Cienciología, desenmascarada: así utiliza a menores de edad para captar a otros y labores internas
Adolescentes que reciben la educación en su hogar, algunos de tan sólo 13 años, están “haciendo voluntariado” por poco dinero en una filial británica de la Iglesia de Cienciología, según revela The Times, en un amplio reportaje firmado por Tom Ball. Según el periodista –cuyo testimonio de infiltración en la secta también hemos traducido en InfoRIES–, el papel de una de las menores de edad consistía en dar masajes.
Una sesión de auditación con un adolescente
En sus manos, un chico de 15 años sostiene dos cilindros metálicos conectados a un dispositivo que envía una pequeña corriente eléctrica a través de su cuerpo. Se trata, en esencia, de un detector de mentiras rudimentario que mide el sudor producido en sus palmas cuando está nervioso. Está descalzo, ya que la ropa ajustada interfiere con el mecanismo, supuestamente.
«En tu estudio reciente, ¿te has topado con alguna palabra que no hayas comprendido del todo?», le pregunta su supervisora, una joven de 18 años. Él guarda silencio. Pero el dispositivo responde por él, sacudiendo momentáneamente el dial y revelando así las lagunas en su conocimiento de las enseñanzas de un escritor estadounidense de ciencia ficción.
Este niño, de pelo castaño corto y voz aún temblorosa, no va al colegio. En cambio, cada mañana, él y otros niños acuden a este edificio anodino, entre las fachadas de piedra tiznada del casco antiguo de Edimburgo, para difundir la palabra de L. Ron Hubbard, el hombre cuyo imponente retrato cuelga en todas las habitaciones.
Conocido oficialmente como la Academia Hubbard de Independencia Personal (HAPI), el edificio situado en South Bridge, en el corazón de la capital escocesa, es una sede de la Cienciología.Menores utilizados para el proselitismo y labores internas
Una investigación del Times ha revelado que, durante los últimos dos años, la Iglesia de Cienciología ha estado empleando a menores de tan sólo 13 años para trabajar junto a adultos en funciones administrativas, de formación y de reclutamiento.
Una adolescente desempeña una función que consiste en dar masajes a adultos, incluyendo personal masculino y público en general. Cienciología lo niega. La iglesia insiste en que son voluntarios, a pesar de haber firmado contratos laborales que les obligan a trabajar a tiempo completo a cambio de una remuneración irregular.
Si bien se les denomina staff (personal), la iglesia insiste en que esto no implica un empleo, sino la impartición de cursos de formación realizados por voluntarios.
Al incorporarse al “personal”, se les otorga el título de “Oficial de Comunicación y Expedición de Hubbard” —el equivalente a un puesto de recursos humanos— y se les encomiendan diversas tareas, incluyendo trabajo administrativo como enviar cartas y destruir documentos, además de tareas más prácticas como ayudar a impartir sesiones de formación a los miembros del público que acuden a la iglesia para completar cursos remunerados basados en las enseñanzas de Hubbard.
Una adolescente que da masajes a puerta cerrada
Más adelante, pueden capacitarse para funciones más especializadas. Una joven, que se unió al personal a los 14 años y ahora tiene 15, trabaja como “Enlace Médico”, según un antiguo empleado. En su función, administra masajes a empleados varones adultos y al público en general como parte de una práctica pseudomédica conocida en la Cienciología como “asistencia nerviosa”.
Amir Essalhi, antiguo miembro de alto rango del personal, afirmó que estas “asistencias” se realizaban en una habitación cerrada con llave y sin supervisión. Cienciología lo niega. Tras abandonar la iglesia a principios de este año, Essalhi presentó una denuncia ante la policía alegando trabajo forzoso de menores y explotación de menores mediante contacto físico inapropiado con adultos. Sin embargo, la policía archivó el caso por falta de pruebas.
Grandes edificios con cada vez menos adeptos
Se cree que el reclutamiento de niños es resultado de la presión ejercida por la dirección global del movimiento para acelerar su expansión. En los últimos años, Cienciología ha invertido millones de dólares en la adquisición de propiedades de alto valor en todo el mundo, como parte de una estrategia de crecimiento conocida como “Organización Ideal”.
Sin embargo, según los investigadores, muchos centros han tenido dificultades para reclutar suficiente personal y adeptos para llenar estas iglesias, debido a la disminución del número de cienciólogos.
En 2019, la iglesia compró en Edimburgo un moderno edificio de oficinas cerca del estadio de rugby de Murrayfield con la intención de reemplazar el emplazamiento de South Bridge. Pero siete años después, el edificio sigue vacío.
En un correo electrónico interno al que tuvo acceso The Times, un alto cargo de la iglesia británica escribió a Malcolm Fraser, director ejecutivo del HAPI, quejándose de que la iglesia de Edimburgo aún no contaba con el número de empleados necesario para trasladarse al edificio de Murrayfield antes de 2026. El funcionario le fijó a Fraser el objetivo de incorporar a diez empleados más para finales de año y a otros diez en formación a tiempo completo.
«La orden recibida en la IAS de 2024 [Asociación Internacional de Cienciólogos, un evento anual de recaudación de fondos] fue: “¡Espabila de una vez!”», decía el correo electrónico. «Esto es lo que hay que hacer y por eso te escribo».
La infancia según Hubbard
Los cienciólogos creen que los seres humanos están habitados por un espíritu eterno llamado “thetán”, que pasa de un cuerpo a otro mediante un proceso de reencarnación. Por lo tanto, un niño no se distingue de un adulto, ya que ambos cuerpos están habitados por un thetán con billones de años de antigüedad.
Durante la década de los 70, cuando la cúpula de la Cienciología se hacía a la mar en el buque Apollo, un ferry de ganado reconvertido, Hubbard empleaba a varias niñas preadolescentes para que actuaran como mensajeras y transmitieran sus órdenes por todo el barco.
Durante varias décadas, la iglesia también mantuvo activa la “Cadet Org” (Organización de Cadetes), una organización destinada a criar y entrenar a los hijos de los altos cargos de la Cienciología (pertenecientes a la “Sea Org” u Organización del Mar).
Aunque se disolvió a principios de la década de 2000, la Organización de Cadetes se ha convertido desde entonces en una fuente recurrente de demandas por parte de antiguos miembros que alegan trabajo infantil forzado.
En 1984, una sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido declaró que Cienciología tenía como objetivo “capturar personas, especialmente niños y jóvenes impresionables, e adoctrinarlos y lavarles el cerebro para que se convirtieran en cautivos y herramientas incuestionables de la secta”.
Menores sin escolarizar
El papel de los “miembros del personal” (staff) en una iglesia de Scientology —reconocida legalmente como religión en el Reino Unido— difiere significativamente del de un voluntario, sacerdote o sacristán tradicional. Más parecido al de un empleado de una empresa, su función es vender cursos al público y atraer a más feligreses.
En HAPI hay aproximadamente 25 “miembros del personal”, de los cuales cuatro son menores de 16 años. Otra niña, que cumplió 16 recientemente, se unió al “personal” cuando tenía 14. Otros dos niños, de 14 años, también asisten a la iglesia a diario, aunque no se cree que formen parte del personal actualmente.
Con la excepción de una niña, todos están registradas por sus padres como estudiantes educados en casa, lo que les permite asistir a la iglesia todos los días.
Tres niños menores de 16 años viven separados de sus padres, quienes residen a 724 kilómetros al sur, en East Grinstead, West Sussex, donde se encuentra la sede central de la secta en el Reino Unido. Los otros niños son hijos de miembros de larga trayectoria de la comunidad en Escocia.
Trabajo infantil encubierto
La legislación escocesa no exige que los padres que educan a sus hijos en casa les enseñen un plan de estudios específico, ni tampoco estipula que los niños deban recibir clases durante el horario escolar.
Sin embargo, sí establece que los niños menores de 16 años que reciben educación en casa no pueden trabajar durante el horario escolar habitual. Cualquier empleador que contrate a un menor de esa edad para realizar cualquier tipo de trabajo debe solicitar un permiso de trabajo infantil.
En respuesta a los hallazgos de The Times, la iglesia declaró que “ninguna persona menor de 16 años forma parte del personal de la Iglesia de Scientology en Edimburgo”. No respondió a la pregunta de si habían obtenido o no un permiso de trabajo para menores.
Un portavoz afirmó que quienes firman estos contratos, que los abogados describen como “acuerdos de voluntariado”, “lo hacen exclusivamente a título voluntario”. Sin embargo, en los documentos internos, estos acuerdos se denominan “contratos de personal”.
Según la secta, un simple voluntariado religioso
“Naturalmente, los niños participan en la vida de los lugares de culto de todas las religiones presentes en Escocia”, dijo el representante de Cienciología. “Nosotros no somos diferentes. Al igual que otras religiones, permitimos que algunos niños mayores ayuden en nuestra iglesia”.
“Cualquier participación voluntaria se realiza respetando todas las normas establecidas por la ley y en el contexto de las políticas y prácticas habituales de protección y salvaguarda de la infancia”, añadió.
Los abogados de Cienciología afirmaron que el documento era un “acuerdo de voluntariado” y “no un contrato de trabajo”, sino un compromiso religioso. Añadieron que no existía “reciprocidad de obligaciones, requisito indispensable para la existencia de un contrato de trabajo”.
Explicaron que dichos supuestos voluntarios no reciben remuneración alguna, sino una asignación discrecional, cuyo procesamiento a través del sistema de nóminas es una cuestión de conveniencia y está acordado con la Hacienda Pública.
(Continúa en la segunda parte)
***
Si quieres estar informado puntualmente sobre el fenómeno de las sectas, con noticias y contenidos formativos, puedes inscribirte gratuitamente en los canales que la RIES ha habilitado en WhatsApp y Telegram.
Todavía no hay comentarios
Dejar un comentario
