Un testigo de Jehová argentino recupera 30 años después su nacionalidad, perdida por "insubordinación"
En 1983, mientras hacía servicio militar, un testigo de Jehová fue condenado por un tribunal militar a la “pérdida de su nacionalidad”. Desde entonces, vivió sin país de origen. En mayo de este año, la Justicia Federal lo reincorporó al Registro Nacional de las Personas. Lo cuenta Rolando López en el diario argentino Los Andes.
¿Se puede vivir sin CUIL (Código de Único Identificación Laboral)? Sí, pero se complica para ser cuentapropista. ¿Se puede vivir sin dinero? Es horrible pero sí. ¿Se puede vivir sin votar? A veces es hasta más cómodo. ¿Se puede vivir sin nacionalidad? Es mucho más difícil todavía porque eso abarca, por caso, vivir sin CUIL, con poco dinero y sin la posibilidad de votar ni ser votado.
El hecho de haber pasado más de treinta años sin tener nacionalidad lo padeció el mendocino Ramón Carmelo Ortiz (49 años), quien en 1983 resultó condenado por un tribunal militar a seis años de prisión más el accesorio de la pérdida de la nacionalidad. ¿Su delito? Ser testigo de Jehová. Todo esto ocurrió mientras hacía el servicio militar obligatorio en Buenos Aires.
Ahora, la Justicia Federal de Entre Ríos falló a favor de que el mendocino Ortiz pueda volver a ser argentino. Durante tres décadas, el hombre no pudo hacer valer sus derechos cívicos fundamentales como votar, acceder a un CUIL (lo que le impedía trabajar en blanco), salir libremente del país y acceder a un cargo público, entre muchas otras prohibiciones.

Afectada por una anemia grave, la joven argentina Eugenia Suárez, de 17 años de edad, está internada desde el pasado 31 de julio en el Hospital de Clínicas. Según el papá y las tías de la adolescente, su estado es crítico y para poder salir de ese cuadro necesita con urgencia una transfusión de sangre. Pero ella, que es es testigo de Jehová, se niega con el apoyo de su mamá. Ayer, 6 de agosto, su padre recurrió a la Justicia. “Mi hermana está abandonando a su hija. La está dejando morir”, dijo a Clarín Fabiana (en la foto), una de las tías. Lo cuenta Victoria de Masi en este diario argentino.
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha condenado a una empresa de limpieza y mantenimiento a readmitir en su plantilla a una empleada a la que despidió en el convencimiento de que, durante las horas que la compañía le concedió para el ejercicio de sus funciones sindicales como miembro del comité de empresa, la extrabajadora aprovechaba para acudir a reuniones en un Salón del Reino de los Testigos de Jehová.
El secretario de Salud en el Estado de Guerrero (México), Lázaro Mazón Alonso, compareció ante la Comisión de Salud del Congreso de Estado por la muerte una paciente (que por respeto a su privacidad el funcionario pidió ser identificada como APA), perteneciente a los testigos de Jehová, quien murió el primer día del año debido a que se negó a que le hicieran una transfusión de sangre. Lo cuenta Citlal Giles Sánchez en La Jornada.
Un buen amigo cura me ha pedido que escriba unas líneas contestando a la siguiente cuestión: ¿cómo tiene que responder un católico a los testigos de Jehová? Es para una revista diocesana. Como uno sabe lo que es dirigir una publicación así, y sobre todo la inmensa difusión que tiene entre los católicos de a pie, he intentado decir pocas cosas y de manera que estén claras. Espero que sirvan. Y para que ayude a más gente, pues aquí está el artículo, publicado en el 




