Preso estadounidense lucha para practicar el satanismo en la cárcel
Un hombre de la ciudad de York (Maine, EE.UU.) declarado culpable de asesinar a un conocido en su casa en 1999, quiere que un juez federal exija a la prisión de Maine que le permita practicar el satanismo como una religión. Lo acaba de publicar el diario Seacoast Online, en una información firmada por Deborah Mcdermott, traducida al español por la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).
Hasta ahora, Joshua Cookson ha tenido éxito, y se encuentra ya en su penúltimo recurso de apelación. Cookson fue condenado en 2000 a 30 años de prisión por el asesinato de Robin Rainville, después de una noche en la que había bebido y consumido drogas. Cookson dijo en su demanda, presentada en el Tribunal de Distrito de EE.UU. en Portland, que ha estado practicando el satanismo a diario en la prisión estatal de Maine desde 2007.
En 2009, comenzó su búsqueda para obtener que los funcionarios de prisiones le permitan la práctica en el edificio de actividades de la prisión, donde tienen lugar las prácticas grupales de otras religiones. Según Fiscal General Adjunto James Fortin, incluyen no sólo las religiones tradicionales, sino también el paganismo y la espiritualidad indígena norteamericana.

El diario colombiano El Meridiano de Córdoba ha publicado ayer, 7 de enero, un artículo de su columnista José Arturo Ealo Gaviria titulado “En tiempos de satanismo". Lo reproducimos a continuación.
En su sección titulada “Crónica Negra” en el diario español La Razón, el periodista especializado en sucesos Francisco Pérez Abellán ha publicado el pasado 24 de diciembre un artículo titulado “La crisis oculta a las sectas", que reproducimos a continuación.
“Una ex compañera de clase decía que estaba enamorada de Satán, llenaba las paredes con su nombre y algunas veces puedo aseguraros que parecía poseída. Una vez, en clase de religión, mordiendo un pilot de color azul se tiñó toda la lengua y daba voces gritando: ¡Satán me ama, me ha dado un morreo!, fue expulsada de clase”. Lo leemos en un artículo de Mar Velasco publicado en Religión en Libertad, que reproducimos aquí.
Según informa Noticia al Día, nuevas revelaciones surgieron sobre las razones que llevaron al joven venezolano Ahzby Mercado Rangel (de 22 años), a asesinar a su madre, en Maracaibo, capital del Estado de Zulia. El muchacho se había sumergido en el mundo de las drogas y comenzó a rodearse de amigos con atracciones hacía el oscuro mundo del satanismo. Sus nuevas amistades lo habrían inducido a practicar extraños ritos bajo estridentes sonidos de rock, dijo un pariente del homicida.