El experto en sectas Luis Santamaría, en la serie de Movistar+ “El Palmar de Troya”
El próximo jueves 6 de febrero, Movistar+ estrenará la serie documental “El Palmar de Troya” a las 22 h. Dirigida por Israel del Santo y con el apoyo de Daniel Boluda en la subdirección, se basa en una investigación de tres años en torno a la Iglesia Cristiana Palmariana, grupo más conocido como “El Palmar de Troya” por tener su central en esta localidad sevillana, y sobre la cual se cierne una sombra de sospechas por casos de abusos sexuales, escándalos y anécdotas surrealistas e inverosímiles.
La serie documental está compuesta por cuatro capítulos, de unos 52 minutos de duración. Presentada el pasado 29 de enero en Madrid, la serie es un proyecto original de Movistar+, producida en colaboración con 100 Balas (The Mediapro Studio) y 93 Metros.
En la serie, que cuenta con imágenes de archivo inéditas y recreaciones ficcionales, intervienen tanto personas implicadas directamente en los hechos relatados –ex adeptos entre los que se encuentra el penúltimo “Papa”, salido recientemente de la cárcel– como expertos, periodistas e investigadores que van desgranando, junto con las imágenes, el hilo argumental.
Participación de la RIES
Entre ellos se encuentra Luis Santamaría, integrante de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que lleva más de dos décadas estudiando el fenómeno sectario y la nueva religiosidad. Además de asesorar a los responsables de la serie, aparece en los cuatro capítulos para explicar diversos aspectos de la Iglesia Cristiana Palmariana.



En 1968, cuatro niñas de El Palmar de Troya (pedanía de Utrera, en la provincia de Sevilla) afirmaron haber visto a la Virgen María. Entre otros curiosos y devotos que se acercaron al lugar desde Sevilla se encontraban los administrativos Clemente Domínguez y Manuel Alonso, que rápidamente desplazaron del centro de la atención a las supuestas videntes originarias, acaparando ellos todo el montaje aparicionista.
La imagen de la Basílica de El Palmar se ha convertido ya con el paso de los años en un inseparable compañero de todos los que habitan esta zona de la campiña utrerana (en la provincia de Sevilla). Sus inconfundibles y megalómanas torres y extraño diseño, han quedado como rastro de un movimiento que en su día llegó a manejar ingentes cantidades de dinero y que poco a poco fue decreciendo hasta prácticamente diluirse. 




