El yihadista detenido en Huelva llevaba dos años asistiendo a las reuniones de los testigos de Jehová
El nombre de Jehová irrumpió ayer, 17 de junio, varias veces en la larga conversación que el diario Huelva Información mantuvo con la familia del yihadista detenido el pasado día 16 en el número 1 del pasaje Pedro Argot, en la barriada de El Ciruelo de la capital onubense, corazón de la demarcación de Huerta Mena. Una de sus hermanas, Meryem, indicaba que cuando hablaba de religión no lo hacía del islam, sino de la secta de origen cristiano.
Este rotativo logró contactar con José Manuel Mora, el superintendente coordinador de la Congregación Huelva Norte de los testigos de Jehová, a la que se había acercado K.J.C.L. El onubense confirmó este punto y precisó que “se había interesado por curiosidad y solicitó un curso bíblico -de acercamiento a las sagradas escrituras- que llegó a realizar”.
El primer contacto del yihadista con la secta en Huelva tuvo lugar hace ya “unos dos años casi”. Siempre tuvo las puertas abiertas de la congregación porque “aquí acogemos bien a cualquier persona que se comporte bien y éste era el caso”.
K.J.C.L. no les ocultó que era musulmán practicante y que lo que sentía por ellos era “curiosidad”. Dice Mora que a veces discutían de forma sana sobre detalles doctrinales que diferencian a sendas corrientes religiosas, “como que para ellos Dios no tiene nombre, Alá es su manera de definirlo, pero el nuestro sí y se llama Jehová”.

El delegado en Torreón (en el estado de Coahuila, México) de la Procuraduría de la Familia, Gabriel de Jesús González Aguilera, dio a conocer que la instancia a su cargo tiene la custodia temporal de una menor cuyos padres son testigos de Jehová, ya que se negaron a que se le practicara una transfusión de sangre a pesar de que se le diagnosticó leucemia. Lo cuenta el diario mexicano Zócalo.
El Tribunal Superior de Justicia de Londres autorizó ayer, 3 de marzo, una transfusión sanguínea para un bebé de unas semanas enfermo del corazón, a pesar de las objeciones religiosas de sus padres, que son testigos de Jehová, tal como informa Efe.
¿El derecho vigente en Puerto Rico permite la existencia de calles privadas? Esta pregunta constituyó el eje del debate el pasado 11 de febrero durante una vista oral que celebró el Tribunal Supremo para atender una petición de Certificación Interjurisdiccional de la Corte Federal para el Distrito de Puerto Rico. Lo leemos en El Nuevo Día.