Kenia: se declara culpable de 191 muertes un acusado de la secta apocalíptica asesina
El fiscal general de Kenia ha logrado un importante avance en el juicio por la masacre de Shakahola después de que uno de los principales sospechosos cambiara su declaración el pasado 16 de enero y admitiera su participación en la muerte y el entierro de más de 191 personas, la mayoría de ellas niños.
Enos Amanya, también conocido como Hallelujah, uno de los 29 acusados por los asesinatos de Shakahola, se declaró culpable de 191 cargos de asesinato ante el Tribunal Superior de Mombasa, poniendo fin a casi 22 meses de negación desde que se presentó el caso, según informa Emmanuel Wanjala en The Star.
Se informó al tribunal de que los delitos se cometieron durante un prolongado período comprendido entre enero de 2021 y septiembre de 2023.
La declaración de culpabilidad supone un hito importante para la fiscalía en uno de los casos penales más complejos y perturbadores de Kenia, que pretende sacar a la luz la organización criminal responsable de las muertes masivas relacionadas con el autoproclamado predicador Paul Nthenge Mackenzie en la zona de Shakahola.
Ante la juez Diana Kavedza, Amanya admitió que actuó conjuntamente con Mackenzie y otros coacusados en lo que la fiscalía describió como un plan coordinado y deliberado que provocó la muerte de cientos de seguidores por inanición, abusos y coacción.Detalles del proceso judicial
Durante la lectura de los hechos, el tribunal escuchó los nombres de 11 niños asesinados, entre ellos Seth Hinzano Ngala, Evabra Dito Ngala, Sifa Edison, Nathan Mathu, Neema Robert, Joyce Amani, Stacy Hadama, Elna Mpa, Ejah Nyaleso, Sara Peter y Patience Kahindi.
Otras víctimas fueron identificadas mediante sus iniciales, su sexo y las tumbas específicas de las que posteriormente se exhumaron sus cuerpos.
La fiscalía, dirigida por la subdirectora del Ministerio Público, Jami Yamina, presentó los hechos respaldados por una confesión grabada por el superintendente de policía Martin Ndegwa.
El equipo de la fiscalía también incluye a la subdirectora del Ministerio Público, Ngina Mutua, junto con los fiscales principales Victor Owiti y Betty Rubia.
El tribunal escuchó que Amanya trabajaba como sepulturero y se encargaba de la seguridad dentro del bosque de Shakahola, haciendo cumplir las enseñanzas de Mackenzie y garantizando la estricta obediencia entre los seguidores.
Un resultado letal
Los fiscales explicaron que la secta adoptó un lenguaje codificado para normalizar la muerte, refiriéndose a los cadáveres como «fertilizantes», a los entierros como «plantaciones» y a la muerte como «tomar un jet» para reunirse con Jesús.
Según se informa, los seguidores gritaban «Amina» para afirmar las instrucciones de Mackenzie. En una escalofriante confesión, Amanya declaró ante el tribunal que algunas de las víctimas eran sus propios hijos.
Confesó haber presenciado la muerte de sus hijos, Ejah Nyaleso y Senaida, y haber participado en su entierro junto con su esposa, Anne Anyoso Alukhwe, que también se encuentra entre los acusados.
Dijo que sólo un niño, Izrael Veronica, sobrevivió tras rechazar las enseñanzas y abandonar Shakahola en busca de empleo.
La fiscalía reveló además que, con el paso del tiempo, Mackenzie declaró que para entrar en el cielo era necesaria la obediencia absoluta, y que los disidentes eran sometidos a castigos brutales.
Según se afirma, los que se resistían eran atados con alambres y golpeados con palos y ramas de árboles hasta la muerte.
El juicio continúa
Con el consentimiento de todas las partes, el tribunal prolongó sus sesiones más allá de las 4 de la tarde para concluir la lectura de los cargos y los hechos. Tras confirmar que los hechos eran ciertos, la juez Kavedza condenó a Amanya por su propia declaración de culpabilidad.
A petición del fiscal general, el tribunal ordenó al Servicio Regional de Libertad Condicional y Postpenitenciario de la Costa que preparara un informe exhaustivo de evaluación del impacto en las víctimas para orientar la sentencia, incluyendo la consideración del niño superviviente.
También se ordenó al oficial a cargo de la prisión de máxima seguridad de Shimo La Tewa que aislara al condenado por su propia seguridad. Las audiencias previas a la sentencia para los testigos de las víctimas están programadas para celebrarse del 2 al 6 de febrero de 2026.
Tras la condena, la fiscalía cerró formalmente el caso después de llamar a 120 testigos, presentar más de 500 pruebas y llevar a cabo seis meses de intensas audiencias, lo que subraya el compromiso de la Fiscalía Pública de garantizar la rendición de cuentas y la justicia para las víctimas de Shakahola y sus familias.
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