23.07.24

(348) Edición española del "Credo" de Mons. Schneider: un Catecismo imprescindible para fortalecimiento y defensa de la Fe

CredoEsp 

- “¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!, dice el Señor.

Por eso habló así el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: “Ustedes han rechazado y dispersado a mis ovejas y no las han cuidado. Yo me encargaré de castigar la maldad de las acciones de ustedes. Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas de todos los países a donde las había expulsado y las volveré a traer a sus pastos, para que ahí crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten. Ya no temerán ni se espantarán y ninguna se perderá”. (Jeremías 23, 1-4)

- “Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor y comenzó a enseñarles muchas cosas.” (Mc. 6, 33-34)

-"Cuando se le preguntó a Jesús: «¿Cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?», Jesús respondió: «Se levantarán muchos falsos profetas y engañarán a muchos» (Mt 24,3,11). Es necesario recordar estas palabras del Señor ante la situación actual de amplia difusión de «novedades de palabras profanas y falso conocimiento» (1 Tm 6,20) en la vida de la Iglesia y de la sociedad."  (Monseñor Elías Nassar, Obispo Emérito de los Maronitas,  Eparquía Católica de Sidón, Líbano)

-“Si un nuevo contagio busca infectar no sólo a una parte insignificante sino a toda la Iglesia, entonces dependerá de ti conservar y apegarte a la antigüedad de la Tradición. Debes consultar y cuestionar, preguntar las doctrinas de los antiguos, es decir de aquellos que aunque vivieron en diferentes tiempos y lugares, continúan en la comunión de la fe de siempre, en la fe tradicional de la única Iglesia católica.” (San Vicente de Lerins)

-“Cualquier niño bien educado en el Catecismo es, sin quererlo, un verdadero misionero”. (S. John Henry Newman)

 

Muy a propósito de las lecturas del acápite, algunas de las cuales hemos escuchado en la liturgia de estos días, celebramos y agradecemos de corazón el fiel ejercicio del ministerio apostólico de Mons. Schneider, con la reciente edición y presentación en lengua española de su último libro «CREDO, Compendio de la fe católica” a cargo de la Asociación Luz de Trento, que el año pasado tuvo su primera edición en inglés, a cargo de la Editorial Sophia Institute Press de USA, que como bien se ha dicho, constituye una verdadera y rotunda respuesta a la apostasía de nuestro tiempo.

A ejemplo del Señor, el Buen Pastor, el autor, digno sucesor de los Apóstoles, se ha compadecido del pueblo fiel, que anda hoy “como ovejas sin pastor”, esto es, vagando hambrientas a merced de los lobos, comiendo hierbas dañinas y abrevando muchas veces en aguas envenenadas.

En efecto, hay que señalar algunas características que sin ninguna duda, convertirán esta obra en un verdadero hito en la Historia de la Iglesia, junto a los grandes Catecismos que han sido como faros en medio de las tempestades que debió atravesar la Iglesia, amenazando la integridad de la fe y haciendo sucumbir a muchas almas en la confusión de la  heterodoxia y hasta de las más graves herejías.

presentacEspEs preciso reafirmar entonces, en consonancia con el genuino Magisterio de la Iglesia, que la fe católica pertenece a todos los tiempos, a todos los lugares, a todas las generaciones de católicos, comenzando por los Apóstoles y pasando por todos los Padres y doctores de la Iglesia y todos los santos que conocemos.” (palabras de Mons. Schneider en la presentación del libro en Barcelona)

Por esa razón los obispos que recuerdan la doctrina perenne de la Iglesia cumplen con su más sagrado deber, teniendo en cuenta que no son dueños sino administradores y custodios del Depositum Fidei, tal como lo recuerda el Apóstol:

“Aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema” (Gal. 1, 8).

Sobre este pasaje observaba San Vicente de Lerins:

“¿Y por qué dice San Pablo “aun cuando nosotros mismos”, y no dice “aunque yo mismo”?

Porque quiere decir que incluso si Pedro, o Andrés, o Juan, o el colegio entero de los Apóstoles, anunciasen un Evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Tremendo rigor, con el que, para afirmar la fidelidad a la fe primitiva, no se excluye ni a sí mismo ni a los otros Apóstoles». (Conmonitorio, 8)

No hace falta explicitar hoy la cantidad de escándalos que estamos presenciando aquí y allá por parte de quienes habían recibido la misión de cuidar al Rebaño, y en cambio lo han entregado a las fieras sin el menor reparo, o que miran hacia otro lado haciendo gala de un silencio que es ya ensordecedor. Con justa razón, Mons. Strickland los ha calificado de traidores: 

 “En este momento hay una traición generalizada en la Iglesia a medida que las enseñanzas católicas y la doctrina católica son dejadas de lado para dejar espacio a las enseñanzas del mundo.”

Y agrega unos párrafos más adelante:

“Quizás lo que más me preocupa en estos días de confusión y traición es que temo que el tiempo se está acabando y que nos acercamos rápidamente al momento en que el cordón de la Misericordia pueda ser retirado del Cielo y en su lugar, la cuerda de la Justicia descienda rápidamente. Es imperativo que en este tiempo nos preparemos con confesiones frecuentes, Misa frecuente y recepción de la Sagrada Eucaristía, y caridad frecuente hacia los demás para que podamos ser encontrados saludando a Nuestro Señor Jesús con un beso de amor, no con un beso de traición.”

Pero para poder prepararnos en estos tiempos aciagos, es imprescindible mirar el faro de la fe que proclamamos en el Credo, llamado Símbolo de los Apóstoles, como “carnet de identidad” católica, precisamente, para que veamos todas sus implicancias, conscientes de que ha de ser la  columna vertebral de toda nuestra vida.

Algunos se preguntarán, tal vez, qué justificación tendrá este Credo (que claramente ha de tomarse como Catecismo), si contamos ya con el Catecismo de la Iglesia Católica (amén de que muchos se han encargado de que cayera en el olvido o de que sea soslayado como “desactualizado”). A ello responde el propio autor en la Presentación del libro en Barcelona, señalando que a diferencia del Catecismo de San Pío X, publicado hace ya más de un siglo, el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica

“..está escrito en forma de tratado teológico, y en algunos lugares, en una especie de estilo académico. Mientras tanto, han surgido nuevos temas de actualidad que no se tienen en cuenta allí, como por ejemplo la ideología de género, el transhumanismo, el culto renovado a las antiguas deidades paganas como la pachamama, etc. Ciertos tamas también están ausentes, como por ejemplo la Masonería, el fenómeno del pentecostalismo, las sectas, etc. Además el Catecismo contiene ciertas formulaciones –pocas, gracias a Dios-  doctrinales ambiguas, que deberían aclararse a la luz de la constante y perenne tradición de la Iglesia…”.

Era imperioso, pues, contar con un documento magisterial claro y preciso que iluminase coherentemente, en consonancia con la doctrina católica otros temas urgentes a los que debemos responder, como el sacerdocio femenino, el uso de internet; la política sanitaria global y las vacunas; el consumo de drogas; la guerra justa y la pena de muerte; la escolarización de los niños y la “educación sexual”, el impacto de la pornografía, la libertad de expresión, los grados del magisterio y la infalibilidad; , el trabajo dominical; el comunismo, la globalización  y la francmasonería, el movimiento carismático, el rol de la liturgia tradicional en la Iglesia, y otros.

Así lo percibe también el catedrático alemán Fr. Michael Fiedrowicz:

“El valor especial de este Compendio consiste, sobre todo, en el hecho de que numerosas cuestiones y problemas actuales (…) se aclaran a la luz de la enseñanza tradicional de la Iglesia, ofreciendo a los fieles una orientación útil en tiempos de confusión. La combinación de la Tradición –exposición de la fe transmitida a los santos una vez para siempre (cf. Jud 3)–, con innovación –afrontando los problemas de hoy con preguntas pertinentes con respecto a esta fe–, distingue este Compendio como singularmente valioso y merecedor de ser ampliamente distribuido en otros idiomas.” (de las Recomendaciones que prologan la obra).

Efectivamente, hemos de comprometernos a trabajar activamente para  que esta traducción española sea sólo una de múltiples traducciones a otras muchas lenguas, para seguir expresando de polo a polo, la verdad perenne de la Iglesia, que por ser católica es una y universal, y así debe ser no sólo conocida sino defendida en toda su integridad.  Integridad que se simboliza, según los Padres de la Iglesia con la túnica inconsútil de Cristo, pues la unidad, antes que una meta a alcanzar, es un don que hay que acoger. Así explica San Cipriano que la túnica de Cristo estuviera tejida “de arriba hacia abajo”:

«La unidad que trae Cristo procede de lo Alto, del Padre celestial, y por ello no puede ser escindida por quien la recibe, sino que debe ser integralmente acogida»  (S. Cipriano, De unitate Ecclesiae, 7)

Esto significa que los hombres podemos dividir a la Iglesia en lo que tiene de elemento humano y visible, pero no en su unidad profunda que es la fe que profesamos en el Credo.

Este exhaustivo Compendio de más de 600 páginas, compagina un vocabulario y modo de exposición apto para los fieles más sencillos, con el sistema tradicional de preguntas y respuestas, pero con sólida y profusa fundamentación en notas que no sólo remiten al Magisterio desde hace 60 años, sino también al fecundísimo y abundante Magisterio de los siglos precedentes. Al respecto señala Scott Hann:

“El formato de preguntas y respuestas, por ejemplo, ha sido durante cientos de años la forma más eficaz de transmitir la doctrina a la próxima generación. Pero una buena forma no es suficiente, pues falla si el contenido no es bueno. En el Credo, el obispo Schneider ha renovado la forma llenándola de pura doctrina, traducida en prosa clara y directa. En estas páginas, las enseñanzas no constituyen una lista para memorizar. Son acumulativas y están integradas. El obispo Schneider da voz a la Tradición viva, mostrando que no está simplemente viva, sino que tiene poder para cambiar nuestras vidas, para hacernos santos.” (Id.)

Con respecto al plan de la obra, ésta responde a la estructura tradicional tripartita de  gran cantidad de Catecismos: Cómo creemos –Lex credendi- , Como vivimos –Lex vivendi-  y Como Oramos –Lex Orandi-.

Se concluye la obra, al fin, con un necesario y completísimo Índice de errores filosóficos, teológicos y morales por orden alfabético, como también un extenso Índice de materias donde se puede consultar, relacionándolos, los diversos puntos en que se aborda cada tema, de modo semejante a como se vinculaban en el Catecismo de S.S. JPablo II.

Se agregan finalmente dos Apéndices acerca de los Grandes Credos, y otro sobre las Oraciones selectas y los sacramentales, con algunas nociones elementales de Liturgia.

Resulta muy elocuente la recomendación que hace el Card. Robert Sarah al prologar esta obra:

“Estoy seguro de que este libro servirá al propósito del obispo Schneider de acudir en ayuda de los pequeños «que están hambrientos del pan de la recta doctrina», así como también demostrará ser una herramienta importante en la obra misionera esencial de la evangelización y apologética, en el anuncio de la Verdad Salvadora de Jesucristo en nuestro mundo que tan desesperadamente lo necesita.”edicHispan

Y nos interesa aquí llamar la atención sobre un dato no menor acerca del origen del texto, y es que éste no fue escrito por mera iniciativa del autor, sino que constituye la respuesta a múltiples pedidos y reclamos de fieles que le hicieron llegar desde diversos países, solicitando una confirmación en la fe por parte de los sucesores de los Apóstoles.  En esta época de “sinodalidad”, este dato ha de ser tenido muy en cuenta si se quiere ser honestos de cara a Cristo, sobre la verdadera necesidad de los fieles, que a menudo se pretende acallar por no ser cómoda, ni mucho menos políticamente correcta.

Publicamos a continuación los videos de la presentación del libro en España, y nos honra anticipar a los lectores que si Dios quiere, en el mes de agosto aparecerá también la Primera edición Hispanoamericana (en idéntica versión y con las debidas autorizaciones) entre Chile, Argentina (a cargo de Ediciones Del Alcázar) y Perú (Asoc. Domus Aurea). Posteriormente, en un esfuerzo por oponer un dique a la avalancha que intoxica las venas de la Iglesia, esperamos este año contar con las que prepara también Ecuador, Colombia, Méjico y Paraguay.

Agradeceremos a nuestros lectores una amplia difusión y sus oraciones, por el bien de la Iglesia.

Presentación en Barcelona:

-Para adquirir el libro en España, escribir a [email protected]

————————————————-

Infocatólica necesita su colaboración para seguir adelante; le sugerimos cómo hacerlo

25.04.24

(347) Documental completo "Valle de los caídos"

El tema excede a España, por supuesto; no creo que en nuestro tiempo nos podamos permitir ser insensibles en buena conciencia católica. 

Celebrando su reciente edición y felicitando a sus productores, como también el oportuno post del p. Javier en el que nos ofrece una entrevista a ellos, con suficiente y clara información acerca del contexto, ofrecemos a nuestros lectores este maravilloso documental sobre el Valle de los Caídos. El trabajo de hormiga es, sin duda alguna, el trabajo de los católicos hoy por hoy, y Dios no dejará de bendecir abundantemente este gran esfuerzo con frutos que probablemente, veremos recién en el Cielo.

Esperamos, pues, con este acercamiento, sumar voluntades, corazones y oraciones por una causa en donde se juega mucho más que un terreno, mucho más que “piedras”, y como ha dicho uno de sus productores, “no se puede defender algo si no se lo ama, y no se puede amar lo que se desconoce", pero para conocerlo, “es preciso querer ver la verdad".  

Como escueto corolario, vayan estos versos de José María Alonso Gamo (Premio Nacional de Literatura en 1952):

«Abierto en el rincón del Guadarrama,
donde España es más muerte y es más gloria,
donde España es más vida y más historia,
por su Escorial segundo te proclama.


Muros el tiempo cuelga y se encarama
sobre ellos la ilusión, sed perentoria
de decir a los hombres sin memoria
que la paz la consigue quien más ama.


De hermandad eres símbolo, y al verte
va cobrando otra vez peso y medida
el pasado, el futuro y nuestra suerte.


Con tu Cruz, que en el seco viento anida,
no eres tierra de ayer para la muerte,
eres tierra de hoy para la vida.»

_________________________

Infocatólica necesita su colaboración para seguir adelante; le sugerimos cómo hacerlo

7.04.24

(346) Invitación editorial: "El Filósofo y la Ciudad – Vida de Jordán Bruno Genta"

invitacion

” Combate por la verdad hasta la muerte y el Señor guerreará por ti” (Eclo. 4, 28).

 ***

“Amar la Patria es el amor primero,

y es el postrer amor, después de Dios

Y si es crucificado y verdadero,

ya son un solo amor, ya no son dos.

(Leonardo Castellani)

***

“Señor, danos la fe de los cruzados y haznos caballeros de Tu Reino. 

 Velaremos las armas como Alonso Quijano una noche que tendrá luna clara.

No queremos ser muchos. “Caballería no aprecia multitud de número",

decía Raimundo Lulio.  Danos el amor y el valor de la Verdad.

Para el testimonio, simple y entero, te pedimos la esperanza de los mártires….”

(Lilia M. de Genta: “Glosas del Buen combate”, Ed. Combate,  p. 76)

Hace ya varias décadas que abrigábamos el deseo de dar a conocer “al mundo”, en una obra exhaustiva, prolija y demorada, la vida fecunda del  que fue para muchos argentinos el maestro y testigo de un amor fiel y entrañable a Dios y a la Patria.

Era un deber de gratitud para con él, y de caridad con los argentinos que esperan transitar este valle de lágrimas anclados en la verdad, más allá de toda componenda.  Por eso, en la hora aciaga de apostasía y de traición que  transitamos en nuestra pobre Argentina, el anuncio de esta edición tan esperada, es una verdadera prolongación del gozo de la Pascua.

En efecto, es la misma Palabra de Dios la que nos insta a hacer memoria de los hombres ilustres, hombres de bien, cuyo mérito más grande ha sido la fidelidad al Señor. Así lo recuerdan los autores en el acápite de esta maravillosa obra:

Hagamos el elogio de aquellos hombres ilustres que fueron nuestros padres. Hay hombres de los que no se conserva memoria: murieron, y es como si no hubieran existido; vivieron, y es como si no hubieran vivido ni dejado descendencia. ¡Qué diferentes fueron aquellos hombres de bien! Sus méritos jamás se han olvidado; han dejado una posteridad que los prolonga y su herencia pasa de hijos a nietos. Su linaje permanece fiel a la alianza del Señor. Para siempre existirá su descendencia y su gloria jamás se extinguirá. (Eclesiástico 44,1.9-13)

En el caso del mártir argentino Jordán Bruno Genta, dicha fidelidad ha sido sellada con el testimonio de su sangre, tras la huella gloriosa de su magisterio, anclado siempre al del supremo Maestro incuestionable.

JBGY aunque la Jerarquía vernácula desestimó hace años su causa de beatificación -más tarde felizmente incoada- so pretextos pueriles de corrección política, mientras se agilizaban otras, elevando a los altares de una nueva iglesia a personajes afines a la ideología marxista, el martirio de Genta nunca podrá soslayarse como mero asesinato.

Por el contrario, cuando se conocen las circunstancias -dirigiéndose a Misa dominical-, y la cínica ironía que ostenta la confesión de sus verdugos, no podemos sino elevar la mirada  hacia su vida y su palabra: ¿por qué esa saña contra este hombre? ¿Cuán peligroso era este filósofo para la Ciudad? ¿Por qué elegir un domingo; por qué esa búsqueda de asimilación a Cristo, Maestro y Víctima?

Para responder a estos interrogantes era preciso publicar estas páginas.

Para cumplir un deber de justicia, amén de gratitud.

Porque además de testigo, Genta fue sobre todo, maestro que supo hacer discípulos de la verdad más allá de su persona -porque abominó de las ideologías-, conduciendo a las almas a Aquel que es la Verdad misma. No es raro, entonces, encontrar argentinos que a través de su cátedra privada o de sus obras, hayan enderezado sus pasos hacia el Altar en busca del bautismo o del Santísimo Sacramento. Ni cabe olvidar aquí el célebre “factor Genta” que en la gloriosa gesta de Malvinas supo dar el fruto más bravío y heroico en muchos de nuestros combatientes, por el espíritu sobrenatural que los alentaba.

¿Cómo no aplicar al juicio de su vida, la máxima evangélica “Por sus frutos los conoceréis…”(Lc.6, 44)?   

Fue Genta un ejemplo egregio de la necesidad que la polis tiene del hombre de la Verdad, aunque -como se hizo con Sócrates- se pretenda acallar su voz.

En efecto, aunque “el Profesor” era filósofo, fue la suya una vida y una prédica inescindiblemente religiosa y política, porque buscó y amó celosamente el Bien Común, y esto no puede callarse ni ocultarse como no debe ponerse la lámpara bajo el Celemín (Lc.11, 33), en un tiempo en que se ha rebajado tanto la labor política, hasta convertirla en puro estercolero democrático, donde sólo se procura el bien particular de los candidatos, que sortean la túnica de la Patria manipulando a las masas.Genta

Genta supo, muy al contrario, hacer manar el ideal político de la cima más alta y pura: del Monte de las Bienaventuranzas, tal como lo expone en su Opción política del cristiano, y supo hacerlo naturalmente porque antes había practicado en su vida la coherencia y el orden de la Caridad, faro que impera todas las virtudes.

De ello dan fe sus familiares y amigos, como también ocasionales conocidos, como quien alguna vez nos refirió el recuerdo de haber pasado junto a él un tiempo en prisión, y conservaba la imagen de Genta, preocupado cada noche en abrigar lo mejor posible a sus compañeros de celda.

Ese tipo de actitudes no se improvisa, como no se improvisa la Señal debla Cruz ante el postrer suspiro, pues

“Tu presencia nos dará fortaleza en la hora de la prueba. ¡Qué bella que es la muerte querida y aceptada cuando el Amor aguarda!”  (Lilia Losada de Genta, “Combate por la Verdad”, en Glosas del Buen combate, Bs.As., ed. Combate, p.76).

Hoy, pues, que ni siquiera se sabe ya lo que se espera en una patria desesperada que fue tomada por asalto, urge seguir sembrando para recuperar el rumbo, pregonando la palabra verdadera e impidiendo que se apague la memoria de los justos que han de liderar la marcha. 

La talla de los autores, hija y yerno del biografiado, otorga a nuestra edición un valor agregado, que es el de la cercanía más íntima y familiar, que escruta los corazones más allá de los testimonios y documentos materiales.  Ambos, Lis (quien se unirá providencialmente a nosotros en la Presentación, coincidente con el aniversario de su fallecimiento) y Mario Caponnetto -médico militar y filósofo-, han abrevado directamente de la fuente al retratar al hombre que hizo converger el amor a Dios y a la Patria en el servicio a la Verdad.

Es imperioso el recuerdo de la virtud para que el futuro no se ahogue en una náusea.

“¿Qué buscan los retóricos del populismo? El animal satisfecho es ahora animal insatisfecho. No va a convertirlo en hombre esa promesa marxista de pasto abundante y tierno. Pero van a hacerlo hombre la caridad, la vergüenza, las verdades comprendidas y aceptadas, la sangre que se derrama inocente, el dolor y la esperanza…” (Ibid, p.83)

Por sembrar esa simiente de esperanza nos honra y regocija poder hoy convocar a quienes puedan estar allí en la presentación del libro, para  honrar debidamente la vida de un justo que ha librado el buen combate, en quien resplandeció triunfante la Gracia.

Así, como “Maestro de combatientes", lo retrató su esposa, Lilia Losada de Genta, en el bello texto que abre el libro y que aquí transcribimos:

 

MAESTRO DE COMBATIENTES

   -JORDAN BRUNO GENTA-

 

Yo conozco un combatiente del que hablaré sin nombrarlo.

Si alguno lo reconoce que guarde el secreto y calle.

I

“Dichoso el varón que no corre tras el oro.”

De todos los falsos ídolos, el más falso: el vellocino de oro.

Jamás lo vieron postrarse ante las sucias monedas, que atesoran manos ávidas.

No hizo nada por dinero: ni renegó de su Dios y de su Patria, ni traicionó a sus amigos, ni amordazó su palabra.

Quiso ser pobre con decoro y sin alarde y ha sido pobre.

Ser pobre es una ciencia y es un arte. 

No cualquiera sabe ser pobre, hay que saber primero por qué se acepta ser pobre.

Tuvo muy joven eso que llaman una brillante carrera y los halagos del mundo.

De todo se fue alejando, “escuchó la Voz".

Su cátedra es su palabra —fidelidad a la Palabra—definida como una espada.

Como en el Cantar se dice “en buena hora ciñó espada", la espada de la palabra.

Desterrado en su propia Patria la amó como se la aman los desterrados, con un

 amor lancinante.

No está solo en el destierro, lo acompañan sus alumnos y los filósofos áureos.

Van desfilando en sus cursos los tres griegos inmortales. Y San Agustín que midió las profundidades del abismo de Dios “con un amor sin medida". Y al llegar a Santo Tomás —"sine die"— es ya sin tiempo para este tiempo mortal su perfecta compañía.

II

 "Filosofar es aprender a morir.”

Su cátedra es su palabra que se hace vida de la muerte enamorada.

Eligió la “senda estrecha” y ya nunca la dejó.

No siendo hombre de pelea, ¡en cuántas lides luchó!

Como enseña que la Verdad exige el sacrificio de la vida, de la hacienda y de la fama, puede ser que Dios le pida el entero testimonio.

De la hacienda y de la fama lo han despojado ya.

Sólo le queda la vida, una buena vida pide el blasón de una buena muerte.

Y el que vive combatiendo sabe que puede morir en el combate llevando toda la luz de unos ojos anochecidos al alba.

Raíces hondas la vida con raíces en la muerte para el amor que fue siempre desgarrada despedida. Yo conozco un combatiente.

No se le señala un gesto de soberbia, tampoco de humillación ante los hombres, sólo ante Dios.

No es altanero. Sabe de “ese segundo valor del hombre tan hijo del corazón como el primero” que es la paciencia.

Si son sus amores hondos, sus odios también lo son.

Odia a todo lo que niega a Dios, lo que traiciona a la Patria, lo que envilece y degrada. Odia esa implacable hoz que “siega las espigas altas".  Aunque no quiero nombrarlo veo que lo estoy nombrando.

Pido silencio al silencio de glosado y glosador.

(COMBATE, Año IV, junio de 1959)

Tras sus huellas quisiéramos también proclamar la Verdad entera, con “vergüenza de conseguir una vida más fácil a costa de renunciar a ella…", por no ser políticamente correcta.

Nosotros, los que nos honramos de seguir el magisterio de Jordán Bruno Genta, “seguiremos diciendo la verdad entera que cuesta, que obliga, que compromete, que no da cuartel, que engendra odios, llama que abrasa, “llama de amor viva” en que queremos arder.” (“La verdad entera”, en Glosas… p. 91).

———————————————-

Dejamos a continuación la filmación de la Presentación, para aquellos lectores que no pudieron acompañarnos personalmente:

——————————————————————–

Informes y distribución fuera de la Presentación, en Librería Santiago Apóstol

(wsp +549 59909239 /[email protected])

_________________________

Infocatólica necesita su colaboración para seguir adelante; le sugerimos cómo hacerlo

 

28.01.24

(345) Entrevista de Edward Pentin a Mons.Nicola Bux: Fiducia Supplicans NO es Magisterio auténtico.

Bux

Lamentablemente, hay muchos católicos -incluidos sacerdotes y obispos- que no sólo abjuran de su fe sino de su recta razón, y consideran que están de algún modo obligados a tomar en cuenta el último documento del prefecto Fernández, pisoteando con ello el más elemental principio lógico de no contradicción.

No basta ya entonces la ignorancia, frente a la mala fe, sino que suman la completa renuncia al uso de razón. Y mientras algunos obsecuentes se pavonean esgrimiendo los “derechos del hombre", en la práctica caen en ridículo, por un progresivo descenso de su capacidad racional. Al menos por dignidad, y un poco de vergüenza, deberían callar, fundar su propia secta, y aceptar las degeneraciones que quieran, pero sin disfrazarlas con argumentos falaces.   

Pero en medio de la tormenta, siempre hay personas de buena fe, más que confundidas, que todavía quieren la verdad, y hay que seguir tendiéndoles la mano, y por eso nos parece muy adecuada esta breve entrevista.

Leer más... »

9.01.24

(344) Tucho Fernández, ¿Prefecto de pornografía mística?...

tucho2¡Señor, ya hiede…! (Jn. 11, 39)

Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. (Mc. 4, 22 ss.)

“Cardenales ,obispos y sacerdotes ,van por mal camino y se están llevan tras ellos, muchas almas …” 1965 Garabandal.

…………………………………………….

Muchos católicos se sorprendieron por el nombramiento del nuevo prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández, a medida que se fueron enterando de algunos puntos de su “curriculum vitae”, entre los cuales se halla el haber sido el principal autor del engendro pseudomagisterial “Amoris Laetitia”, Evangelii Gaudium y algún otro documento del actual pontificado. Muchos de los puntos que a los católicos de a pie le “hacen ruido” son fácilmente explicables si se tiene en cuenta su consonancia con el repugnante libro en cuya Introducción el propio autor admite ser producto de “largas charlas con muchas personas que tienen abundante experiencia en el tema”, y que pretende nada menos que sea “utilizado para catequesis de adolescentes……” para que “motiven a liberar lo mejor de tu ser en un beso”. 

Leer más... »

20.12.23

(343) Declaración sobre "Fiducia Supplicans" de la Arquidiócesis de Astana y solicitud fraterna al papa Francisco

Decl Astana vsFiduciaSupplicansNo se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su carne, de esa misma carne cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.” (Gálatas 6, 7-8)

Tras la publicación en el día de ayer por parte de Roma, acerca de la bendición engañosa y blasfema de la sodomía y el adulterio, damos gracias a Dios por las reacciones de los obispos fieles que se levanten para consolar y sostener en la fe verdadera a los católicos, mirando especialmente al Juicio en que deberán rendir cuentas ante el Señor, al que clamamos en este Adviento, “Ven, Señor, ¡no tardes!".

……………………………………………………………………………..

Declaración de la Arquidiócesis de Santa María en Astana 

sobre la Declaración “Fiducia supplicans",

publicada por el  Dicasterio para la Doctrina de la Fe y aprobado por el Papa Francisco el 18 de diciembre de 2023

 

El objetivo declarado del citado documento de la Santa Sede es dar “la posibilidad de bendecir a las parejas en situación irregular y a las parejas del mismo sexo”. (Presentación). Al mismo tiempo, el documento asegura que tales bendiciones se realizan “sin convalidar oficialmente su status ni alterar en modo alguno la enseñanza perenne de la Iglesia sobre el Matrimonio”.

El hecho de que el documento no dé permiso para el “matrimonio” de parejas del mismo sexo no debe cegar a los pastores y a los fieles ante el gran engaño y el mal que reside en el mismo permiso para bendecir a parejas en situación irregular y del mismo sexo. Tal bendición contradice directa y gravemente la Revelación Divina y la

Astana

 doctrina y la práctica ininterrumpida y bimilenaria de la Iglesia Católica.

Bendecir a parejas en situación irregular y a parejas del mismo sexo es un grave abuso del santísimo nombre de Dios, ya que este nombre se invoca sobre una unión objetivamente pecaminosa de adulterio o de actividad homosexual.

Por lo tanto, ninguna, ni siquiera las más bellas afirmaciones de la citada Declaración de la Santa Sede, pueden minimizar las consecuencias destructivas de gran alcance que se derivan de este tipo de bendiciones legitimadas. Con tales bendiciones, la Iglesia Católica se convierte, si no en teoría, sí en la práctica, en propagandista de la globalista e impía “ideología de género”.

Como sucesores de los Apóstoles y fieles al solemne juramento que hicimos en nuestra consagración episcopal de “conservar el depósito de la fe en pureza e integridad, según la tradición observada siempre y en todas partes en la Iglesia desde los tiempos de los Apóstoles“, exhortamos y prohibimos a los sacerdotes y fieles de la archidiócesis de Santa María de Astana recibir o practicar cualquier forma de bendición de parejas en situación irregular y de parejas del mismo sexo. Ciertamente, todo pecador sinceramente arrepentido y con la firme intención de no volver a pecar y de poner fin a su situación pecaminosa pública (como, por ejemplo, la convivencia fuera de un matrimonio canónicamente válido o la unión entre personas del mismo sexo) puede recibir una bendición.

Con sincera caridad fraternal nos dirigimos con el debido respeto al Papa Francisco, quien - al permitir la bendición de las parejas en situación irregular y de las parejas del mismo sexo - “no camina rectamente según la verdad del Evangelio” (cf. Gal. 2,14), utilizando las palabras con las que el apóstol San Pablo amonestó públicamente al primer Papa en Antioquía. Por lo tanto, en el espíritu de la colegialidad episcopal, pedimos al Papa Francisco que revoque el permiso de bendecir a las parejas en situación irregular y a las parejas del mismo sexo, para que la Iglesia católica pueda brillar inequívocamente como “columna y fundamento de la verdad” (1 Tim 3,15) para todos aquellos que buscan sinceramente conocer la voluntad de Dios y, cumpliéndola, alcanzar la vida eterna.

Astaná, 19 de diciembre de 2023

 

+ Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Santa María en Astana

+ Athanasius Schneider, Obispo auxiliar de la archidiócesis de Santa María en Astana

———————————————————

También Mons. Strickland, ha instado a todos los católicos, y especialmente a los obispos, a rechazar las nuevas “bendiciones” de Francisco’ para las parejas homosexuales.

Por nuestra parte, además de agradecer profundamente esta contundente Declaración, como fieles de a pie SUPLICAMOS a todos los demás pastores, obispos y sacerdotes a quienes hemos sido confiados por el Divino Pastor para confirmarnos en la Verdad, a que no cedan a la complicidad mediante el silencio y la tibieza, dominados por la pusilanimidad, y si aún conservan la fe que dicen profesar en el Credo, levanten su voz para defender a Su rebaño. 

————————————————————————————

obsequio

Informes y distribución en

Librería Santiago Apóstol

La Plata 1721 - Bella Vista

Bs.As. - Argentina

(wsp +549 59909239 /[email protected])

Envíos al interior y exterior.

…………………………………………………………………………………..

Infocatólica necesita su colaboración para seguir adelante; le sugerimos cómo hacerlo

22.11.23

(342) Consideraciones necesarias sobre el Sufragio universal (por Jordán Abud)

urnas“Sin duda, existe actualmente una confederación del mal, que recluta sus tropas de todas partes del mundo, organizándose a sí misma, tomando sus medidas para encerrar a la Iglesia de Cristo como en una red, y preparando el camino para una Apostasía general. (…)  ¡Dios nos guarde de contarnos entre aquellos ingenuos que caen en la trampa que se está tendiendo a nuestro alrededor! ¡Dios nos libre de ser seducidos por las bellas promesas en las cuales Satán ha ocultado seguramente su ponzoña! (…)  ¿Consentiremos nosotros los cristianos en tener parte en este asunto? ¿Ayudaremos, aun con nuestro dedo meñique, al Misterio de Iniquidad que lucha por nacer, y que convulsiona al mundo con sus dolores? ‘¡Alma mía, no entres en su consejo; no te unas a su asamblea, honra mía’ (Génesis 49,6). ‘¿Qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas? […] Por tanto, salid de entre ellos y apartaos’ (2 Corintios 6,14.17), de otro modo seréis cooperadores de los enemigos de Dios, y estaréis abriendo el camino para el Hombre de Pecado, el hijo de perdición.” (Beato Card. J. H. Newmann)

Luego de las últimas elecciones (¿serán las últimas…?), que siguen profundizando la confusión y la impostura (un comentarista sostenía muy suelto de cuerpo ayer, que esta elección “sirve para alternar el Poder entre más personas que no las de siempre, es beneficioso. En el revuelo del cambio, siempre aumenta la Libertad.") y quisiéramos decir muchísimas cosas todavía más allá de las actualizaciones del último post, pero nos parece que si otros las dicen mejor y más ordenadamente, es un honor ceder el paso, y dar gracias por ello. Agradecemos entonces a Jordán Abud (*), que nos ofrece estas claras líneas sobre el tema que, en última instancia, es absolutamente central en todo este debate que nos ha ocupado en los últimos artículos. 

Lo publicamos suscribiendo cada línea, y agradeciendo también a la Providencia, por seguir dándonos católicos lúcidos e íntegros en esta pobre patria hija de España, tan apaleada como su madre, pero que ruega todavía a Cristo Rey, aquella oración de Mons. Bonamín:

“…si prefieres para nosotros
la noche oscura de una pasión nacional,
Te pedimos, Rey de los Reyes,
no permitas que tu pueblo sea traidor:
Antes prepáranos y danos el triunfar en el martirio,
para la Gloria de Tu Divina Majestad,
en reparación por tanta historia laica,
y para que, bajo el Manto de la Virgen Soberana,
Te adoremos en la Patria Eterna,
con los que lucharon por Ti.”

—————————————————————–

Leer más... »