Publican un libro sobre el asesinato ritual de un niño en Argentina
En 2006, un chico de once años apareció muerto, mutilado, violado y torturado en un pastizal de Mercedes, en la provincia de Corrientes (Argentina). Así comienza su crónica Ángel Berlanga en Radar, suplemento cultural del diario Página 12. A pesar de que el horrible crimen tenía elementos más que suficientes como para sostener por mucho tiempo la atención de los medios, rápidamente fue olvidado. Pero el periodista bahiense Miguel Prenz quedó obsesionado por el caso y se propuso indagar en torno de dos preguntas: cómo y por qué pasó lo que pasó. El resultado es La misa del diablo, una crónica impactante que a través de numerosos testimonios termina por revelar una trama de narcotráfico, venta de armas, trata de personas, servidumbre de niños, sectas y magia negra en un contexto de inaudito desamparo social.
El asesinato de Ramoncito
El cadáver de Ramón Ignacio González apareció en Mercedes, Corrientes, el domingo 8 de octubre de 2006. El cuerpo semidesnudo estaba decapitado, con la cabeza a la altura del hombro izquierdo. Había sido violado. Al cráneo le faltaban los ojos, la lengua, la nariz, las orejas, parte del cuero cabelludo. Ramón tenía once años.
Una mujer lo descubrió en el pastizal que daba al fondo de su casa, cerca de la terminal de ómnibus. Ahí nomás aparecieron, entre otras cosas, un par de cuadernos del chico que le mostraron a la mamá, Norma González, que había denunciado su desaparición el día anterior. “Norma te quiero”, había anotado Ramón, en uno de esos cuadernos.

Otto Muehl, uno de los artistas austriacos más provocativos, que fue encarcelado por delito sexual contra menores en 1991, falleció el pasado 26 de mayo a los 87 años en la localidad portuguesa de Faro. El pintor era conocido principalmente por ser cofundador del Accionismo Vienés, un movimiento de vanguardia que causó la indignación por sus imágenes gráficas de sangre y de violencia, según relata La Opinión de Tenerife.
El 4 de mayo de 2009, el argentino Ricardo Javier Ocampo, más conocido como el Maestro Amor, cayó en desgracia. El gurú riojano fue denunciado por abuso sexual de menores en La Rioja, su provincia natal, y en Catamarca. Pasó un año encerrado. Al ser liberado prefirió el silencio. Desde entonces, se refugia en Meditazen, la comunidad que él mismo fundó en Nueva Coneta, una localidad de Catamarca. Cuatro años más tarde, aceptó hablar de los abusos por primera vez, y recogemos la información publicada por el diario Perfil y reproducida por Online 911.
Una pareja de Filadelfia, que cree en las curaciones por el poder de la fe en vez de la medicina y que estaba en libertad condicional por la muerte de uno de sus hijos, fue acusada de homicidio hoy al fallecer otro de sus vástagos en circunstancias calificadas por el fiscal de “espeluznantemente similares”, tal como leemos en el diario norteamericano La Opinión.
La secularización también está haciendo perder fuelle a las sectas religiosas clásicas, como los Testigos de Jehová, la Iglesia de Unificación del Reverendo Moon o Familia Unida —la versión española de la brasileña Iglesia Universal del Reino de Dios—. En su lugar y, en gran parte debido a la crisis económica, cobran fuerza aquellos grupos que ofrecen terapias psicológicas, orientales o de la Nueva Era. Lo cuenta Laura Daniele en el diario ABC, en un artículo titulado “Cómo saber si tu clase de reiki es una secta”.