Las sectas crecen "porque existen demandas de trascendencia de la sociedad"
Recientemente, el programa “Calidad de vida", emitido por Teledoce y conducido por Juan Carlos Paullier, abordó el tema de las sectas en Uruguay. En la introducción se afirmó que el fenómeno sectario está en aumento en ese país. Y se incluyeron unas declaraciones del sacerdote Miguel Pastorino, responsable del Departamento de Comunicación Social de la Archidiócesis de Montevideo y miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).
Pastorino, que explicó la doble etimología del término “secta”, que “en su sentido originario no es un término negativo”, pero ha evolucionado, cuando en el siglo XX, después de una serie de sucesos, “la palabra secta se tornó en sinónimo de lavado de cerebro, terrorismo religioso, fanatismo, delincuencia…”.
“Un tema peligroso que se está extendiendo hoy, y que a veces no se ve, es que la gente dice: ‘cada uno cree en lo que quiera’, como que todas las creencias fueran igualmente respetables”, comentó el sacerdote, y añadió: “yo creo que todas las personas son igualmente respetables, pero no todas las ideas, porque si hay alguien que dice que es bueno torturar, yo discrepo… Eso de que ‘yo respeto todas las ideas’ me parece un poco hipócrita”. Y “tampoco es lógico, porque si alguien sostiene, como hacen algunas sectas, una teología que supone que hacemos negocio con Dios, que Dios te va a dar más según tanto tú le das, yo voy a criticar esa idea y me parece que esa idea lleva a una praxis concreta”, refiriéndose claramente a la denominada “teología de la prosperidad” que defienden algunos grupos en Iberoamérica.

Hace unos días informábamos
Desde hace unos días, el argentino Jorge Mario Bergoglio es el nuevo Papa, sucesor de San Pedro, con el nombre de Francisco. Antes de llegar a la sede de Roma, fue obispo auxiliar de Buenos Aires desde 1992, y arzobispo desde 1998. Durante su episcopado en la capital de Argentina, tuvo algunas alusiones al fenómeno de las sectas y de la nueva religiosidad en sus intervenciones. De hecho, se trata de uno de los temas que más preocupan a los pastores de Iberoamérica.
Habemus Papam, gracias a Dios. La elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio con el nombre de Francisco lo sitúa en la línea de la sucesión apostólica que vincula a la Iglesia católica –tanto mirando hacia atrás como mirando hacia arriba– con su fundamento, que no es otro que el mismo Cristo. Desde que el pasado 11 de febrero el ahora pontífice emérito Benedicto XVI anunciara su renuncia a la sede romana, que se hizo efectiva el día 28 del mismo mes, hasta la celebración del cónclave que se ha celebrado entre los días 12 y 13 de marzo, el atiborramiento informativo ha marcado un hito en la historia de la comunicación. Sin entrar a cuantificarlo, pero en una comparación que cualquiera puede hacer a simple vista, la resonancia mediática del tema ha sido, con mucho, superior a la que se produjo en 2005 con la muerte y sucesión de Juan Pablo II. Los medios de comunicación tradicionales, escritos y audiovisuales, han visto sumarse a sus contenidos las redes sociales, ese mundo virtual –tan real– que permite una mayor interacción y participación de un usuario que se convierte en emisor y que multiplica la difusión de una noticia o de una opinión.
El juez de Instrucción número 7 de Granada ha decretado el archivo provisional de la causa que se seguía contra el gurú hinduista que fue denunciado por la Fiscalía en 2010 por asociación ilícita y delitos contra la integridad moral. Dicha denuncia se produjo después de que varias de sus supuestas víctimas, antiguos miembros de la comunidad Vaidika Partisana Sangha, le acusaran de utilizar técnicas de persuasión colectivas coercitivas y de incluso imponer condiciones laborales que rozaban la esclavitud. Lo cuenta el diario El País, en un artículo firmado por Valme Cortés.




