Un nuevo "iluminado" del Respiracionismo asegura que lleva 5 años sin comer ni beber
Se llama Kirby de Lanerolle, proviene de Sri Lanka (donde fue boxeador y campeón de tiro con rifle) y ahora quiere convertirse en el nuevo “gurú” del respiracionismo afirmando en numerosos medios de comunicación que lleva cinco años sin comer ni beber. Tal como explica Javier Peláez en su blog Cuaderno de Ciencias, alojado en Yahoo, se trata de algo “absurdo, sí… pero a la vez muy peligroso".
En Cuaderno de Ciencias, señala Peláez, “no nos cansaremos de ofrecer información sobre todo este tipo de pseudociencias y supercherías que, en algunos casos, pueden llegar a costar la vida a quienes las practican”, tal y como sucedió el año pasado cuando una mujer suiza falleció de inanición al intentar vivir sin comer siguiendo las enseñanzas de un faquir indostano llamado Prahlad Jani.
En los últimos años, esta estúpida terapia llamada Respiracionismo, que anima a sus seguidores a dejar de alimentarse y sobrevivir simplemente del aire y de la luz del Sol, se ha cobrado ya múltiples víctimas que, deslumbradas y seducidas por las afirmaciones extraordinarias de estos personajes, intentan lo surrealista.
Y esta semana la figura de Kirby de Lanerolle ha vuelto a la actualidad, puesto que se encuentra realizando una gira de conferencias para enseñar a más personas su forma de vida realizando charlas en las que ha llegado a afirmar que solo necesita para vivir “algo de viento y luz que le llega como vibraciones de Dios”.

En materia espiritual, dos datos se acentúan con el paso de los años en Occidente: descienden los fieles practicantes en la Iglesia católica y, al mismo tiempo, crece exponencialmente el interés por lo que muchos expertos han denominado “espiritualidad sin Dios”. A la hora de buscar respuestas que expliquen esto, lo mejor es tratar de situar su origen.
El 22 de abril se celebraba el Día de la Tierra. Entre otras muchísimas jornadas mundiales de celebración de lo más diverso, parece que este día tenía toda su importancia, desde que fuera iniciado en 1970 en los Estados Unidos de América y asumido enseguida por otros países occidentales, como un momento especial de llamada de atención sobre el cuidado al planeta en el que habitamos, aquejado ya entonces de una intensa contaminación y deterioro provocados por el hombre. Y digo que “se celebraba” porque acabo de enterarme de que ya no se llama así. Ha habido un cambio de nombre supuestamente sutil que ha derivado en lo que ahora es el “Día Internacional de la Madre Tierra”. ¿Qué ha pasado? Que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó –o proclamó, como dicen ellos– que el 22 de abril sería llamado así.
¿Qué es la Nueva Era? Un gran reto actual para la Iglesia: una nueva forma de espiritualidad, de mística, de relación con lo divino. Responde a esta importante cuestión monseñor Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, en el portal católico
El obispo de San Sebastián, D. José Ignacio Munilla, reflexiona en su último artículo, del pasado Domingo de Resurrección, 31 de marzo, sobre las teorías de la Nueva Era que ponen en entredicho el valor de las religiones, y más concretamente de la religión católica, para explicar el Misterio de Dios. El prelado donostiarra sale al paso de lo que dicen estas teorías para las que lo importante es la “espiritualidad” y no la religión. Lo reproducimos de la web del Obispado de San Sebastián.