Una menor de edad, obligada a tener relaciones sexuales con 1.800 hombres en una secta satánica
Annabelle Forest se ha decidido a contar su historia bajo este pseudónimo. Esta mujer fue iniciada en las prácticas sexuales y rituales a los 7 años, cuando era obligada a ver a su madre, Jacqueline Marling, cabecilla de una secta satánica, manteniendo relaciones con distintos hombres, según publica el portal de noticias de Terra. Recordamos que en Info-RIES ya trajimos este caso hace 2 años, pero ahora vuelve a saltar a los medios de comunicación como terrible historia que es.
A los 11 años Woods fue violada dos veces por Colin Batley, uno de los integrantes de la secta, y tres años más tarde obligada a participar de una orgía junto a Marling, su propia madre, cerca de Gales. Tanto Colin Batley como Jacqueline Marling han sido encarcelados por abusar sexualmente de la niña en reiteradas ocasiones y sentenciados a por lo menos 11 años y 12 años de prisión, respectivamente. Esta pareja sometía a la pequeña a la prostitución para juntar fondos para su “iglesia”. A los 17, cuenta la víctima que hoy es mayor de edad y logró formar su propia familia, ya había mantenido relaciones sexuales con 1.800 hombres.
“Mi madre era una mujer malvada y nunca la perdonaría”, dijo Woods a la prensa inglesa, y agregó que todavía no puede creer el haber sido sometida a abusos por su propia madre. “Yo tenía 11 años cuando por primera vez me violaron; lo peor de todo fue el hecho de que me hizo pensar que lo hacía por elección. Fue horrible. Lo más doloroso y chocante que me pudo haber pasado”, admitió.
Un libro que cuenta la historia
La historia de esta joven, quien para guardar el anonimato se ha identificado a sí misma como Annabelle Forest, quedó plasmada en el libro The Devil on The Doorstep: My Escape from a Satanic Sex Cult (El Diablo en el umbral: mi huida de una secta sexual satánica), según explica Azteca Noticias. Forest logró escapar de su casa tras el nacimiento del hijo que tuvo con su padrastro.

Cientos de católicos en Oklahoma respondieron con una hora de adoración eucarística, procesiones y oraciones ante una “misa negra” realizada el pasado 21 de septiembre en Oklahoma (Estados Unidos), según informa ACI. Durante la celebración de la Hora Santa, en la iglesia de San Francisco de Asís, el Arzobispo de Oklahoma City, mons. Paul Coakle, indicó que “estamos reunidos como testigos de la esperanza en un tiempo en la que la oscuridad parece estar ganando terreno, tanto aquí como alrededor del mundo”.
Aceite “Garrapata” como atrayente, velas “Quiero trabajo pronto”, hierbas “pata de gallina” para burlar la justicia o solución para el baño “Leche de la Mujer amada”. Estos son algunos de los productos que se pueden encontrar en una santería. Aparte de inciensos, diferentes tipos de piedras o centenares de barajas de tarot. Estas tiendas, junto con las que se definen como “esotéricas”, surgieron hace poco más de una década, se extendieron a la periferia con la inmigración y mantienen su buena forma pese a la crisis. Así comienza un artículo de Alberto G. Palomo titulado “La buena suerte tiene precio” y publicado por el diario El País.
Desde que llegara a la cátedra de San Pedro, el papa Francisco sorprende a propios y extraños. Sus palabras, sus gestos y, en definitiva, su forma de ser parece que han caído bien a personas, instituciones y medios de comunicación que hasta ahora observaban al papado y a la persona que lo concretara en cada momento con una actitud al menos de recelo, cuando no de un ataque visceral. Por eso hace poco no me extrañó ver en la portada de la edición digital de la Revista Adventista, publicada por los Adventistas del Séptimo Día, una gran foto de Bergoglio que encabezaba un artículo titulado “El nuevo rostro amigable del papado”.
Algunos medios de comunicación de Argentina han publicado hace unos días que en este país habría más de 10.000 sectas de alta peligrosidad. La noticia se divulgaba después de un suceso supuestamente relacionado con un ritual afroamericano, pero no se justificaba mucho esta cifra de grupos sectarios. Frente a a esta situación, según informa El Liberal, la Iglesia católica en Santiago del Estero volvió a llamar a la comunidad a “no dejarse seducir” por estos grupos que, disfrazados de una “falsa religiosidad”, se aprovechan de las personas que atraviesan momentos difíciles.




