InfoCatólica / InfoRIES / Categoría: Espiritismo

2.03.13

Aleteia: ¿Es posible comunicarse con los muertos?

¿Es posible comunicarse con los muertos? A esta pregunta que se hace mucha gente ha respondido, en el portal católico Aleteia, el experto Vicente Jara, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). Tal como se señala al principio de sus afirmaciones: mediums, ouija, nigromancia… quizás no sean los espíritus los que responden

No hay ninguna posibilidad –si Dios no lo permite- de comunicación alguna de los vivos con los muertos. Este tipo de prácticas son un pecado y están totalmente desaconsejadas por la Iglesia. Las más de las veces son un fraude y un engaño por parte de los nigromantes o mediums, pudiendo en ocasiones excepcionales y muy raras suponer incluso el contactar con demonios. Sólo Dios es el Señor de los vivos y de los muertos y en Él hemos de poner nuestra confianza, ruegos, deseos, necesidades, y esperar junto a Él el reencuentro con nuestros seres queridos ya fallecidos.

1. ¿Qué es el espiritismo, o más en general, la comunicación con los muertos?

La posibilidad de hablar con los muertos, hoy en día se conoce comúnmente dentro de occidente, como espiritismo, o hacer espiritismo, es decir, hablar con los espíritus, con los espíritus de los muertos.

La nigromancia o necromancia es una práctica adivinatoria consistente originalmente en intentar conocer el futuro por medio de la consulta de las vísceras de los muertos. Este sentido, si bien no se ha perdido, se fue ampliando pudiendo también significar el invocar al espíritu del propio fallecido para conocer lo que haya de acontecer, el futuro. Sin entrar en mayores detalles etimológicos y semánticos en las distintas religiones y ámbitos mágicos y mánticos a lo largo de la historia, estos aspectos nos serán suficientes para circunscribir nuestro tema.

En definitiva, se cree, como algunos piensan, que es posible hablar con los muertos, pues si bien su cuerpo físico es descompuesto biológica y químicamente, su espíritu o su alma inmortal, permanece con algún tipo de contacto o posibilidad de comunicación con los vivos.

Esto se puede lograr de diferentes formas: usando la tabla “oui-ja”, o usando algunos objetos mágicos, o por medio de invocaciones y fórmulas mágicas; o bien, por medio de un canal o un médium, -y así se habla de canalización, o de mediumnidad-; o bien, se puede hacer a través de un brujo o nigromante, que ejecuta los actos mágicos e incluso puede ser poseído por el espíritu del muerto y dominar su aparato fonador, con su boca y sus cuerdas vocales, hablando de esta forma a través de él; o bien, puede ocurrir que el espíritu del muerto domine la mano del brujo o del médium nigromante, y así le hace escribir mensajes -la llamada escritura automática-; o por otras formas cualesquiera.

Incluso la comunicación de los espíritus se supone que puede ser directa, en el sentido de que la iniciativa parte de ellos sin concurso activo de los vivos, como hemos referido en los ejemplos anteriores. Y así se dice que los espíritus se manifiestan, apareciendo sus rostros o figuras en impresiones fotográficas; o en diversos objetos y superficies; o incluso emiten voces y sonidos que pueden ser recogidos en artefactos electrónicos como grabadores -las llamadas psicofonías-; o bien, pueden emitir en una banda de frecuencia de radio pudiéndose sintonizar sus emisiones; o bien, podrían llamar por teléfono a un vivo, etc.

Referencias:
+ Programa “Conoce las sectas” de radio María sobre el espiritismo (23-febrero-2013), Vicente Jara, O.P.
+ “El YouCat y sus contenidos sobre sectas, magia y esoterismo”, Vicente Jara, O.P.


2. ¿Por qué se desea hablar con los muertos?

Desde la antigüedad, el hecho de hablar con los muertos, de cualquier forma y manera mágica posible, habiendo múltiples razones para hacerlo, se puede en general encuadrar en alguno de estos grupos, con las adecuadas variaciones y matices:

Puede ser un juego de adolescentes, sobre todo chicos varones, que hacen este tipo de prácticas, sobre todo de “oui-ja” o similares, como forma de afianzarse en el grupo, como prueba de valentía, por curiosidad y deseos de adentrase en ámbitos desconocidos y que pueden suponerles un reto para fortalecer su posición dentro del grupo de amigos y pares. O bien, un divertimento, un matar el rato, o por curiosidad ante el mundo de la muerte y lo que ven en las películas o leen en ciertos libros y comics.

El segundo grupo es el más habitual de todos, pues es la necesidad de hablar con el muerto, que suele ser una persona cercana afectivamente, una persona querida, casi siempre un familiar. Las razones pueden ser variadas: como saber si está bien allá donde ha ido; o bien, por necesidad de la persona que ha quedado viva de volverle a sentir cerca; o incluso a veces por remordimientos, para pedirle perdón ante sucesos no perdonados durante la vida.

El tercer caso es distinto a los dos anteriores. En este grupo están aquellos que practican este tipo de contactos con los muertos porque desean acceder a conocimiento, conocimiento de sucesos desconocidos, sobre el futuro, o de lo que hay más allá de esta vida. Se trataría de adelantarse a los acontecimientos, saltándose de manera legítima “los tiempos”, querer saber qué hay más allá, o bien, usar de los muertos y su poder para conocer cosas ocultas, o quizás utilizar a los propios muertos para fines, ya de protección, o casi siempre, para fines maléficos, como causar daño a otras personas, quizás para vengarse de alguien.

Referencias:
+ “Espiritismo”, José María Baamonde.


3. ¿Qué dice la Iglesia sobre la comunicación con los muertos?

Para conocer cuál es la enseñanza de la Iglesia, nos vamos al Catecismo de la Iglesia Católica en sus números 2115, 2116 y 2117. El espiritismo atenta contra el primer mandamiento de la Ley de Dios: El Señor es el único Dios, y a nadie más darás culto, sólo a él adorarás, a él sólo servirás, no tendrás otros dioses más que a Él.

Entre otras cosas se nos dice que:

“Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto”.

“Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone “desvelan” el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a médiums encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios”.

“Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud -, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aun cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él”.

Podemos completar lo que dice el Catecismo acudiendo a Santo Tomás de Aquino en su Summa Theologiae, por ser el autor más equilibrado y centrado si hablamos de temas teológicos y si hablamos además de magia o satanismo.

Allí se nos dice que por medio de la virtud de la religión la criatura conoce su relación y lugar frente a su Creador y así lo honra y reverencia (S. Th., II-II, q. 81). Así, dentro de los vicios contra esta virtud, dentro de la superstición, y en concreto, dentro del culto a las criaturas –a las cuales no se ha de honrar de este modo-, sitúa la adivinación por medio de los espíritus de los muertos (S. Th., II-II, q. 95).

Si el hombre precisara conocer el futuro, Dios usaría de su señorío y se lo comunicaría, por revelación directa, o por la Virgen María, o por los demás santos, o por los modos que Él desee, que Dios desee. Usurpar, o mejor dicho, pretender usurpar este derecho, es imposible para cualquiera que no sea Dios. Y el intento es ya un pecado.

Es verdad que el hombre puede usar sus medios y capacidades naturales para, estudiando las causas naturales, conocer lo que pueda ocurrir, los efectos, dentro del orden de la naturaleza y de su propio ámbito. Y así, también pueden hacer los ángeles, seres más perfectos que el hombre; de ahí que puedan conocer muchas más cosas que el propio ser humano (S. Th., II-II, q. 172, a. 5).

Sin embargo, sólo Dios puede conocerlo todo y disponer del futuro completamente, y de lo que en el Cielo, en los Infiernos y en la Creación natural –es decir, en el universo donde vivimos nosotros, ocurre (S. Th., I, q. 14, a. 13; q. 57, a. 3; q. 86, a. 4). Ello es así porque sólo Dios es Señor y Creador, Único, Omnipotente y Omnisciente. Además, Dios es la Causa Eficiente de todo lo que existe, y las mantiene en su existencia de continuo. Sólo Dios es el “Ipsum Esse Subsistens”, el Ser-Que-Existe-y-Es-por-Sí-Mismo (S. Th., I, q. 4, a. 2). Es por ello que sólo Dios dispone de las cosas, y puede revelar el futuro. Nadie más.

Además Dios es Providente, es decir, ordena las cosas mismas hacia su fin, y el fin último de las cosas es el bien divino (S. Th., I, q. 22). Así, debemos confiar en Él y no intentar usar de espíritus de muertos para conocer el futuro.

Finalmente, dice Santo Tomás de Aquino, O.P. que se peca con el espiritismo de dos formas: por el pecado de curiosidad (“curiositas”) -que es más amplio en su sentido que lo que hoy entendemos por tal, pues Santo Tomás la define como un desordenado y desenfrenado deseo de conocer novedades (S. Th., II-II, q. 167 a. 1)- en cuanto a la causa final; y por el pecado de superstición –que es extralimitarse en la creencia, es creer más de lo que se debe- en cuando a la causa material.

Referencias:
+ Catecismo de la Iglesia Católica, números 2115, 2116, 2117.
+ “A propósito de magia y demonología". Nota pastoral de la Conferencia Episcopal Toscana, 1994.


4. Si sólo Dios conoce el futuro, ¿qué ocurre realmente en una sesión de comunicación con los muertos?

Las más de las veces, lo que hay es un fraude, un engaño por parte de los supuestos médiums. Si se habla de sonidos, ruidos y fenómenos difíciles de explicar, etc., con casi total seguridad las causas, si se investigan, serán naturales.

En algunos casos puede ocurrir que personas con problemas psicológicos, como en algunos tipos de esquizofrenia, éstas puedan oír voces o tener sensaciones muy reales que son falsas, que sólo ocurren en su cabeza, que sean alucinaciones o delirios. Y en muy raras ocasiones, como dice Santo Tomás de Aquino, puede ocurrir que sean los demonios quienes se hacen pasar por espíritus, por medio de sugestiones y haciendo apariciones falsas de personas fallecidas. Así, no hay que ver demonios por todos lados, como algunos falsamente interpretan, pues el que sea posible no significa que sea lo corriente, pues lo normal es que sea un fraude.

El documento de la Conferencia Episcopal de la Toscana, del año 1994, llamado “Magia y demonología”, dice que “en las sesiones de espiritismo los participantes y el médium (forma moderna de los antiguos nigromantes) se prodigan en la invocación de las almas de los difuntos (por ejemplo, presuntas grabaciones de voces de ultratumba); en realidad, introducen una forma de alienación del presente y realizan una mistificación de la fe en el más allá, generalmente con trucos, actuando de hecho como instrumentos de fuerzas del mal que los usan a veces para fines destructivos, orientados a confundir al hombre y a alejarlo de Dios”.

El mismo documento alerta de la “búsqueda de ‘hechos extraordinarios y milagrosos’, que podemos detectar incluso en ambientes cristianos; búsqueda que, unas veces, apela a un falso misticismo o a fenómenos de ‘revelaciones privadas’, otras, llega incluso a dirigirse a referencias demonológicas, sin una verificación razonable y lejos de una auténtica madurez en la fe”.

La Iglesia siempre se ha opuesto a este tipo de prácticas; e incluso, cuando se hizo común acudir a sesiones espiritistas se manifestó de la siguiente forma:

El Santo Oficio (4 de agosto de 1856) dijo en referencia a experimentaciones del entonces llamado magnetismo, mesmerismo o hipnosis, también usado para contactar con los muertos, que era una práctica ilícita: “La aplicación, empero, de principios y medios puramente físicos a cosas y efectos verdaderamente sobrenaturales para explicarlos físicamente, no es sino un engaño totalmente ilícito y herético […] Hasta tal punto ha crecido la malicia de los hombres que, descuidando el estudio lícito de la ciencia, buscando más bien lo curioso, con gran quebranto de las almas y daño de la misma sociedad civil, se glorían de haber alcanzado cierto principio de vaticinar y adivinar. De ahí que con los embustes del sonambulismo y de la que llaman clara intuición, […] presumen pronunciar palabras sobre la religión misma, evocar las almas de los muertos, recibir respuestas, descubrir cosas lejanas y desconocidas, y practicar otras supersticiones por el estilo, con el fin de conseguir ganancia ciertamente pingüe […] En todo esto, sea el que fuere el arte o ilusión de que se valgan, como quiera que se ordenan medios físicos para fines no naturales, hay decepción totalmente ilícita y herética, y escándalo contra la honestidad de las costumbres”.

El Santo Oficio (24 de abril de 1917) dijo que no era lícito “por el que llaman médium, o sin el médium, empleando o no el hipnotismo, asistir a cualesquiera alocuciones o manifestaciones espiritistas, siquiera a las que presentan apariencia de honestidad o de piedad, ora interrogando a las almas o espíritus, ora oyendo sus respuestas, ora sólo mirando, aun con protesta tácita o expresa de no querer tener parte alguna con los espíritus malignos”.

No se ha demostrado jamás y no hay prueba ninguna suficientemente contrastada por la que se pueda decir que se pueda lograr contactar con los muertos y hablar con ellos acudiendo a brujos, nigromantes, adivinos o magos de ninguna clase. No es posible. A pesar de lo que algunos crean no hay prueba ninguna. La casi totalidad de los casos son fraudes y engaños tal y como hemos afirmado. Así, los sacerdotes Carlos María de Heredia, S. J. y Óscar González Quevedo, S. J., o científicos como Dmitri Mendeléyev, Martin Gardner, así como magos (prestidigitadores, y por lo tanto expertos en trucos y fraudes) como James Randi, entre otros, han demostrado sobradamente el fraude de los espiritistas y sus presuntas comunicaciones con los muertos.

Por lo tanto, tengamos fe y confianza en Dios, en su Providencia, incluso en los momentos de oscuridad. Porque sí podemos en cambio hablar con Dios, rezarle, y que sea Él quien ponga nuestros deseos y peticiones, nuestras asuntos, incluso los que tengamos con personas ya fallecidas, en sus manos, pues sólo Él, Señor de vivos y muertos, es quien tiene este señorío. Sólo Dios.

Referencias:
+ “La fe cristiana ante el espiritismo”, Miguel Pastorino.
+ “¿Puedo asistir a un médium para poder comunicarme con mi abuelita que murió hace un año?”, Miguel Ángel Fuentes, IVE.

25.02.13

Espiritismo: entre el fraude y el peligro

Había dejado pendiente, desde tiempo atrás, un comentario en torno al espiritismo, después de hacer la crítica de los programas que se han emitido en España protagonizados por una médium y sus supuestos contactos con los difuntos cercanos a los invitados al plató (ver primera parte y segunda parte. Durante este tiempo han pasado dos cosas principales. La primera ha sido la gira de Anne Germain por España, haciendo su show esotérico en varias ciudades, donde las salas se han llenado de personas con un gran interés en saber algo de sus seres queridos que han muerto. Digo “gran interés” porque no creo que muchos hayan asistido por simple curiosidad, vistos los precios del espectáculo. Lo que sí es seguro es que no sólo se han llenado los lugares elegidos, sino también los bolsillos de algunos. El componente económico, como puede sospecharse, no deja de tener su importancia. Esta pequeña “inmigración” de la médium a España le ha reportado sus beneficios.

La segunda novedad a comentar –y que se ha entrecruzado en el tiempo con la primera– es la publicación por parte de un diario nacional de algunos documentos que se usaban en el programa, lo que ha provocado su cierre. ¿De qué documentos se trataba? De unos interesantes informes, redactados en inglés, en los que se le proporcionaba a Anne Germain detalles de la vida y la familia de los famosos invitados a “Más allá de la vida”. El Mundo publicó algunos de ellos el pasado mes de noviembre, y con esto se hizo patente lo que muchos sospechábamos, y lo que desgraciadamente es tan común en el mundo de la televisión: todo era un montaje. La inglesa obtenía los datos de los difuntos de lo que le habían escrito. ¿Y qué pasaba con la gente normal y corriente que acudía al plató? Pues que la recogida de datos y los micrófonos y cámaras repartidos por el plató hacían el resto del trabajo de “investigación”.

Descubierta la trama, se ha dejado de emitir el programa, y ya está. Es una pena que haya tenido que destaparse esto de forma escandalosa para poner fin a un espectáculo de tales características. Es una pena que se haya jugado con algo tan serio como la muerte para conseguir audiencia y dinero, que es de lo que se trata en el fondo. Es una pena que haya desfilado una serie de famosos por el espacio televisivo con más o menos responsabilidad en lo que ha constituido una difusión a gran escala de las prácticas espiritistas. Es una pena, en fin, que tanta gente haya depositado sus ilusiones y su esperanza, ya sea perdiendo su tiempo –en la pequeña pantalla– o su dinero –en los shows en directo– en lo que anunciaba esta señora y el entramado mediático montado a su alrededor.

Leer más... »

28.11.12

Desvelan los informes que utilizaba la médium televisiva Anne Germain

El ’show’ de Anne Germain, la médium que supuestamente pone en contacto a los famosos con sus seres queridos fallecidos en el programa ‘Más allá de la vida’, emitido por Telecinco, ha aterrizado este lunes y martes, 26 y 27 de noviembre, en el Teatro Caser Calderón de Madrid. La británica hizo dos sesiones diarias —las entradas cuestan entre 30 y 120 euros—, por las que tenía previsto cobrar un total de 40.000 euros en sólo dos días, a 10.000 euros por actuación. Germain continúa así su gira triunfal —y económicamente muy rentable— por los teatros de toda España, que sigue llenando pese a que el diario El Mundo demostró que su espectáculo es un fraude.

Ahora, el mismo diario ha publicado este largo reportaje firmado por Ana María Ortiz. Madrid, Bilbao, Málaga, Las Palmas, Benidorm, Zaragoza, A Coruña, Badajoz, Jerez de la Frontera… En todas las ciudades que ha visitado, Germain ha llenado el auditorio. Sólo en A Coruña, donde actuó a finales de septiembre, pagaron por verla 5.000 personas. Encuentra ante sí un público entregado y crédulo, convencido de sus poderes como médium gracias a lo visto en televisión y desesperado por tener la fortuna de ser uno de la decena de elegidos a los que Anne Germain dirá unas palabras supuestamente de parte de un familiar fallecido.

Un negocio redondo

Hay madres que han perdido a un hijo pequeño y han recorrido varias ciudades tras Anne Germain sin éxito. O jóvenes que no pudieron despedirse de una hermana fallecida repentinamente y buscan desesperadamente poder decirle adiós. Como María, que hizo 400 kilómetros desde Madrid para asistir con su madre a la función del 2 de octubre en Badajoz y salió del teatro López de Ayala totalmente desencantada: “A nosotras no nos puso en contacto con mi hermana, pero a la gente que sacó no le dijo nada más que generalidades. ‘Llevas una fotografía de él…’,'le gustaba mucho tu sonrisa’… Cosas que valen para cualquiera. Acierta mucho más en la tele”, dice.

Leer más... »

23.11.12

La fe cristiana ante el espiritismo

Reproducimos a continuación un interesante e iluminador artículo titulado “La fe cristiana ante el espiritismo", cuyo autor es el sacerdote uruguayo Miguel Pastorino, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), y que ha sido publicado en el quincenario arquidiocesano de Montevideo Entre Todos (22/11/12).

En los orígenes

La creencia en la comunicación con los muertos es muy antigua. De ello da testimonio la amplia documentación de la historia de las religiones, y hasta aparece condenada en la Biblia. Sin embargo, el espiritismo que hoy conocemos se origina en tiempos más recientes, en Hydesville (Nueva York), con las hermanas Katherine y Margaret Fox, en 1848. Eran dos niñas que se convirtieron en las creadoras del tablero Ouija (en su versión popular, “juego de la copa”), y a partir de su propia experiencia de “comunicación con difuntos", son citadas como las fundadoras del espiritismo.

Muy pronto el fenómeno comenzó a manifestarse en muchas personas, multiplicándose las sesiones espiritistas y en 1851 se extendió en Europa. Entonces supuestos espíritus famosos de la historia comenzaron a dar clase de espiritualidad, moral y ciencia, a través de los “mediums” que los incorporaban. Aunque las hermanas Fox confesaron en 1888 que había sido un fraude de su adolescencia, y década tras década se han desenmascarado engaños del espiritismo, la credulidad en estos temas no paró de crecer en el siglo XX, convirtiéndose en un fenómeno de masas.

Leer más... »

9.10.12

Desvelan el fraude de la médium televisiva Anne Germain

En estos días de atrás se ha levantado un escándalo mediático en torno a la médium británica Anne Germain, que participa en el programa televisivo español “Más allá de la vida” (Telecinco). Reproducimos a continuación la información publicada por Periodista Digital. Recordamos, además, que por parte de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) hay dos artículos, firmados por Luis Santamaría, que pueden leerse en este mismo blog ("Espiritismo hecho espectáculo en televisión": parte 1 y parte 2).

Anne Germain da miedo y no por los muertos que dice ver. Da miedo que se pueda utilizar el duelo y el dolor de las personas para lucrarse de esa manera. La millonaria médium de Telecinco ha sido desmontada y su fraude pone los pelos de punta.

Ya lo apuntamos hace varios años en Periodista Digital. Anne Germain, con ese aspecto de abuelita adicta a las pastas de té, no nos daba buena espina. En octubre de 2010, con motivo de la emisión de la segunda entrega de “Más allá de la vida” en Telecinco -el programa se estrenó en agosto de ese año-, en PD publicamos un artículo -“Más allá de la vida": la carroña televisiva conecta con el más allá- en el que dudábamos de los poderes de la famosa médium inglesa.

Para nosotros habló Sol Blanco Soler, miembro activa de la Sociedad Española de Parapsicología de Madrid y una de las fundadoras Grupo HEPTA para la investigación paranormal, quien entre otras cosas dijo de Germain que “durante el programa no dijo nada concreto. Dijo muy poco, en realidad. No es una persona tonta, es muy prudente. Habla de cosas muy ambiguas y no da detalles concretos.Un médium tiene mucho de psicólogo. Sabe lo que la gente quiere oír. Los gestos o comentarios de la gente pueden dar pie a información”.

Leer más... »