Dar la Comunión en la boca... ¿qué tiene que ver con el satanismo?
En las ceremonias papales y en otras Misas multitudinarias solamente se distribuye la Sagrada Comunión en la boca de los fieles, aunque esto se dé en países cuyas Conferencias Episcopales han aprobado la posibilidad de recibirla en la mano tal como prevé la legislación eclesiástica. Sin embargo, el fenómeno del satanismo, con su consiguiente peligro de sacrilegios realizados con las Hostias consagradas, ha dado lugar a una praxis de precaución.
Todo esto lo explica detalladamente en el portal católico Aleteia el sacerdote Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que ha escrito un artículo titulado “Dar la Comunión en la boca… ¿qué tiene que ver con el satanismo?”.
Santamaría, después de explicar la cuestión sobre la forma de recibir la sagrada Comunión, señala que “la regulación eclesial deja claro que lo importante es comulgar de forma reverente, conscientes de que no se está comiendo un trozo de pan común, sino la materia que ha sido transformada sacramentalmente en el Cuerpo de Jesús”.
Aterrizando en el terreno del satanismo, este miembro de la RIES afirma que “no se trata de leyendas urbanas ni de teorías conspiranoicas a las que se aferran los tradicionalistas para exigir la Comunión en la boca. Es una realidad. Porque hay ritos satánicos en los que se profana la Eucaristía. Para obtener Hostias consagradas con este fin, las vías principales son tres: que un sacerdote celebre la Misa con esa intención sacrílega, la profanación de un sagrario, o la obtención ilícita mediante una falsa Comunión, que es el tema que nos ocupa”.

El cuerpo sin vida del chofer Genaro Fernández Cachi, de 27 años, desaparecido el pasado 29 de mayo, fue encontrado el pasado 9 de junio en medio de un aparente ritual satánico (conocido como cucho), en el cerro del sector Quilca Patacollo, parte del Apu Khapía, ubicado en los distritos de Yunguyo y Pomata (departamento de Puno, Perú), según informa el diario Los Andes.
En 2006, un chico de once años apareció muerto, mutilado, violado y torturado en un pastizal de Mercedes, en la provincia de Corrientes (Argentina). Así comienza su crónica Ángel Berlanga en Radar, suplemento cultural del diario Página 12. A pesar de que el horrible crimen tenía elementos más que suficientes como para sostener por mucho tiempo la atención de los medios, rápidamente fue olvidado. Pero el periodista bahiense Miguel Prenz quedó obsesionado por el caso y se propuso indagar en torno de dos preguntas: cómo y por qué pasó lo que pasó. El resultado es La misa del diablo, una crónica impactante que a través de numerosos testimonios termina por revelar una trama de narcotráfico, venta de armas, trata de personas, servidumbre de niños, sectas y magia negra en un contexto de inaudito desamparo social.
El pasado 5 de enero, Karina Elizabeth Sánchez Monges (en la foto) lo tenía todo listo para celebrar sus 17 años, pero nunca llegó al festejo. Karina era una joven trabajadora con aspiraciones de convertirse en una administradora. Era lo que más quería, y para financiar sus estudios, confeccionaba bijouterie, que vendía entre sus amigos y vecinos de Loma Pytã (Paraguay), según relata el diario ABC Color.
Cuando Catrina fue a vivir con sus tíos, pensaba que su infancia terrible había llegado a su fin. Pero fue sólo el comienzo de su calvario. Así introduce el diario inglés The Mirror un artículo firmado por Jane Cohen y titulado “Me robó la vida. Cómo un adolescente se vio obligada a unirse a un culto satánico sexual… por su malvado tío”. Lo ofrecemos íntegro en español gracias a la labor del equipo de traductores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).