(181) Grupos de laicos realizaron desagravios por "conmemoraciones" de la Reforma en Buenos Aires
“Con quienes propagan herejías contra la religión católica, hay que ser fuertes y no permitir que se les apoye ni se les alabe porque el mal que pueden hacer es muy grande.
Caridad es gritar que viene el lobo, para que no logre matar a las ovejas” (San Francisco de Sales)
Concertados sobre todo a través de las redes sociales, unos puñados de laicos se hicieron presentes en la Catedral de San Isidro y en la de Lomas de Zamora para manifestar su rechazo a la “Conmemoración/celebración” de las bondades (sic) de la Revolución Protestante por parte de la Jerarquía.
Pensamos que es hora de hacer más caso al “santo doctor de la dulzura” que citamos en el acápite, y que las ovejas se empiecen a defender de los lobos, cuando ven que sus pastores duermen o que incluso las aderezan para darle a aquellos un sabroso banquete…



Entre las obras de misericordia espirituales, hay una que se refiere al consuelo. “Consolar al triste” es algo de lo cual ningún cristiano puede creerse eximido, sobre todo teniendo en cuenta que transitamos por un valle de lágrimas, y que por exitosa que parezca una vida, siempre se alza en algún tramo del camino una gloriosa Cruz, que deja huella indeleble, y que requiere asimismo de Cirineos. Ahora bien, resulta que cuando uno sufre algún quebranto, es bastante previsible –y sano- que éste se traduzca en lágrimas, lamentos y por qué no, quejas. El justo y el pecador pueden legítimamente lamentarse…





