Ha nacido el Mesías: discípulo ¡Levántate!

Niño Jesús

Durante los últimos tres años en el día de navidad he mantenido la imagen que ilustra el artículo de hoy. La luz que nace al mundo no es una que lo sea, en exclusiva, cristiana sino que es, desde Dios, para el universo de seres humanos que somos hijos suyos. Es decir, para todos.

Evangelizar es necesario por el simple hecho de que Quien ha nacido necesita ser conocido. Es luz y es Dios.

Se suele decir que, cada año, por estas fechas, manifestamos ideas de cambio para nuestras vidas, ideas de llegar a ser mejores, de alcanzar dichas las cuales llenen nuestro corazón y lo ensanchen porque este es un momento adecuado para pedir lo que anhelamos que se cumpla. Tiempo es, pues, de soñar con los ojos abiertos que es la única manera de no quedarnos aislados del mundo y someternos a la realización de lo por alcanzar.

Pero también podemos tratar de ser, sin necesidad de excesos en el deseo, personas de las que se pueda decir enamoradas del hermano que ha nacido y que nació en su día para la eternidad; cumplidores de la palabra de Dios en el más pleno de los sentidos; acaparadores de la gracia del Padre que hacemos efectiva sin esconderla o dejarla de lado porque, quizá, entorpezca nuestra vida de seres humanos pegados a la tierra que pisamos porque nos gusta, en exceso, ser del mundo cuando no nos urge un auxilio espiritual ante un mal recibido o un daño causado.

Y, por decirlo de otra forma, podemos disfrutar del tesoro que María nos trae, acunado por su Fiat, y poder sentir la dulzura del nuevo ser en la tierra, su suave olor a gloria y a don que, ahora mismo, anticipadamente por conocido, podemos percibir si abrimos el alma para que emerja total a la superficie de nuestra vida y si sabemos mostrar nuestro rostro alegre, acogedor, franco ante el que lo necesita.

Por eso y para eso ha nacido la luz del mundo.

Otra, y gozosa vez, Dios se nos propone para que aceptemos a Quien ha nacido que se nos entrega para que le reconozcamos en nosotros y le entreguemos, a su vez, el oro seguro de su presencia, el incienso de su adoración y la mirra de su anunciado dolor que nos salvará, luego, ahora y siempre.

Con esos dones, que traerán aquellos que de oriente vinieron a adorar al Rey de Israel, bien podemos encarar nuestra vida con esperanza, llenar nuestro corazón con estruendos de luz y ver renacer de las cenizas del mundo nuestras buenas intenciones que, ahora, ven, de nuevo, su futuro.

Como luz viene y como luz establece su morada. Y como luz hemos de seguirlo, encandilados de su humanidad pequeña, conocedores como somos, de que está aquí desde siempre y que hoy, precisamente hoy, volvemos a recordar un hecho eterno que, en nuestro corazón, ha de repetirse a diario. Con Él, con este niño indefenso ante el hombre, necesitado de amor y cuidados, también nosotros nacemos al mundo y en Él hemos de fijar nuestra mirada y su pobreza, nace en una cueva cuando pudo nacer en un palacio, ha de decirnos algo, ha de significar algo en nuestro acomodado y tibio vivir.

Por eso tenemos que levantarlos y dejar de mirar el mundo como algo que no tiene remedio. Cristo vive y, es más, Cristo acaba de volver a nacer. Como discípulos suyos se lo debemos; como hermanos suyos lo necesitamos y como hijos de Dios otra cosa no podemos ni debemos hacer.

¡Feliz Navidad y Próspero Espíritu Nuevo!

Eleuterio Fernández Guzmán

P.D.:


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10 comentarios

  
Johan Liebhart
Esto no para!!
http://www.canariasahora.es/noticia/163547/


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EFG



Las ramas podridas de la viña, en cuanto se demuestren que están podridas, tienen que ser cortadas y tiradas al mundo que es donde merecen estar.
25/12/10 10:43 AM
  
Carlo
Es maravilloso contemplar el rostro de Dios en el rostro de toda persona. (Juan Pablo II)
25/12/10 11:48 AM
  
Luis Fernando
Johan, el infierno, destino eterno en el que ya estarán buena parte de esa gentuza -si eran adultos en los 50 habrán muerto muchos- si no se han arrepentido sinceramente de sus crímenes es exactamente el mismo que te espera si no te arrepientes de tus pecados y te conviertes a Cristo.
25/12/10 11:51 AM
  
Mario Saladich
Ya sabes Johan; si no te arrepientes de tus pecados y no te conviertes a Cristo, te espera el Infierno. Que hayas violado niños y arruinado vidas o no hayas matado jamás una mosca, parece ser un detalle irrelevante para la Corte Celestial, siempre que haya conversión y medie arrepentimiento.
Y quizá una buena limosna (eso lo digo yo)
25/12/10 1:21 PM
  
Odet
Fui a Notre Dame de París para asistir a los oficios de Navidad.
Yo no creía en nada,pero me parecía que en las ceremonias católicas encontraría inspiración para escribir algo. El coro de niños cantaba lo que después supe que era el Magnificat,entonces se produjo el acontecimiento que ha dominado toda mi vida;
en un instante,mi corazón fue tocado y creí.
Creí con tal fuerza de adhesión,con tal agitación de todo mi ser,con tal certidumbre,que no dejaba lugar a ninguna clase de duda,
!Dios existe está ahí!!es alguien,es un ser tan personal como yo!
!me ama,me llama!la misma noche memorable de Navidad tomé una Biblia y por primera vez escuché el acento de esa voz tan dulce y a la vez tan inflexible de la Sagrada Escritura,
que ya nunca ha dejado de resonar en mi corazón.
(Paul Claudel)
25/12/10 7:26 PM
  
Odet
Aquellas manos de Jesús,
cuando las contempló María por primera vez,las
llenó de todos los besos que cabían en su boca.
Eran manos que siempre se abrieron y nunca se cerraron,
eran manos que luego supieron de trabajo en la carpintería y de compartir con los más pobres,
no han existido ni existirán unas manos como aquellas.
Sus manos sabían de alzarse en la oración
y de tocar el cuerpo enfermo de los que se acercaron a El. Saben de compartir la alegria de la vida,de estrenar el amor cada mañana,de que salgan, a millones,palomas que inunden nuestra tierra de la paz de su Corazón.
25/12/10 7:38 PM
  
Carlo
Señores hoy es mal dia para amenazar con las penas del infierno.
Si no juzgamos no seremos juzgados. Si no condenamos no seremos condenados.


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EFG



Pues yo creo que, incluso sin juzgar, seremos juzgados porque hay otros comportamientos que no entran dentro del juicio que podamos hacer que, efectivamente, pueden ser más que censurables. Es decir que no se trata de una expresión de voluntad de nosotros mismos de lo que dependa el juicio de Dios sino, expresamente, de la voluntad de Dios.
25/12/10 7:57 PM
  
Odet
Así que hoy es mal día para amenazar con las penas del infierno,CARLO, si te fijas es Johan quien ha empezado,los blogger se han limitado a contestarle.
25/12/10 10:02 PM
  
Johan Liebhart
Johan, el infierno, destino eterno en el que ya estarán buena parte de esa gentuza -si eran adultos en los 50 habrán muerto muchos- si no se han arrepentido sinceramente de sus crímenes es exactamente el mismo que te espera si no te arrepientes de tus pecados y te conviertes a Cristo
Estimado Luis Fernando, en vez de apelar al amor hacia dios y hacia Jesucristo y el amor que estos me tienen para que se produzca mi conversión, apelas al miedo...No te parece una contradicción???
26/12/10 6:12 AM
  
ezequiel
http://www.larazon.es/noticia/3154-el-dia-de-navidad-en-el-que-mas-personas-mueren-por-fallo-cardiaco
26/12/10 9:14 PM

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