Angeología Bíblica (I)
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Introducción
En el Tanaj o Biblia hebrea, se emplea la palabra Malaj (original mal’akh) de la raíz lakh (l’k), que significa “enviar”, y por tanto se traduce como “enviado”, para referirse a los espíritus que provienen de Dios (Adonay que significa “Señor”, o Elí, que significa “exaltado”) y cumplen sus mandatos. Los traductores al griego del Antiguo Testamento emplearon el término angelos, que significa “mensajero”, y por tanto cumple un papel análogo (aunque no completamente correspondiente, pues el mensajero se limita a entregar un mensaje, mientras que el enviado se caracteriza por actuar en nombre de otro). En latín se vertió como angelus, de donde viene nuestro “ángel”.




