La usura como pecado contra natura (1/2)

La usura como pecado contra natura (1/2)

Enrique de Zwart

                               

E. Michael Jones, Barren Metal: A History of Capitalism as the Conflict between Labor and Usury. Fidelity Press, South Bend, Indiana. 2014. 1456 p.

“For when did friendship take a breed for barren metal of his friend?”

(Si fueras mi amigo, no pedirías ruin usura por un metal estéril e infecundo). Antonio confrontando al usurero Shylock, El Mercader de Venecia, William Shakespeare

 

La más aborrecida de todas las formas de obtener dinero y con justa razón, es la usura, porque en ella, la ganancia procede del dinero mismo y no de los objetos naturales. El dinero estaba destinado al uso de intercambio, y no para incrementarse por medio del interés. El término interés que significa la creación de dinero a partir del dinero se le aplica también a su multiplicación. De todos los modos posibles de obtener riquezas este es el más contrario a la naturaleza (Política, Libro primero, Aristóteles).

La usura es real

Hay gente hoy en día que no sabe que es la usura. Quizás no han escuchado jamás la palabra. Otros, incluyendo muchos católicos, piensan que la usura ha dejado de ser un problema actual. Ciertos católicos liberales, y neoconservadores, han argumentado que la Iglesia cambió su posición respecto a la usura, y usando esto como trampolín arguyen luego que del mismo modo debería cambiar su posición respecto a la anticoncepción.

Esta conexión entre usura y pecado contra natura es lo que el polímata E. Michael Jones, editor de Culture Wars, ha iluminado en otra gran obra: Barren Metal: A History of Capitalism as the Conflict between Labor and Usury. Desde la segunda mitad del siglo XX, digamos a partir del CVII, los pecados de la carne se han vuelto menos relevantes. Asimismo los pecados de las finanzas también parecen haberse vuelto obsoletos.

Si el llamado libre mercado fuera bueno y la usura no existiera, entonces el dominio global de las finanzas debería haber resultado en un mejoramiento de la condición humana. Algo que fuera de una distorsionada y mendaz burbuja macroeconómica, y ahora ni siquiera en ella, no ha sucedido.

La usura siempre se ha opuesto al trabajo. El título del libro hace referencia al argumento de Aristóteles contra la usura, luego tomado por Shakespeare, basado en el hecho que el dinero es naturalmente estéril. En los 800 años de historia que abarca Barren Metal se expone claramente como con la usura el trabajador siempre termina en la miseria.

Cuando uno menciona las miserias del trabajador se corre el riesgo de ser catalogado de socialista o marxista. Lo curioso es que Marx defendió la usura y la aplicación de interés al préstamo. Para Marx el problema no era la usura sino la propiedad del capital productivo. Después de todo el comunismo no es otra cosa que capitalismo pero con el estado como único propietario. Ambos usan las mismas herramientas financieras.

A diferencia de (neo) conservadores y liberales bien pensant Jones sostiene que la usura existe, especialmente a través del capitalismo financiero. La usura existe en todo lugar donde alguien obtiene beneficio de algo que no posee. Fue la causa de la gran hambruna irlandesa de mitad de siglo XIX, y de muchas otras. La Iglesia ha sostenido que la propiedad debería ser privada y usada para el bien común. Los terratenientes ingleses de aquel entonces se saltearon la segunda parte. Los socialistas se saltean la primera.

Como surgió el dinero

¿Qué es la moneda? Surgió como un sustituto del trueque. Este es útil pero a veces problemático ya que, como Aristóteles apuntó, si uno tiene una vaca y quiere cabras, no es posible cambiarla por tres cabras y media. La solución es encontrar algo que todos consideran valioso. Con el tiempo el oro y la plata cumplieron este rol. Ese fue el comienzo del dinero.

Sin embargo era necesario un acto de fe ya que no se podía saber si era realmente oro, o una mezcla con otros metales; o si había que pesarlo. Finalmente el estado emitió monedas certificando que estas eran equivalentes a cierta cantidad de oro con el fin de incrementar la confianza y facilitar las transacciones. Esta es la base del patrón oro.

Más adelante durante el medioevo se volvió evidente que no había suficiente oro para estar a la altura de una economía en expansión (e.g. la gran escasez del bullion en el siglo XV). La solución fue que los (proto)bancos comenzaron a recibir depósitos de oro y a emitir recibos a cambio. Siempre y cuando hubiera confianza este papel tenía el mismo valor que el oro. Este es el comienzo del patrón oro.

Los banqueros se dieron cuenta rápidamente que podían emitir muchos más dinero (i.e. recibos) de lo que tenían guardado en oro ya que no todos iban a reclamar o usar el oro al mismo tiempo. En Italia se descubrió esto durante las cruzadas cuando los caballeros partían y dejaba su oro depositado. Los banqueros prestaban más de lo que realmente tenían. Mientras había confianza el sistema funcionaba. Cuando no había una corrida y el sistema colapsaba.

De este modo se podía mejorar la economía si había confianza. La confianza está basada en la prudencia, una virtud moral. Mientras dicha moral predominara la economía mejoraría. Pero luego cundió la filosofía articulada por liberales como Adam Smith cuya premisa es que la moral no es necesaria; solo los instintos e intereses individuales, y la competencia. Sin moral el capitalismo destruye y eventualmente colapsa una y otra vez, siendo el de 2008 el más reciente colapso global.

La Iglesia, alternativa a la usura

Desde el punto de vista económico hay dos maneras de entender el valor. Una es el trabajo del hombre, la opción cristiana que surgió de las ruinas del imperio romano de la mano de los benedictinos y su lema “Ora et Labora”. El imperio romano, especialmente en sus últimos tiempos decadentes, era profundamente dependiente de la usura. La usura es esencialmente el otro sistema alternativo al cristiano. Cuando la Iglesia es fuerte la usura es ilegal, por ejemplo durante el Sacro Imperio Romano Germánico. Cuando la Iglesia es débil, la usura prevalece y se vuelve norma, que es lo que sucede ahora.

Savonarola y los Medici

En los albores de la economía monetaria, en la Italia del siglo XV, hubo un siglo de predicación de los franciscanos y dominicos contra la usura que culminó con la confrontación entre Savonarola y los Medici en Florencia. Estos últimos fueron expulsados de Florencia, y ese fue el momento en que la Iglesia pudo haber tomado el control. El dominico Savonarola y el franciscano Strutzi crearon una alternativa cristiana a la usura. Se llamó “Monte di Pietà” que esencialmente era una casa de empeño para los pobres que en ese entonces estaban expuestos a la usura de rapaces prestamistas, en su mayoría judíos, que cobraban hasta 43% de interés.

Lamentablemente Savonarola se vio envuelto en la política de la Iglesia y atacó al Papa. Este contraatacó y Savonarola fue asesinado. Y el problema de la usura nunca se pudo resolver desde entonces. Basta ver la triste situación de Grecia hoy en día, de Alemania en la década del 20, de Rusia en los tiempos de Yeltsin, de Argentina en 2001, o de muchos otros países incluyendo EEUU donde tanta gente sobrevive refinanciando deuda de tarjeta en tarjeta. Sin duda que hubo intentos a lo largo de los siglos en diferentes países y regímenes de oponerse a la usura sistemática. Muchos no tuvieron éxito, otros fueron destruidos precisamente por tener demasiado éxito.

La usura mata

Para entender cuan grotesco es el préstamo a interés compuesto si un dólar fuera prestado en los tiempos de Cristo a 5% de interés anual, en 1000 años el astronómico monto apagar es de 1.54e+21 dólares. En 2000 años es 2.39e+42 dólares. Esta es la naturaleza intrínseca del interés compuesto que destruye cualquier economía. No es natural, es contra natura. No hay modo de producir riqueza en el mundo que sea capaz de crecer cabeza a cabeza con el interés compuesto. Hasta Adam Smith lo reconoció.

La forma matemática[1] del interés compuesto es tal que el interés que se gana se adiciona al principal y crece de manera geométrica con el tiempo. No hay nada en la naturaleza o en la economía real que crezca tan rápido. Este método perverso es viejo, tan viejo que no se sabe cuándo, ni donde, ni por quién fue inventado.

La usura entonces precede por milenios al capitalismo. En términos modernos este último surgió en las ricas ciudades del norte de Italia en el siglo XV. Allí es donde la contabilidad de doble entrada (sistema de partida doble), los títulos de crédito, y otros instrumentos financieros fueron inventados. Pero lo que apunta Jones es que el capitalismo realmente nació cuando el estado decidió que iba a involucrarse en hacer cumplir contratos usurarios. Y esa es la definición del capitalismo actual: usura promovida por el estado. Bajo este paradigma el momento crucial ocurrió en Inglaterra en 1688 con la infame Revolución Gloriosa de los liberales (Whigs) que derrocó al católico James II y puso al capital sobre la ley. El estado pasó entonces a poner en vigor contratos usurarios y pronto se fundó el Banco de Inglaterra. Éste junto a los bancos centrales de casi todos los países hoy en día, incluyendo la Reserva Federal de los EEUU, es un banco privado que presta dinero al estado. Lo cual significa que un cierto grupo de gente (e.g. los Whigs en la Inglaterra de entonces) saca provecho de los pagos a interés.

Acción y reacción

Ciertamente que no hay nada malo en el sano intercambio económico. Pero este capitalismo es intercambio económico pervertido, distorsionado para favorecer el interés de cierto grupo de gente: los usureros. La antítesis de lo que la verdadera economía es. El socialismo no es sino una reacción contra el capitalismo, es el pus que se forma cuando el cuerpo político se enferma con capitalismo. Más allá del bien conocido rol de ciertos banqueros de New York apuntalando la revolución marxista-bolchevique en Rusia, era una cuestión de tiempo.

Marx estaba contra el capital, entendiendo por esto el robo de los capitalistas de la plusvalía (o plusvalor) generada mediante el trabajo de los asalariados. Pero no estaba contra la usura. Su teoría era que todo valor viene del trabajo. Algo que no es cierto ya que deja a la creación divina fuera de la ecuación. No es lo mismo trabajar un viñedo en Francia que en Islandia, y el producto final tampoco es igual…

…Que no te la cuenten.

Enrique de Zwart

continuará (en la segunda parte veremos entre otras cosas similitudes y diferencias entre la iglesia y el islam con respeto a la usura, y las trilladas razones de los usureros para prestar a interés)

[1] La forma del interés compuesto es la siguiente: VF = VP × (1+r)^n, donde VF= valor futuro, VP=valor presente, r=tasa de interés anual, n=número de años.

32 comentarios

  
Palas Atenea
A ver, Padre Javier, ¿me está siguiendo? ¿me ha puesto micrófonos? ¿me espía? ¿va a salir en WikiLeaks? ¿hay telepatía?
No más ayer comentaba en la página de Bruno sobre el Día de Acción de Gracias (eche una miradita) y el asunto de los puritanos la misma cosa sobre la usura, con alusión a Shylock incluida.
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Ja! No; ni yo ni Enrique de Zwart. Dios la guarde. PJOR
25/11/16 4:38 PM
  
Juan Argento
La prohibicion bíblica de exigir interés por un préstamo (Ex 22,24; Lev 25,37; Ez 18,8), vigente en la legislacion eclesiastica hasta hace unos siglos, ya no rige mas por una razon muy simple que el artículo menciona: ha cambiado la naturaleza de la moneda. No del dinero ("money"), que se define por su funcion (medio de pago, reserva de valor, unidad de medida del valor de las cosas), sino de la moneda ("currency"), que es la entidad que cumple la funcion de dinero en un lugar y momento dados.

Hasta hace unos siglos, la moneda era metalico, oro y/o plata, que habia que sacar trabajosamente de la tierra, y cuyo stock total crecia a ritmo lentisimo, alrededor del 0,1% anual. Ademas no habia bancos que multiplicasen virtualmente ese stock, o sea que la circulacion monetaria era igual a la base monetaria. En esas condiciones, exigir interes era algo totalmente desmedido e injusto.

En contraste, desde la adopción del papel moneda, y más aún desde el abandono de la convertibilidad con de éste con el oro, la moneda es un papel que los bancos centrales imprimen con facilidad, soltura de cuerpo y ligereza de espíritu, y cuyo stock total crece anualmente en porcentajes nada despreciables. Y no me refiero a casos patologicos como Argentina, sino a paises "serios". Por lo tanto, si la cantidad en circulacion de una cierta moneda crece a razon de X % anual, pedir un interes nominal de X % en esa moneda equivale a pedir interes cero en los tiempos de moneda metálica, que fueron los tiempos en que se dictaron las disposiciones contra la usura.

Hilando más fino, la tasa de interes "neutra", equivalente a interes cero en tiempos de moneda metalica, es la diferencia entre la tasa de crecimiento de la circulacion momentaria y la tasa de crecimiento de la poblacion.

Esto es evidente a partir de entender que, si la circulación monetaria aumenta X% en un cierto tiempo, y la población también aumenta X% en ese tiempo, la cantidad de dinero POR PERSONA se mantiene constante. En esas condiciones, pedir interés a una persona equivale a pedir que esa persona aumente su PROPORCION de la torta monetaria total, lo cual solo puede hacerse reduciendo la proporción de las demás personas. Por lo tanto pedir interés en esas condiciones es inmoral.

El argumento anterior es extensivo de "personas" a "familias" si se postula que la cantidad de personas por familia se mantiene constante. Resumiendo:

Inicialmente:
100 pesos - 100 personas - 20 familias
1 peso por persona - 5 pesos por familia

Un tiempo despues:
200 pesos - 200 personas - 40 familias
1 peso por persona - 5 pesos por familia

Por lo tanto, si la circulación monetaria crece a una tasa M, y la población a una tasa P, la tasa de interes "neutra" N, equivalente a interés cero en tiempos de moneda metálica, está dada, con tasas en tanto por uno, por:

1 + N = (1 + M) / (1 + P)

Es evidente que si M = P, N = 0.

25/11/16 4:53 PM
  
Juan Argento
Errata: circulación "monetaria", no "momentaria".
25/11/16 4:54 PM
  
Daniel Argentina
Muy, muy buen artículo, y en la exacta línea de lo que dice el Catecismo en los numerales dedicados a la Doctrina Social de la Iglesia.
Quedo a la ansiosa espera de la continuación.
Un solo pero, muy menor: los judios eran los prestamistas por excelencia por dos razones: los cristianos no podían hacerlo y a los judíos en general no se les autorizaba el ejercicio de otros oficios o actividades.
25/11/16 6:09 PM
  
Juan Pablo B.

Me acuerdo , cuando a la escuela , nos enseñaban los " intereses compuestos " , el maestro daba como ejemplo .....

Si San Jose hubiera puesto un peso en la caja de ahorro del Niño Jesús a interes compuesto del 5% anual , tendria hoy un capital equivalente al volumen de siete esferas de oro , cada una grande como la tierra ,,,,,
25/11/16 8:21 PM
  
Ricardo de Argentina
Daniel, ¿así que si un judío quería ser mercader de telas, posadero, siervo de la gleba, cuidador de caballos o carpintero, se lo impedían?
¿Quiénes y a título de qué?
25/11/16 8:30 PM
  
Palas Atenea
Ricardo: Los judíos no podían ser siervos de la gleba, desde luego, porque no estaban adscritos a la tierra ni dependían de los señores feudales sino directamente del rey. Los oficios más comunes entre los judíos era los de mercader, prestamista o tesorero, médico y, dentro de las juderías, cualquier oficio. Era lógico que los judíos tuvieran estudios porque, en caso de expulsión como ocurrió en España y en tantos sitios más, puede que lo único que te quede es lo que lleves en la cabeza o algún tipo de destreza: constructores de instrumentos (luthiers diríamos hoy en día), marroquineros, etc...
A una posada dirigida por un judío no habría entrado ningún cristiano, desde luego a eso no se dedicaban, ni a los caballos tampoco.
25/11/16 10:02 PM
  
Ricardo de Argentina
Gracias Palas.
No es cierto pues lo que dice Daniel: había oficios que no podían realizar, pero tenían un amplísimo menú de opciones honestas a la usura.
Además, los usureros estimo eran una minoría dentro de la judería, aunque la inmensa mayoría de los usureros era judía.
25/11/16 10:18 PM
  
Esron ben Fares
Estimado padre Javier,

hace tiempo quería hacer esta consulta.

1) Como se debe entender moralmente el alquiler?
2) Porqué "prestar" dinero como actualmente lo hacen los bancos, ¿no es en realidad "alquilar" dinero?

Yo no quiero tener nada que ver con el más mínimo interés. Por eso me surgió la inquietud con respecto al alquiler.
25/11/16 10:27 PM
  
Palas Atenea
Perdona, Ricardo, quizás mi contestación hubiera sido más clara si te hubiera dicho que en el Medievo los judíos se asentaban en burgos, lo que excluye trabajos relacionados con la tierra o los animales. Por esa razón se dedicaban a oficios liberales o menestrales. El campo estaba dominado por señores feudales que no tenían jurisdicción ninguna sobre los judíos que dependían directamente del rey, como ya he dicho. Los usureros judíos prestaban a todo el mundo que tuviera garantías de devolución, ya fuera otro judío, cristiano o mudéjar.
25/11/16 11:17 PM
  
Daniel Argentina
Estimado Ricardo, depende del país. En Francia, hacia fines de los 1200 y principios de los años 1300, por ejemplo, el oficio de prestamistas era compartido por los judíos y los "lombardos", este último nombre genérico de ciudadanos de diversas ciudades estado italianas. Como un dato anecdótico, la Corona francesa -que era la que pedía los mayores préstamos- cada tanto expulsaba a unos y otros del país, y luego les volvía a vender el derecho de residencia.
25/11/16 11:20 PM
  
Daniel Argentina
¡Son un placer los comentarios de este artículo!
Con relación al oficio de mercader (tomar esto "cum grano salis", por lo que explico mas abajo), este fue despreciado hasta la segunda mitad del Siglo XII -1150 en adelante. La concepción de los mercaderes anterior se puede resumir en esta frase: "Homo mercator vix aut nunquam potest deo placere" (El mercader no puede o difícilmente puede complacer a Dios).
Lo de tomarlo con pinzas lo digo porque la historia de la edad media esta siendo constantemente revisada desde hace unos años. Muchos sostienen que la visión como edad oscura es un invento, y ciertamente se han tejido muchas leyendas negras contra la Iglesia Católica.
25/11/16 11:53 PM
  
Victor de Argentina
Gracias Javier por el artículo.
Mi sentido común me indica que cobrar un interés es moralmente válido si tiene por objetivo salvaguardar el valor prestado, o sea, no recibir menos a causa de la inflación. (Sobre todo en Argentina, jaja!)
Favor de aclarar esta cuestión.
Gracias y saludos,
Víctor
26/11/16 1:15 AM
  
Ricardo de Argentina
Gracias por el dato, Palas. Sé muy poco sobre la Edad Media y en general, en América la educación sobre la Cristiandad (son sinónimos de hecho) es en general muy limitada y teñida por el desprecio, dada la impronta liberal de nuestros próceres educadores.
El señor feudal constituía, pues, una aristocracia rural, en una sociedad en la cual la mayoría de las riquezas y la población estaba en el campo.
En Argentina ha habido una figura que de alguna manera es deudora de ese esquema: el "patrón de estancia" o "estanciero". Las grandes explotaciones rurales del Virreynato del Río de la Plata tenían una organización bastante lograda para la subsistencia de los numerosos "aparceros" que exigían las labores rurales, con sus familias, que residían en el "casco" adonde también vivía el "patrón", o en alguno de los numerososo "puestos" de la estancia. Era casi una comunidad autosuficiente que proveía lo necesario para la alimentación, diversión, religión y educación de sus integrantes.
26/11/16 11:45 AM
  
Ricardo de Argentina
Volviendo al tema que nos propone Enrique, a saber el pecado de usura como de lesa naturaleza, he leído y releído la entrada y debo decir que me ha parecido importantísimo lo que aporta. Porque aborda una cuestión crucial, la usura, que está en la raíz de esta "civilización salvaje", al decir castellaniano.
Dice por ejemplo que todos los gobiernos de las democracias actuales son alimentados financieramente por bancos privados, los que se benefician de los intereses usurarios en perjuicio de toda la población. Los estados nacionales podrían perfectamente autofinanciarse si quisieran, pero no, POR LEY deben recurrir a los usureros, transfiriendo ingentes cantidades de riquezas desde el pueblo laborante hacia minorías super poderosas que actúan en las sombras. Dice pues muy propiamente el artículo, que el CAPITALISMO (tanto en la versión de A. Smith como en la de C. Marx) no es otra cosa que la legalización de la usura.

A mí me gustaría explicarles a muchos demócratas convencidos, que la esencia de la democracia no es "el gobierno de, por y para...", ni ninguna de las fantasías que la democracia dice y enseña de sí misma. No, la esencia de la democracia es la usura. Cuando surge un gobierno -aunque sea elegido por sufragio popular- que no alimente a las pirañas usureras, o que afecte sus intereses, terminará siendo "antidemocrático", es de manual.
_ A ver niños, ¿cuál es el gobierno más democrático del mundo?
_ Los Estados Unidos, señorita.
_Muy bien, muy bien.
Los Estados Unidos es, justamente, el reino de la usura más descarnada, organizada y despiadada del planeta.

Y termino señalando otra clave que aporta el artículo: el rastro de la usura, cuyo ascenso coincide con la pérdida de influencia social de la Iglesia, se ve con claridad en la serie de acontecimientos históricos que jalonaron el advenimiento de la democracia: el ascenso de la burguesía, la Revolución Industrial, la Revolución Francesa, el Liberalismo. ¡Pero si hasta la Revolución Bolchevique fue financiada por los usureros de N. York!
Y quizás algún día nos enteremos cómo fue financiada la revolución de Fidel Castro, de cuya pobre alma quiera apiadarse Dios.
26/11/16 12:25 PM
  
Ricardo de Argentina
Con la venia del P. Javier quisiera aportar en una cuestión que domino algo, por razones de mi actividad, y que han mencionado Juan Argento y Víctor: la inflación.
La inflación es un robo legal. Que la Iglesia no lo haya denunciado como tal no debe sorprendernos, pues la Iglesia actual ya no es capaz ni de combatir las herejías que surgen en su mismo seno. Y al paso que vamos, hasta sería posible que la Iglesia actual cohonestara la inflación, como pretende cohonestar otras aberraciones mucho más graves que claman al cielo. Pero que la inflación es un robo de los gobiernos hacia sus gobernados, no cabe la menor duda. Es un impuesto inmoral. Como inmorales son todos los gobiernos democráticos, peones de la Usura Internacional.

Entiendo que tal como lo plantean Juan y Víctor, el ajuste anti-inflacionario o "indexación" NO CONSTITUYE UN INTERÉS. Si mediante la aplicación del tal ajuste, se consigue que al momento de la devolución del préstamo, quien lo ha dado mantiene el VALOR ADQUISITIVO de su aporte, no ha mediado interés alguno.
Pues en el caso inverso, si el deudor devolviese sólo la cantidad nominal recibida, el prestador ya no podría comprar con ese importe lo que hubiese comprado al momento de entregar su dinero, lo cual es una flagrante injusticia.

26/11/16 12:43 PM
  
Luis Piqué Muñoz
La usura, Creo, siempre ha sido definida por la Iglesia Católica como Pecado Mortal ¡está en la Naturaleza de las cosas! El Dinero que produce Dinero, como los Beneficios, por Ejemplo, no sólo Préstamos, y no proviene del Trabajo, como muy bien dice usted Amigo Javier, es Usura ¡Esto es, la Sangre del Trabajador! Los Ricos Avaros Explotan a los Trabajadores robándoles la mayor Parte del fruto de su Trabajo ¡no es necesario que lo dijera Marx, ni ser comunista! ¡que no lo soy, ni por Pienso! el Oro es Propiedad, a través de la Usura, de la Injusticia, del Robo de los Ricos Avaros ¡y digo Avaros, porque son Enfermos que contagian e Imponen la Avaricia al Mundo entero! ¡En el Mundo mandan dos Idolos, el Oro y el Pito! Y todos les rendimos Culto ¡en vez de a Dios, a Cristo, con Amor a Dios y al Prójimo, que es lo mismo! La cosa, como bien dice usted querido Amigo Javier, creo, empieza al Final de la Edad Media o Cristiandad, hasta entonces el Dinero tenía poca Importancia ¡El Dinero, el Oro, siempre es Perverso, Pervierte hasta cuando creemos que sirve para hacer el Bien! Eso lo saben Bien el martirizado Tercer Mundo que viven con un dólar al día, en chozas muriéndose con frecuencia de Hambre y Sed, la bendita y amante Madre ¡la Virgen María! que tiene a su Hijito y que no se Arrepiente cuando Muere en Sus Brazos ¡pues sólo le da ¡sólo sabe dar! Amor! ¡no cosas ni Bienestar, ni siquiera la material e insuficiente Vida terrena, siempre frustrante ante nuestra Patria, el Paraíso! ¡que son esas Santas Madres! Nosotros ¡responsables de sus penurias y sufrimientos! ¡yo el 1º, Ay! el Perverso, egoísta, hipócrita, Cínico, materialista y aburridísimo en un Sopor Mortal de Pecado revolcándonos en nuestras propias heces de Opulencia y Disparate de la Corrección Política Nazi del Fascismo democrático, nazicomunista y ¡Ay! sobretodo el Omipotente y todo poderoso Nazifeminismo, no lo podemos entender porque somos Necios ¡tenemos tanta Cultura y Medios como Necedad! ¡El Nº de los Necios es Infinito! Nada más ¡Y muchas Gracias Amigo Jorge, por tratar el Tema del Dinero ¡el Oro! que a veces es olvidado en la Iglesia y los católicos y es la principal causa por la que se Condenan ¡ah, la Enfermedad de la Avaricia! tantos incautos Pecadores ¡como yo ¡Ay! también Avaro con una Pensión de Miseria! ¡no pocos católicos!
26/11/16 12:54 PM
  
Enrique de Zwart
Ricardo
Su comentario de las 12.25 da en la tecla respecto a la mafia detrás de la creación privada del dinero.
La usura tiene varias capas y esta es una de lad mas importantes hoy en dia. Espero redondear en la segunda parte.
26/11/16 1:29 PM
  
Enrique P.


Me alegro saber que E.U. es el reino de la usura . Hasta ahora , pensaba que los reyes de la usura eran , Martinez de Hoz , y desde el , todos los bancos argentinos .
Soy jubilado , y el banco que me paga la jubilación me ofrece un prestamo de tres años al 40 % ANUAL .....
26/11/16 2:19 PM
  
Ricardo de Argentina
Martínez de Hoz era un peón de los Grandes Usureros del Norte.
Cuando en el Congreso tomó cuerpo una iniciativa de juzgarlo por los daños inmensos que había hecho a la Argentina, al punto que estaba previsto tratar el punto sobre tablas, se apareció en Buenos Aires el inoxidable David Rockefeller, quien literalmente "citó" a los legisladores implicados en el proyecto de ley y los apostrofó duramente, tal como consignan las crónicas periodísticas de la época.
No necesito aclarar que tan sólo unos minutos después de su partida hacia el aeropuerto, el proyecto pasó a dormir en un cajón.
26/11/16 2:31 PM
  
Juan G.C.
Estimado Rvdo. Sr. D. Javier Olivera Ravasi:

Permítame que discrepe con usted en este punto, y que defienda la legitimidad del préstamo con interés. Comenzaré por el argumento de que el dinero es estéril, que, como dice usted, ya fue utilizado por Aristóteles. Es cierto que el dinero es esteril considerado en cuanto metal, es decir, una moneda de oro no engendra otra moneda de oro. Pero en cuanto que medio de intercambio, no puede decirse que sea esteril. Si una persona tiene cien euros y con ellas compra tres ovejas y hace crianza, al cabo del tiempo tendrá seis o siete ovejas, y si las vende, obtendrá más dinero que el que tenía al principio. Esto es lo que sucede en la parábola de los talentos, cuando el siervo le dice a su señor: "Señor, tu mina ha producido diez minas," (Lc. 19, 16)

Tras refutar con éxito, creo, este argumento, pasaré a dar las razones por las que es lícito el cobro de intereses. En primer lugar, el hombre prefiere siempre una cantidad dada de un bien en el presente que la misma cantidad en el futuro, y valora siempre más una cantidad en el presente que la misma en el futuro. Por lo tanto, no son lo mismo cien euros en el presente que cien euros en el futuro, son dos bienes distintos. Siempre debe pasar una cierta cantidad de tiempo entre el momento en el que se presta el dinero (o cualquier producto, en realidad), y el momento en el que se devuelve. Ya que la suma prestada se valora más en el presente que en el futuro, si el prestatario paga solamente la suma nominal que recibió originalmente, está cometiendo una injusticia contra el prestamista, porque le obliga a tratar como iguales dos bienes que no lo son.

En segundo lugar, la persona que presta dinero pierde la capacidad de invertirlo en otra actividad y obtener beneficios por ella (lo que se conoce como "lucrum cessans"). Y no solo por eso, porque el prestamista pierde completamente la posibilidad de usar ese dinero para cualquier fin, no solo la de invertirlo para obtener beneficios. El prestatario no puede devolver al prestamista el uso del dinero durante el tiempo en que ha carecido de él de modo que pueda usarlo durante este tiempo. Por ello, es justo que el prestamista obtenga una compensación por los beneficios que no ha podido obtener por el préstamo realizado, y por el tiempo durante el cual no ha podido usarlo.

En tercer lugar, todo el mundo obtiene utilidad de la liquidez, de la posesión de dinero. Ahora bien, el prestamista sufre la falta de su dinero, de su liquidez, durante el tiempo que dura el préstamo (carentia pecuniae). El ser privado de su liquidez resulta en una carencia por la que el prestamista puede pedir ser compensado. Siempre pueden surgir situaciones inesperadas a las que se puede hacer frente mucho más facilmente si uno esta en posesión de su dinero.

En cuarto lugar, es lícito que el prestatario regale su dinero al prestamista. Ahora bien, entonces es lícito que ambos acuerden, en el momento del préstamo, que el prestatario hará este regalo cuando devuelva el dinero prestado, porque es lícito acordar y comprometerse a hacer algo que es lícito hacer. Pero este regalo en nada se diferencia del cobro de intereses, y por lo tanto este es lícito.

En quinto y último lugar, el prestamista, por el solo hecho de prestar dinero, está corriendo un riesgo, y es lícito que pida una compensación por este riesgo. Es lícito vender el exponer una propiedad al riesgo de ser perdida. Además, es lícito que quien garantiza el préstamo de un deudor cobre por este servicio. Si es lícito que un tercero cobre por garantizar un préstamo, entonces es lícito que, si el prestatario no encuentra garante, el prestamista cobre por asumir el riesgo de la falta de pago, como hace el garante.

Con estos argumentos creo haber demostrado sobradamente la legitimidad del préstamo con interés. Perdone por la longitud del comentario, y si le he causado alguna molestia, nada más lejos de mi intención. Termino diciendo que agradezco mucho toda la labor que usted e InfoCatólica hace.

Se vuestra reverencia atento y seguro servidor, que besa su sacerdotal mano:

Juan G. C.





26/11/16 8:12 PM
  
Javier Olivera Ravasi
Eyyy!!! Fíjense bien. El autor es Enrique de Zwart. Digo, por las dudas. PJOR
26/11/16 8:32 PM
  
Enrique de Zwart
Juan G C
Su argumento son las razones teóricas por las cuales los prestamistas justifican su accionar. En la práctica no funciona así. En la segunda parte me explayaré más sobre las supuestas justificaciones del préstamo a interés.
26/11/16 10:03 PM
  
Ricardo de Argentina
Enrique, espero esa segunda parte con interés.
Me interesa especialmente saber cómo rebate los argumentos del interés entendido como un "alquiler" del dinero, o del interés como compensación del lucro cesante.
Argumentos ambos que en el fondo vienen a ser casi lo mismo.
26/11/16 10:15 PM
  
Martin
Fallo en ver diferencias. Un plazo fijo es pecado porque sabemos que el banco, usurariamente va a prestar y cobrar por ello, no? un LEBAC no es lo mismo ?

Si alguien le puede enseñar a este ignorante, agradecido estare.


27/11/16 1:01 AM
  
Juan G.C.
Estimado D. Enrique de Zwart:

Esperaré, entonces, la segunda parte. Pero los argumentos que presento no los he tomado de ningún prestamista, sino de san Bernardino de Siena (que justificaba el cobro de intereses en el caso del lucro cesante), el cardenal Cayetano, Johann Eck, Martín de Azpilcueta, Juan de Medina, Leonardo Lessio y Juan de Lugo, entre otros.

Reciba un cordial saludo:

Juan G. C.
27/11/16 10:48 AM
  
Juan G.C.
P. S.: Perdone usted, padre, por mi equivocación respecto a la autoría del artículo.

Un saludo:

Juan G. C.
27/11/16 12:11 PM
  
Néstor
Se dice que el préstamo a interés es malo cuando la diferencia entre la moneda circulante y la base monetaria es nula, o cuando la cantidad de moneda circulante crece muy lentamente, de modo que casi no varía, pero no en caso contrario.

¿Cuál es el supuesto de esta argumentación? ¿Que el dinero es estéril, o que la cantidad de dinero por habitante debe ser la misma o permanecer constante, o que con el aumento del circulante el dinero se desvaloriza, o cuál?

Saludos cordiales.
28/11/16 4:30 PM
  
Luis E
En mi humilde opiniòn, el problema o pecado no està en el interès como concepto de "precio del dinero" el problema aparece cuando este precio es razonablemente desproporcionado, dicha proporciòn se podria valorar como los gastos admiistrativos incurridos, riego (acotable) mas una utilidad decente como cualquier empresa, mas allà de eso usura y pecado.
28/11/16 10:37 PM
  
Juan Argento
Néstor, entiendo que hiciste tu pregunta a partir de mi comentario, por lo que la respondo. Si la cantidad total de moneda es constante, la única manera de que el stock en manos de alguien crezca es que el stock en manos de todas las demás personas decrezca.

Si yo te alquilo un gallinero, es justo pedirte una renta de n huevos/pollos por mes, porque las gallinas producen huevos/pollos. Si te alquilo una viña, es justo pedirte una renta de tantos kilos de uva. En ambos casos, para pagarme no tuviste que sacarle huevos o uvas a otras personas.

En cambio, si en un contexto en que el stock total de oro amonedado es constante yo te alquilo oro, no es justo pedirte una renta de oro, porque el oro no produce oro. La unica manera que tendrías de devolverme el monto prestado más los intereses sería aumentar tu proporcion del total en circulacion, lo cual necesariamente debería ser a costa de otros.

29/11/16 5:18 AM
  
luis alvarez primo
La extraordinaria y voluminosa obra Barren Metal por cuya reseña felicito tanto a su autor como al Padre Olivera que la publica, es complemento de una obra anterior del mismo autor, de insoslayable lectura: The Jewish Revolutionary Spirit and Its Impact on World History ( E. Michael Jones. Fidelity Press, South Bend, Indiana, 2008. Pags 1.168). La formidable y lúcida labor de Jones durante 35 años a través de su vibrante revista Culture Wars, dedicada a esclarecer estos temas, con tanto rigor académico como valentía para afrontar a la tiranía de los ideólogos de la corrección política, ha mostrado sus frutos más recientes en el resultado de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Esto en cuanto el mismo revela una conciencia en ascenso respecto de la causa eficiente del mal, por parte de quienes- aun con cierto grado de ingenuidad respecto a la perversidad del sistema democrático liberal-- se manifestaron en repudio a la "ramera del apocalipsis" y suscribieron el contenido anti-establishment de los últimos discursos de Trump.
06/12/16 5:13 PM
  
Dylanbob
O sea yo presto 100000 pesos a devolver a 10 años con tasa de interes 0 (porque soy católico bueno) y cuando tengo nuevamente los billetes todos juntitos en la mano no compro ni la décima parte de lo que podía comprar cuando lo presté. Entonces para ser bueno pero no tonto no presto. Por favor!!!!(En tantas cosas de la vida el sentido común también sirve para evitar el pecado mortal...) Además que prestes no significa que seas necesariamente un prestamista.

PD: Comprando con tarjeta me hago cómplice del usurero?... Qué felíz cuando era niño y desde la terraza contemplaba la luna al atardecer.
28/03/17 7:45 PM

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