Asesinato en Brasil: entre la magia negra y el crimen pasional
Recapitulamos una serie de artículos de prensa publicados la semana pasada en Brasil, en torno a un caso de asesinato. Como puede verse, no todo lo que parecen cultos sincretistas o esotéricos en casos de sucesos lo son de verdad.
El cuerpo de una adolescente fue encontrado carbonizado en la mañana del pasado 15 de marzo, junto a la vegetación en la Tierra de la Esperanza, en el barrio de Serraria (ciudad de Feira de Santana, estado de Bahía, Brasil. Hallado con ollas de barro y plumas de gallina al lado del cadáver, los equipos de la Policía Militar creen en la posibilidad de que el crimen esté vinculado a la magia negra, según leemos en Gazeta Web.
El joven Weverton Henrique Ferreira informó de que el cadáver fue encontrado por su padre, que caminaba alrededor de las 5 de la mañana con un amigo por las inmediaciones. “Él vio el cuerpo y llamó inmediatamente a la policía”. Una joven, morena y con el pelo corto y rizado, estaba sin camisa y no tenía ningún documento que la identificara. “Queremos el apoyo de la prensa a informar a la familia de que, si tienen un familiar desaparecido con estas características, se acerquen al Instituto Forense para reconocer el cuerpo”, dijo la soldado Rosa Maria Cunha.
El cuerpo de la víctima fue encontrado en un camino de tierra situado en una zona residencial cerca de una vegetación que también fue quemada. “Creemos que fue quemada viva en la zona de matorral y trató de correr hacia el camino de tierra, pero no pudo resistir las lesiones”, dijo la soldado.

Hace unos días informábamos
Infancias robadas, trabajo infantil, lavado de cerebro y distanciamiento de los familiares son algunas de las denuncias que la sobrina del líder de la Cienciología Jenna Miscavige escribe en una autobiografía donde narra su infancia en la secta de la que escapó a los 21 años, tal como relata Leila Macor en la agencia AFP. Dirigida por David Miscavige y con el actor Tom Cruise entre sus miembros más notorios, la Iglesia de la Cienciología considera este libro un “falso” revisionismo de una “apóstata”, dijo su portavoz Karin Pouw a la AFP.
Desde hace unos días, el argentino Jorge Mario Bergoglio es el nuevo Papa, sucesor de San Pedro, con el nombre de Francisco. Antes de llegar a la sede de Roma, fue obispo auxiliar de Buenos Aires desde 1992, y arzobispo desde 1998. Durante su episcopado en la capital de Argentina, tuvo algunas alusiones al fenómeno de las sectas y de la nueva religiosidad en sus intervenciones. De hecho, se trata de uno de los temas que más preocupan a los pastores de Iberoamérica.
Habemus Papam, gracias a Dios. La elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio con el nombre de Francisco lo sitúa en la línea de la sucesión apostólica que vincula a la Iglesia católica –tanto mirando hacia atrás como mirando hacia arriba– con su fundamento, que no es otro que el mismo Cristo. Desde que el pasado 11 de febrero el ahora pontífice emérito Benedicto XVI anunciara su renuncia a la sede romana, que se hizo efectiva el día 28 del mismo mes, hasta la celebración del cónclave que se ha celebrado entre los días 12 y 13 de marzo, el atiborramiento informativo ha marcado un hito en la historia de la comunicación. Sin entrar a cuantificarlo, pero en una comparación que cualquiera puede hacer a simple vista, la resonancia mediática del tema ha sido, con mucho, superior a la que se produjo en 2005 con la muerte y sucesión de Juan Pablo II. Los medios de comunicación tradicionales, escritos y audiovisuales, han visto sumarse a sus contenidos las redes sociales, ese mundo virtual –tan real– que permite una mayor interacción y participación de un usuario que se convierte en emisor y que multiplica la difusión de una noticia o de una opinión.




