6.03.26

Lo que León XIV le dijo a los sacerdotes y lo que el Sínodo les está preparando

Dos papeles sobre la mesa

Hace unos días, José Francisco Serrano Oceja publicó una columna cuyo título era una pregunta: «¿Es el clero de Madrid el mejor clero del mundo?». La desplegaba con la integridad que le caracteriza, enumerando razones posibles, recordando a Morcillo y a Tarancón, a Suquía y a Rouco, evocando la referencia de Will McAvoy en Newsroom sobre un país que ya no es el mejor pero que lo fue «cuando estaba gobernado por hombres grandes». Y cerraba con una advertencia de aparente sencillez: «Si el clero de Madrid es el mejor del mundo, convendría que siguiera así». Lo que Serrano Oceja no podía saber (o quizás sí) es que en los mismos días en que escribía esas líneas, el grupo sinodal que el cardenal arzobispo de Madrid coordinaba estaba finiquitando el documento que propone reformar la formación sacerdotal de toda la Iglesia según un modelo que los predecesores de Cobo desmontaron en Madrid hace cuarenta años. La advertencia de Serrano resulta así, leída a la luz de lo que ha ocurrido después, casi profética.

Hay una fecha que conviene no perder de vista: el 28 de enero de 2026.

Ese día, memoria litúrgica de santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia, como subraya el propio encabezado, el Papa León XIV firmó en el Vaticano una carta dirigida a los sacerdotes de Madrid. Una carta personal, cargada de imágenes, escrita en el castellano sonoro y preciso de quien ha leído a los místicos españoles. Una carta que terminaba con una cita de san Juan de Ávila: «Sed vosotros todo suyo».

Pocas semanas después, en los despachos del proceso sinodal, circula un documento de trabajo del Grupo de Estudio 4 (GE4), Formare Presbiteri in una Chiesa Sinodale Missionaria, que propone transformar desde los cimientos la manera en que la Iglesia forma a sus futuros sacerdotes. Un documento que invoca al Papa León XIV como aval de su proyecto desde las primeras líneas.

El problema es que los dos textos no dicen lo mismo.

No es que uno contradiga al otro en cada párrafo. Los documentos eclesiales raramente se contradicen con esa franqueza. Lo que ocurre es algo más sutil y, en el fondo, más revelador: hablan de la misma realidad (el sacerdocio, su identidad, su formación) y dibujan figuras que no encajan. Como si dos arquitectos hubieran recibido el mismo encargo y uno hubiera proyectado una catedral y el otro un centro cívico. Ambos edificios tienen altar. Pero no son el mismo lugar.

Pongo los dos textos uno junto al otro y dejo que el lector juzgue. 

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16.02.26

Si el cura no es «otro Cristo», ¿por qué existe? Andrea Grillo ataca al Papa y al sacerdocio

Andrea Grillo, screenshot Youtube

Hay palabras que parecen técnicas pero que esconden batallas existenciales. «Alter Christus», otro Cristo, es una de ellas. La Iglesia llama así a los sacerdotes para expresar algo que supera la simple representación: cuando un cura consagra el pan y el vino en la Misa, cuando absuelve pecados en el confesionario, no está «actuando en nombre de Cristo» como un delegado actúa en nombre de su jefe. Está siendo instrumento de Cristo mismo, que obra a través de él. El sacerdote, en esos momentos, desaparece. Y aparece Cristo.

Pero esa comprensión, tan antigua como la Iglesia misma, continúa bajo asedio. Y el último ataque no viene de fuera, sino de dentro: Andrea Grillo, teólogo italiano considerado el ideólogo intelectual de Traditionis Custodes, cuyas ideas sobre la Misa tradicional fueron asumidas casi literalmente en el documento de 2021, acaba de publicar un artículo muy crítico contra el Papa León XIV. Su pecado: haber dicho a los sacerdotes de Madrid que su identidad consiste en «ser alter Christus».

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5.11.25

No hagan caso a las ONG

No pasa ni un sólo día sin que el sistema nos ametralle con sus monsergas estupefacientes. Son como pequeños pellizcos de Charo en medio de un marasmo nihilista de postmodernidad burocratizada. La mayor parte de las veces lo hace la televisión, esa magia negra que ha reemplazado el fuego de nuestros hogares por píxeles. Frente a ella uno se tumba y relaja para consumir artificio cultural como si fuese naturaleza. Lo analiza con maestría Agustín Laje en «La batalla cultural». Sin percatarnos, hemos entregado un enorme poder a nuestros amos. Desde hace más de 60 años hemos instalado clérigos en nuestros salones de manera sumisa y cándida. Ayatolás del pensamiento mainstream. Sumos sacerdotes de lo políticamente correcto. Creadores de la opinión pública. Ingenieros sociales. Medios de adoctrinamiento de masas que en manos de las élites plutocráticas, que diría el gran Juan Manuel de Prada, aprovechan con notable éxito la vulnerabilidad biológica de toda psique humana. Y es que me temo que nuestros cerebros no evolucionan al ritmo de nuestros inventos. Y el hogar se ha ido transformando poco a poco en algo más falso que la famosa caverna de Platón. Porque una vez libres de las cadenas, abrazar la pared de una caverna, aunque fuese la de la alegoría de Platón, entrañaba una cierta riqueza para los sentidos. Uno podía experimentar el tacto frío, la humedad, su irregularidad, la piedra afilada que se clava, la roca que se desprende desvelando vetas de un extraño mineral o la vida misteriosa que aletea guiada por sonar en forma de mamíferos voladores llenos de vocales. Por contra, en el hogar postmoderno al llegar a casa a uno sólo le recibe el ruido del televisor. O el sonido nihilista de una roomba sonámbula que choca con las paredes de pladur. O, peor aún, Alexa. ¿Cuántas horas de pantallas se vienen consumiendo por hogar desde hace décadas en España? ¿Y cuál habrá sido su impacto en la rápida mutación de nuestra sociedad?

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28.08.25

Así destruye el aborto la salud mental de las mujeres

Foto de Gregory-S/Pexels

Cuando se habla de la cuestión del aborto hay mucha gente que trata de refugiarse en el hecho, a su juicio, de que un aborto es una operación como lo puede ser otra cualquiera. De esta forma, y al ver al feto no como un ser humano en sus primeras fases de vida sino como una parte más de la mujer, llegan a comparar la práctica del aborto con una operación para quitarse un quiste, entre otros ejemplos. Más allá de que comparar un aborto con cualquier otra operación (como un cáncer, un tumor, etc.) resulta de mal gusto, la realidad es que no es ni remotamente algo parecido.

De acuerdo con un reciente estudio realizado en Canadá, llamado «Aborto inducido y sus implicaciones para la salud mental a largo plazo: un estudio de cohorte de 1,2 millones de embarazos», se ha descubierto que las mujeres que llevaron a cabo abortos voluntarios tuvieron más probabilidades en el largo plazo de sufrir trastornos como ansiedad, estrés, depresión o consumo de drogas en comparación con aquellas mujeres que sí que dieron a luz.

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13.06.25

Carta abierta sinodal al Cardenal Rossi a propósito de la Legión de Cristo Rey

Carta abierta sinodal al Cardenal Rossi,

Carta abierta sinodal al Cardenal Rossi,

Arzobispo de Córdoba (Argentina)

Asunto: De la Legión de Cristo Rey

Eminencia, permítame dirigirle unas líneas sinodales que juzgo oportunas. Entro en tema sin más preámbulos.

Se viralizó en estos días (y se viralizará cada vez más en varios idiomas) un documento oficial de vuestro Arzobispado fechado el 26/V/25 (Prot. 125/2025) firmado por Vuestra Eminencia[1], en el que se decreta que la Legión de Cristo Rey (que es un virtuoso grupo de jóvenes fundado por el Padre Torres Pardo, sobreviviente del emblemático asedio marxista del Alcázar de Toledo) fue expulsada de vuestra Arquidiócesis (prohibiéndosele desarrollar «ninguna de sus actividades pastorales»), mas no por ir contra algún Mandamiento divino o un artículo del Credo sino porque Vuestra Eminencia ve que la Legión se opone a los que Ustedes van «descubriendo en sinodalidad» (sic).

Acá surgen dos series de preguntas, que literalmente me quitaron el sueño esta noche (y por eso lo primero que hice esta mañana fue comenzar a escribir estas líneas).

Primera serie de preguntas: ¿cuáles son los métodos utilizados por Vuestra Eminencia que lo llevaron a discernir sinodalmente que hay que excluir a la Legión? ¿Quiénes participaron de ese discernimiento? ¿Dónde están las actas del dicho discernimiento que permitan al «Santo Pueblo de Dios»[2] saber qué pasó? El «Documento Final» del Sínodo de la Sinodalidad gastó mucha tinta urgiendo a los prelados a la transparencia y a dar cuentas de su obrar ante el Pueblo de Dios[3]. Si esta exigencia de transparencia y rendición de cuentas es pedida para la actividad eclesial en general, mucho mayor deberá ser para las decisiones reputadas «sinodales», como esta de la cancelación de la Legión.

Quizás Vuestra Eminencia tomó esta decisión a título personal y usa la primera persona del plural como plural mayestático o tal vez usa el «nosotros» porque tomó la decisión junto con sus asesores curiales clericales. Si ese es el caso, entonces apele a su Auctoritas episcopal y no a un «discernimiento sinodal» ya que el dicho «Documento Final» del Sínodo lamenta la autocracia[4].

Ahora bien, si vuestra decisión fue fruto de un discernimiento sinodal del «Santo Pueblo de Dios», entonces le pedimos por favor que rinda cuentas y sea transparente mostrando quiénes, cómo y cuándo se reunieron a discernir y llegaron a la conclusión de que la «escucha de la Palabra» (DF n°6) les inspira ahora cancelar a la gloriosa Legión de Cristo Rey. Y, supuesto que esa asamblea popular-sinodal haya tenido alguna vez lugar, ¿fueron invitados los Legionarios y sus amigos? ¿O el discernimiento lo hace solo una casta de elegidos por los clérigos curiales? Si es así, ¿qué tiene esto de sinodal? Si es así muchos podrían pensar que vuestro modus operandi se parece más a las asambleas soviéticas bajo el Stalinismo que a reuniones sinodales de «escucha de la Palabra».

Todavía me queda una segunda serie de preguntas… Visto y considerando que si hay una cosa que enfatiza el Documento Final del predicho Sínodo es la inclusión de «todos» repitiendo el término «todos» hasta el extremo (DF # 2, 6, 8, …) y condenado el vago concepto de «exclusión»[5]. ¿Puede Vuestra Eminencia por favor explicarnos cómo ahora, por medio de un lacónico decreto de dos párrafos, se puede excluir de la «comunión, participación y misión[6] a un fecundísimo grupo juvenil solamente porque no se ajusta a un discernimiento sinodal en curso hecho por un grupo anónimo (máxime en Córdoba donde la inmensa mayoría de la juventud no pisa una Iglesia jamás)?

Brevior, los Sumos Pontífices fomentan la «sinodalidad» para combatir la exclusión y Vuestra Eminencia, por decreto inapelable, excluye un fecundo grupo juvenil en nombre de la «sinodalidad».

S.S. León XIV insiste en el llamamiento a construir «puentes». ¿Qué clase de puentes está construyendo Vuestra Eminencia al excluir de un plumazo al que, según nos dijeron, era uno de los mejores grupos juveniles de Córdoba?

Por último, S.S. Benedicto XVI y, tras él, S.S. Francisco afirmaban que «la Iglesia crece por atracción». ¿Puede por favor Vuestra Eminencia explicarnos cómo la exclusión de la Legión hará más atractiva la Iglesia? La realidad es que este tipo de medidas le repugnan al común de los fieles ya que el bautizado promedio considera que si a la narrativa sinodal de la no-exclusión se la acompaña con la práctica abierta de la exclusión sinodal, se cae entonces en la más redonda hipocresía, que no solo es uno de los principales reproches que Nuestro Señor le dirigió a los fariseos (cf. Mt XXIII 13) sino que, encima, es uno de los vicios más reprobados por el «Documento Final» del Sínodo de marras (cf. DF n° 96).

Señor Cardenal, en el nombre de Cristo y en mi carácter de miembro del «Santo Pueblo de Dios», le solicito que nos muestre con toda transparencia cómo fue el proceso sinodal de la tristísima cancelación de la heroica Legión de Cristo Rey. De lo contrario, ya nadie le creerá a Su Eminencia cuando nos hable de «puentes», «acogidas», «sinodalidades» y «caminar juntos», sino que muchos pensaran que Usted nos toma el pelo.

Suyo devotísimo en Cristo Rey y María Reina, que nos están viendo desde el Cielo,

Padre Juan
Sacerdote argentino
13 de junio de 2025, Año Jubilar

 

Notas al pie



[1] Carta del Cardenal Rossi

Prot. Nº 125/2025

Córdoba, 26 de mayo de 2025.-

Al Presidente de la Legión de Cristo Rey en Córdoba D. Gustavo Ramírez

Presente

De mi mayor consideración:

Habiendo leído todo el material adjunto a la carta que me enviara, oportunamente, en clave de discernimiento en la misión que Dios me encomienda en este tiempo de acompañar a esta Arquidiócesis, he decidido no autorizar que la Legión de Cristo Rey desarrolle ninguna de sus actividades pastorales en el territorio de la Arquidiócesis de Córdoba.

Motiva la presente decisión, entender que la propuesta esgrimida por la Legión de Cristo Rey no se encuentra en consonancia con lo que vamos descubriendo en sinodalidad, que nos hace falta en la Iglesia de Córdoba.

Espero puedan comprender la decisión tomada y los saludo fraternalmente.

En Cristo y María

[Firma] SILVIO ROGER LOTO SECRETARIO CANCILLER

[Firma] ANGEL SIXTO Card. ROSSI S.J. ARZOBISPO DE CÓRDOBA

[2] Esta expresión es usada en el n° 26 del «Documento final» de la última sesión del Sínodo de la Sinodalidad fechado el 26/X/24, que es el principal documento vigente sobre la sinodalidad. Desde ahora, citaremos este documento con la sigla DF. La traducción es nuestra.

[3] El DF pide «empeñarse en procesos decisionales basados sobre el discernimiento eclesial y asumir una cultura de la transparencia, de la rendición de cuentas» (n° 80).

[4] DF lamenta que «vivimos en una época signada por las desigualdades siempre más marcadas, (…), por crecientes tendencias autocráticas, …» (n° 47).

[5] El Sínodo pide que se dé «una atención pastoral específica» a «los lugares de la marginación y la exclusión» (DF n° 111).

[6] Este es el lema del Sínodo de la Sinodalidad.