InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Amigo de Lolo

22.12.25

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La Navidad de Lolo

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La Navidad de Lolo

Señor: mi ‘gracia’ de un día de Navidad no quiero que te la mancille un ‘dame’ egoísta. Si acaso, que tu generosidad se crezca sobre la anchura de mi corazón y que cada día te llegue un ‘te doy’ sincero y ferviente”. (Beato Lolo, de su libro Dios habla todos los días , diario, correspondiente al 25 de diciembre)

Es cierto y verdad que el tiempo de Navidad, con el Adviento incluido, tiene mucho de ansia por querer. Es decir, con saber que nace el Hijo de Dios y sabiendo todo lo que sucedería después y que tanto tiene que ver con nuestra salvación eterna nos encontramos en tiempo, por decirlo pronto, de pedir a Dios por muchas y variadas ansiedades que tenemos.

Manuel Lozano Garrido, a fuerza de haber vivido unas cuantas navidades sabe que es un tiempo, como decimos, de manifestar a Dios lo que ansiamos. Pero, como suele ser habitual en alguien de un tan alto rango espiritual, sabe a qué atenerse y, en fin, pedir como debe pedir al Creador lo mejor y más arraigado en su corazón de creyente.

El texto que hemos traído aquí corresponde a uno que escribió en su libro Dios habla todos los días. Y, siendo un libro, digamos, “diario”, donde refleja lo que entonces le pasaba, este corresponde al día de Navidad, 25 de diciembre. Y por eso se dirige al Señor como mejor sabe que, como no ignoramos, es más que bien y de forma más que provechosa.

Sabe muy bien el Beato de Linares (Jaén, España) que ser egoísta cuando se habla con Dios no es nada que nos venga bien porque tal cosa no es, precisamente, hacer uso de una virtud sino todo lo contrario. Por eso no quiere nuestro amigo que lo que reciba el corazón del Todopoderoso sea expresión de tal forma de hacer las cosas. Vamos, que Lolo no quiere, para nada, ser egoísta cuando, en una fecha tan señalada para todos los de Dios, el corazón del Padre Eterno está más que abierto y receptivo.

¿Cómo sería el linarense universal egoísta?

Seguramente, pidiendo en su único interés sin tener en cuenta las necesidades del prójimo cuando él, precisamente él, hacía de su amor al prójimo una forma de vida excepcional. Y tal era así que hasta quería que su sufrimiento lo fuera “con escafandra” en el sentido de que no afectara más que a sí mismo…

Por eso Manuel no quiere ser egoísta sino, justamente, al contrario.

Como Lolo sabe que Dios es más que generoso (no sólo con él pero también con él) tiene más que en cuenta tal comportamiento del Señor. Y sabiendo que lo va a seguir siendo a lo largo de sus próximos días, meses y años, no quiere afearse su propia conducta no recibiendo tal generosidad con egoísmo. Y entonces se ofrece.

Sí, Manuel Lozano Garrido ofrece a Dios lo que él mismo es. Es decir, ante el “doy” de Dios hacia su persona él sólo puede, y quiere responder, con un “te doy” porque sabe que quien lo ha creado y mantiene merece que se le dé, desde el mismo corazón que ha creado y mantiene en el mundo, un tal agradecimiento.

Pero el “te doy” del que habla Lolo no es uno que lo pudiera parecer o ser, digamos, cicatero. Así, no quiere ser tacaño a la hora de agradecer a Dios dándole lo que de su corazón emana que es, sobre todo, agradecimiento y, luego, recuerdo de a Quién ama. Por eso lo da, el “te doy” de forma sincera y ferviente que es lo mismo que decir que nada de lo que dice es falso y que lo hace con gran pasión y devoción.

Y eso, “cada día” y no sólo de vez en cuando porque el amor de Lolo para con Dios es dado de continuo y sin límite. Y es que Dios, a él, le hablaba todos los días.

Eleuterio Fernández Guzmán


Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (141)

Querer o no querer, es todo un formidable poder de creación, depositado en el corazón del hombre.

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

15.12.25

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Nos quiere Dios cabe sí

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena –Nos quiere Dios cabe sí

La santificación, así, es como un octavo día de la Creación, en el que Yo dejo de trabajar sólo, para que me acompañe el ritmo voluntarioso de vuestro espíritu o una Comunión, en la que Yo os doy pan de vida, de gracia, de felicidad y de salvación y vosotros me brindáis en correspondencia, el gozo de un amor filial.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

Después de haber creado todo lo existente le quedó al hombre la voluntad de querer estar junto a Dios para siempre. Y eso es lo que el Beato Manuel Lozano Garrido quiere decirnos en este texto de su libro Reportajes desde la cumbre desde donde Dios, allí en su altitud más alta, ansía que queramos lo mejor para nosotros que no es otra cosa que abrazarlo, digamos, en directo sin mediaciones ni nada por el estilo.

Cuando se nos dice eso de que la santificación es como un “octavo día de la Creación” se nos está empujando, espiritualmente hablando, a que nos demos cuenta de que no quedó ahí la cosa después del séptimo día en el que Dios acabó de crearlo todo. No. Entonces, justo el día después de aquellos magnos acontecimientos, es cuando corresponde a la semejanza de Dios poner de su parte. Y es que el Todopoderoso ya había puesto de la suya: exactamente, todo de todo.

Nos dice Dios que deja de trabajar solo porque, en efecto, lo había estado haciendo creando todo de la nada. Por eso ahora goza sabiendo que puede haber quien lo “acompañe” en la labor sacarlo todo adelante. Y eso, claro está, es algo que depende de cada uno de sus hijos.

Hay que tener en cuenta que, dada la libertad que Dios entrega a cada uno de los miembros de la creación hecha a semejanza suya, apunta aquí que puede ser, el ya no estar solo, bien producto de una actitud particular de cada uno de nosotros, digamos, que queriendo hacerlo o bien en “comunión” con Él. El caso es que no lo abandonemos como si, después de habernos creado, nos creamos en la libertad (aberrante) de darle de lado. No. El Beato de Linares (Jaén, España) quiere que, de una forma o de otra, nosotros estemos junto a Dios.

Y aquí, por así decirlo, hay dos partes las cuales cada una de ellas aporta su parte de este especial “trato” entre Padre e hijos. Así, por ejemplo, Dios nos da, nada más y nada menos, que

- El pan de vida,

- El pan de gracia,

- El pan de la felicidad y, por fin,

- El pan de salvación.

Bien podemos decir que no es poca cosa lo que, a este compartir aporta Aquel que todo lo ha hecho y mantiene. Y es que, por el pan de vida existimos, por la gracia, se nos llega el corazón de Su alma, por la felicidad podemos gozar de todo y, así, por la salvación, a través de ella, volveremos junto a Dios de donde salimos.

¿Y a nosotros qué nos corresponde?

Lolo aquí bien que lo dice.

Resulta sintomático de Quién es Uno y quiénes somos los demás, que en esta especial balanza de aportaciones, Dios sólo nos pida una cosa: el amor filial. Es decir, que Él aporta todo lo dicho supra pero a nosotros nos pide que, al menos, lo amemos como hijos.

Amar a Dios como hijos ha de tener la máxima importancia para nosotros porque es hacer algo que, además, tenemos como debido pues el agradecimiento a todo lo que por nosotros hizo y hace el Creador exige tal amor que, además, debemos dar prontamente y, luego, siempre.

Y todo eso, nada más y nada menos, que para hacer efectiva la santificación que es, eso sí, la máxima prioridad del corazón de Dios hacia nosotros. Y es que Lolo, otra vez, da en el clavo más exacto de nuestra esperanza y destino.

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (141)

Querer o no querer, es todo un formidable poder de creación, depositado en el corazón del hombre.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

8.12.25

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Amor y dolor

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena –Amor y dolor

El cariño tiene su Tabor, pero también su Calvario; y lo que importa es no vivirlos aislados, sino que en una espina puede haber una luz o en un resplandor glorificarse una herida.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

Se suele decir que el amor y el dolor tienen mucho que ver porque, en determinadas ocasiones uno lleva al otro e, incluso, el otro al uno…

El Beato Lolo, como suele hacer muchas veces cuando escribe o, mejor, cuando escribió lo que escribió cuando formaba parte de la Iglesia militante, hace algo que muy bien hace: formar “duos” con determinadas realidades que, explicadas a su manera (una manera santa) nos dejan las cosas más que claras con lo que, además, ganamos más que mucho.

Aquí nos habla del cariño y también del dolor. Y nos pone como ejemplo el Tabor y el Calvario. Y no podemos negar que los ejemplos que nos trae están, para el caso, más que bien puestos porque, en efecto, entendemos por aquello relacionado con el Tabor algo luminoso y si es del Calvario a lo que nos referimos, en fin… que ya está todo dicho con tan sólo nombrarlo.

Atendiendo a lo que nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) no nos conviene, para nada, hacer como si no existiese relación entre, digamos, lo bueno y lo malo sino que, por fuerza de las cosas, ambas situaciones están relacionadas de forma más estrecha de lo que solemos creer.

Debemos tener en cuenta que las palabras que hoy traemos nos las dice Dios mismo pues el libro en el que se encuentra (Reportajes desde la cumbre) son un, a modo, de relación directa de nuestro Creador con su criatura y, aunque, es claro que no es el mismo Todopoderoso quien las pronuncia es algo así como un poder hacerlo en manos de Lolo. Y eso, además, nos viene la mar de bien por la autoridad que tiene la cosa…

Pues bien, cuando nos dice que no debe haber separación entre la parte luminosa del amor y lo que puede tener de tenebrosa, lo que nos da a entender es que está más que bien que la luz del Tabor ilumine la obscuridad que puede haber en la parte de Calvario que puede conllevar el mismo porque, como bien sabemos, no todo son luces de colores, ni siquiera, aunque creamos que eso es posible…

Iluminando, así, la herida, es más que posible que no trascienda mucho más allá de lo que la misma pueda producir en nosotros y que, por decirlo de forma que se nos entienda, tenga un recorrido en nuestra vida que no vaya mucho más allá del momento en que la misma se produzca. Es decir, que lo bueno puede servir de auxilio en lo malo siempre que, claro, seamos capaces de sobrenaturalizar el dolor que es algo que Manuel Lozano Garrido hizo más que bien a lo largo de sus muchos sufridos años.

Eso de sobrenaturalizar el dolor tiene que todo que ver con lo que nos dice el linarense universal acerca de que en “una espina puede haber una luz” pues la única forma de que el daño no trascienda sino que del mismo algo de bueno pueda salir es que, en efecto, se tenga el mismo como el origen de lo que pueda ser mejor. Aunque, eso es cierto, hay que tener una fe muy bien arraiga en el corazón para ser capaces de hacer eso y, en eso, Lolo, nos sirve también de ejemplo como en otras tantas cosas pasa con nuestro amigo.

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (140)

Si la Tierra es un planeta de primer orden, no es por su tamaño sino por el hecho singular de la presencia y libertad del hombre.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

1.12.25

Amigo de Lolo – Lolo pasó su vida haciendo el bien

Manuel Lozano Garrido, Lolo: La buena persona que contó la mejor noticia -  Diócesis de Jaén

Es cierto y verdad que hay muchas personas de las que se podría decir lo mismo que nosotros vamos a decir de nuestro amigo Lolo. Y es que el comportamiento a lo largo de la vida de un ser humano puede dar, y da, para que se pueda decir del mismo eso, que pasó su vida haciendo el bien.

Nosotros, de todas formas, tenemos a alguien a quien aplicamos eso en el exacto sentido de lo que quiere decir.

Hay una placa en una fachada de Linares, Jaén, España. Y corresponde al lugar donde nació Manuel Lozano Garrido. Y dice esto:

En esta casa nació el 9-8-1920 D. Manuel Lozano Garrido. Hijo predilecto de Linares. Pasó su vida haciendo el bien”.

Y debajo es apreciable la fecha en la que aquella placa se fijó a la fachada: 21-4-1996.

En primer lugar, cuando decimos de Lolo que pasó su vida haciendo el bien queremos decir que eso no es algo que alguien, en particular, aprecia de la vida del ahora Beato de la Iglesia católica. Y eso, aún estando bien, podría interpretarse, al fin y al cabo, como un pensamiento particular de una persona. Sin embargo, sostener de Lolo que “Pasó su vida haciendo el bien” tiene un sentido verdaderamente colectivo y que es, por tanto, algo así como que ha quedado en la memoria de todo ser que lo conoció, un hacer así.

No es cosa esta baladí o de poca importancia sino que tiene todo que ver con lo que una persona, en este caso Lolo, hizo a lo largo de su vida y que es la causa de que se tenga de su ser una memoria tan tierna, tan cierta, tan terminada de hacer, tan verdadera.

Ciertamente, cuando decimos eso que decimos de Lolo sabemos que, en efecto, no es que en algunas ocasiones el buen amigo nuestro hiciera lo posible para que el prójimo sintiese que era escuchado por alguien que tenía tal capacidad a flor de piel y de corazón sino que “su vida” fue eso: un hacer el bien sin mirar ni hora ni tiempo ocupado en hacerlo.

De esto que decimos nosotros no somos testigos pero sí lo somos de los que lo conocieron y dicen que Lolo se desvivía por toda persona que se acercaba a su casa. Y es que, como podemos imaginar, conforme la fama de santidad de Manuel Lozano Garrido se fue extendiendo, al menos, por Linares (su pueblo) ya podemos estar seguros de que muchos subirían a su casa.

Cuando se visita a alguien como era Lolo es de creer que no sólo se acude a su casa para ver cómo se encuentra (que también) sino que muchas tuvieron que ser las preguntas que le hicieron a lo largo de su vida estando enfermo como estaba el buen hombre. Y debería ser mucha la confianza que se tenía en que la respuesta iba a ser espiritualmente adecuada cuando fueron más de algunas las preguntas que le debieron hacer y a las que Manuel, seguros estamos, no se debió negar a responder a ninguna aunque también es verdad que a lo mejor se preguntaba a sí mismo las razones de dirigirse a él que, en todo caso, parecía no servir para nada social… siendo, justamente, lo contrario la verdad.

Es verdad que no decimos nada nuevo si apostamos porque Lolo pasó su vida haciendo el bien. Y no lo decimos porque, ahora mismo, también lo está haciendo aunque sea a la distancia de más de cincuenta años que fue llamado a la Casa del Padre.

Estamos seguros, aún sin haber visto tal documento, que en el que se conformó (con testigos y demás verdades) para su Causa de Beatificación, que muchos certificaron que Lolo hizo mucho bien a ellos mismos, a aquellos testigos queremos decir, y a otras muchas personas de las que tales testigos lo fueron. Y es que la verdad brilla e ilumina mucho cuando alguien es bueno en el buen sentido de la palabra y, a lo largo de una vida toda y entera, se dio al prójimo todo cuanto pudo siguiendo aquello de “querer al prójimo como a ti mismo” que es un consejo de Alguien que también sufrió mucho a lo largo de vida y, más en concreto, cuando fue ajusticiado ilegítimamente por envidiosos y demás acusadores.

Sí, Lolo pasó su vida haciendo el bien. Y por eso está donde está o, lo que es lo mismo, en el Cielo, cerca de Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.


Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (139)

Ningún cariño se crea por decreto. Amamos porque nos apetece u odiamos porque la naturaleza nos lo dicta. De aquí la libertad del amor.”

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Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

24.11.25

Amigo de Lolo - La a(A)cción c(C)atólica de Lolo 

Manuel Lozano Garrido, Lolo: La buena persona que contó la mejor noticia -  Diócesis de Jaén

PRESENTACIÓN

Los datos sobre la pertenencia de Manuel Lozano Garrido a Acción Católica nos los aporta don José Utrera Infantes, amigo personal de Lolo.

El caso es que Lolo ingresa en Acción Católica a los 11 años. Y lo hace con plena conciencia de lo que eso supone al correr, entonces, el año 1931 y ya proclamada la II República en España caracterizada, desde el primer momento, por la persecución sin cuartel contra todo lo que fuese o sonase a católico. Pero Lolo, que era un joven con una fe muy arraigada, no lo duda ni un momento.

Lolo no ingresa en Acción Católica para ser, digamos, un número más dentro de la organización. Y es que llega a ser Secretario del centro (y Vocal de Propaganda) de la misma en Linares que, para más señas, fue el segundo que se fundó en España después del de Madrid.

Nos dice también don José Utrera que el mismo Pedro Poveda, hoy San Pedro Poveda, también de Linares (Jaén, España) conocía muy bien a Lolo a ser un gran conocido de su familia y, en concreto, de su abuelo.

Lolo, por tanto, tenía más que claro que era de Acción Católica y allí iba a permanecer pasase lo que pasase. Y, es más, en su medio de comunicación, de nombre “Cruzada” escribiría el linarense universal sus primeros artículos donde publicaría, por cierto, uno en 1958 (en el mes de mayo) sobre su viaje a Lourdes de título ”Aquí Lourdes: La fe, la caridad y la esperanza tienen su capital: Lourdes – Tres días viendo el milagro” del cual, si Dios quiere, nos gustaría hablar aquí mismo algún día…

El caso es que Lolo pertenecía a Acción Católica y eso suponía, para él mismo, algo así como un pasar al hacer dentro de su fe católica. Y por eso, siguiendo el espíritu de la misma, que tiene que ver, más que nada, con el anuncio del Evangelio a todas las personas a las que pudiera llegar el mensaje de Dios según las circunstancias en las que se encuentre el mundo y el lugar en concreto, cumplió con su misión a la perfección. Y es que, para Lolo, la acción católica (ahora con minúsculas para referirnos al hacer mismo) era, antes que nada:

  • Saberse incardinado en el mundo y, en concreto, en su tierra y en su pueblo y llevar ahí la Palabra de Dios,

  • Reconocer la especial situación por la que estaba pasando la fe en sus días (años 30 del siglo XX) y actuar en consecuencia sin miedo y sin cobardía,

  • Verse afectado en lo más íntimo de su corazón por el cumplimiento de una misión así,

  • Ser capaz de sustraerse al ambiente general y hacer prevalecer en su vida el reconocimiento de su fe católica,

  • Comprender, y llevar a la práctica, lo que supone ser hijo de Dios con gracias y dones entregados por parte del Padre que deben ser puestos en valor y hacerlos efectivos y,

  • Perseverar en el cumplimiento de un ser religioso a pesar de todos los pesares.

Como podemos ver, la acción católica de Lolo era la propia de la Acción Católica en cuanto a institución religiosa que debía procurar el cumplimiento de unos fines básicos y procurar que los mismos tuvieran la máxima difusión civil. Y eso hizo que muchos de sus miembros (por ejemplo en su pueblo, Linares, habían matado al Presidente, al Consiliario y a varios jóvenes de Acción Católica, precisamente, y sólo por, serlo) recibieran anticipadamente la salida de este mundo por una vía no demasiado ortodoxa…

Lolo, pues, en Acción Católica, era como rubricar, con una firma de eternidad, una forma de ser que, en efecto, cumplió perfectamente tal como suelen hacerlo aquellos que saben que su fe es verdadera.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor"   (138)

¡Qué ‘loco’ nuestro Padre arriesgando el desprecio con tal de que le amemos libremente.”

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.