(157) Minimalismo mariano -de blasfemias y sacrilegios tolerados, consentidos y promovidos-
Debemos profesar una ferviente devoción a la Santísima Virgen, si queremos conservar esta hermosa virtud; de lo cual no nos ha de caber duda alguna, sí consideramos que ella es la reina, el modelo y la patrona de las vírgenes […]. San Ambrosio llama a la Santísima Virgen señora de la castidad; San Epifanio la llama princesa de la castidad; y San Gregorio, reina de la castidad"[..]
(S. Juan M. Vianney, Sermón sobre la pureza).
La virginidad de María tiene tanto más valor y belleza cuanto que Cristo no sólo se la reservó celosamente después de haber sido concebido en ella sino que eligió por madre a una Virgen que previamente estaba consagrada a Dios
(S. Agustín Sobre la virginidad).
A veces uno necesita callar un poco a fin de recobrar fuerzas para seguir adelante, porque se hace muy cuesta arriba mirar para uno y otro lado y encontrar aquí un enemigo, allá un traidor, allí un tonto útil a este circo romano redivivo…

Debemos profesar una ferviente devoción a la Santísima Virgen, si queremos conservar esta hermosa virtud; de lo cual no nos ha de caber duda alguna, sí consideramos que ella es la reina, el modelo y la patrona de las vírgenes […]. San Ambrosio llama a la Santísima Virgen señora de la castidad; San Epifanio la llama princesa de la castidad; y San Gregorio, reina de la castidad"[..]
En la segunda parte de esta conferencia -a nuestro juicio la más sabrosa-, Antonio Caponnetto se refiere al pudor en el lenguaje, el vestido y la vivienda, desembocando en la relación íntima entre pudor y ateísmo, por su abolición de la intimidad, imprescindible para la relación con el Creador.
Gracias a la generosa disponibilidad de algunos colaboradores del C.F. San Bernardo de Claraval -en este caso, de mi querida ahijada Manuela Pinzón-, estamos tratando de digitalizar algunas de las muchas conferencias que integran los ya 19 Encuentros de Formación Católica de Bs.As., y que hasta ahora sólo disponíamos en archivos de audio (* al pie el temario completo).
Recientemente hemos reeditado -Ediciones del Alcázar- “El Calvario y la Misa", una obrita de Mons. Fulton Sheen que viene muy bien en esta época para meditar sobre el misterio de la Santa Misa, centro, fuente y culmen de nuestra vida cristiana.
En el segundo post sobre este tema presentamos algunos testimonios más -que revelan su pensamiento y actitudes- de este personaje, al que hoy se pretende reconocer como “testigo del Evangelio”, acoplándose así a la pérdida de sentido común del mundo, que hoy impone el absurdo como norma de pensamiento universal. En defensa no sólo de la fe, pues, sino del principio lógico de no contradicción (algo no puede ser blanco y negro al mismo tiempo, y por tanto, no se puede odiar lo católico siendo a su vez “modelo” para los católicos), esperamos contribuir sencillamente a la Verdad, que es Una.
Entre los “Materiales para la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS y para el resto del año 2017″ que la Santa Sede
El Nuevo Año viene siempre preñado de expectativas, pero sobre todo cumpliéndose en unos meses el Centenario de las apariciones de Ntra. Sra. de Fátima, y precipitándose una serie de acontecimientos eclesiales más que significativos.