Líder de la secta apocalíptica de Kenia, culpable de 191 asesinatos… menos de la mitad de los muertos

Ayer, 19 de octubre, un tribunal de Kenia declaró culpable al líder de la “secta de la inanición”, Paul Mackenzie, y a otras 30 personas, de asesinato, por la muerte de 190 ‌niños y un adulto en uno de los peores desastres relacionados con sectas de la historia reciente, según informa la agencia Reuters.

Mackenzie fue ‌detenido en 2023 tras una denuncia recibida por la policía, y semanas más tarde las autoridades comenzaron a hallar cadáveres en fosas comunes en ​el bosque de Shakahola, cerca de la costa del sureste de Kenia.

La fiscalía acusó a Mackenzie y su Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas de organizar una secta cristiana apocalíptica en la que ordenaban a sus seguidores que se dejaran morir de hambre a sí mismos y a sus hijos para ir al cielo antes del fin del mundo.

Mackenzie negó los cargos de asesinato, alegando que ‌no obligó a las víctimas a morir ⁠de hambre, pero el tribunal rechazó el argumento. En total, se han recuperado más de 400 cadáveres del bosque de Shakahola. Muchos se encontraban en avanzado estado de descomposición, por lo que sólo ⁠se pudieron identificar 26 cadáveres.

Las familias de las víctimas “esperaban este día”

La sentencia del 19 de octubre abarcó 191 fallecimientos, mientras que las investigaciones sobre las demás muertes siguen abiertas.

La jueza Diana Kavedza Mochache dijo en la sesión –que duró más de ocho horas– que, en algunos ​casos, ​se aisló a los niños y se les negó la comida ​mientras sus padres observaban.

Mackenzie se encontraba en la ‌sala, vestido con una camiseta a rayas y pantalones rojos, sentado junto a su esposa, que también está acusada. Permaneció en silencio, con la mirada perdida, antes de que se dictara la sentencia.

Los familiares de algunas de las personas que fallecieron en el bosque se reunieron para escuchar la sentencia en el Tribunal Superior de Mombasa.

Francis Wanje, de 62 años, perdió a ocho familiares, entre ellos dos nietos, a manos de la secta. “Ha sido algo realmente duro para nosotros como familia, y ‌nos ha afectado mucho en términos de problemas psicológicos […]. Estaba esperando este ​día”, dijo antes de la audiencia.

Una masacre planificada

La tragedia de Shakahola ha conmocionado a ​Kenia desde el descubrimiento de fosas comunes en ​el bosque costero hace más de tres años.

Personas con conocimiento directo de las actividades de la ‌secta explicaron a Reuters que Mackenzie planeó la inanición ​masiva en tres fases: primero ​los niños, luego las mujeres y los jóvenes, y finalmente el resto de los hombres.

Mackenzie, un antiguo taxista, prohibió a los miembros de la secta enviar a sus hijos al colegio y acudir al hospital cuando estaban ​enfermos, tachando a dichas instituciones de satánicas, ‌contaron algunos de sus seguidores a Reuters en 2023.

Casos de ejecuciones sumarias

Tal como señala la agencia Europa Press, la inmensa mayoría de víctimas de la secta murieron por inanición. Otros fallecidos, sin embargo, presentaban claros indicios de ejecución sumaria.

Durante el juicio, varios testigos acusaron a Mackenzie de haber lavado el cerebro a sus feligreses y de emplear a “escuadrones de la muerte” para asesinar a cualquiera que rompiera el ayuno. Los investigadores siguen buscando todavía en el bosque de Shakahola en busca de más cuerpos, porque los desaparecidos se cuentan por cientos.

El veredicto del tribunal concluye que el ayuno “se comunicó a través de ancianos de la aldea, se reforzó durante reuniones regulares y se hizo cumplir mediante un sistema estructurado”. A continuación, se puso en marcha “de manera secuencial, comenzando con los niños, mientras que guardias controlaban el movimiento e impedían que los seguidores escaparan”.

Siguió dirigiendo masacres desde la cárcel

De los 191 cadáveres, la evidencia médica atribuyó 76 muertes a inanición, 112 a causas no determinadas, una a lesión traumática en la cabeza, una a compresión manual del cuello y una a asfixia con características de inanición, de acuerdo con la información facilitada por la Fiscalía de Kenia tras el veredicto.

Esta no será la última vez que Mackenzie tenga que escuchar un veredicto, porque se enfrenta a otras acusaciones vinculadas con los asesinatos, entre ellas la de terrorismo. Además, a Mackenzie se lo acusa de otra masacre más: la de 52 personas halladas en fosas comunes de Kwa Binzaro, después de ayunos forzados que el propio gurú habría orquestado desde la cárcel.

“Podemos respirar aliviados”

Para William Ponda Ngala, cuya madre, hermano mayor y dos sobrinos murieron, la condena de Mackenzie ofrece la esperanza de que sirva como lección para otros líderes religiosos que puedan intentar explotar a sus seguidores en el futuro, según leemos en la crónica que ha hecho Evelyne Musambi para The Associated Press.

“Por fin, como familia, podemos respirar aliviados, sabiendo que Mackenzie y todos los que causaron las muertes de mis familiares han sido condenados”, comentó Ponda a la agencia.

El Tribunal de Apelación permitió en abril del año pasado que el fiscal siguiera adelante con 191 cargos de asesinato contra Mackenzie y sus coacusados.

El Tribunal Superior ordenó en mayo de 2024 a los fiscales reducir los cargos de asesinato a no más de 12. Sin embargo, el Tribunal de Apelación dictaminó que la ley no limita el número de cargos que pueden presentarse contra un acusado.

El 30 de octubre se celebrará una audiencia de atenuantes, mientras que la sentencia está programada para el 6 de noviembre.

***

Si quieres estar informado puntualmente sobre el fenómeno de las sectas, con noticias y contenidos formativos, puedes inscribirte gratuitamente en los canales que la RIES ha habilitado en WhatsApp y Telegram.

1 comentario

  
Emilio
..."una secta cristiana apocalíptica"...
¡Cómo callar ante semejante interpretación del mensaje cristiano!. Un individuo cabe por enfermo mental, pero ¿y los seguidores?. Y sobre todo los niños, ¿nadie se compadecía de lo que pudieron pasar?. Es para estremecerse.
20/10/26 8:10 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.