Una ermita de Cáceres, escenario de un posible rito satánico
«Es cierto que los vecinos de San Martín de Trevejo están indignados. Es que más que el daño económico que han hecho es el daño moral al pueblo. Han utilizado la ermita del cementerio y aquí está la imagen de un Cristo muy venerado, muy querido», comenta al diario Hoy Máximo Gaspar Carretero, alcalde de San Martín de Trevejo (provincia de Cáceres), en donde sus vecinos están conmocionados por lo que ha ocurrido en su tranquilo pueblo la madrugada del pasado 25 de agosto.
Según cuenta en el rotativo el redactor Sergio Lorenzo, en la noche del domingo al lunes, un grupo de personas han entrado en el cementerio de la localidad, que se encuentra en las afueras, en la carretera a Villamiel, y han accedido a la ermita para hacer un ritual satánico. Según ha comprobado la Guardia Civil, utilizaron doce velas para hacer un círculo en el suelo, colocando una vela, la número 13, en el centro del círculo sobre un candelabro. Pusieron boca abajo una talla de la Virgen, y quitaron la corona de espinas de plata del Cristo para dejarla en el centro del círculo. Fuera del circulo aparecieron restos de papeles quemados, que parece que eran documentos de la iglesia y fotos de imágenes religiosas.
En las paredes dejaron dos pintadas. Una frase que decía «Me cago en Dios» y, la otra, «Viva Satán». Fuera de la ermita están las tumbas del cementerio, los nichos, y en varios quitaron las cruces que había en las lápidas para colocarlas invertidas.

El ex alcalde de Torredembarra, Daniel Masagué, de Convergència i Unió (en la foto) gastó 1.700 euros en contratar los servicios de un brujo para realizar un estudio de las corrientes telúricas de agua que pasan por debajo de la casa consistorial, según publica La Información.
En Venezuela nunca habían proliferado tanto los esotéricos y los astrólogos como ahora, según relata Ludmila Vinogradoff, corresponsal en Caracas del diario ABC. Siempre ha existido algún vidente que ha saltado a la fama por predecir algún evento noticioso pero jamás como en la era chavista, donde se ha desarrollado el mundo de lo extrasensorial y de las ciencias ocultas a niveles sorprendentes.
Reproducimos a continuación el artículo que ha publicado el portal católico