Niños índigo y EMF Balancing: dos corrientes sectarias que afectan a los menores y destruyen familias
Hace unos días, Red Parental Europa, una entidad dedicada a proteger a los niños que son víctimas del fenómeno sectario, ha publicado en su página en Substack una alerta sobre dos corrientes esotéricas que están afectando particularmente a los menores de edad: los Niños índigo y EMF Balancing. La reproducimos a continuación.
Una pseudociencia en auge
Se trata de un nuevo producto psico-platillero-ufológico del cual recibimos muchas preguntas últimamente (Madrid, Aragón, Cataluña y Andorra), nacido en Estados Unidos.
Incluye entidades supernaturales, arcángeles, revelaciones desde el más allá, canalizaciones y extraterrestres, hinduismo con un toque New Age, psicoterapia (desviante), ‘medicina’ alternativa, supremacía genética e ideas peculiares sobre la genética humana.
Se presenta bajo varios nombres diferentes: Kryeon, Kryon y EMF Balancing y a través de una meditación merkaba.
Su fundador, Lee Carroll, tiene una doctrina muy inusual para la educación de los niños, en la que un aura de color índigo los designa como superhumanos o dioses. La esencia ordinaria de los seres humanos puede ser de cualquier color, mientras que la raza espiritual de los genios se distingue por su aura azul índigo. A los seguidores adultos se les entrena para detectar a estos niños superhumanos y orientar a sus padres hacia su forma de educación altamente peculiar.
Estos niños índigo no deben mezclarse con otros niños, que se consideran inferiores. Otro problema que hay que temer en la angustiosa inducción de los niños a estas creencias psíquico-holísticas es que se lleva a los padres a creer que, si no aceptan seguir las enseñanzas de la entidad extra terrícola Kryeon, sus hijos “índigo” corren el riesgo de desarrollar tendencias suicidas.Primer testimonio: pseudoterapia que mezcla catolicismo y karma
Aquí el artículo de Red Parental Europa incluye un testimonio real de víctimas de estas corrientes New Age.
“Tras un traslado por motivos laborales y la muerte del hermano menor de mi pareja, ella acabó físicamente agotada y psicológicamente deprimida. Un conocido le recomendó un psicoterapeuta/sanador magnético: tras dos sesiones, mi pareja me dijo que el terapeuta me había visto a través de ella y quería conocerme urgentemente, porque nuestra relación estaba en peligro”.
“Al conocer al terapeuta, este se propuso arruinarme y fomentar en mí sentimientos de culpa. En lugar de consolidar nuestra relación, hizo todo lo posible por menospreciar a mi esposa. Respaldó su discurso psicoterapéutico con una mezcla sincrética de catolicismo y un enfoque kármico. No tenía nada de humanidad y trató de persuadir a mi esposa para que me dejara”.
Segundo testimonio: una paciente que se convirtió en adepta
Otro padre de familia se topó con un equipo de terapeutas “holísticos” que intentaron seducir a su esposa y que construyeron su negocio pasando sus clientes de uno a otro.
“Un osteópata atrae a personas que han sufrido accidentes, enfermas o estresadas y, después de cobrarles por sus servicios, las envía a uno de sus socios psicoterapeutas, o socios renacidos-relajólogos-terapeutas de relajación-hipnoterapeutas”, comienza el testimonio.
“El problema es, sobre todo, que el psicoterapeuta, gracias a su don de adivinación y a la clarividencia de su socio, ve en todos sus pacientes/clientes un ser malicioso que los sumerge a un estado de estrés total”.
“Tras varias sesiones de hiperventilación (rebirth=renacimiento), el terapeuta hizo revivir a mi esposa su nacimiento (esta práctica puede causar alucinaciones graves), y con su compañero adivino la sometieron a varias sesiones para romper el hechizo, utilizando: oraciones, fotografías, velas, mechones de pelo quemado, muñecas de cera que costaban 800 € y una especie de comprobador de corriente eléctrica para medir el estrés (que se parecía de manera muy extraña al electrómetro de los cienciólogos)”.
“Se ofreció toda una lista de libros Nueva Era, y a veces libros de cauce sectario, a la denominada paciente convertida en cliente, que se había trasformado en fiel seguidora. Las alucinaciones se interpretan y dan lugar a instrucciones impartidas por el terapeuta, que inventa un falso recuerdo sugerido para su adepta/cliente/seguidora y convicciones que llevan a mi esposa a practicar el Feng Shui (otro servicio de pago) y a abandonar el hogar familiar con nuestro hijo para dejarse guiar por este terapeuta y Jesús…”.
Así concluye el relato del esposo afectado: “Obviamente, nuestra relación no sobrevivió a este tratamiento, sobre todo teniendo en cuenta que mi escepticismo me convirtió en la causa maligna de todos los problemas de mi esposa”.
Un cóctel de “análisis transaccional, osteopatía psicoenergética y filosofía”
El artículo de Red Parental Europa concluye con otros dos testimonios, remitidos desde Alemania, sobre un caso similar.
“Estimada Red Parental: cada fin de semana, mi hermana recorre 800 km para visitar a un terapeuta holístico. … para someterse a psicoterapia transaccional. Se ha vuelto muy susceptible y se enfada con todo el mundo, especialmente con su marido y sus hijos”.
Este primer relato continúa diciendo que “desde que esto empezó a ocurrir, se ha declarado abiertamente contraria a la medicina, a las vacunas y a los medicamentos calificados de ‘alopáticos’ (antibióticos, etc.). Ya sea la bronquitis asmática de su hijo (de 8 añitos) o la tos ferina de su hija (de 6 añitos)”.
“Es imposible tratarlos sin que ella monte un escándalo. Mi hermana solo cree en la homeopatía, ‘heilpraktiker’ la naturopatía, la cristaloterapia… Y, para colmo, mi hermana es osteópata y cree que pertenece a una élite espiritual de la raza humana. Sólo el tratamiento osteopático que le da a su hija puede solucionar sus problemas de bajo rendimiento académico y evitar que se vuelva autista (de hecho, se trata de una niña sana, vivaz y en buena forma)”.
“Desde que todo esto comenzó, le ha pedido a su marido que hipoteque sus bienes personales. Asiste a un curso con una asociación que practica maratones terapéuticos de análisis transaccional y osteopatía”.
Esto es lo que, por su parte, cuenta el marido en una carta enviada a Red Parental Europa: “Estimados, tras formarse como osteópata, mi mujer ha tomado clases de técnicas energéticas. Desde entonces, se ha dedicado a lo que sólo puedo describir como osteopatía psicoenergética, poniendo en práctica ciertos conceptos filosóficos que le enseñaron, lo que la ha llevado, en particular, a planear un ‘retiro’ en el desierto. Su personalidad ha cambiado mucho. Como resultado, nuestra relación se ha deteriorado y ahora pide el divorcio”.
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