Una mujer inglesa, forzada a tener sexo con varios adeptos de una secta desde su adolescencia
Cuando Catrina fue a vivir con sus tíos, pensaba que su infancia terrible había llegado a su fin. Pero fue sólo el comienzo de su calvario. Así introduce el diario inglés The Mirror un artículo firmado por Jane Cohen y titulado “Me robó la vida. Cómo un adolescente se vio obligada a unirse a un culto satánico sexual… por su malvado tío”. Lo ofrecemos íntegro en español gracias a la labor del equipo de traductores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).
Cada vez que Catrina Jeffrey ve a alguien que lleva un crucifijo en su cuello se pone a temblar. Para esta mujer de 36 años de edad, madre de tres niños, el emblema no es un símbolo religioso o un accesorio de moda. Es un recordatorio de los abusos que sufrió a manos del líder de una secta maligna.
Catrina era sólo una estudiante cuando fue enviada a vivir con sus tíos Elaine y Colin Batley. Ella pensó que finalmente había encontrado la familia amorosa que siempre había deseado. Pero resultó que su tío era un monstruo que violó y abusó sexualmente de niños de tan sólo seis años. Como líder de una secta satánica, en repetidas ocasiones invitaba a hombres a su casa para tener sexo con Catrina y le dijo que la mataría si decía una sola palabra a alguien.
“Yo era una colegiala inocente y ese hombre me robó mi vida”, dice Catrina. “Él me violó y abusó de mí de una manera increíblemente horrible, usándome como un juguete sexual para los miembros de su secta. Yo estaba atrapada. No había escapatoria”. Entre los 15 y los 23 años, Catrina se vio obligada a tener relaciones sexuales hasta con 12 hombres al mes. Fue sometida a la secta del matrimonio y tuvo tres hijos. Ahora no tiene idea de quién es el padre de su hijo mayor.

Hace poco recibí la llamada telefónica de alguien preocupado. ¿La razón? Se había alojado en el Parador de Cardona, en la provincia de Barcelona. No tengo el gusto de conocerlo, pero debe de valer la pena, siendo como es una muestra magnífica de arquitectura medieval, entre los estilos románico y gótico. Situado en un alto, algo natural por su misión estratégica y defensiva, comenzó a construirse en el siglo IX, en tiempos de Wilfredo el Velloso, aquel conde de Barcelona que “se independizó” del reino franco, en una época de repoblación y de fundación de monasterios.
Un jurado de California ha obligado a los testigos de Jehová a indemnizar a Candace Conti (en la foto), una mujer miembro de este grupo religioso que padeció abusos cuando tenía nueve años por parte de un compañero, Jonathan Kendrick, con una compensación de 28 millones de dólares (unos 22 millones de euros). “Ésta es la mayor cuantía económica obtenida por una sola víctima de abusos sexuales religiosos en todo Estados Unidos”, según ha explicado su abogado Rick Simons a la agencia Associated Press. Lo cuenta la corresponsal Carolina García en el diario español El País.
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