituados a escuchar según qué cosas… 

Dios, que había creado al hombre y lo había conducido a lo largo de la historia de la humanidad, conocía el declive que seguía su creación humana. No siempre actuaba de forma fiel y se apartaba de su lado más veces de las que era conveniente… para la misma. 

Por eso, de tanto en tanto y desde cuando escogió a Abrahám como padre de la fe de un pueblo, hasta entonces, politeísta, se veía en la necesidad de sugerir, a determinadas personas, que comunicasen al pueblo elegido lo que quería Dios de él. Eran los llamados profetas que, como bien sabemos, no siempre fueron bien mirados por los destinatarios de los mensajes del Creador. En verdad, lo extraño es que fueran bien mirados y atendidos  en cuanto decían. 

Ciertamente da la impresión de que aquellos que escuchan a Jesús no acaban de entender que se estaba refiriendo a su mismo pueblo, a los profetas escogidos por Dios y a la muerte que les habían procurado sus propios hermanos en la fe.

Pero aún hay algo peor: no acaban de ver que se está refiriendo a Él mismo como el Hijo del dueño de la viña (Dios) que es enviado y, luego, asesinado de forma vil por aquellos que había acudido a salvar. 

Sin embargo, 
aciertan en el diagnóstico de la situación: se les despojará de todo. 

Todo estaba a punto de cambiar, empezando por tal despojamiento.

En efecto, 
Dios había enviado a su propio Hijo. Aquellos que le estaban escuchando serían de los que traicionaría, otra vez, a Dios, y procurarían su muerte. Y, ciertamente, el Reino se les iba a quitar a través de una nueva, definitiva, alianza hecha a través de Aquel que les estaba hablando. 

Sin embargo, incluso hablando así, muchos, ciegos voluntarios, no le entendieron porque no querían entender nada que se opusiese a su orgullo y/o a su soberbia. Y así les fue.

 
PRECES

Por todos aquellos que no quieren entender lo que Cristo dice.

Roguemos al Señor.

 
Por todos aquellos que ven en Cristo al Mesías enviado por Dios al mundo.

Roguemos al Señor.
 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tener siempre a tu Hijo como hermano y Dios mismo hecho hombre.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 

Panecillo de hoy:

No seamos nosotros de los que matamos a Cristo… otra vez.


Para leer Fe y Obras.


Para leer 
Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

28.09.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La exacta Voluntad de Dios

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que mucho. Y, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro “Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La exacta Voluntad de Dios

“Dios está en el punto de confluencia de todos los amores. La escala de preferencias que nos define, cobra en su vida volumen y densidad que no imaginamos.” (Beato Lolo, de su libro El sillón de ruedas)

Ya podemos imaginar que el Beato de Linares (Jaén, España) en aquel su primer libro publicado, a saber, El sillón de ruedas, debía estar lleno de declaraciones muy profundas hechas por alguien que, desde su sufrimiento entendido y aceptado se manifestaba con una contundencia como la que muestran, por ejemplo, las palabras que hoy traemos aquí.

El amor de Dios hacia sus hijos, como bien sabemos aquellos que lo aceptamos y lo tenemos en nuestra vida como algo valioso, es puro e ilimitado. Y es que el Padre, que nos creó a imagen y semejanza suya, no escatima, por así decirlo, ningún esfuerzo, en beneficio de su descendencia.

Como nos dice aquí Lolo, en Dios confluye todo el amor que nosotros somos capaces de manifestar y también de hacer efectivo. Y es que no se trata de nada teórico que digamos porque está bien decir que debemos amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismo sino que cumplir con estos dos mandamientos (recordemos que son los que definen a la Ley y a los profetas) supone, exactamente, manifestar que se es hijo de Dios.

Nosotros, gracias a la libertad que el Creador nos entrega (incluso puede llegar a no aceptarlo) supone que podemos escoger entre unas cosas y otras o entre una forma de ser y otra. Pues bien, al tener a Dios como el eje de nuestra vida y llevar eso a las consecuencias (sino últimas por según cómo somos) que seamos capaces de llevar, habremos alcanzado de pleno lo que Dios, en su maravillosa Voluntad, tiene por bueno y mejor.

Es cierto y verdad que muchas veces no somos capaces de alcanzar un cumplimiento tal que se pueda decir de nosotros que somos ejemplo exacto de lo que Dios quiere para sus hijos. Sin embargo, demasiadas veces nos conformamos con medianías y no alcanzamos, siquiera, ese mínimo que el Todopoderoso tendría como bueno y mejor y nos conformamos con algo así como una pinceladita de amor por Él y por nuestro prójimo. Sin embargo, podemos procurar, al menos eso, hacer todo lo posible (como hizo Manuel Lozano Garrido) para que no esté del todo descontento Quien nos ha creado y mantiene en el mundo.

Hacemos, pues, y al hacer (o no hacer, según se trate de la circunstancia o situación) somos algo así como una parte de Dios que se comunica con sus hijos a través, también, de eso que nosotros llevamos a cabo en uso de nuestra libertad que, bien tomada y entendida, nos lleva a ser mejores y tener a Dios como nuestro verdadero Padre y a nuestro prójimo como nuestro verdadero prójimo, por así decirlo.

Es verdad que, como aquí dice el Beato Lolo, nosotros no podemos imaginar siquiera lo que ha de suponer en el corazón de Dios que sus hijos cumplan con su Voluntad lo más acertadamente que eso sea posible según son nuestros corazones y, muchas veces, superando muchos obstáculos de conciencia y de respeto humano. Y sí, es seguro que hay gran fiesta en el Cielo cuando los hijos de Dios se comportan como verdaderos hijos de Dios y muestran que son una descendencia que merece un Amor tan grande como el Creador tiene por nosotros. Y en eso, es seguro, Manuel Lozano Garrido, Lolo para los amigos, lo alcanzó plenamente.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (182)

“¿Reconocemos que Dios hace girar los astros y no le vamos a conceder que puede hacer feliz nuestro corazón?

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

26.09.26

La Palabra del Domingo  - Domingo, 27 de septiembre de 2026

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Mt 21, 28-32

“28 ‘Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ’Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.’ 29 Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue.30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?’ – ‘El primero’ - le dicen. Díceles Jesús: ‘En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.’”

COMENTARIO

Cumplir la voluntad de Dios que conoce nuestro corazón

Cuando Jesús hace sabedores a los que le escuchan de algo que quiere que aprendan lo hace de forma que sea, en efecto, fácil de aprender. No dice cosas enrevesadas y que puedan ser difíciles de entender sino que enseña como el Maestro que lo hacía bien y no como otros de su tiempo (a tenor de lo dicho por aquellos que le escuchaban)

Aquello de los dos hijos tenía su miga. Los dos le habían mentido a su padre pero sólo uno de ellos hace lo que su padre le había dicho que hiciera. No es que Jesús quisiera decir que estaba bien mentir si el fin era bueno pero, había que reconocer que aquel caso era muy especial.

En realidad, sólo el primero actúa bien. No es que estuviera bien que mintiera pero, al menos, se arrepiente de lo que hace. Seguramente sabía que debía hacer lo que su padre le había dicho que hiciera y que no podía hacerle aquel feo. Aunque no podemos dejar de reconocer que su progenitor debió preocuparse cuando vio que aquel que era su hijo le manifestaba que no quería ir a trabajar a la viña familiar.

Parábola, el padre manda a sus dos hijos a la viñaAl contrario, el segundo queda muy bien con su padre. Se alejaría éste muy contento porque, al menos uno de sus dos hijos le había hecho caso.

El corazón de aquel padre se veía contrariado en un caso y gozoso en el otro, en el segundo. Sin embargo, cuando debió conocer lo que al final había pasado no dejaría de pensar que, muchas veces, las apariencias engañan. Y a él le habían engañado mucho.

Aquellos dos habían mentido y se manifestaban, de tal forma, como pecadores. Por eso, como ejemplo de lo que había llegado a ser muchos del pueblo que Dios había elegido se encontrarían con la sorpresa de que aquellos que sí se sabían pecadores llegarían antes al Cielo, destino anhelado y definitivo del alma humana.

Esto podría parecer extraño. De hecho, seguro que les resultó muy raro a los que le escuchaban. ¿Sería posible que publicanos y prostitutas tuvieran mejor resultado vital que ellos?

El caso es que Jesús bien que les aclara las cosas: unos y otras habían creído en Juan el Bautista mientras que el resto no sólo lo habían despreciado sino que, por su actitud hacia el primo de Jesús, le habían procurado la cárcel y, luego, la muerte por decapitación.

Lo que Jesús les quería decir era que la voluntad de Dios debía ser cumplida. Lo debía ser, primero, porque era la del Creador y, en segundo lugar, porque el Todopoderoso, lo conoce todo y el corazón de cada cual lo tiene en su mano. Por eso juzga a cada cual de la forma que merece.

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la voluntad de Dios.

Roguemos al Señor.

Pidamos a Dios por todos aquellos que se creen a salvo del conocimiento de Dios sobre sus corazones.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a tenerte siempre presente en nuestra vida.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

La voluntad de Dios no es algo que no debamos tener en cuenta.

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.