El falso doctorado del fundador de la Cienciología
El Foreign Office británico investigó en los años 70 al fundador de la Cienciología, el estadounidense Lafayette Ron Hubbard, y estableció que el doctorado que se atribuía, que le daba una aureola de científico y de persona de alto conocimiento, en realidad era falso. La documentación ahora desclasificada por el Ministerio de Exteriores pone de manifiesto tanto el fraude de Hubbard, como cierta psicosis que entonces la Iglesia de la Cienciología provocó en la Administración norteamericana y en la británica. Esta noticia la ofrece Emili J. Blasco, corresponsal en Londres del diario español ABC, en su edición del 6/08/09.
Hubbard, un autor de ciencia ficción que en 1952 puso en marcha la Cienciología, un conjunto de creencias y prácticas relacionadas con su teoría sobre la dianética (poder de la mente en el propio desarrollo), aseguraba haber obtenido en 1953 un doctorado por la Universidad de Sequoia, en atención a sus aportaciones en el campo de la dianética, y que ese grado había sido reconocido por el Departamento de Educación de California.
Enfrentado con la Iglesia de la Cienciología, por haber puesto su sede mundial en un condado al sur de Londres, el Gobierno británico prohibió en 1968 la entrada en el país a los seguidores de Hubbard y quiso investigar algunos datos de la biografía de éste para intentar demostrar que era un fraudulento charlatán. Así queda detallado en la documentación de Exteriores dada a conocer ahora a requerimiento legal de The Times.

El Tribunal Supremo (TS) de España ha condenado a una mujer a indemnizar con 60.000 euros al padre de su hijo por el daño moral que le causó al impedir la relación personal entre ambos, a pesar de que el juzgado le había otorgado a él la guarda y custodia del menor. En una sentencia hecha pública el pasado 17 de julio, el Supremo admite así el recurso de Alfredo S.V., rechazado anteriormente por la Audiencia Provincial de Madrid, que en 2004 desestimó la demanda interpuesta contra Rosario C.C. por daños morales, según informa Efe.
Según informa Andrés Pérez, corresponsal del diario español Público, el juicio que se acaba de celebrar en París contra la Iglesia de la Cienciología por presunta “estafa", “abuso de confianza” y “ejercicio ilegal de la farmacia", Philippe Ripoche, uno de los ingenieros y expertos judiciales requeridos por la Fiscalía que ha instruido el caso, fue bastante taxativo hace varios días, cuando fue convocado ante el tribunal para explicar sus conclusiones sobre el electrómetro. Se trata del cachivache que los cienciólogos venden obligatoriamente a los adeptos que pretenden medrar en la jerarquía, al precio de unos 4.800 euros en Francia. Según expresó el perito, el aparato efectivamente “mide algo", puesto que reacciona con una variación de resistencias eléctricas. Reconoció que se quedó “sorprendido” al ver que “con la evocación de recuerdos dolorosos, la resistencia eléctrica de las personas caía en proporciones importantes".
El pasado 25 de mayo se inició en París un proceso judicial contra la Iglesia de la Cienciología. Pero no sólo contra algunos de sus dirigentes, como ha pasado en otros lugares y en ocasiones anteriores. Esta vez estaba imputada la misma secta como persona jurídica. El proceso judicial, que queda pendiente de resolución hasta octubre, ha tenido una gran relevancia, sobre todo por la importancia de algunas declaraciones. 




