Los testigos de Jehová... ¿cristianos?
Reproducimos el artículo que ha publicado recientemente Fernando Pascual en Gama-Actualidad y Análisis (nº 33, 29/07/09).
De vez en cuando vale la pena volver sobre esta pregunta: ¿son cristianos los testigos de Jehová?
Para responder, necesitamos tener claro qué significa ser cristiano. Según un catecismo católico clásico, el verdadero cristiano “es el que está bautizado, cree y profesa la doctrina cristiana y obedece a los legítimos Pastores de la Iglesia” (San Pío X, Catecismo, n. 3).
Esta definición se refiere directamente a los católicos. Existen, al mismo tiempo, millones de personas que han sido bautizadas con las palabras mandadas por Cristo (en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo), pero que están separadas de la Iglesia católica por motivos doctrinales o de otro tipo. Son cristianos, pero no son católicos.

El Foreign Office británico investigó en los años 70 al fundador de la Cienciología, el estadounidense Lafayette Ron Hubbard, y estableció que el doctorado que se atribuía, que le daba una aureola de científico y de persona de alto conocimiento, en realidad era falso. La documentación ahora desclasificada por el Ministerio de Exteriores pone de manifiesto tanto el fraude de Hubbard, como cierta psicosis que entonces la Iglesia de la Cienciología provocó en la Administración norteamericana y en la británica. Esta noticia la ofrece Emili J. Blasco, corresponsal en Londres del diario español ABC, en su edición del 6/08/09.
Una nueva organización denominada “Liberados” ha denunciado el pasado 31 de julio las interpretaciones “muy particulares e interesadas de determinados textos bíblicos” por parte de los testigos de Jehová y los efectos negativos que tienen sobre sus seguidores, como la oposición a las transfusiones de sangre. El pasado 25 de julio una mujer testigo de Jehová, de 61 años, murió en Sevilla por negarse a recibir una transfusión tras sufrir un accidente de tráfico.
James R. Lewis, The Encyclopedic Sourcebook of New Age Religions (Amherst: Prometheus Books 2004) 682 pp.