InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Camino de Nochebuena y Navidad

13.12.18

Camino a Nochebuena y Navidad – Octavo paso – Somos avariciosos espirituales (lo queremos todo)

Resultado de imagen de Adviento 2018

 

Camino a Nochebuena y Navidad – Octavo paso – Somos avariciosos espirituales (lo queremos todo)

  

No podemos negarlo: somos así. Y sí, la avaricia, en este caso, no rompe el saco (porque no es una que lo sea mundana) sino que llena el corazón. 

Podemos decir que estos pasos que estamos dando hacia/hasta Nochebuena y Navidad están suponiendo una revisión de nuestras ansias. Y es que queremos que todo quede claramente plasmado en nuestro camino y no quisiéramos equivocarnos lo más mínimo en el que estamos recorriendo. 

Debemos, por eso, romper con lo que, tradicionalmente, y como decimos arriba, supone un dicho popular muy conocido. 

Sí. Ya sabemos: “La avaricia rompe el saco”. 

Cuando alguien habla así quiere decir, como todos sabemos, que alguien (supongamos que nosotros mismos) ansía tanto, tanto, tanto, que siempre acaba perdiendo mucho, mucho, mucho. Y eso, que es un comportamiento puramente mundano, no podemos decir que sea poco común… 

En materia espiritual, como tantas veces sucede, pasa justamente lo contrario. 

Nosotros, en realidad, en este Adviento lo queremos todo, pero todo, todo y más que todo. Y nos quedamos tan anchos al decir esto, claro está. 

El caso es que, a diferencia de las cosas del mundo, aquí, en esto, hay para todos y nunca se agota lo que queremos y ansiamos. 

Cristo, bueno, aquel Niño-Dios lo trajo a espuertas y no podemos negar que si aquellos que, entonces, lo vieron no sabían mucho (algunos, muy pocos, 2, sí) de lo que suponían Quien nacía, nosotros, al contrario, estamos al cabo de la calle de eso y de mucho más. Y por eso lo queremos todo.

Leer más... »

12.12.18

Camino a Nochebuena y Navidad – Séptimo paso: tener la esperanza como ellos la tuvieron

Resultado de imagen de Adviento 2018

 

Camino a Nochebuena y Navidad – Séptimo paso: tener la esperanza como ellos la tuvieron

 

Esto es, sí, por consideración a nuestra propia realidad espiritual, un paso más que damos hacia Nochebuena y Navidad pero debemos tener en cuenta que es, más bien, el mismo camino que siempre debemos realizar hacia el definitivo Reino de Dios. Y nos referimos a la esperanza que, como virtud teologal que es, ni nunca debemos perderla ni debemos caer, claro está por eso mismo, en lo contrario: la desazón. 

Nosotros tenemos el inmenso gozo de contar, a lo largo de la historia de la salvación, con ejemplos elocuentes y más que suficientes como para satisfacer el nivel más alto que queramos poner de espiritualidad esperanzada. Y a ellos nos acogemos porque siempre bien muy bien tener en cuenta lo que se debe tener en cuenta. 

No es poca cosa la esperanza. Sustenta la existencia de muchos seres humanos (deberían ser todos) en los malos momentos pero, sobre todo, alienta el ser y la vida de todo aquel que quiera, de verdad, alcanzar la vida eterna. Y es que no hay, además, otra forma para nosotros, hijos de Dios, de ver las cosas del alma. Ni hay ni, sobre todo, podemos buscar sustitutos a la misma. 

Unos tuvieron esperanza de que llegara el Mesías; otros, nosotros, y hasta que vuelva, los demás, esperanzados estamos de que, como decimos, retorne al mundo el Hijo de Dios en su Parusía. Y es que ya llegó encarnándose y siendo un buen Hijo en el seno de una más que buena Madre. 

Pues bien, nosotros debemos ser, por así decirlo o, mejor, tener el corazón, como aquellos que mantuvieron siempre la esperanza aunque, no podemos negar que, a lo mejor, alguno de ellos pudiera tener alguna duda. Todos no, claro. 

Leer más... »

11.12.18

Camino a Nochebuena y Navidad – Sexto paso: ansiar las promesas mesiánicas

Resultado de imagen de Adviento 2018

 

Camino a Nochebuena y Navidad – Sexto paso: ansiar las promesas mesiánicas

 

Demos un paso más en este tiempo de Adviento: ansiemos, ansiemos, ansiemos lo que Dios quiere para nosotros. 

Suele decirse, a este respecto y porque es verdad, que el Antiguo Testamento no es un libro, digamos, propio del pueblo judío y ya está. No. En realidad, como forma parte de la historia de la salvación del ser humano tiene mucho que ver con el ahora mismo. Y, claro está, tiene que ver mucho con la venida del Mesías a quien el pueblo elegido por Dios estuvo esperando durante muchos siglos (era promesa del Todopoderoso enviarlo). 

Decimos estuvo esperando porque ahora, precisamente ahora, en estos días que van desde que el Primer domingo del tiempo de Adviento hasta la Nochebuena y la Navidad, recordamos que sí, que vino el Enviado de Dios y que vuelve a nacer. 

En realidad, lo que dejaron escritos muchos autores inspirados por el Espíritu Santo en aquellos antiguos libros no es, sino, la fijación por escrito de que, en efecto, la promesa de Dios iba a cumplirse. Y eso lo vemos, más que bien, en el profeta Isaías cuando describiría a la perfección el sufrimiento del Cordero de Dios. 

Eso, claro está, ocurriría mucho más tarde de lo que ahora vamos a celebrar. Pero valga este ejemplo para decir eso tan sabido según lo cual en el Antiguo Testamento está Cristo entre las líneas de tan sagrado y amado texto. 

Pues bien, es de esperar que, como eso es así, lo que ansiaba el pueblo escogido por Dios sea, también, esperado por nosotros. Y, por decirlo de una forma que sea fácil de entender ahora, en este tiempo de Adviento, nosotros también debemos ansiar las promesas mesiánicas que no han pasado ni de moda ni de tiempo. Y es que nada de aquellas ansias quedaron ancladas en siglos tan antiguos sino que son realidad tan presente porque, a veces por desgracia, la segunda venida del Hijo de Dios ha necesidad de que ansiemos determinadas realidades aunque, claro está, la necesidad no es por parte de Cristo sino de nosotros mismos.

Leer más... »

10.12.18

Camino a Nochebuena y Navidad – Quinto paso: nuestra actitud en Adviento

Resultado de imagen de Adviento 2018

 

Camino a Nochebuena y Navidad – Quinto paso: nuestra actitud en Adviento

 

Damos comienzo, en este lunes del mes de diciembre, el 10, la segunda semana de Adviento. Y hasta ahora hemos ido dando los primeros pasos hacia una noche tan especial como es Nochebuena y a un día no menos importante como es el de Navidad. Todo, digámoslo así, está hecho. Eso lo sabemos. Pero, de todas formas, no por eso vamos a mostrar un corazón, digamos, aburrido o un, como, no querer saber nada de eso. No. Nosotros debemos hacerlo como si fuera, al menos, la segunda Nochebuena porque, como es de imaginar, para la primera no hubo preparación  alguna salvo para María, aquella joven que, sabiendo que iba a venir al mundo Alguien muy especial tuvo preparado su corazón.

 

Nosotros, por ejemplo:

 

Debemos tener un corazón abierto, 

debemos mirar sabiendo Quien viene, 

Leer más... »

8.12.18

Camino a Nochebuena y Navidad – Inmaculada María

Resultado de imagen de Adviento 2018

Camino a Nochebuena y Navidad –  Inmaculada María 

Resultado de imagen de Inmaculada Concepción

No hay nada mejor, para terminar esta primera semana del tiempo de Adviento, que hacerlo con una realidad espiritual que es, por misteriosa y grande, muy importante para un fiel católico. Y nos referimos, como sin duda ya se habrá adivinado, a la Inmaculada Concepción de María, María de Dios y Madre nuestra

¿Qué podríamos decir que no se haya dicho ya acerca de este día, tan gozoso, para quien ama a la Madre de Dios y Madre suya? Pues, seguramente, nada, al menos por quien esto escribe pues hay quien puede hacerlo mucho mejor y, con toda seguridad, con más agudeza espiritual y profundidad de luz para quien se lo lleve al corazón… 

En fin. Cada cual hace lo que puede al respecto de lo que, a esto, corresponde. 

De todas formas, tampoco por eso podemos quedarnos callados aunque, claro está, otorguemos nuestro favor a todo aquello que se ha dicho y se dice sobre la Madre de Dios y su concepción Inmaculada. 

Hoy, sí, es 8 de diciembre

En este tiempo de Adviento dedicamos un momento (muchos van a ser, seguro) a nuestra Madre María. Y lo hacemos porque, como diría San Josemaría al respecto de otras cosas del alma, nos da la santa gana. Y lo hacemos acerca de que es Inmaculada. Vamos, que no tiene, ni siquiera, la mancha del pecado original. 

A muchos el tal pecado pareciera que les resbala y se les escapa del alma. Y hacen como si nada tuviera que ver con ellos sin darse cuenta de que el mismo lo llevan adherido al corazón antes de venir al mundo y que sólo se borra con su bautismo donde se limpia el mismo por la infusión del Espíritu Santo. 

Otra vez. Sí. Otra vez se nos infunde el Espíritu Santo porque la primera es cuando somos creados por Dios. Y sí, es cierto que eso no podemos entenderlo ahora (ya lo haremos, ¡Ay!, si vamos al Cielo) pero lo tenemos por verdad porque sólo puede ser así. 

Eso no pasó con María, aquella joven que iba a nacer cuando la naturaleza determinara que lo hiciera. Pero antes ya se había obrado el misterio y el milagro. Mucho antes. 

Digamos que no vale aquí hablar de tiempo. Es decir, que la Virgen María (sería siempre Virgen pero aún no había nacido) no fue librada del pecado original un día antes o dos días antes, etc. No. Ella fue librada del pecado  de Adán y Eva desde la misma Eternidad que es lo mismo que decir que desde siempre. 

Aquí, con casi toda seguridad, no puede haber quien pueda decir que eso lo tiene por cierto porque lo entiende. Eso no es posible ni lo será nunca. Y no es ni lo será porque su naturaleza de misterio espera otro mejor momento (mucho mejor será la vida eterna) No. Eso lo tiene por cierto porque tiene fe y confía en que Dios, como dijo aquel, podía hacerlo, quiso hacerlo y lo hizo. Y basta con eso. 

No deberíamos, por tanto, darle más vuelta al hecho de que nuestra Madre es Inmaculada. Y es que, además, es muy bueno que así sea. 

El caso es que venir al mundo sin mancha es un regalo de Dios, una gracia del Todopoderoso (¿No la llamó Gabriel la “llena de gracia”?) o, en fin, la manifestación explícita del poder de Aquel que pudiendo hacer lo que quiera hacer… ¡va y lo hace! ¿Qué hay de imposible en eso? O es que acaso ¿quién puede lo más no va a poder lo menos? 

Dios, que es Todopoderoso, como decimos y podemos ver con cierta facilidad, no iba a querer para sí, por Madre, a quien hubiera nacido con aquel misterium iniquitatis absurdo en que cayeron los primeros nacidos de su Amor y Voluntad. Y como aquello pasó a cada uno de los hombres nacidos desde entonces, era de esperar que pasara lo mismo con quien iba a ser Madre suya y, claro, con quien iba  a ser su Hijo, llamado Jesús, el Cristo. Y eso, como es fácil de entender, ni podía ser ni fue. 

Hay quien se toma a chufla (a guasa, a risa) lo de que la Madre de Dios sea Inmaculada y, simplemente, no cree en tal posibilidad. Lo que pasa es que cuando algo no se comprende lo mejor es decir (lo más fácil, queremos decir) es hacer mofa y escarnio de lo mismo. Es, digamos, una especie de barrera que nos ponemos ante lo que ignoramos o, simplemente, no comprendemos. 

Nosotros, de todas formas, los fieles católicos que formamos parte de la Esposa de Cristo, sabemos que nuestra Madre es Inmaculada y, por tanto, caminamos hacia el nacimiento de su hijo con la naturalidad de quien está seguro de algo y no le da ni miedo ni vergüenza asegurarlo. 

Exclamemos, por tanto, nuestro gozo por eso y, sobre todo, porque Dios haya querido hacer lo que ha podido hacer.

 

Dios, Padre Todopoderoso,

quisiste que tu Madre

al mundo viniera

sin sombra de pecado

y sin mancha de deshonra.

 

Quisiste, Oh Creador nuestro,

que María, que luego así sería llamada,

pudiese caminar sin tal pesada carga.

 

Y nosotros, que ahora miramos

al Cielo sabiéndola intercesora

te damos las gracias

por ser Bueno,

por ser Padre

por ser Eterno y, además,

por poder hacer lo que hiciste

y saber, muy bien, hacerlo.

 

Alabado sea Dios que tiene una Madre sin mancha ni pecado.

 

Amén.

  

Eleuterio Fernández Guzmán

Nazareno

Para entrar en la Liga de Defensa Católica 

INFORMACIÓN DE ÚLTIMA HORA

A la venta la 2ª edición del libro inédito del beato Lolo

Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Ya está disponible la 2ª edición de Las siete vidas del hombre de la calle, libro inédito de nuestro querido beato Lolo. La acogida ha sido tal que hemos tenido que reeditarlo para atender la creciente demanda del mismo: amigos de Lolo y su obra, para regalar, para centros de lectura y bibliotecas, librerías,… innumerables destinos para los hemos realizado una segunda edición de hermoso e inédito libro.


Si aún no lo compraste o si aún no lo regalaste ¡ahora es el momento de pedirlo!
 
portada del libro Las siete vidas del hombre de la calle, segunda edición, del beato Lolo

Recuerda que, con la adquisición de estos libros…

  • … enriqueces la vida espiritual de quién lo lea.
  • … colaboras a difundir la obra y devoción hacia nuestro querido Beato Lolo.
  • … colaboras a sufragar los gastos de la Fundación.

Ahora puedes adquirir tu ejemplar de la 2ª edición del libro inédito del Beato Lolo, escrito en el año 1960, “Las siete vidas del hombre de la calle”, pidiéndolo en:

Teléfono: 953692408

E-mail: [email protected].

Colaboración económica: 6 € + gastos de envío

¡No pierdas esta oportunidad!

……………………….

Por la libertad de Asia Bibi. 
……………………..

Por el respeto a la libertad religiosa.

……………………..

Enlace a Libros y otros textos.

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Caminar sabiendo que Quien viene es el Hijo de Dios da alas a nuestro corazón, para que camine, sabiendo lo que supone la Venida.

…………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

…………………………….

InfoCatólica necesita vuestra ayuda.

Escucha a tu corazón de hijo de Dios y piedra viva de la Santa Madre Iglesia y pincha aquí abajo:

da el siguiente paso. Recuerda que “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7), y haz click aquí