16.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Por esto Cristo es Alfa y Omega

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Por esto Cristo es Alfa y Omega

Ya es un hecho significativo que la vida de Cristo se abra con la dependencia de un niño que nace y se cierre con unas manos atravesadas.” (Beato Lolo, de su libro Dios habla todos los días)

Una forma que tiene Dios de hablar es a través de su Yo o, lo que es lo mismo, con cómo fue su vida desde que vino al mundo por primera vez siendo el Hijo y, luego, como terminó la misma. Y esto lo decimos por el título del libro de Lolo del que hemos tomado la cita que hoy da cuerpo a este sencillo comentario que es, como puede leerse arriba Dios habla todos los días.

Decimos que Cristo es Alfa y es Omega porque es el Principio y el Fin, así con mayúsculas porque mayúsculo es el protagonista de tal expresión. Y aquí lo dice muy bien nuestro amigo, el Beato de Linares (Jaén, España)

Ciertamente, es más que conocida la vida de Nuestro Señor y es verdad que supone descubrir ningún nuevo continente decir lo que nos dice el linarense universal pero, como suele ser habitual, siempre aporta más de lo que, en principio, pueda pensarse.

Es verdad que algo ha de significar el comienzo y el final de la vida de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad pues, también es verdad, nada aquí está hecho sin sentido sino, justamente, todo lo contrario porque todo parte de Dios y todo vuelve a Dios.

¿Qué, pues, significa eso?

A nuestro modesto entender quizá Dios nos quiere decir algo y, por tanto, es algo que debemos tener muy en cuenta pues, una cosa es que los caminos de Dios sean inescrutables y otra muy distinta que no queramos hacer caso de tales caminos. Y aquí hay un claro camino hacia el definitivo Reino de Dios llamado Cielo. Y lo muestra tanto el principio como el final de una vida, de la Vida.

Dependencia y manos atravesadas. Son pocas palabras pero que, para nosotros, significan mucho o, mejor, significan todo porque todo lo contiene por muy pocas que sean.

Cristo dependió, como un niño cualquiera al nacer, de los que le rodeaban: de su madre, de su padre adoptivo y, en fin, también de aquellos que se le acercaron para adorarlo (desde los humildes pastores hasta los ricos Reyes venidos de muy lejos de aquel lugar pequeño del Imperio Romano)

La dependencia de Cristo es la misma que nosotros tenemos de Él. Es decir, que somos hermanos de Aquel que fue enviado y sin Él nada podemos hacer (Jn 15,5) Y por eso, como hizo el mismo Lolo, debemos acercarnos todo lo posible a su corazón para que, allí, podamos reposar de nuestro camino y de nuestros tropiezos.

Dependencia es, por tanto, acudir a Cristo; dependencia es tenerlo siempre en nuestra mente, amarlo sobre todas las cosas porque es Dios, el mismo Dios, hecho hombre; dependencia es saber en cada momento qué es lo que nos conviene de acuerdo a su santísima Voluntad; dependencia es, en suma, saber quiénes somos y que es del Cristo de quien dependemos al fin y al cabo.

Eso es el Alfa. Pero también hay un Omega: terrible pero liberador fin.

El fin es, como sabemos, la muerte del Hijo de Dios, en aquella Cruz que es algo más que un símbolo, aún siéndolo. Y tal final también está preparado para nosotros y porque, además, es el medio para pasar “al otro lado” de este mundo que es, seguro, mucho mejor que el valle de lágrimas por el que estamos ahora mismo pasando. Y tal fin, con ser el Omega de Cristo es, también, nuestro destino pues estamos hechos, desde el nacer, para morir, así se simple y sencillo. Y, sin embargo, no nos falta la esperanza porque con ella caminamos a sabiendas de que todo está dicho y hecho y que fue Cristo quien lo dijo y quien lo hizo como muy bien supo Manuel Lozano Garrido quien, a sabiendas de todo lo aquí dicho, hizo lo que debía hacer y ahora mismo goza de la Bienaventuranza y la Visión Beatífica.Y bien merecido que lo tiene… vaya que sí.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (155)

El corazón del hombre es como un panal, donde las abejas del amor guardan la miel que hacen con la bondad de las almas en flor que nos rodean.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15.03.26

La Palabra para el Domingo - Domingo, 15 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Jn 9, 1. 6-9. 13-17. 34-38

“1 Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento.    

6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego 7 y le dijo: ‘Vete, lávate en la piscina de Siloé’ (que quiere decir Enviado). Él fue, se lavó y volvió ya viendo.  8 Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: ‘¿No es éste el que se sentaba para mendigar?’ 9 Unos decían: ‘Es él’. ‘No, decían otros, sino que es uno que se le parece.’ Pero él decía: ‘Soy yo.’      

13 Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. 14 Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. 15 Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: ‘Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo.’ 16 Algunos fariseos decían: ‘Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.’ Otros decían: ‘Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?’ Y había disensión entre ellos. 17       Entonces le dicen otra vez al ciego: ‘¿Y tú qué dices de él, ya que te ha abierto los ojos?’ El respondió: ‘Que es un profeta.’ 

34 Ellos le respondieron: ‘Has nacido todo entero en pecado ¿y nos da lecciones a nosotros?’ Y le echaron fuera. 35 Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: ‘¿Tú crees en el Hijo del hombre?’ 36     El respondió: ‘¿Y quién es, Señor, para que crea en él?’ 37 Jesús le dijo: ‘Le has visto; el que está hablando contigo, ése es.’  38 El entonces dijo: ‘Creo, Señor.’ Y se postró ante él.”      

COMENTARIO

Cuando el sentido de la Ley es otro 

Sabía Jesús que muchos de los que consideraban maestros y sabios andaban algo equivocados en el sentido que Dios le daba a su Ley pues no se trataba, aquí, de lo que los hombres pudieran interpretar sino de lo que el Todopoderoso quería decir con la misma. No le importaba poner sobre la mesa lo que quería decir el Creador. Eso, sin duda alguna, le reportaba enemigos que, luego, hicieron valer su enemistad en el momento que más les convino y que todos conocemos… 

Está bien que Jesús revele su persona, que es Quien es, a una persona que era un excluido de la sociedad. Por eso se hace ver como el Hijo del hombre o, lo que es lo mismo, como el Mesías pues sólo el Enviado de Dios puede hacer según qué tipo de cosas y decir según qué tipo de palabras y que los demás entiendan que están ante Él. 

Pero antes habían pasado muchas cosas. 

Cuando Jesús ve al ciego no puede, por menos, que acudir a socorrerlo pues era imposible que no lo hiciera. Sabía lo que suponía no disponer del sentido de la vista y Aquel que era Médico del alma no podía dejar de serlo, también, del cuerpo. Y le cura. El “problema” es que lo había hecho en sábado y ya sabemos que, según muchos, en aquel día de la semana no se podían hacer ciertas cosas porque la cerrazón de ciertos poderosos espirituales había llevado las cosas a un extremo, en exceso, extremoso… 

Escupir y Navidad: ¿Por qué Jesús Usa Saliva Para Sanar en Tres de sus  Milagros, y Cómo se Relaciona con Esta Temporada? – Transforma el MundoPero Jesús es Señor del sábado y puede hacer lo que quiera, como quiera y cuando quiera. Si, además, tiene que ver con la misericordia y la necesidad ajena… nadie iba a impedir que hiciera lo bueno por cumplir unas normas que el hombre había establecido con corazón de piedra. 

El caso es que aquellos llamados fariseos tienen al ciego por pecador. Han originado su ceguera en algún pecado cometido por sí mismo. No creen que le haya devuelto la vista uno que saben hace tales cosas en sábado. Puede, en ellos, la norma ante que la misericordia y el amor; antes dejar sufrir que procurar la sanación del enfermo. 

Pero el ciego, que sabe lo que ha pasado, entiende que un pecador (como llaman a Jesús aquellos fariseos por curar en sábado) no puede hacer tales cosas extraordinarias sino alguien que está bajo la protección directa de Dios y, como es de entender, no va a ser en una persona que peque en quien concurra tal circunstancia. 

Pero ellos, erre que erre, de ninguna de las maneras quieren cambiar su corazón y aceptar la verdad: ha llegado el Reino de Dios y viene de una forma muy distinta a como ellos imaginaron que vendría y eso, se diga lo que se diga, no era plato del gusto de muchos de ellos. 

Sin embargo, la fe de aquella persona pobre, humilde, de aquel ciego, es profunda y eso, para Jesucristo, era importante y mucho más. Le muestra Jesús que es Él el Hijo del hombre y, viendo lo que ha visto aquel pobre ciego, sólo puede creer. Cree, nunca mejor dicho, porque ha visto y porque se ha dado cuenta de que Aquel hombre es, sin duda alguna, el Enviado, el Ungido de Dios. 

PRECES

Pidamos a Dios por todos aquellos que no ven en Jesús al Enviado de Dios. 

Roguemos al Señor.
 
Pidamos a Dios por todos aquellos que prefieren seguir ciegos de espíritu y de alma. 

Roguemos al Señor.
 
ORACIÓN
 
Padre Dios; ayúdanos a ver siempre a Jesús como hermano nuestro y como Tú mismo hecho hombre.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 
Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

La Ley de Dios es el Amor. Así de sencillo. 


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

9.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – El amor: quicio y raíz

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – El amor: quicio y raíz

No hay desgracia semejante a la del que no quiere amar..” (Beato Lolo, de su libro Bien venido, amor, n.º 171)

Los discípulos de Cristo debemos tener muy en cuenta aquello que dijo acerca del Mandamiento del amor y que no es otra cosa que debemos amarnos unos a otros como Él nos había amado. Y como sabemos el tipo de amor del Hijo de Dios es cierto y verdad que tenemos ante nosotros una tarea bastante ardua por según cómo somos sus hermanos…

Es verdad que el ser humano, que tiene libertad dada por Dios para hacer más o menos lo que le plazca, puede optar por no amar porque entre amar y no hacerlo es, ésta, una posibilidad que podemos elegir por muy difícil que eso se nos pueda antojar…

El Beato Manuel Lozano Garrido no tenía mucha duda acerca de la importancia que tiene el amor y que el mismo es quicio y raíz: quicio sobre el que gire nuestra vida y raíz que arraigue en nuestro corazón y nos haga caminar hacia el definitivo Reino de Dios como el Creador quiere que camine su semejanza.

Podemos decir, a este respecto, que el amor es eje y que lo es porque nos sostiene y nos guía en el mundo que nos ha tocado vivir y en el que nos ha puesto Dios porque ha querido ponernos. El como tal eje no puede faltar en nuestra vida y eso es lo que creemos quiere referir el Beato de Linares (Jaén, España)

Por otra parte, y como suele ser habitual, debemos tener muy en cuenta las palabras que nos dice el linarense universal para poder entender mejor el significado de lo que nos quiere decir nuestro amigo.

El caso es que alguien puede pensar que Lolo está siendo hiperbólico cuando dice que es que no hay desgracia semejante a la del que no quiere amar. Sin embargo, y como también suele ser habitual, tiene el Beato más razón que un santo…

Amar no es poca cosa. Es decir, supone saber manifestar un corazón tierno y dado por Dios para que eso se haga; supone reconocer que, como Jesucristo hizo con sus hermanos, nosotros somos capaces de imitarle; supone aceptar que lo que debemos ser es, sencillamente, buenos hijos del Todopoderoso y, en fin, supone ver que nosotros podemos hacer lo que debemos hacer.

Antes hemos dicho que parece que Lolo haya sido un poco exagerado. Sin embargo, es tan cierto como que Dios existe que quien escoge voluntariamente no amar se está haciendo un flaco favor a sí mismo. Así, por ejemplo, no se pone en la situación de imitar a Cristo; no quiere ser un buen hijo de Dios o, en fin, no es capaz de hacer lo que debe hacer. Y todo por una especie de soberbia que le impide ver lo que en su vida ha de ser importante, ahora mismo y, luego, cuando llegue su juicio particular y le recuerden aquello que dijo San Juan de la Cruz sobre que al final de la vida te examinarán en el amor…

No hay, por tanto, exageración alguna en estas palabras de Lolo porque, en realidad, lo que sí hay es un retrato exacto de quien no se da cuenta lo que le conviene. Y eso, es verdad, es una desgracia más que grande.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (154)

No hay nada en el Universo que pueda situarse a la altura del corazón humano.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

8.03.26

La Palabra para el Domingo – Domingo, 8 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Jn 4, 5-15. 19b-26.39a.40-42 

5 Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta. 7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: ‘Dame de beber.’ 8 Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana: 9 ‘¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?’ (Porque los judíos no se tratan  con los samaritanos.) 10 Jesús le respondió: ‘Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber",  tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.’ 11 Le dice la mujer: ‘Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? 12 ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?’ 13  Jesús le respondió: ‘Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; 14  pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé  se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.’15 Le dice la mujer: ‘Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.’.’19 Le dice la mujer: ‘Señor, veo que eres un profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.’ 21 Jesús le dice: ‘Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22  Vosotros adoráis lo que no conocéis;  nosotros adoramos lo que conocemos,  porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. 24 Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.’ 25 Le dice la mujer: ‘Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo.’ 26Jesús le dice: ‘Yo soy, el que te está hablando.’ 39 Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: ‘Me ha dicho todo lo que he hecho.’ 40 Cuando llegaron donde él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. 41 Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras, 42 y decían a la mujer: ‘Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.’

      
COMENTARIO

Cristo: Agua Viva 

Este texto del evangelio de san Juan es rico en principios cristianos y en formas de comprender al Hijo de Dios. 

En aquel pozo acudía la gente para proveerse de agua pues tal era la finalidad de este. Se iba a buscar un sustento material tan necesario como es el llamado líquido elemento, fundamental para la vida del ser humano. 

Vemos a Jesús cansado.  Como era hombre también acusaba el trabajo y el esfuerzo hecho. Por eso se sienta en aquel pozo. Pero como es Dios sabe que ha de cumplir con la misión para que fue enviado. Espera a quien va a recibir algo muy importante para su vida y para la de sus prójimos: el Agua Viva que no muere nunca y que llena el corazón de quien la bebe. 

Aquella mujer veía a Jesús como un judío y, como tal, no entendía cómo le pedía agua a ella, que era samaritana y, por eso mismo, no era bien vista por los miembros del pueblo elegido por Dios. Pero no entendía, todavía que Jesús había venido para hacer una llamada universal al Reino de Dios. 

Resulta curioso que aquella mujer cree en Jesús por lo que le dice acerca de la vida que, hasta entonces, había llevado. Entonces sabe que aquel hombre no es un hombre cualquiera sino que, en verdad, es el Enviado de Dios, el Mesías. Y, como es de esperar, corre a decir a los suyos que ha encontrado a quien tantos siglos llevaban esperando. 

Mientras llegan los discípulos. Ellos, como hombres y como judíos, se extrañan que hable con una mujer. Pero Jesús les vuelve a sorprender con algo que no comprenden acerca del alimento que tiene que darles y que no es otro que su propio cuerpo cuando llegue el momento oportuno. 

Agua viva (Jesús y la mujer samaritana)

Ellos, sin embargo, aún no comprenden y siguen pensando mundanamente y no acaban de entender que de lo que ellos hacen sólo se obtendrá fruto cuando Dios quiera. Ahora toca sembrar. 

¿Qué hacen los vecinos de aquella mujer samaritana? 

En principio,
algunos la creyeron pero otros necesitan ver para creer. Muy propio del ser humano. 

Acuden donde Jesús y le invitan a quedarse con ellos. Jesús acepta porque sabe que su misión es atraer a todas las ovejas al redil de Dios.

Ellos, como ven lo que hace y lo que dice,
aceptan que es el Salvador aquel que tienen delante. 

Y Cristo, aquel Agua Viva que bebió la samaritana y los que la conocían, seguía sembrando con su semilla divina de amor y misericordia. 
 
PRECES
 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren gustar del Agua Viva que es Cristo. 

Roguemos al Señor.

 
Pidamos a Dios por todos aquellos que no tiene esperanza en su salvación. 

Roguemos al Señor. 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a beber del Agua Viva que es Cristo y hacerlo siempre con esperanza en nuestra salvación.

 
Gracias, Señor, por poder transmitir esto.


El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.
 

Eleuterio Fernández Guzmán 

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Queramos del Agua Viva de Cristo; y queramos siempre.


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.03.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Una virtud como la Esperanza

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Una virtud como la Esperanza

El Génesis se renueva cada minuto en el interior de cada uno; y las bisagras del portón de los cielos chirrían, entreabriéndose para vosotros, porque vuestra esperanza tiene la razón y el poder de mi Palabra.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

Es cierto y verdad que el concepto de “Creación” se nos queda como, sí, algo maravilloso pero que pasó hace mucho tiempo y, en fin, que está hecho y ya está. Sin embargo, el Beato Lolo aquí nos dice que así no son las cosas como, por cierto, suele pasar con las cosas de la fe.

Aquí lo que nos pasa es que tal concepto puede ser contemplado, primero, desde el punto de vista general pero, más que nada, desde el punto de vista personal, de cada uno de nosotros, de cada hijo de Dios. Y así se pueden comprender mejor las cosas…

Dios, cuando creó de la nada todo sabía que, con el paso del tiempo, necesitaría su creación preferida (su semejanza) un asidero al que agarrarse en los momentos, y no sólo en estos, de dudas o problemáticao. Y entonces les/nos dió la esperanza que es una virtud que arraiga en nuestro corazón y ahí se queda para cuando la necesitemos.

Lo que aquí nos dice Manuel Lozano Garrido es que nosotros podemos nacer a cada minuto o, lo que es lo mismo, que tenemos la posibilidad de volver a ser si es el caso en que hayamos dejado de ser… fieles. Y por eso Dios nos ha donado la esperanza.

Parece que las puertas del cielo no están, de ordinario, abiertas porque si se entreabren chirriando es que, primero, no podían estar abiertas y, luego, que ese ruido del chirriar es propio de aquello que, en fin, le cuesta algo el abrirse porque, en realidad, necesita de nuestro ser y de nuestro hacer.

De todas formas, aquí consta que es Dios mismo quien pone de su parte a nuestro favor como, por cierto, ha hecho siempre desde que modeló con barro a nuestros primeros padres y, luego, a todos los demás creó a su imagen y semejanza. Y esto lo decimos porque es el poder de “su” Palabra quien todo lo hace.

La razón y el poder.

Estas palabras muestran bien a las claras qué es lo que el Creador quiere al respecto de su criatura. Y el Beato de Linares (Jaén, España) nos lo dice con meridiana claridad. Es el ser mismo de Dios y, sobre todo, aquello que tiene de Todopoderoso, el que asienta la esperanza en nosotros para que a nosotros nos sea más fácil dar pasos hacia el definitivo Reino de Dios llamado Cielo.

Todo esto nos viene la mar de bien para reconocer que si fuera por nosotros solos poco podríamos hacer porque, al fin y al cabo, es de Dios de quien dependemos por mucho que hay quien crea que eso es algo absurdo y que sus propias manos le bastan sin el auxilio de Aquel que los ha creado y mantiene. Y es que si la esperanza es algo así como un agarradero del que sostenernos, nunca deberíamos olvidar que Quien la ha plantado en nuestro corazón, semilla que fructica, no es otro que Dios mismo. Y Lolo, esto, bien que lo sabía.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (152)

Desaparece un planeta y no se quiebra la armonía del Universo, pero muere un alma, si pudiera, y Dios habría de sentir la punta de una espada que le escarbase en mitad de las entrañas.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

1.03.26

La Palabra para el Domingo – Domingo, 1 de marzo de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Mt 17, 1-9

“1 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. 2 Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. 4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: ‘Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.’ 5 Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con una sombra y de la nube salía una voz que decía: ‘Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.’ 6 Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. 7 Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: ‘Levantaos, no tengáis miedo” 8 Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. 9 Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: ‘No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.’”

COMENTARIO

Destellos de Dios

Jesús conocía la especial dificultad que existía en el hecho de que sus discípulos comprendiesen su ministerio y que fuesen capaces de entender aquello que les decía. Por eso se veía obligado a recurrir a ciertos momentos en los que lo que sucedía impelía a una rápida fijación en el corazón de aquello que acontecía.


Y en el monte se transfiguró con evidentes destellos de Dios.

Este episodio, característico de la divinidad de Jesús, determina una imagen ejemplo de pureza y amor de Dios, porque, ¿qué es esa blancura que salió de sus vestidos y, por lo tanto, de su cuerpo, pues desde dentro emergía? La pureza del Creador y de Su Hijo Jesucristo.

Pero como esto podía no ser suficiente, pues bien podían haber pensado aquellos tres que miraban, que podía tratarse de algún reflejo de la luz del sol, entran en escena estos dos personajes del Antiguo Testamento que, al igual que Jesús, pero menos, como hombres que sólo eran, también eran profetas. Pero no dos profetas cualesquiera. Eran Moisés y Elías.

Pero no sólo se aparecieron junto a Jesús. Además conversaban con Jesús. Y esta conversación bien podría referirse al inmediato futuro de Cristo: su pasión y muerte. Seguramente, porque sabedores de lo que iba a suceder, querían, ¡y necesitaban!, darle ánimo, reconfortarlo, en cierta forma. El caso es que el Enviado, el Jristós griego, se hace ayudar por aquellos que le esperaban para que los que estaban presentes con Él fuesen capaces de entender que iba a ser perseguido, maltratado, lacerado y humillado más tarde.

Evangelio Dominical – Transfiguración del Señor – Hermandad del Santo  Crucifijo

Entre aquellos tres discípulos Pedro es la piedra, y por eso mismo está muy pegado al suelo y raramente comprende lo que hay de sobrenatural en su vida y existencia. Algo así le pasa, por lo tanto, al discípulo elegido para ser el primero entre iguales.

Y por esto, la sugerencia que le hace al Maestro, que disfrutaba de aquella conversación y que, con ella, daba fundamento a su existir, no deja de ser otra cosa que expresión de una mundanidad, de un apego a la tierra, de un estar entre hombres. Pedro quiere quedarse allí, gozando en solitario de lo que ve.

Pero Jesús entiende las cosas de una manera… sobrenatural.

Este propiciar el encuentro es otra instantánea de la vida del Mesías a destacar. En su misión provocó que, mediando Él mismo, la relación con lo sobrenatural estuviera al alcance de sus contemporáneos y, desde entonces, de todos nosotros. Lo que podemos entender o comprender de ese encuentro quizá, o sin quizá, es cosa nuestra, dejado a nuestra libre elección: mejor comprensión de lo divino y aplicación a lo humano, a nuestra existencia diaria, o, por otra parte, olvido por miedo a la responsabilidad que de su puesta en práctica derivaría para nosotros.

Pero como esto pudiera no parecer suficiente para los discípulos, y como ellos irían hablando, monte abajo, sin duda, de lo que había sucedido, Jesús se vio obligado a hacerles una advertencia: no hablar, a nadie, de este hecho, hasta que Él, el Hijo del hombre, resucitara de entre los muertos.

Bien podemos suponer que si la transfiguración había producido el lógico estupor en los que la vieron, el que Jesús hablara de la resurrección de entre los muertos ya sería el colmo de lo enigmático. Aún no podían entender esta expresión ni ser capaces, tampoco, de transmitir a nadie lo visto. De aquí aquello de la prohibición de comunicar eso tan sobrenatural como era que dos profetas se aparecieran para hablar con Jesús y que, por si esto no fuera, ya, suficiente, el mismo Dios les dirigiera la palabra, su Palabra.

Si no estaban preparados para comprender esto, mucho menos para dar testimonio fiel y adecuado del significado que tenía.Por eso es que Jesús no les permitió hablar de ello hasta cuando, tras comprobar que, efectivamente, había vuelto del mundo de los muertos, ese misterioso acto que habían contemplado, tuvo total sentido para ellos y para todos.

PRECES

Por todos aquellos que se aferran a lo sobrenatural sin llevarlo a su vida diaria.

Roguemos al Señor.

Por todos aquellos que no quieren escuchar a Jesús.

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a escuchar a tu Hijo como dijiste en el monte en el episodio de la Transfiguración. Que sepamos llevar a nuestras vidas sus palabras y su vida.

Gracias, Señor, por poder transmitir esto

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.


 
Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.
 
Panecillo de hoy:

Siempre es mucho mejor estar en las cosas de Dios y no en las nuestras. 


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

26.02.26

Reseña: Sentits de tardor 1993 (Sentidos de otoño 1993)

Sentits de tardor 1993                    

Sentits de Tardor 1993 

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 39

Precio aprox. Papel: 4,20 Descargable: 1 

ISBN Amazon979-8243651981

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon. 

Otros libros del autor. 

Y más libros, aquí.

Si creemos que el poeta es aquella persona que es capaz de captar ciertas profundidades del alma que no siempre son accesibles, es cierto y verdad que cuando se escribe poesía se quiere transcender porque es más allá donde se quiere llegar.

Este pequeño grupo de poemas el título del cual esSentidos de otoño 1993no pretende ser una cosa muy elevada ni nada por el estilo sino, al contrario, una sencilla y tierna o algo así como querer reflejar el estado del alma en un momento determinado del tiempo. En este caso se trata de 1993 hace, ya, bastantes años. Y el tiempo que ha pasado lo único que ha hecho ha sido consolidar la sensación de que el otoño vino para quedarse por siempre.

El caso es que desde elPrólogo hasta Recurso Póstumo, se construye un recorrido interior que no es lineal, sino espiral, como la memoria: se vuelve una y otra vez a los mismos núcleos (amor, ausencia, tiempo, identidad, lenguaje, esperanza, derrota), pero siempre

desde un ángulo ligeramente diferente. Se ha pretendido conseguir una unidad atmosférica, una sensación constante de otoño, por la tarde, de luz baja, que impregna prácticamente todos los poemas. Esto crea un clima íntimo y reconocible y cada pieza aporta una variación emocional.

En fin… se hizo lo que se pudo. Y así quedó.

Por otro lado, el nombre que aparece en la portada, es decir, Andrés Matx, no es más que  el pseudónimo del que esto ha escrito, es decir, de Eleuterio Fernández Guzmán.

Les pongo aquí el Índice (también traducido el castellano en lo que es necesario):

Presentación 

Poemario


Prólogo 



II 
III 
IV 

VI 

Como un país


II 
III 
IV 

Recurso Póstumo 

Sobre  el Autor 

Por otra parte, les dejo con uno de los poemas de los que componen esto que les estoy presentando que es, precisamente, el Prólogo (convenientemente traducido al castellano). No tiene título porque sólo el Prólogo y Recurso Póstumo lo tienen y que son esos mismos. 

decidido a revivir tierras ajenas

sueño espacios enteros de paz,

rincones esperados.

el viento, a pesar de todo, llega

desde distancias sin límite

para permanecer dentro del corazón.

el amor, ingrato o libre a la vez,

vuelve escondido en cualquier historia

que hemos creado sincera.

decidido a sentir las primaveras

perdidas escribo las raíces,

las madrugadas que venzo.

Por cierto, en el apartado Sobre el autor se encuentran los libros escritos y publicados (casi todos en autoedición…) del que esto escribe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La poesía es un arma cargada de sorpresas y descubrimientos; otro don de Dios. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (153)

El Amor es la huella digital de Dios…

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

23.02.26

Amigo de Lolo - Decía Lolo que su profesión era ser “Inválido”

Manuel Lozano Garrido, Lolo: La buena persona que contó la mejor noticia -  Diócesis de Jaén

En realidad el título de este artículo no ha sido inventado por el que esto escribe ni nada por el estilo. Y es que el mismo Lolo, al comienzo de los comienzos de los libros que publicó en vida, ya dice lo que aquí ponemos.

Esto lo decimos porque en el primer libro que publicó, de título “El sillón de ruedas” (más que apropiado el título porque ya llevaba mucho tiempo en un sillón de ruedas debido a su enfermedad degenerativa) y, en concreto, en el capítulo IV y dentro del apartado 1 (de título “El pan de cada día”) pone, como título del mismo, esto: “Profesión, inválido”.

Uno puede quedarse sorprendido por lo que eso significa. Es decir, que una tales palabras, dos, para decir lo que para él es su vida. Y a nosotros nos deja perplejos porque, seguramente, así lo consideraba Lolo y así era consciente de su existencia.

El caso es que cuando Manuel Lozano Garrido escribe y publica este libro hace muchos años que sufre y sus dolores son el pan suyo de cada día. Por tanto, sabe muy bien a qué atenerse al respecto de su sufrimiento. Veinte años, más o menos, hacía que su enfermedad empezó a manifestársele y eso le hace decir, según su propia experiencia, que era profesional de la invalidez, en el sentido que entonces se tenía de tal estado y que hoy día sería muy val visto como término que define el estado físico de una persona.

Es cierto y verdad que nosotros bien sabemos que no tenía nada de “inválido” o, lo que es lo mismo, de “no válido” si nos atenemos al significado del tal adjetivo calificativo. Y es que de su vida deducimos que fue más que válido y su intervención, por así decir, en el mundo fue más que aprovechable ya para sus contemporáneos y, luego, para todos los que lo hemos conocido. Por tanto, que él dijera que sentía que su profesión era ser inválido lo tenemos como una muestra de humildad más que notable.

Lo que pasa es que Lolo, como suele ser habitual en él, mira las cosas de un punto de vista que no es sólo y exclusivamente natural, de vida de ser humano. Y es que lleva las cosas al justo ámbito de lo que le importa y que no es otra realidad que la de Dios mismos, la de Aquel que lo ha creado y mantiene, ¡mantiene!, en el mundo aún estando en el estado en el que se encontraba o, seguramente, por eso mismo…

Esto lo decimos porque justo al terminar este capítulo del que podríamos deducir que Lolo no creía que fuera válido para nada, lleva las cosas, como decimos, a donde deben ser llevadas. Y es que comprende muy bien su sufrimiento y lo enmarca donde debe estar enmarcado y que no es en otro lugar o espacio que el de su corazón Y es que, como decimos, al final de su “Profesión, inválido” dice esto que sigue y que aporta tanto para su persona como para sus muchos amigos (El sillón de ruedas, p. 49):

Pero, por si no bastara el ángulo simple de la lógica, sobre el tapete estará, a su vez, la inequívoca presencia de Dios, filtrando hasta los núcleos doloridos, junto a su voluntad redentora, la cordialidad de su amor infinito y su participación en nuestra tortura. Alguien ha hablado de que una sencilla y humana convocatoria de la voluntad podría asegurar la victoria sobre el dolor. Lo exacto es que nuestros tendones, comprimidos al máximo, estarán siempre subordinados al supremo recurso de la musculatura de Dios, que se arquea junto a nuestro latido y nuestro forcejeo. Lo que está bien claro es que nuestras espaldas no se rendirían tanto a la pesadumbre si nos adelantáramos a la vista del infortunio tendiendo ya la mano a la colaboración generosa con los planes divinos.“

¿Ven, ustedes? Lo que nos dice Lolo es que muchas veces, en cuanto al dolor y al sufrimiento, poco importa que nada de lógico haya en los mismos. Sin embargo, sí cabe la presencia de lo divino, de Dios mismo que, como sabemos, nunca abandona a su descendencia.

Nos dice Lolo aquí, en ese texto, que debemos colaborar con Dios incluso, sobre todo podemos decir, cuando sufrimos por lo que nos pasa. Y es que es la única manera, según entiende nuestro amigo Manuel Lozano Garrido, a la sazón Beato de la Iglesia Católica, de poder “sobrenadar” (palabra que mucho utiliza en sus escritos el Linarense universal) sobre esos mismos dolores y sufrimientos y ponerles en el verdadero lugar que le corresponde.

En realidad, la “invalidez” a la que Lolo se refiere bien sabemos que la superó más y mucho más. Y es que Dios lo sostenía… hasta que quiso llamarlo a su Casa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (151)

¡Siempre, siempre, siempre…!

¿Y qué me dices, aún de un ‘Siempre’ que rebosa de amor?

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

22.02.26

La Palabra para el  Domingo – Domingo, 22 de febrero de 2026

Resultado de imagen de SAnta Biblia


Mt 4, 1-11

“1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3 Y acercándose el tentador, le dijo: ‘Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.’ 4 Mas él respondió: ‘Está escrito: = No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’ = 5 Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, 6 y le dice: ‘Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: = A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.’ = 7 Jesús le dijo: ‘También está escrito: = No tentarás al Señor tu Dios.’ = 8 Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dice: ‘Todo esto te daré si postrándote me adoras.’ 10 Dícele entonces Jesús: ‘Apártate, Satanás, porque está escrito: = Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.’ = 11 Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.”


        
COMENTARIO

Apartar al Mal de nosotros, como hizo Cristo

Cuando Jesús es bautizado por Juan, en el Jordán, y, después de haber sobrevolado sobre Él el Espíritu Santo (al igual que en el Génesis, mientras Dios creaba, el mismo Espíritu, su Espíritu, sobrevolaba las aguas) se deja llevar por aquella persona que constituye la Santísima Trinidad y marcha camino del desierto, donde sólo se oye su corazón y a Dios buscando su seno porque necesita esa íntima comunicación. 

Quizá buscaba lo que dijera Isaías (32, 10) “en el desierto morará el derecho, y la justicia habitará en el vergel”, es decir, que trataba de hallar la plenitud de la voluntad de Dios; quizá quiera pasar una prueba puesta por su padre (Dt 8,2), al igual que pasara, con el paso del desierto, el pueblo de Israel: acuérdate del camino que el Señor te ha hecho andar durante cuarenta años a través del desierto con el fin de humillarte, probarte y conocer los sentimientos de tu corazón y ver si guardabas o no sus mandamientos. El respeto buscado por Dios de su Hijo por sus normas, quizá fuera lo que buscaba Jesús. Y todo esto sabiendo lo que dijera, también, como tantas otras veces, Isaías, (58, 11): Te guiará Dios de continuo. El caso es que Jesús, atareado en ese intento de descubrirse, no encuentra mejor sitio donde ir que a ese inhóspito espacio reseco. 

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA TENTACIONES DE JESÚS EN EL DESIERTO

Es verdad, que aquellos días en el desierto tienen un sentido simbólico. Fácil es entender que el desierto es un lugar en el cual podemos escuchar nuestra voz con una claridad diáfana, sin esos sonidos de otras voces que impiden descubrir nuestros acentos, lo que queremos decir para que nos entiendan, es un lugar adecuado para sentir mejor nuestro corazón, alejados del mundo que nos impide ordenar y separar lo importante de lo que es accesorio y que tanto nos perturba en nuestro camino por la vida.  Es, en fin, un criterio de discernimiento lo que “empuja” a Jesús a ese exilio de su derredor, de forma inmediata a cuando fue instituida una segunda creación, con su bautizo, una nueva oportunidad para el hombre. 


Y Jesús, al igual que nos puede suceder a todos nosotros, se siente tentado, por Satanás, dice el mismo Jesús en un momento determinado. Y las tentaciones lo son en el sentido que más pueden atraer el ansia de un hombre: el mero y simple hecho del sustento, el intento de salvación recurriendo a Dios como solucionador de problemas y el mismo poder, el hecho mismo de tenerlo. 

Pero Jesús, al igual que debemos hacer nosotros, contesta a todas estas tentaciones, con una referencia clara a Dios, al que acude  para buscar la palabra que sale de su boca y no limitarse a la mera sustancia física (el hombre, recordemos, es cuerpo y espíritu), queriendo dar a entender  que ese pan de cada día que tanto reclamamos al rezar esa oración que Él enseñaría más tarde es esa Palabra que Dios nos regala;  al que no quiere tentar para que lo salve de esa situación que le plantea al Maligno porque sabe que a Dios no se le puede utilizar para satisfacer nuestras necesidades como si fuera alguien de quien echamos mano como tabla de salvación propia y, por último, al que da culto porque está seguro de que lo merece como creador y Padre y que ansiar las riquezas del mundo supone encerrarse en la cotidianidad de la avaricia y el egoísmo. Es aquí cuando Jesús dice “apártate Satanás” porque sabe que sólo hay que adorar a Dios (recordemos aquí lo que dice el primer mandamiento de la Ley de Dios que recogiera Moisés para darnos testimonio de lo que es más importante para nosotros y, así, lo que debemos rechazar por ser, por eso, secundario) y no a los bienes del mundo ni tampoco a la luz falsa que nos puede marcar nuestro paso, cegándonos ante la verdadera luz que emana de Dios. 

También nos dice el evangelista, que fuera recaudador de impuestos,  que unos ángeles le servían. 

Este detalle, el de los ángeles que sirven a Jesús, es algo a destacar ya que vendría a indicarnos que tras evitar las tentaciones y anteponer a Dios siempre, pero siempre, a las vicisitudes de su vida, es el momento en que esos hermanos celestiales se ponen a su servicio. Es decir, que después de la tribulación, de la penuria, de la atracción del mundo, del posible egoísmo, nos llega el estado de gracia de encontrarse con Dios que, como no puede ser de otra forma, agradece esa entrega de la mejor forma que puede: amándonos y entregándose a nuestro corazón. 

Por eso, Dios quiera que, tras recorrer nuestro propio desierto, soledad iluminada por la Palabra de Dios, sostén de nuestros pasos, veamos cómo surge, en nosotros, una inquebrantable voluntad de extender ese Reino a todas aquellas personas que no encuentran el camino para llegar a Él, sabedores, entonces, y conocedores, ahora, de la plenitud del ser que podemos encontrar así.


PRECES

 
Por todos aquellos que no quieren recorrer su propio desierto para encontrar a Dios. 

Roguemos al Señor. 

Por todos aquellos que prefieren entregarse en manos del mundo antes que en las del Creador. 

Roguemos al Señor.

 
ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a enfrentarnos a las tentaciones sabiendo que siempre estás a nuestro lado. 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 
El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación


Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 
Panecillo de hoy:

Rechazar al Maligno y a sus tentaciones debe ser prioridad de todo discípulo de Cristo. 


Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

16.02.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que no es orar

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Lo que no es orar

Con la oración hemos llegado también a un “cóctel” de usos comunes. La rutina, las ganas de no complicarnos las cosas o el mal ejemplo, han ido armándole un cuerpo falso al diálogo con Dios hasta dejarlo tan duro y tan vacío como el armazón de un figurín.” (Beato Lolo, de su libro Mesa Redonda con Dios)

Para los católicos, la oración viene a ser como aquel hilo sutil que nos une con Aquel que nos ha creado y mantiene en el mundo. Es decir, no es una práctica que no tenga sentido para nosotros. Así, cuando rezamos el Padre Nuestro sabemos que es Dios quien nos escucha; cuando hacemos lo propio con una oración dirigida a la Virgen María, lo mismo; y así con todos los ejemplos que podamos poner aquí.

Es cierto que a lo mejor, siendo sutiles, podemos distinguir, entre orar y rezar y que, por decirlo de alguna forma, el rezo lo hacemos con oraciones que nos han sido dadas a lo largo de la historia de nuestra fe cristiana y que, por decirlo de otra forma, la oración viene a ser algo así como una relación más particular con Dios.

Sin embargo, creemos que en este texto de Manuel Lozano Garrido, viene a referirse Lolo a la segunda de ellas, es decir, a la relación particular que mantenemos con Dios al margen, por así decirlo, de aquellas oraciones que ya se nos han dado…

Deducimos de las palabras de Lolo que es más que posible que, con relación a la oración, hayamos llegado (eso lo escribió en los años sesenta del siglo pasado pero podemos imaginar lo que pasa hoy día) a una especie de “domesticación personal” de lo que supone relacionarse con el Creador de esa manera y lo que hayamos conseguido es, más o menos, empeorar la misma.

El caso es que el “cóctel” del que habla el Beato de Linares (Jaén, España) está formado por eso que nos dice. Es decir, que lo que hacemos con rutina o por no querer complicarnos a la hora de orar o, en fin, el mal ejemplo que podemos llegar a dar cuando oramos de tales formas… bueno, que no es lo mejor que podemos hacer aunque, muchas veces, lo hagamos.

Pero ¿qué consecuencias puede tener todo eso que, claramente, no es nada bueno?

El resultado de todo esto no es nada bueno porque nada bueno hay en, al fin y al cabo, falsear la oración o adulterarla más de la cuenta. Y es que si eso hacemos lo que acabamos consiguiendo es nuestra relación con Dios sea, sencillamente, falsa y el diálogo con nuestro Creador, sencillamente, no se va a producir porque no puede haber buena relación entre quien pretende que la haya (Dios) y aquel que busca otras cosas que nada tienen que ver con lo que debería suponer orar a Quien nos ha creado y mantiene.

Lo que, entonces, nos queda, es algo así como algo muy duro y vacío. Y no podemos decir que Dios pueda querer que nosotros, hechos a su imagen y semejanza, hagamos con nuestra relación algo tan alejado de lo que debería ser. En fin…

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (150)

De Dios traemos a la vida esa participación en su esencia que es el alma y a Él volvemos succionado por la gloria de la inmortalidad.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.