La crisis, caldo de cultivo para las sectas
La angustia e incertidumbre propias de la inestabilidad económica fomentan la aparición de estos grupos, que ya han captado al 0,8% de la población española, según explican algunos expertos en el Diario de Sevilla, en un artículo firmado por Adelaida de la Peña, y que reproducimos a continuación. Proliferan los de corte comercial y de crecimiento personal.
La crisis económica es un perfecto caldo de cultivo para las sectas como lo fueron el huracán Katrina o el terremoto de Haití, ya que estos grupos aprovechan la confusión y la necesidad de creer en algo para conseguir adeptos. Una prueba es el aumento de españoles afines a ellas, que asciende ya al 0,8% de la población del país.
“En un terremoto, tras el 11 de septiembre o en lugares con grandes flujos migratorios es donde más proliferan las sectas”, asegura Miguel Perlado, miembro fundador de la Asociación Iberoamericana para la investigación del Abuso Psicológico (Aiiap). En una conversación con este periódico, el psicoterapéuta explicó que “se ha notado un cierto repunte en la experiencia clínica por la crisis debido a la angustia y la incertidumbre propias de estos tiempos, que las sectas aprovechan para llegar a los corazones de sus adeptos”.
