Uruguay: inauguran una gran sede de "Pare de sufrir" en Montevideo
El pasado 28 de julio desde las diez de la mañana, el tránsito dominguero del centro de Montevideo se vio alterado por varios desvíos que se mantuvieron durante toda la jornada: la secta “Pare de Sufrir” inauguró ayer su “Catedral de la Fe”, en 18 de Julio y Pablo de María, construida con un coste de 15 millones de dólares estadounidenses, y con la presencia de 4.500 adeptos. Lo cuenta Ana de Salvo en El Diario. Este templo le pertenece a Edir Macedo, el líder religioso de mayor fortuna en Brasil con una “reservita” calculada en 1.100 millones de dólares, según datos de la revista Forbes.
Desde media mañana y hasta casi el fin de la tarde, varios jóvenes con chalecos fluorescentes guiaban a los visitantes a un improvisado salón que se levantó en el estacionamiento del templo, que tiene entrada por 18 de Julio y por Colonia. En ese lugar 700 personas siguieron la ceremonia a través de una proyección en la pared, mientras que el salón principal se calcularon 3.000 personas sentadas y otras 1.000 de pie.
La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) consta de un sincretismo que reúne a la religión en versión más o menos católica, con una pizca brasileña y bastante realismo mágico. Ofrece soluciones económicas, afectivas, sentimentales o médicas en proporción directa a la fe del usuario. Pero no todo es amor en el reino divino: después de introducir su sermón e la importancia de acercarse a Dios, y conseguir la salvación, se pasó a otro tema no menos trascendental, sobre todo para el brasileño Macedo: el diezmo.
Y aquí la reiteración se convirtió en algo mecánico: según el pastor, cuando alguien entrega dinero a la secta, algo de “lo que habla la Biblia”, “Dios se acuerda del pacto que hizo con los hombres”. Y la gente quiere que Dios tenga buena memoria, por lo que ni bien el pastor empezó a insistir en el diezmo, un grupo de hombres de negro apareció con bolsa de terciopelo encarnado para recoger las donaciones. Los fieles hacían cola para depositar billetes, monedas, y sobres cerrados.

Si existe en la tierra una capital de lo paranormal -con permiso de la jaleada área 51- esa es Barra do Garças, población de 100.000 habitantes situada entre los ríos Garças y Araguaia, en el Estado de Mato Grosso, en Brasil. Lo cuenta Miguel Gutiérrez Garitano en el Diario Vasco, en un artículo titulado “Aeropuerto de extraterrestres”. Se trata de la única ciudad del mundo dotada de ufódromo, o aeropuerto para platillos volantes, y meca de místicos, iluminados y sectarios procedentes de medio mundo.
Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad, reveló que existen grupos pseudorreligiosos que operan con ancianos para estafarlos. La muerte de un anciano en Villa Dominico (región metropolitana de Buenos Aires, Argentina) no es un hecho aislado, según explicaba recientemente el Diario Popular. Hay antecedentes.
La provincia argentina de Corrientes ha sido escenario de historias de abuso infantil y asesinato en los que han sido condenados integrantes de sectas destructivas. La hermana Martha Pelloni, religiosa de la congregación de Carmelitas Misioneras Teresianas y profesora de Filosofía y Pedagogía, y que lleva años de lucha por los derechos humanos, reclama por estos casos y otros, y asegura que existe connivencia con el poder económico y político local. Lo cuenta Silvina Rufrancos en La Prensa.
El pasado mes de junio, y en medio de varias noticias relacionadas con los cultos sincretistas afroamericanos (santería, umbanda, vudú, candomblé…), el obispo auxiliar de Durango (México), monseñor Enrique Sánchez Martínez, escribió un interesante artículo en El Siglo de Durango, en su sección llamada Episcopeo, con el título “La santería es incompatible con la fe cristiana”. Lo reproducimos a continuación. 




