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16.02.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Lo que no es orar

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Lo que no es orar

Con la oración hemos llegado también a un “cóctel” de usos comunes. La rutina, las ganas de no complicarnos las cosas o el mal ejemplo, han ido armándole un cuerpo falso al diálogo con Dios hasta dejarlo tan duro y tan vacío como el armazón de un figurín.” (Beato Lolo, de su libro Mesa Redonda con Dios)

Para los católicos, la oración viene a ser como aquel hilo sutil que nos une con Aquel que nos ha creado y mantiene en el mundo. Es decir, no es una práctica que no tenga sentido para nosotros. Así, cuando rezamos el Padre Nuestro sabemos que es Dios quien nos escucha; cuando hacemos lo propio con una oración dirigida a la Virgen María, lo mismo; y así con todos los ejemplos que podamos poner aquí.

Es cierto que a lo mejor, siendo sutiles, podemos distinguir, entre orar y rezar y que, por decirlo de alguna forma, el rezo lo hacemos con oraciones que nos han sido dadas a lo largo de la historia de nuestra fe cristiana y que, por decirlo de otra forma, la oración viene a ser algo así como una relación más particular con Dios.

Sin embargo, creemos que en este texto de Manuel Lozano Garrido, viene a referirse Lolo a la segunda de ellas, es decir, a la relación particular que mantenemos con Dios al margen, por así decirlo, de aquellas oraciones que ya se nos han dado…

Deducimos de las palabras de Lolo que es más que posible que, con relación a la oración, hayamos llegado (eso lo escribió en los años sesenta del siglo pasado pero podemos imaginar lo que pasa hoy día) a una especie de “domesticación personal” de lo que supone relacionarse con el Creador de esa manera y lo que hayamos conseguido es, más o menos, empeorar la misma.

El caso es que el “cóctel” del que habla el Beato de Linares (Jaén, España) está formado por eso que nos dice. Es decir, que lo que hacemos con rutina o por no querer complicarnos a la hora de orar o, en fin, el mal ejemplo que podemos llegar a dar cuando oramos de tales formas… bueno, que no es lo mejor que podemos hacer aunque, muchas veces, lo hagamos.

Pero ¿qué consecuencias puede tener todo eso que, claramente, no es nada bueno?

El resultado de todo esto no es nada bueno porque nada bueno hay en, al fin y al cabo, falsear la oración o adulterarla más de la cuenta. Y es que si eso hacemos lo que acabamos consiguiendo es nuestra relación con Dios sea, sencillamente, falsa y el diálogo con nuestro Creador, sencillamente, no se va a producir porque no puede haber buena relación entre quien pretende que la haya (Dios) y aquel que busca otras cosas que nada tienen que ver con lo que debería suponer orar a Quien nos ha creado y mantiene.

Lo que, entonces, nos queda, es algo así como algo muy duro y vacío. Y no podemos decir que Dios pueda querer que nosotros, hechos a su imagen y semejanza, hagamos con nuestra relación algo tan alejado de lo que debería ser. En fin…

Eleuterio Fernández Guzmán



Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (150)

De Dios traemos a la vida esa participación en su esencia que es el alma y a Él volvemos succionado por la gloria de la inmortalidad.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

9.02.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – La no suficientemente estimada misericordia de Dios

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – La no suficientemente estimada misericordia de Dios

Si tu vida no tiene salpicaduras y Dios pasea por tu corazón como por entre un huerto aromado, ahonda tú en la humildad y dale gracias de haberte preservado, más por su misericordia que por tu naturaleza”. (Beato Lolo, de su libro Cartas con la señal de la Cruz)

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que en lo referido a la relación entre Dios y nosotros, sus hijos, debemos tener claro que lo que importa no es, precisamente, lo buenos que somos nosotros sino lo bueno que es Dios con su descendencia. Y aquí, el Beato de Linares (Jaén, España) lo dice con una claridad meridiana.

Debemos fijarnos en el lenguaje que utiliza Lolo. Es decir, empieza haciendo uso del “si” condicional que quiere decir mucho al respecto de lo que somos nosotros y de cómo podemos ser.

Con esto queremos decir que sí, que es posible que nuestra vida no tenga salpicaduras y que Dios pasee por nuestro corazón como por entre un huerto aromado. Eso es cierto. Pero también lo es que, a lo mejor, nuestra vida sí tenga salpicaduras y Dios no pasee por nuestro corazón como si tuviésemos tal tipo de huerto…

Es verdad que muchas veces tenemos muchas salpicaduras. Pero no son de algo, digamos, externo a nosotros que nos “salpique” sino de nuestro propio proceder que no siempre es santo y no siempre es el más adecuado teniendo en cuenta, además, lo que a tal respecto nos conviene.

También es verdad que nuestro corazón, en tantas y tantas ocasiones, deja de ser un huerto, así, aromado, para tener un aroma más bien a podrido porque somos como somos y eso bien que lo sabe Dios que tiene tanta y mucha paciencia con sus hijos que, sí, los creó a su imagen y semejanza pero muy pronto, al parecer, lo olvidaron.

Pues bien. El caso es que si es cierto que todo va sobre ruedas y Dios se pasea por nuestro corazón encontrándolo limpio y con un buen aroma (un buen odor Christi, podríamos decir), incluso si eso es cierto, no podemos hacer como si todo eso fuera mérito exclusivamente nuestro. No.

Decimos que en el caso de sea todo como nos dice nuestro amigo Manuel Lozano Garrido, también debemos hacer algo porque no vayamos a creer que somos el oro y el moro, por así decirlo.

Bueno. Lo que, entonces, nos corresponde es hacer dos cosas que muchas veces olvidamos: ser humildes y dar gracias.

Dice Lolo que ahondemos en nuestra humildad. Es decir, que parte de la base de que ya somos humildes que, según están las cosas, a lo mejor es mucho decir y muchas ocasiones. Pero el linarense universal parte de la base, necesaria, de que somos humildes. Pues bien, eso no basta porque si somos como somos y somos buenos (por así decirlo aunque sepamos que bueno sólo es Dios) debemos ir más allá en nuestra humildad por eso nos hará aún mejores.

Y, luego, dar gracias que es, no por casualidad, lo que muchas veces olvidamos.

Dar gracias por todo: desde nuestra propia existencia a… a todo… todo del todo porque todo se lo debemos a Dios y por eso nuestro hacer y nuestro ser ha de hacerlo todo a mayor gloria de Dios porque bien se lo merece quien todo ha creado y mantiene.

Y todo esto, además, porque Dios es misericordioso con nosotros y no porque nosotros lo merezcamos en muchas ocasiones. Es más, es seguro que es más misericordioso el Creador con nosotros cuando más salpicaduras tenemos y cuando nuestro corazón no es, precisamente, un huerto aromado, con nos dice Lolo.

Misericordia, pues. En esto se resume todo. Misericordia de Dios, claro.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (149)

¡Pobres de vosotros, virus del tiempo y la muerte, que ni aún siquiera podéis roer lo que de permanente hay en el alma!

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.02.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Dios siempre está para y por nosotros

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Dios siempre está para y por nosotros

En un lugar del cielo, Dios rutila de día y de noche como una hermosa invitación a la Esperanza y a la vida.” (Beato Lolo, de su libro Mesa redonda con Dios)

En el Cielo. Allí es donde nuestro Creador y Todopoderoso Señor, cumple con su santísima Voluntad que consiste, más que nada, en hacer todo lo mejor para que su descendencia, nosotros sus hijos, tenga un mejor pasar por el mundo hasta que lleguemos a Su definitivo Reino que es, precisamente, el mismo Cielo.

Pues bien, en un lugar del Cielo Dios mismo no cesa cumplir con esa santa misión como decimos arriba. Y por el Beato de Linares (Jaén, España) dice que es “de día y de noche” cuando hace lo que aquí nos dice. Y es que no podemos imaginar a Quien todo lo ha creado y mantiene haciendo algo que no sea rutilar de día y de noche pues ya podemos imaginar que el cansancio no le alcanza.

¿Y qué es lo que Dios hace? O, en resumidas cuentas, en qué ocupa su tiempo Aquel que todo lo puede es lo que podemos preguntarnos.

Es verdad que Adonai todo lo puede hacer y, en fin, lo puede hacer todo. Pero aquí nos dice nuestro amigo Manuel Lozano Garrido, que la cosa se centra en dos realidades espirituales a cada cual más importante que pasamos a relatar.

Esperanza y vida. Así, como si fuera poca cosa la virtud y lo que no es dado por Dios.

Sabemos, y no debemos olvidar, que Dios a nadie obliga a aceptarlo ni, claro a tener por bueno aquello que nos pueda donar o graciosamente entregar. Por eso lo que aquí hay es una “invitación” y no, digamos, algo a lo que se nos obligue. Es decir, Dios no nos impone ni la esperanza ni el ansia de vida sino que, como nos dice Lolo, nos “invita” a aceptar tan grandes gracias de su parte.

Lo de arriba lo decimos porque es crucial comprender que lo que hacemos lo hacemos nosotros mismos y si nos equivocamos, por ejemplo, haciendo oídos sordos a tal invitación… pues, en fin, caerá en el debe de nuestra alma y eso será para siempre a no ser que haya arrepentimiento pero… si no lo hay… deberemos atenernos a las graves consecuencias de tal insensatez.

Pues bien, supongamos que aceptamos tal invitación a la “esperanza y a la vida”. Entonces se seguro que saldremos más que beneficiados (hablemos de beneficio porque aquí no se trata de ser “aprovechados” sino de hacer lo que más nos conviene) porque a Dios nadie le puede ganar en generosidad (ni en nada, por cierto) Y, por tanto, es bien cierto y seguro que de querer ser esperanzados y agarrarnos fuerte a la vida que nos ha sido dada no será mala cosa sino, justamente, lo contrario.

El caso es que el Padre prepara a cada instante la invitación de la que habla el linarense universal. Y lo hace porque, como veletas que somos, es más que probable que ahora queramos decir no pero que luego, si somos capaces de recapacitar, digamos todo lo contrario. Y por el se trata de una invitación ininterrumpida en su propuesta y siempre está ahí para nosotros y por nosotros.

Además, tal invitación es “hermosa” pues ¿qué otra cosa se puede esperar de quien todo lo ha hecho, lo hace y lo hará bien? Pues eso, una hermosura de propuesta para sus hijos a quien tanto ama, a quienes tanto nos ama. Y por eso Lolo lo dice esto tan bellamente como, por cierto, es su buena costumbre.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (148)

Destino: hogar último, más allá de la vida, que adquirimos confianza de inteligencia y capital de corazón”.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

26.01.26

Petición de oración por Vania - Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Dios es siempre providente

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

Don Rafael Higueras Álamo, a la sazón sacerdote de la Diócesis de Jaén y postulador de la causa de beatificación y de canonización de Lolo, nos ha pedido que pidamos la intercesión del Beato de Linares en favor de Vania, una niña de tan sólo 5 años a la que han descubierto un tumor maligno en el riñón y un trombo muy cerca del corazón.

Pidamos, por tanto, la intercesión de Lolo porque sabemos que hará todo lo posible para que Vania sane siendo, claro, la Voluntad de Dios la que ha de prevalecer. 

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Dios es siempre providente

Tu Providencia es como una letra con garantías, que se te pasa al cobro en cada fecha”. (Beato Lolo, de su libro Mesa redonda con Dios)

Es posible que se suela creer que Dios es providente según quiera Él. Y, ciertamente, eso ha de ser así porque su Voluntad es, simplemente, perfecta y predecible en cuanto vale su amor.

Es decir, que Dios es providente porque sabe muy bien que es lo mejor que conviene a su descendencia.

Podemos creer, también, que la Providencia de Dios es limitada como si quisiera lo mejor para nosotros pero sólo de vez en cuando. Pero Lolo, aquí mismo, desmiente eso de forma corta pero totalmente sencilla y clarificadora.

Está muy bien que Manuel Lozano Garrido utilice un lenguaje tan moderno como es o, al menos, era, en su tiempo: el de la letra con garantías.

Esto lo decimos porque, como se sabe, la letra con garantías es algo así como una letra de cambio que está respaldada por una garantía adicional para que quien tenga que cobrarla tenga total seguridad de que la va a cobrar.

¿Y qué tiene esto que ver en materia espiritual? Pues tiene todo que ver si lo vemos, precisamente, desde el punto de vista espiritual.

Aquí sabemos que quien pone de su parte para que nuestra vida sea más llevadera y mejor es, ni más ni menos, que el Creador que nos ha creado y mantiene. Pues bien, también sabemos que eso lo hace a cada momento y que siempre nos tiene en su corazón pues somos hijos suyos.

Eso de que siempre nos tiene en cuenta lo afirma aquí Lolo cuando dice que “en cada fecha” porque podemos entender eso por un siempre porque, en efecto, es siempre cuando podemos acercarnos al Padre y, en fin…, pedirle algo que nosotros creemos es importante para nosotros o para el prójimo.

Y que pedimos mucho a Dios es cierto y verdad. Por eso, el Beato de Linares (Jaén, España) dice que le pasamos al cobro la letra con garantías. Y eso sólo puede querer decir que, en efecto, se la pasamos. Y, como estamos seguros de que quien responde es, nada más y nada menos, que Quien todo lo puede, pues estamos seguros de ser escuchados. Ahí está la garantía de tan especial letra de cambio espiritual.

Por otra parte, la Providencia de Dios, aquella a la que se entrega el Beato Manuel Lozano Garrido, no tiene límite alguno. Es decir, lo que le pedimos entregándonos plenamente (¡plenamente!) a su voluntad, Dios, graciosamente, nos lo concede. Ahora bien, cuando decimos, para solicitar eso, que nos sometemos a la voluntad del Todopoderoso es que nos sometemos a su voluntad. Y no cabe al contrario, ninguna alteración de tal nuestra voluntad.

Podemos decir, por tanto, que la Providencia de Dios está siempre dispuesta a serlo y, por eso, debemos mantener una total confianza en que eso es así. En realidad, eso es lo que hizo el Beato Lolo a lo largo de toda su vida y por eso goza de la vida eterna que es, como eso indica, para siempre.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (147)

Hermoso el instinto de vivir, pero ¿y el de sobrevivir?

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

19.01.26

Amigo de Lolo – Frases que bien valen la pena – Así es Dios con nosotros

HAGIOPEDIA: Beato MANUEL LOZANO GARRIDO “Lolo”. (1920-1971).

PRESENTACIÓN

Ya son algunos años los que, el que esto escribe, lleva haciendo lo propio sobre el Beato de Linares (Jaén, España) en esta casa de InfoCatólica. Siempre ha valido la pena hacer algo así y aportar, aunque sea, un granito de arena a la comprensión de un creyente tan fuerte y profundo como es Lolo.

El linarense universal, que tanta atracción espiritual tiene para quien lo conoce, no deja de producir interés en aquel que se acerca a su persona a través de su obra. Y es que, no pudiendo hacerlo ahora personalmente o, digamos, en la intimidad de la conversación entre amigos, que lo somos todos aquellos que ansiamos serlo, es seguro que acercarse a Lolo de forma cercana nos viene la mar de bien.

Lolo nos acerca a lo bueno que tiene saber que, cuando se es hijo de Dios la mejor forma de serlo es, sencillamente, siéndolo. Y él es una muestra perfecta de cómo hacer algo que, algunas veces, a muchos nos resulta difícil y a algunos… imposible. Acerquémonos, desde ahora, a la obra misma de Lolo y a su intimidad podríamos decir, con lo que vamos a ganar, seguramente, mucho y más que muchoY, para más abundancia de lo bueno y mejor, al final de todo esto les ponemos uno de los aforismos espirituales que publicó Lolo en su libro Bien venido, amor“. Vamos, miel sobre hojuelas, como se dice en la Biblia pues esto, al fin y al cabo, es cosa del alma de cada cual.

Frases que bien valen la pena – Así es Dios con nosotros

A mí me gustan todos los nombres que me dais, pero, más que ninguno, el de Padre y el de Emmanuel, “Dios con vosotros”, que es, contigo, con ese y con todos, sin hueco para los celos, porque os lleno a todos plenamente.” (Beato Lolo, de su libro Reportajes desde la cumbre)

El Emmanuel. Este nombre propio de Dios tiene todo que ver con esto que hoy nos dice el Beato Lolo.

En un momento de la Santa Misa, justo antes del rezo del Padre Nuestro, se dice que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Y eso, es, además de cierto una realidad espiritual que nos llena y nos hace, precisamente, buenos hijos de Dios y mejores discípulos de Cristo. Y por eso el Padre Eterno está con nosotros, y por eso, Cristo, que es Dios hecho hombre, está también con nosotros, sus hermanos.

Es cierto que a Dios le damos, sus hijos, muchos nombres según ha sido el desarrollo de la historia de la salvación. Pero aquí, en este texto de Manuel Lozano Garrido, pone nuestro amigo en boca del Todopoderoso dos ellos que, además, le gustan mucho; a saber, Padre y Emmanuel.

No es de extrañar que a Dios le guste mucho y goce con ello cuando le llamamos “Padre” porque, como Creador nuestro que es tiene tal nombre bien merecido porque, además de habernos creado nos sigue manteniendo aquí, en el mundo en el que ahora estamos y espera, además, reencontrarnos en el Cielo, su definitivo Reino.

Pero también es algo de lo más esperable que le guste y goce mucho con el nombre de Emmanuel que fue el nombre que el Ángel enviado por Dios a Nazaret dijo que sería Aquel que iba a ser engendrado por el Espíritu Santo.

Emmanuel, Dios con nosotros.

¿Que hubiera sido de nosotros si Dios, después de crearlo todo, lo hubiera abandonado? Pues, seguramente, todo habría sido un absoluto desastre aunque lo que ha pasado a lo largo de la historia de la salvación con el mucho olvido de sus hijos para con su Creador tampoco haya sido muy edificante. Sin embargo, Dios no ha querido eso sino nos ha amado hasta el extremo de no abandonarnos sino de estar siempre ahí. Y eso es lo que pasó con su muy predilecto hijo Lolo, a quien dio fuerza física y espiritual para que fuera, y fue, un gigante de la alegría y de la fe muy bien entendida.

Y por eso Dios está entre nosotros, porque ha querido estarlo y así estará hasta la segunda venida de su Único hijo engendrado y no creado. Y luego, claro, también, pero seguro que de otra forma.

Nos dice aquí Dios que no puede haber, al respecto de que está entre todos nosotros, celos entre los hombres. Y es que siendo Padre para todos sus hijos no cabe que entre nosotros haya ningún tipo de acción celosa ni nada por el estilo.

Dice, a tal respecto, aquí mismo nuestro Padre Eterno (o, mejor, Lolo pone eso en su divina boca) que nos llena a todos “plenamente”. Y es que, como podemos imaginar, quien es Todopoderoso tiene capacidad más que suficiente para no deja nada por llenar porque, por eso, es Quien todo lo ha creado.

Plenamente”. Por tanto, no queramos nosotros ser medianías como Lolo no lo fue sino, al contrario, hijos del Padre que saben que lo son y lo demuestran con todas las consecuencias que eso tiene o, mejor, ha de tener.

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Entender el sufrimiento es un bien más que importante.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor" (146)

Esa estrella que hoy surge llegará a apagarse un día, aunque sea bastante remoto, y su existencia no habrá tenido el fulgor que se le reserva a mi alma“.

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Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.